Ruanda | El Observatorio de los Derechos Humanos de Ruanda (ODHR) condena los asesinatos continuos de opositores políticos y de voces críticas en Ruanda

Ruanda: el Observatorio de los Derechos Humanos de Ruanda (odhr) condena los asesinatos continuos de opositores políticos y de voces críticas en Ruanda

La línea roja para ser asesinado o desaparecer

El ODHR supo que el viernes 8 de marzo de 2019 Anselme MUTUYIMANA fue asesinado. Su cuerpo apareció el sábado 9 de marzo en el bosque de Gishwati en el noroeste de Ruanda. Anselme MUTUYIMANA era miembro del partido FDU INKINGI y asesor de Victoire INGABIRE UMUHOZA, Presidenta del partido, que fue puesta en libertad en septiembre de 2018 tras ocho años encarcelada injustamente. Anselme MUTUYIMANA había sido arrestado en una estación por los agentes de policía que se lo llevaron unas horas antes de que se encontrara su cuerpo en el bosque el 9 de marzo. La policía ruandesa procedió a realizar maniobras de distracción e intimidación contra familiares, amigos, miembros y simpatizantes del partido para impedirles asistir en masa al funeral de este responsable político.

Anselme MUTUYIMANA se había unido al partido FDU Inkingi a la temprana edad de 21 años. La policía lo detuvo el 15 de septiembre de 2012 en su domicilio de Rutsiro por pertenencia a una organización política ilegal. Había pasado seis años en prisión y no fue puesto en libertad hasta 2018.

La legislación ruandesa abolió la pena de muerte. La ley penal también castiga el asesinato, el homicidio y las desapariciones forzadas. No obstante, permanecen en total impunidad los asesinatos y las desapariciones de opositores políticos, periodistas y otras personas que defienden sus derechos o los derechos de otros, que se han convertido en el pan de cada día de los habitantes de la tierra de las mil colinas.

Todo parece indicar que estos asesinatos y desapariciones están siendo ordenados por organismos públicos en la cúpula del Estado, que no puede iniciar investigaciones contra sus propios agentes. Esto explica las investigaciones precipitadas, parciales o sesgadas y la impunidad. En el presente documento mostramos brevemente y en exclusiva las ejecuciones arbitrarias y las desapariciones de personas con voces críticas. Se ha informado de muchos otros casos de ejecuciones arbitrarias, pero no serán el objeto de este informe.

En su discurso durante el retiro anual del Gobierno celebrado en Gabiro, en el noreste del país, entre el 9 y el 12 de marzo, el Presidente de la República, Paul KAGAME, indicó que el Gobierno ruandés está acusado de asesinar a sus ciudadanos. Y lo confirmó en un ambiente de tensión entre Ruanda y Uganda al reconocer el asesinato de Seth SENDASHONGA en Nairobi el 16 de mayo de 1998. Señaló que fue asesinado porque supuestamente cruzó la línea roja. Según sus declaraciones, se habría acercado a los generales ugandeses para desestabilizar el país y por ese motivo fue eliminado.

Este asesinato tuvo lugar durante el mismo período y en el mismo contexto que el del coronel Théoneste LIZINDE y BUGIRIMFURA (empresario ruandés) en Nairobi, Kenia. El coronel LIZINDE, como prefecto de Byumba, ocupada por el Frente Patriótico Ruandés (FPR) desde abril de 1994, y Seth SENDASHONGA, ministro del Interior en el Gobierno del FPR y miembro del FPR, acababan de expresar, a través de la prensa, su voluntad de dar testimonio de los abusos cometidos por el ejército del FPR en el país y, especialmente, en la zona ocupada desde octubre de 1990 hasta su exilio. ¿No debería ser evidente dónde está situada la línea roja en este contexto?

El asesinato de Anselme MUTUYIMANA se produjo unas horas antes de su discurso. Otros miembros del partido de la oposición, FDU Inkingi, que hasta la fecha el Gobierno ruandés se ha negado a registrar, han sido asesinados o denunciados como desaparecidos en condiciones que el Gobierno ruandés se ha negado a aclarar pese a los llamamientos de organismos nacionales e internacionales.

Se trata de los siguientes: IRAGENA Illuminée(enfermera), desaparecida el 26 de marzo de 2016 cuando se dirigía a su lugar de trabajo en el Hospital Rey Faisal de Kigali; TWAGIRIMANA Boniface (Vicepresidente del partido) desapareció en octubre de 2018 mientras estaba recluido en una prisión de alta seguridad en Mpanga; Jean Damascène HABARUGIRA, representante local del partido FDU-Inkingi en Ngoma, en el este del país, desapareció a principios de mayo de 2017, pero su cadáver fue encontrado el 8 de mayo de 2017 gracias al hospital de Nyamata en Bugesera.

Otros miembros del partido, entre los que se incluye a Victoire INGABIRE UMUHOZA, presidenta del partido, fueron acosados, intimidados o arrestados por ejercer su libertad de asociación y de expresión sin temor y su derecho a participar en la gestión del país. Los demás son principalmente GASENGAYIRE Léonille, tesorero adjunto; Fabien TWAGIRAYEZU, representante de la movilización, y Gratien NSABIYAREMYE, comisario adjunto, que fueron detenidos inmediatamente después de las elecciones presidenciales de agosto de 2017.

Miembros de otras formaciones políticas asesinados o en paradero desconocido.

Miembros de partidos políticos que no son satélites del FPR, el partido en el poder, son acosados, intimidados, asesinados o están en paradero desconocido.

André Kagwa RWISEREKA, vicepresidente del Partido Democrático de los Verdes, fue decapitado el 14 de julio de 2010, un mes antes de las elecciones presidenciales y hasta la fecha no se ha arrojado ninguna luz sobre el asunto. El Secretario Nacional del Partido encargado de las cuestiones de organización, Jean Damascène MUNYESHYAKA, secretario nacional del Partido Democrático de los Verdes, se encuentra en paradero desconocido desde el 27 de junio de 2014 y ninguna investigación ha explicado nunca las circunstancias en las que desapareció.

Intento de asesinato del General Kayumba Nyamwasa y asesinato del Coronel Patrick KAREGEYA: ambos soldados recibían frecuentemente amenazas del Gobierno de Kigali.

El General Faustin Kayumba Nyamwasa fue objeto de un intento de asesinato el 19 de junio en Johannesburgo, mientras todas las miradas estaban puestas en el mundial de fútbol que se celebraba en Sudáfrica. Kayumba y su familia culparon inmediatamente a los servicios de inteligencia en Kigali. Fue compañero de armas de Paul KAGAME en el ejército del Frente Patriótico Ruandés y Jefe de Estado Mayor del ejército ruandés. Ha sido refugiado en Sudáfrica desde febrero de 2010 y, desde entonces, recibe frecuentemente amenazas del Gobierno de Kigali. Es el fundador del Congreso Nacional Ruandés (RNC), un partido de oposición en el exilio.

El 1 de enero de 2014 fue asesinado el coronel Patrick KAREGEYA, ex compañero de armas de Paul KAGAME, dirigió los servicios de inteligencia extranjeros de Ruanda y fue miembro fundador del partido del Congreso Nacional Ruandés (RNC). Su cuerpo apareció estrangulado en una habitación de hotel en Johannesburgo, Sudáfrica.

El 12 de enero de 2014, el presidente de Ruanda, Paul Kagame, pronunció unas palabras de júbilo sobre su asesinato ante una audiencia reunida para rezar en Kigali y que le vitoreaba. Estas declaraciones habían provocado críticas de varios organismos que defienden los derechos humanos, así como de algunos Estados influyentes de la comunidad internacional.

Desaparición del diputado parlamentario Léonard HITIMANA y del Coronel Augustin CYIZA: los casos de las desapariciones del diputado Leonard HITIMANA del Partido MDR (partido disuelto) durante el Gobierno de Transición y del Coronel CYIZA Augustin -antiguo militar de las FAR- (Fuerzas Armadas ruandesas del antiguo Gobierno), que se había unido al APR (Ejército Patriótico Ruandés de la Rebelión), nunca se esclarecieron. El Gobierno de Paul KAGAME nunca se ha movido a pesar de que su silencio ha sido denunciado. Nunca se encontraron sus cuerpos. Sus casos fueron presentados en informes alternativos al Comité contra la Tortura de las Naciones Unidas en 2011 y 2017 por la FIDH y otros organismos internacionales.

Poco antes del fin del Gobierno de Transición en 2001, el ex Presidente de la República, Pasteur BIZIMUNGU, obligado a dimitir, trató de crear un partido político llamado Partido del Renacimiento Democrático (PDR) UBUYANJA. Él y sus partidarios fueron amenazados, acosados, arrestados y encarcelados o asesinados. El caso más sonado es el de Gratien MUNYARUBUGA (miembro de este partido) que fue asesinado a plena luz del día en Kigali en diciembre de 2001. Hasta el momento, las circunstancias de su muerte nunca se han esclarecido.

Los defensores de los derechos humanos, los abogados y los periodistas también son un blanco

A los defensores de los derechos humanos les intimidan, amenazan, acosan o asesinan: el caso que lleva siendo objeto de atención desde julio de 2013 es aquel del asesinato de Gustave Makonene, que trabajaba en la organización Transparencia Internacional Ruanda (Transparency International Rwanda) en Rubavu (antigua Gisenyi). El 17 de julio de 2013, encontraron su cuerpo a la orilla del lago Kivu. Se ocupaba de las alegaciones sobre corrupción y contrabando de minerales que involucraban a altos cargos del ejército y de la policía. La denuncia por parte de las organizaciones internacionales de investigaciones judiciales paralizadas sobre este asesinato llevó al arresto de dos policías, pero de rango inferior (2 cabos). Reconocieron su asesinato y su implicación en el contrabando de minerales de la República Democrática del Congo. Les condenaron a 20 años de cárcel (una pena poco severa en comparación con la gravedad y el hecho de que lo cometieran personas con autoridad). Sin duda, la investigación concluyó sin que se llegara al fondo del asunto, donde se encontraban implicados altos cargos de las fuerzas de seguridad (policía y ejército).

A los abogados también les afecta. La desaparición y posterior asesinato de Mutunzi Donat: su familia denunció su desaparición el 13 de abril de 2018; el 23 de abril de 2018, la policía anunció su muerte por suicidio en las dependencias policiales de Ndera. Fue entonces cuando la policía reconoció su arresto. Cuando el hospital les entregó el cuerpo, los miembros más cercanos de su familia pudieron constatar signos de tortura. Además, les intimidaron, amenazaron y acosaron para que no divulgaran ni denunciaran los hechos. Les intimidaron considerablemente durante el entierro. Les acosaron, vigilaron y siguieron hasta que tomaron el camino del exilio. Mutunzi Donat, miembro del Colegio de Abogados de Ruanda, estaba en vías de inscribir y registrar a los abogados en la Corte Penal Internacional (CPI).

Los periodistas asesinados. El 24 de junio de 2010, asesinaron a Jean-Léonard RUGAMBAGE, redactor jefe adjunto de la publicación bimensual Umuvugizi. Recibió cuatro disparos a quemarropa delante de su domicilio de Kigali. Investigaba sobre el tiroteo del 19 de junio de 2010 que tenía como objetivo a Kayumba Nyamwasa, un antiguo compañero del ejército de Paul Kagame y ex Jefe del Estado Mayor del Ejército ruandés que estaba exiliado en Sudáfrica. En octubre de 2010, condenaron a dos sospechosos por este asesinato. Sin embargo, no lo investigaron como un crimen político, lo que hubiera llevado hasta los verdaderos responsables.

El 30 de noviembre de 2011 asesinaron a Charles Ingabire, editor de la página web inyenyerinews.org, en Kampala, donde se refugiaba desde 2007 tras haber criticado abiertamente el régimen de Paul Kagame.

La desaparición del bloguero Jean de Dieu Ndamira. Desapareció el 9 de marzo de 2018. Desde entonces no se ha encontrado ninguna señal de vida por su parte o por la de sus allegados o amigos. Era originario de Kimisange (Kigali) y vivía en Nairobi (Kenia). Anunciaron que había desaparecido en su viaje a Kigali para renovar su pasaporte.

En la alerta lanzada por el ODHR, revelaron que había cogido un autobús el viernes 2 de marzo de 2018 para ir a Kigali, pasando por Kampala, a renovar su pasaporte. Llegó a Kigali el sábado 3 de marzo sobre las 2 de la madrugada, pero no ha dado señales de vida desde el 9 de marzo.

Dado que ya se sabe cómo funciona el poder en Kigali, todos los asesinatos y las desapariciones no tendrían sentido si las cometieran individuos aislados que no forman parte del Gobierno. Sin embargo, el régimen de Kigali quiere ofrecer al exterior otra imagen de su Gobierno mientras que, en el interior, priva a sus ciudadanos de un elemento esencial para su dignidad: la libertad de hablar sin tener el miedo en los ojos.

Los empresarios influyentes también son objetivos. La muerte de Rwigara Assinapol, un empresario ruandés en Kigali, que pareció un accidente, provocó muchas reacciones por parte de su familia y de los ruandeses. Era uno de los que financió al partido FPR, que estaba en el poder hasta que llegó Paul Kagame y cayó en desgracia. Falleció el 4 de febrero de 2015 y su familia cuestiona la versión oficial del accidente. A su muerte, le siguió la destrucción de algunos de sus bienes inmobiliarios por parte del Estado y la subasta de sus propiedades industriales. Su hija Rwigara Diane intentó presentar su candidatura en las elecciones presidenciales y fue rechazada. Sufrió amenazas y acoso. Después, la arrestaron y la metieron en la cárcel con su madre por haberse atrevido a denunciar las violaciones de los derechos humanos y de la libertad de poder hablar sin miedo. Las liberaron en noviembre de 2018 tras haber pasado más de un año en prisión injustamente.

En conclusión

En este contexto, el Gobierno de Kigali muestra a los allegados y a los ruandeses la línea roja que estas personas asesinadas o desaparecidas cruzaron y por qué el cruzar esta línea significa una sentencia de muerte, prohibida en y por la ley ruandesa. Estas personas ejercían sus derechos reconocidos por la constitución y por los tratados internacionales sobre los derechos humanos ratificados por el Estado ruandés, entre los que se encuentran la libertad de asociación, de expresión o el derecho a participar en la política del país.

El ODHR lamenta la falta de transparencia del Gobierno ruandés en estas situaciones cuando debe garantizar protección, seguridad e igual acceso a la justicia de todos los ciudadanos ruandeses sin discriminación.

El ODHR felicita a todas las organizaciones y a la prensa que, de manera independiente, denuncian estas violaciones de los derechos humanos en Ruanda e interpelan al Estado ruandés para que cumpla sus obligaciones de garantizar la vida y la seguridad de sus ciudadanos.

No obstante, lamenta el silencio y la indulgencia de los partidos políticos a nivel nacional, de la prensa y de la sociedad civil que renuncia a su misión de alzar la voz del pueblo para que el Gobierno ruandés respete sus responsabilidades.

El ODHR pide a las misiones diplomáticas en Ruanda, a las organizaciones internacionales y a los socios del Estado Ruandés que interpelen al Gobierno para que deje de aterrorizar y matar a sus ciudadanos y para que autoricen investigaciones independientes internacionales sobre estos asesinatos.

El ODHR pide al Gobierno ruandés que respete el derecho a la vida, que deje de aterrorizar a los ciudadanos, que cree un espacio en la política para la oposición y un espacio libre para la prensa, así como una sociedad civil independiente con las aspiraciones del pueblo con el fin de contribuir al desarrollo real del país y de vivir en una verdadera democracia participativa.

Para el ODHR
MUNYANDILIKIRWA Laurent

Fuente: Over blog

Traducción de Delia García Fernández y María Teresa López Bote (Universidad de Salamanca).

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Una respuesta a Ruanda | El Observatorio de los Derechos Humanos de Ruanda (ODHR) condena los asesinatos continuos de opositores políticos y de voces críticas en Ruanda

  1. Jorge Botello dijo:

    Los gobernantes que asesinan a sus pueblos debieran ser llevados ante la Corte Penal Internacional

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