Las reparaciones implican una transformación social global

Las reparaciones implican una transformación social global

Las reparaciones implican una transformación social global
Las reparaciones no son un gesto simbólico de preocupación, de disculpa ni de solidaridad. Estas persiguen la justicia y la rectificación de los errores a través de la transformación de la condición de las personas.

«Sigue pendiente un debate sobre las reparaciones de todos los negros».

La carrera presidencial Demócrata ha irrumpido en forma de incomprensibles comentarios sobre las reparaciones. Bernie Sanders afirma no estar seguro de lo que la gente quiere decir cuando utiliza esa palabra. Kamala Harris y Cory Booker, los dos senadores negros estadounidenses, proponen cínicamente programas que no tienen nada que ver con las reparaciones a pesar de que reivindican ser partidarios de ellas. Y el programa de reparaciones de 100 mil millones de dólares de la favorita de Oprah, Marianne Williamson, es demasiado escaso para “reparar” a 40 millones de descendientes de esclavos.

Si finalmente Joe Biden decide optar a la candidatura, su impresionantemente buena imagen entre los negros probablemente se desmoronará debido al bagaje racista que fue acumulando durante toda una vida. No se puede confiar en ningún hombre blanco que afirma: “seré condenado si me hago responsable de pagar por lo que pasó hace 300 años” para corregir exhaustivamente las injusticias raciales. Beto O´Rourke, la Gran Esperanza Corporativa ahora que Harris y Booker han fracasado en los intentos de sus programas, admite que: “como hombre blanco que ha tenido ciertos privilegios que otros no han podido tener o dar por sentado, claramente he disfrutado de ciertas ventajas a lo largo de mi vida”. Sin embargo, rechaza las reparaciones para los descendientes de los esclavos. En lo que concierne a la Senadora de Minnesota que apoya a las empresas, Amy Klobuchar, la brecha racial puede reducirse simplemente “observando nuestra economía global: el colegio comunitario, los grados de un año, el salario mínimo, el cuidado infantil y asegurándonos de que compartimos el sueño de dar oportunidades a todos los estadounidenses”.

“El programa de reparaciones de 100 mil millones de dólares es demasiado escaso para “reparar” a 40 millones de descendientes de esclavos”.

No es de extrañar que los aspirantes Demócratas se sientan libres para inventar sus propias versiones de las reparaciones, que aprueban o rechazan arbitrariamente. A pesar de que el concepto general de reparaciones por la esclavitud y su perdurable legado de opresión racial está, a grandes rasgos, respaldado por la América Negra, ningún amplio debate de los negros sobre esta cuestión ha tenido lugar. Hasta que eso ocurra, no puede exponerse ninguna DEMANDA infundida por la autoridad de la comunidad perjudicada (y el poder solo se adhiere a las demandas). Por consiguiente, actualmente no existe un programa de reparaciones que respalde a la población negra y que pueda ser apoyado o rechazado por los candidatos durante el inminente proceso electoral. Las reparaciones no son un gesto simbólico de preocupación, de disculpa ni de solidaridad. Estas persiguen la justicia y la rectificación de los errores a través de la transformación de la condición de las personas. La comunidad negra necesita profundizar en este asunto y tomarse el tiempo que sea necesario para ofrecer un conjunto coherente de demandas. Este amplio debate comunitario debe entenderse, necesariamente, como una profunda y amplia discusión de la situación actual de la política económica negra y de las visiones del pueblo de cara al futuro.

«Ningún amplio debate de los negros sobre esta cuestión ha tenido lugar».

Evidentemente, un debate sobre las reparaciones de todos los negros sigue pendiente cuando servidores empresariales como Kamala Harris y Cory Booker pueden hacerse pasar por reparacionistas mientras hacen campaña en programas no específicos para los negros, como los ingresos suplementarios de 500 dólares al mes (el crédito fiscal de Harry para todos los hogares con menos de 100.000 dólares al año) o los “cheques bebé” para todos los recién nacidos (el programa de Booker para reducir la brecha racial de riqueza, concediendo a los niños bonos de ahorro anuales, de los cuales las mayores cantidades estarán destinadas a los niños más pobres de hasta 18 años). Estas propuestas pueden o no tener mérito, pero no son reparaciones y solo pueden evolucionar hacia ello en un marco de abyecta ignorancia política.

Ya se ha señalado el punto de partida para el Gran Debate sobre las Reparaciones de los Negros, con 29 miembros de la Cámara co-patrocinando el proyecto de ley H.R. 40 de John Conyers sobre el estudio de las reparaciones, que se introdujo por primera vez en 1989. Posteriormente se revisó y se mejoró. Ahora está patrocinado por la Representante de Texas, Sheila Jackson-Lee. Menos de la mitad del grupo de congresistas negros (Black Caucus) en la Cámara han firmado el H.R. 40 y las posiciones reales de las reparaciones de incluso los firmantes, entre ellos Jackson-Lee, son en gran medida desconocidas. Pero eso no tiene importancia. El proyecto de ley solo pretende “crear una comisión para estudiar y considerar una disculpa nacional y una propuesta de reparaciones para la institución de la esclavitud, su posterior discriminación racial y económica de iure y de facto contra los afroamericanos y el impacto de estas fuerzas en dichas personas, presentar recomendaciones al Congreso sobre recursos adecuados y otras propuestas”. El amplio debate de la comunidad negra sobre las reparaciones y su futuro debería haber comenzado mucho antes de que la H.R. 40 sea aprobada en una sesión futura del Congreso y que, en sí misma, incorpore el estudio.

“Este amplio debate comunitario debe entenderse como una profunda y amplia discusión de la situación actual de la política económica negra y de las visiones del pueblo de cara al futuro”.

En ausencia de tal debate, los progresistas no negros como Alexandria Ocasio-Cortez con su propuesta Green New Deal (Nuevo Acuerdo Verde), muestra un increíble potencial para las transformaciones nacionales y la autodeterminación comunitaria, a la vez que lucha y resiste por las reparaciones. Su instinto se dirige hacia la solidaridad con los Afroamericanos, pero no puede existir una voz negra de autoridad sin el Gran Debate. En la conferencia de este mes de South by Southwest, preguntaron a la joven legisladora puertoriqueña sobre las reparaciones de los negros, pero solo consiguió enturbiar aún más las aguas:
“Hay muchos sistemas que tenemos que desmantelar, pero esto también se incluye dentro de esta área interesante en la cual somos como un país, una identidad. Porque, en realidad ¿qué significa ser negro? ¿quién es negro y quién no lo es? Especialmente, nuestro país se está convirtiendo en uno cada vez más bi-racial y multicultural. Lo mismo sucede con ser latino. Surgen las mismas preguntas, como cruzar y, ya sabes, todo este tipo de cosas. Sin embargo, sí creo que es importante que debamos tener conversaciones sustanciales sobre la raza, más allá de lo qué es ser racista y qué no lo es. Y si alguien dice algo racista, ¿eso ya le convierte en una persona racista? Es decir, debemos alejarnos de hablar correctamente, no es que tengamos que dejar de hablar sobre el racismo. Es importante que hablemos sobre el racismo, ya que, en realidad, no estamos hablando sobre la raza en sí. Y no estamos educándonos a nosotros mismos sobre nuestra propia historia como para poder llegar a la conclusión a la cual creo que deberíamos llegar”.

“Ocasio Cortez sólo consiguió enturbiar aún más las aguas”.

Sobre estas palabras, el nombre de Ocasio-Cortez aún no aparece entre los co-patrocinadores de la H.R. 40. Sin embargo, a estas alturas, lo único que quieren y buscan los políticos de cualquier raza es que los Estados Unidos y la sociedad (blanca) aprueben el proyecto de ley del estudio de comisión y que reconozcan los grandes crímenes que han hecho en contra del pueblo negro. Todo esto desde hace mucho tiempo, antes de que el debate por las reparaciones de los negros se hubiera iniciado. Esto significa que Kamala Harris y Cory Booker están obligados a presentar un proyecto de ley conjunto para la H.R. 40 en el senado de los Estados Unidos. Esto tampoco se ha llevado a cabo, a pesar de su posicionamiento a favor de las reparaciones, lo que es una prueba de su gran cinismo y deshonestidad.

La representante Tulsi Gabbard, candidata pacífica de Hawái, ha firmado la H.R. 40. El antiguo alcalde de San Antonio y miembro del gabinete de Obama, Julián Castro, dijo “si soy presidente, entonces designaré una comisión u otros grupos de trabajo para determinar la mejor forma de [ofrecer reparaciones]”.
Elizabeth Warren, la senadora de Massachusetts, parecía estar a favor de apoyar un estudio sobre las reparaciones. Sin embargo, no existe ninguna propuesta del Senado y ella no se ha ofrecido a crear una.

“Debemos abordar la mancha de la esclavitud y necesitamos afrontarla de frente”, dijo Warren. “Es necesario reconocer que aquello es una parte de la fundación de los Estados Unidos y de cómo se construyó esta economía, y que esto conlleva implicaciones generación tras generación. Hay investigadores, académicos que también están hablando sobre diferentes formas en las que podemos diseñar programas de reparaciones, pero no vamos siquiera… a empezar ese camino hasta que no reconozcamos el problema inicial y digamos que necesitamos unirnos. Debemos tener una conversación nacional sobre nuestra historia y la responsabilidad que acataremos por ello, así como sobre cómo podemos llevar a cabo el cambio”.

“Kamala Harris y Cory Booker están obligados a emitir un proyecto de ley conjunto para la H.R.40 en el Senado de los Estados Unidos”.

Bernie Sanders es claramente un político de “primera clase” que, para empezar, rechaza las reparaciones. Sin embargo, reconoce los crímenes contra el pueblo negro y, posiblemente, pueda ser persuadido para llevar a cabo un estudio sobre las reparaciones. Hasta que el pueblo negro haya hablado en masa sobre las reparaciones, poco queda por exigir a Sanders o al resto.

Aquellas organizaciones de los negros que han reclamado durante mucho tiempo las reparaciones, no parecen proponer programas detallados para revestir los múltiples errores cometidos hacia los negros en los Estados Unidos y en el mundo entero. La Black is Black Coalition for Social Justice, Peace and Reparations (Coalición Negro es Negro por la Justicia social, la Paz y las Reparaciones,) de la cual soy miembro fundador, atiende las reparaciones en el punto seis de su National Black Political Agenda for Self-Determination (Agenda Nacional de la Política Negra para la Auto-determinación):

“Exigimos reparaciones que sean consistentes con las normas internacionales referentes a los crímenes contra la humanidad. Esto incluye la esclavitud, el colonialismo y la segregación racial, que aún sufrimos hoy en día. Según el Derecho Internacional, el conjunto de reparaciones ha de incluir normas, programas y proyectos que pongan fin a la discriminación racial, que concedan indemnizaciones y restituciones en su totalidad, que proporcionen una compensación que permita una mejor calidad de vida y una creación individual y colectiva de la riqueza, que garanticen la satisfacción que restituya nuestra dignidad y que alcance una rehabilitación para las lesiones del corazón, de la mente, del cuerpo y del espíritu, fruto de siglos de traumas y maltratos”.

Hasta que no llegue el Great Black Reparations Debate (Gran Debate sobre las reparaciones de los negros), todo el mundo tiene derecho a una opinión sobre la forma que tomarán dichas reparaciones. Durante el debate, se desarrollará un difícil consenso, seguido de demandas específicas. Pero no por ahora.

“Algunos intentan decirnos qué forma y en qué medida son y deberían ser las reparaciones”.

Una de las organizaciones pioneras en reparaciones contemporáneas, NCOBRA, the National Coalition of Blacks for Reparations (la Coalición Nacional de Negros por las Reparaciones) en los Estados Unidos, se complace de que las reparaciones se hayan convertido en un tema de peso en esta temporada electoral:

“En particular, los candidatos presidenciales de 2020 Marianne Williams, los senadores Elizabeth Warren, Corey Booker, Kamala Harris y Bernie Sanders, además del ex miembro del gabinete de la Casa Blanca, Julian Castro. Incluso la Presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, (de quien se dice que interrumpió la discusión del Congreso sobre las reparaciones durante la presidencia de Obama), ha ofrecido ahora su apoyo para un estudio sobre las reparaciones “.

Sin embargo, en un artículo titulado “Reparations Means Full Repair” (Las reparaciones implican una reparación completa), NCOBRA señala que la conformación de la demanda sobre las reparaciones es esencial para el derecho de autodeterminación de los ciudadanos negros.

“Sin embargo, cuando alguien se equivoca, esto ocurre en su intento de decirnos – Descendants of Africans Enslaved (Descendientes de africanos esclavizados) en los Estados Unidos – (DAEUS, por sus siglas en inglés) qué forma y en qué medida son y deberían ser las reparaciones. Ellos deberían apoyar la exigencia de reparaciones. Además, deberían intentar comprender la magnitud de los crímenes contra la humanidad, Jim Crow y después Jim Crow America, y cómo estos crímenes han beneficiado a los Estados Unidos y a todos los ciudadanos no negros de los Estados Unidos, incluidos aquellos que acababan de llegar”.

“Las formas y en qué medida lo determinaremos nosotros.
Esto ya comenzó, en parte, con el N’COBRA’s 21st Century Reparations Manifesto (Manifiesto de Reparaciones del siglo XXI de N’COBRA) y las Five Injury Areas (Cinco Áreas de Lesiones). Además, esto había comenzado con una serie de reuniones municipales que ya se han celebrado, y otras que siguen previstas para ser programadas, para presentar, evaluar y debatir el Reparations 10 Point Program (Programa de reparaciones de 10 puntos) recopilado por la National African American Reparations Commission (Comisión Nacional de Reparaciones Afroamericana, NAARC por sus siglas en inglés)”.

“No hay nada parroquial o provincial acerca del proyecto de reparación de los cuatro siglos de crímenes y barbaries europeos y estadounidenses”.

La mayoría de los veteranos de los movimientos sobre las reparaciones son internacionalistas, no racistas cerrados o chovinistas negros estadounidenses.
Ellos han desempeñado papeles históricos en la liberación de todas las personas previamente esclavizadas y colonizadas. No hay nada parroquial o provincial acerca del proyecto de reparación de los cuatro siglos de crímenes y barbaries europeos y estadounidenses.

En el sentido más amplio y profundo, las reparaciones implican una transformación social global total, y esta no se puede comprar con el plan de Marianne Williamson de 100 mil millones de dólares, o con los bonos de Booker cuyo valor es menor a 1.000 dólares, o ni siquiera con los estipendios mensuales de 500 dólares de Harris, o incluso con billones de dólares. Una autentica reparación solo se podrá llevar a cabo cuando el sistema que desmonta a decenas de millones de cuerpos negros y explota a la mayoría del mundo en beneficio de los Señores del capital, se destruya desde las raíces y se llegue a un acuerdo entre la población del planeta.

Puede que hayamos llegado aquí en un barco de esclavos, pero no nos hundiremos con este Titanic en el declive imperialista.

Puede ponerse en contacto con el editor ejecutivo de BAR Glen Ford a través del siguiente correo: Glen.Ford@BlackAgendaReport.com

Fuente:Las reparaciones implican una transformación social global

Traducido por Brenda Leticia García Castillo, Iria López Gonzales y Elena Spinelli

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