UMOYA, MIEMBRO DE HONOR DE LA RED DE MUJERES RUANDESAS

El pasado 9 de marzo, coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer, se entregaron los VIII Premios Victoire Ingabire Umuhoza en la ciudad de Bruselas, donde vive una parte importante de la diáspora ruandesa desde hace ya 25 años. La Federación de Comités de Solidaridad con África Negra recibió una Mención de honor por su trabajo y su apoyo a la causa de Victoire Ingabire de manos de la Red de Mujeres por la Democracia y la Paz, mujeres incansables, valientes y esperanzadas, sobre todo tras la liberación – aunque limitada – de su presidenta Victoire. Sin miedo, porque “el miedo es el peor enemigo de la libertad”, estas mujeres hablan “de la reconciliación, de la justicia social, de la necesidad de destapar la verdad, de las desapariciones, de los encarcelamientos arbitrarios, de la liberación de los presos políticos, del trasvase de la violencia al país que acoge a los refugiados ruandeses…”

Nuestra presidenta de la Federación, Dina Martínez, recogió el premio, por el cual se nos nombra Miembros de honor de la asociación: “Desde hace ya mucho tiempo somos amigas, compañeras, hermanas, por lo tanto este título no cambia nuestra relación, sino que hoy solo cambia el reconocimiento oficial de esa amistad. Hoy estamos aquí para transmitiros nuestro más sincero agradecimiento: por vuestra amistad, por vuestra lucha por liberar a Ruanda de la mentira, el miedo y el hambre. Es un regalo y una riqueza reunirnos con los banyarwanda y poder continuar la lucha por el bienestar del pueblo ruandés”, remarcaba Dina.

Esa misma mañana, los asistentes recibían la terrible noticia del asesinato en Ruanda del asistente personal de Victoire Ingabire, Anselme Mutuyimana, estrangulado y abandonado en un bosque. El estrangulamiento se ha convertido en método habitual de asesinatos de disidentes al régimen dentro y fuera del país. Anselme había salido de prisión recientemente, donde había pasado 6 años por una causa política y donde había sufrido maltrato continuo. “Hasta cuándo estas muertes – se preguntaban -, para qué, ya hemos sufrido bastante, ya llevamos 25 años de viles asesinatos”. En una videoconferencia durante la velada, Victoire le recordaba emocionada, abatida y triste pero decidida a continuar, y recordaba a tantos otros opositores con idéntico final: Boniface Twagirimana (desaparecido hace unos meses), Jean Damascene (secuestrado y asesinado en 2018), Illuminée Iragena (secuestrada en 2016), Théophile Ntirutwa (secuestrado también en 2016), o Kagwe Kwisereka (asesinado hace dos años).
Este año los premios han recaído en 3 personas “distinguidas por su trabajo pacífico en el campo de la promoción de la democracia, la paz, la libertad de expresión, el respeto a los derechos humanos y la justicia social con el fin de mejorar la calidad de vida de la población de los Grandes Lagos”:

Abbé Jean-Pierre Mbelu es un sacerdote congoleño y analista político que escribe regularmente artículos y participa en debates sobre la situación de la República Democrática del Congo y África Central. Mbelu se preguntaba de dónde saca la fuerza de leona Victoire Ingabire, una mujer tan fuerte que su lucha por la justicia va más allá del amor a su familia. “Africanos, uníos”, nos decía, porque todos somos hermanos en los Grandes Lagos y la defensa de la libertad no conoce, además, de razas.

Abraham Kiplangat Mutai es un bloguero activista y periodista de Kenia que ha influido en los medios sociales keniatas que han jugado un papel determinante en la campaña para la liberación de prisioneros políticos en Ruanda. Alentó a todos los presentes, a los de dentro y a los de fuera de África, a organizarse para que la verdad oficial no sea la única verdad que se conozca, y para que Kagame deje de ser modelo de buena gobernanza en la región, sino que sea conocido como el dictador y asesino implacable que es.

Robin Philpot es un periodista y ensayista canadiense y autor de obras como “Rwanda and the New Scramble for Africa: From Tragedy to Useful Imperial Fiction” (Ruanda y el nuevo reparto de África: de la tragedia a una ficción imperial útil), donde explica cómo los poderosos del mundo organizan la operación de desestabilización y remodelación de la zona de los Grandes Lagos. Philpot nos recordó que este año celebramos el 25 aniversario del ataque terrorista en el que murieron dos jefes de estado africanos y que causó todos los acontecimientos subsiguientes. Sin este atentado, Ruanda habría vivido todos estos años en paz, así como sus vecinos, la RDC y Burundi. La ocultación e impunidad de los culpables de estos hechos (Kagame, la FDR y los Estados Unidos) impide la paz y la reconciliación. Sin embargo, según el periodista, la búsqueda de la verdad en personas como Victoire llevará a la victoria.

La voz de Victoire Ingabire resonó en la sala. Aunque triste y abatida por el asesinato de su asistente, su voz y sus palabras de agradecimiento y reconocimiento al trabajo de las mujeres luchadoras, hizo levantar a todos los asistentes, que continuaron la ceremonia con el grito: “Basta ya, 25 años son suficientes”.

Por Eva Torre

Esta entrada fue publicada en Actualidad, Articulos de opinión, Comités, Grandes Lagos, Info, Ruanda. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.