El Centro Marembo, una auténtica joya en Ruanda

En 2017, el ministerio ruandés de Género y Promoción Familiar (MIGEPROF) publicó los datos de los embarazos no deseados que se dieron entre las adolescentes escolarizadas (17 a 19 años) del país. Esta cifra alcanzó los 17 500 embarazos [1]. Se trata de una cifra alarmante, ya que las condiciones de vida de estas madres adolescentes pueden empeorar si no obtienen ningún apoyo por parte de su entorno más cercano. La maternidad precoz, especialmente para las jóvenes que no tienen hogar, resulta aún más alarmante, pues se encuentran en una situación de precariedad y, por tanto, ocuparse de un niño en tales condiciones aumenta la vulnerabilidad de ambos. La publicación Jambonews aborda nuevamente el tema de la sensibilización con el objetivo de prevenir los casos de maternidad precoz en Ruanda. Asimismo, nos lleva a descubrir el Centro Marembo, una verdadera joya que ayuda a estas madres sin hogar.

La sensibilización

Espérance Nyirasafari, la ministra ruandesa de Género y Promoción Familiar entre 2016 y 2018, ha concienciado en numerosas ocasiones a sus conciudadanos sobre estos casos de maternidad precoz. El 6 de noviembre de 2017, [2] la ministra tomaba la palabra para llamar al orden a quienes excluyen a las adolescentes embarazadas de los centros escolares o de otras instituciones por el mero hecho de estarlo. Estas declaraciones tuvieron lugar a raíz de la exclusión que sufrieron 22 jóvenes por parte de Edouard Bamporiki, el presidente de Itorero, una institución dedicada, supuestamente, a promover “la educación cívica” y a enseñar a los ruandeses “la cultura ruandesa”. Las jóvenes fueron expulsadas de la institución porque el programa de Itorero había previsto ciertas actividades deportivas. Sin embargo, no se trata de la primera exclusión, pues en el año 2015 otras 96 jóvenes embarazadas fueron asimismo expulsadas. Por su parte, la ministra sigue animando a las adolescentes víctimas de la violencia de género a que soliciten ayuda al centro Isange one Stop, dirigido por la policía nacional. Además de atender y escuchar a las víctimas, este centro pide a las autoridades que se persiga a las personas que han mantenido relaciones sexuales con menores de 18 años, la mayoría de edad sexual establecida en Ruanda.

A finales del pasado septiembre, [3], Espérance Nyirasafari hizo saltar la alarma acerca de los embarazos no deseados entre las adolescentes ruandesas. “En la comunidad, todo el mundo sabe quiénes son los que se acuestan con nuestras hijas. Se trata de miembros de la familia, de vecinos, de amigos… y por ello muchas deciden permanecer calladas ante semejante atrocidad. Pero creo que ya es hora de que cambiemos esta situación. Deseo ver a las jóvenes abordan el tema y liderar esta acción. Esto está en nuestras manos”.

El nacimiento de esta joya

En 2003, tres jóvenes paseaban por la calle cuando vieron a una niña de 11 años llevando a un bebé a cuestas. Las jóvenes siguieron a la niña y se dieron cuenta de que vivía en la calle con su hijo junto a otras niñas y sus bebés. Las precarias condiciones en las que vivían esos niños impactaron a las tres jóvenes, así como la indiferencia que la sociedad mostraba ante tal situación. El 23 de mayo de 2003, decidieron utilizar sus ahorros para crear una organización que prestara apoyo a esos niños, que les protegiera y les integrara de nuevo en la sociedad. “No existen los niños de la calle porque las calles no pueden acoger a niños. Se trata de niños que han sido abandonados por la comunidad, y nosotros debemos asumir nuestra responsabilidad”, declara Nicolette Nsabimana, directora y una de las fundadoras del Centro Marembo.

Al principio, crearon un centro para chicas y otro para chicos. Este último fue todo un éxito, mientras que el centro para las chicas y sus bebés se vio obligado a cerrar cuatro meses después de su apertura. Las chicas necesitaban una atención especial y ese centro no disponía ni de recursos económicos ni de acompañantes sociales adaptados. Sin embargo, este intento fallido no truncó las esperanzas de las tres jóvenes, sino que aprovecharon la ocasión para analizar la particularidad de los problemas de las chicas y planear una solución que se adaptara a sus necesidades especiales.

En 2012, tras comprobar que en Kigali había una decena de centros que ayudaba a chicos, decidieron cerrar el suyo y trasladar a los chicos que residían allí a los otros centros. De este modo, pudieron centrar sus esfuerzos en ayudar a las jóvenes y a sus bebés. A día de hoy, su cometido se basa en “transformar las vidas de los niños y las adolescentes que han sido víctimas de violaciones y otras formas de violencia, tanto en su casa como en la calle”. Sus proyectos se estructuran en cinco pilares básicos:

1. Salud y bienestar

En colaboración con las autoridades locales, la policía o la comunidad, el Centro Marembo localiza a las chicas sin hogar y ofrece refugio a aquellas que estén dispuestas a irse de la calle. A menudo, las jóvenes llegan al Centro traumatizadas, con problemas emocionales o mentales, y con falta de autoestima y confianza en ellas mismas. Incluso pueden padecer enfermedades de transmisión sexual (ETS). El Centro Marembo se ocupa de ellas y emplea los medios necesarios para que las adolescentes puedan curarse. Además, les proporcionan una prueba de ADN para determinar la identidad de sus hijos.
Cuando llegan al Centro, las jóvenes se quedan en un hogar de tránsito llamado «Harakeye House» (la casa de la tranquilidad), donde podrán encontrar la calma y la estabilidad que la calle les había arrebatado. En este hogar, tienen acceso a los siguientes servicios:

 Asesoramiento, asistencia médica y artículos de primera necesidad.
 Acompañamiento ante las autoridades locales y apoyo ante los tribunales para que se haga justicia.
 Educación o formación profesional (el Centro Marembo se hace cargo de los gastos financieros derivados).
 Educación sexual: incluye la planificación familiar, la sensibilización sobre las ETS, etc.

2. Formación

Además de la educación y la formación profesional, el Centro Marembo organiza programas de alfabetización y de cálculo, así como culturales, musicales y artísticos. Para ello, cada año el Centro se hace cargo de los gastos financieros y de la matrícula de 100 niños que estudian primaria y secundaria; además, ofrece formación profesional y programas de educación sexual a cientos de jóvenes. Todo ello tiene como objetivo formar a las chicas para que sean autónomas e independientes.

3. Autonomía

Una de las aspiraciones del Centro Marembo es que las chicas ganen autonomía y seguridad en sus relaciones con los demás. Además de la ayuda y el apoyo mencionados anteriormente, las chicas adquieren formación sobre los derechos humanos y la igualdad de género. También se les enseña a elaborar planes de negocio, así como algunas nociones generales de gestión empresarial para que puedan generar sus propios ingresos. Así, poco a poco, van adquiriendo dicha autonomía en el hogar «Abatuje House» (la casa de la curación). En ella, pueden recuperarse y prepararse para integrarse de nuevo en la sociedad.

4. Reinserción

A largo plazo, el Centro Marembo desea que sus chicas regresen con sus familias y puedan reintegrarse en la sociedad. El Centro mantiene el contacto con las jóvenes reinsertadas y deja sus puertas abiertas para aquellas que atraviesen dificultades durante el proceso. Asimismo, colabora junto con los dirigentes de la sociedad y los responsables políticos para concienciar a la comunidad sobre la violencia doméstica, el maltrato de menores y la negligencia infantil.

Una vez al año, también organizan un día de la sensibilización, con motivo del aniversario de la creación del Centro. Además de las cuestiones mencionadas anteriormente, este día brinda la oportunidad de dar a conocer el Centro, así como de interactuar con otras organizaciones gubernamentales y no gubernamentales que trabajan en el ámbito de la protección de la infancia. Desde la página web del Centro, aseguran que “cada uno tiene el deber de amar y cuidar a todos los niños, ya que son los líderes del mañana”.

5. Justicia

La mayoría de niñas del Centro Marembo son víctimas de violaciones u otras formas de violencia. El Centro trabaja junto con las instituciones públicas competentes para que estas jóvenes puedan recurrir a la justicia. Por eso, el Centro las acompaña desde el momento en que presentan la denuncia hasta que esta llega a los tribunales. De este modo, las víctimas consiguen recuperar su dignidad. El centro aboga por la concienciación y la responsabilidad colectivas sobre la violencia sexual que sufren las chicas sin hogar. Nicolette Nsabimana declara al periódico Igihe [4] que “las chicas que viven en la calle no mantienen relaciones sexuales con chicos en su misma situación; no se quedan embarazadas de chicos sin hogar, sino más bien de adultos que han recibido una educación. Nos cuentan que los hombres van a buscarlas en coche para llevarlas a su propia casa y acostarse allí con ellas. Todos los ruandeses deberían involucrarse y luchar contra este problema en vez de dejarlo todo en manos de los poderes públicos”.

El Centro Marembo también está construyendo una clínica para poder prestar más asistencia a sus chicas. Algunas de ellas contrajeron ETS mientras vivían en la calle y otras padecen problemas mentales. El objetivo de la futura clínica será ofrecer servicios fiables y estará situada en el pueblo de Karubibi, célula de Ndera, distrito de Gasabo y provincia de Kigali. De momento, el Centro ha conseguido comprar el terreno.
Para saber más acerca de todas las actividades que organiza el Centro Marembo, Jambonews te invita a navegar por su página web http://www.centremarembo.org. Además, puedes apoyar su causa realizando una donación al Centro mediante la compra de alguno de los productos que ofrecen o, simplemente, dando a conocer su labor en tu entorno.

Por Costance Mutimukeye
[1] http://fr.igihe.com/sante/17500-grossesses-non-desirees-pour-adolescentes.html

[2] http://www.ukwezi.rw/mu-rwanda/3/MIGEPROF-yikomye-abaha-akato-abana-baterwa-inda-batarageza-imyaka-y-ubukure

[3] https://www.newtimes.co.rw/news/nyirasafari-raises-red-flag-over-increasing-teenage-pregnancies

[4] http://igihe.com/amakuru/u-rwanda/article/agahinda-ubuhamya-bw-abana-basambanyijwe-bagaterwa-inda-na-virusi-itera-sida

Fuente: http://www.jambonews.net/actualites/20190216-le-centre-marembo-une-pepite-au-rwanda/

Traducción de María Iglesias Isidro (Universidad de Salamanca).

Esta entrada fue publicada en Articulos de opinión, Cultura, Education, Grandes Lagos, Info, Ruanda. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.