Ruanda | Caso Rwigara: un Estado malhechor

Diane y Adeline Rwigara. Foto: The Rwandan.

Diane y Adeline Rwigara. Foto: The Rwandan.

La absolución de Diane y Adeline Rwigara el jueves 6 de diciembre de 2018 debe ser bien recibida. Sin embargo, este veredicto en este juicio tan esperado, pronunciado sólo unos días después de la presión estadounidense, no debería hacernos olvidar que las dos mujeres nunca deberían haber sido procesadas y, menos aún, encarceladas. Además, la suerte de varios miembros del movimiento político de Diane Rwigara que han desaparecido en los últimos dos años sigue siendo desconocida hasta la fecha.

En este artículo, Jambonews demuestra, a través de la cronología de los hechos principales de este caso, cómo las instituciones ruandesas, desde el sistema de justicia hasta las alcaldías, la comisión electoral y las autoridades fiscales, han sido, bajo el impulso de Paul Kagame, desviadas de sus objetivos con el fin de servir como instrumentos de represión política contra la familia Rwigara.

 

4 de febrero de 2015: asesinato de Assinapol Rwigara

Para entender este caso, que acaba de alcanzar un punto de inflexión el 6 de diciembre, debemos remontarnos a la tarde del miércoles 4 de febrero de 2015, fecha en la que Assinapol Rwigara, un rico empresario ruandés, fue asesinado en Kigali tras varios años de persecución por parte del gobierno ruandés marcados por la confiscación de bienes, así como por desapariciones y períodos de exilio forzoso.

Esta muerte, que la familia describe como un asesinato, ocurrió menos de un mes antes de un juicio importante entre el empresario y el alcalde de Kigali, para el cual su abogado se había declarado confiado en las posibilidades de éxito.

Esa noche, su familia recibió una llamada diciéndoles que el hombre de negocios acababa de tener un accidente de tráfico fatal. Anne Rwigara, una de sus dos hijas, y Adeline Rwigara, su esposa, van inmediatamente al lugar del accidente. “Cuando llegamos a la escena”, dice Anne Rwigara, “la policía estaba usando una grúa para sacar el coche con nuestro padre todavía dentro y vivo (…). Una vez fuera del coche, lo pusieron directamente en una bolsa para cadáveres. Estaba vivo, lo tocamos, estaba vivo. Les decíamos: ‘No se puede meter en una bolsa, esto no se hace’. Llegó una ambulancia, pero fue devuelta por la policía”[1].

La joven afirma que, cuando llegó a la morgue de la comisaría de policía, su padre tenía heridas en la nuca que antes no tenía. También afirma que, según la autopsia, la muerte de su padre fue causada por estas heridas, que probablemente fueron causadas “por un cuchillo”. Según la joven, unos testigos habrían visto al señor Rwigara ser atacado por unos hombres justo antes de su accidente [2].

 

5-13 de febrero de 2015: un luto de terror

En los días posteriores al asesinato, la familia estaba de luto. En la cultura ruandesa, cuando una familia está de luto, es costumbre que amigos, vecinos e incluso conocidos visiten a la familia del difunto para estar cerca y apoyarla en su dolor. La familia de Rwigara no es una excepción y muchas personas van toda la semana a su casa para sostener a su esposa e hijos.

Durante los nueve días de luto en casa de los Rwigara, un clima de miedo se instala y por una buena razón: visitantes inesperados se incrustan en las ceremonias. “Estábamos dentro de la casa y, cuando mirábamos hacia afuera, siempre había gente que había puesto sillas allí, siempre estaban allí y miraban todo lo que pasaba dentro. Cuando salías con el coche, uno de ellos también se subía a un coche y te seguía; cuando hablabas con alguien, veías a una persona acercándose a ti, inclinándose sin avergonzarse y escuchando”, dice Emérence Kayijuka, una de las hermanas de Adeline Rwigara, que estuvo presente con la familia en Kigali durante todo este período.

En su testimonio, cuenta cómo experimentó miedo en su estómago durante su estancia: “Estábamos tan asustadas que ni siquiera pensábamos que tomaríamos el avión a casa, pensábamos que estaríamos atrapadas en un lugar desconocido porque estábamos tan asustadas… No soy de las que se muerden la lengua, pero durante esas dos semanas aprendí a guardar silencio. Ni siquiera puedo decir que es miedo, es más que miedo. El problema es que hay un clima de miedo”.

 

13 de marzo de 2015: la familia alerta a los medios de comunicación

Pocas semanas después del asesinato de su padre, los hijos de Assinapol Rwigara, que temen por su seguridad, escriben una carta a Paul Kagame pidiéndole que se investiguen las circunstancias de la muerte de su padre a manos de personas que “llevaban uniformes de policía”. Explican en detalle las diferentes razones por las que no creen en la versión del accidente que les fue comunicada oficialmente y mencionan un asesinato.

Informan a los medios de comunicación de su carta al presidente de la República. Anne Rwigara, testigo presencial de los hechos, sale del silencio por primera vez y cuenta a la BBC y a RFI lo que presenció, lo cual le permite afirmar que su padre fue asesinado.

Esta salida mediática sorprende a los observadores experimentados porque, en Ruanda, pocas familias de víctimas se atreven a denunciar públicamente las injusticias sufridas por sus familiares por temor a represalias.

 

3 de abril de 2015: Paul Kagame se burla de la familia Rwigara

El 3 de abril de 2015, Paul Kagame hizo su primera declaración pública sobre este caso. Al ser interrogado por una periodista, declaró, sin dar el contenido, que se había dado una respuesta a la familia a través del ministro de la Presidencia.

Obviamente incómodo con la pregunta, ridiculizó a la familia después de un extraño momento de vacilación durante la conferencia de prensa: “Pero primero fueron a ver a la RFI, la BBC y no sé a quién más, las cosas en Ruanda son difíciles. De entrada, ni siquiera sé lo que fueron a hacer a la BBC y a la RFI, pero tal vez la RFI se comunicó con ellos antes de que llegaran allí porque siguen mucho lo que está sucediendo en Ruanda y dan la interpretación que quieren, que no está en línea con la realidad, pero es el mundo en el que vivimos”.

 

14 de julio de 2015: el Ayuntamiento de Kigali anuncia la inminente destrucción de su hotel

En las semanas siguientes a la conferencia de Paul Kagame del 3 de abril de 2015, las represalias contra la familia Rwigara no tardaron en llegar y el Estado decidió castigar su economía. Varias propiedades fueron confiscadas debido a que no se habían pagado los impuestos debidos y, el 14 de julio de 2015, la familia recibió una carta del Ayuntamiento de Kigali en la que se anunciaba la inminente destrucción de su hotel. Según el diario Igihe, que anunció la noticia en un artículo el 3 de agosto de 2015, la destrucción estaría motivada por el hecho de que, por un lado, el hotel no cumplía con las normas de construcción y, por otro, fue construido sin autorización.

 

7 de agosto de 2015: arresto de Adeline Rwigara con uno de sus hijos

El 7 de agosto de 2015, la viuda de Assinapol Rwigara, Adeline, fue detenida junto con uno de sus hijos por razones no reveladas. Fue liberada al día siguiente.

Ese mismo día, la familia denunció el ensañamiento de las autoridades. “No tenemos miedo”, dijo Diane Rwigara a la RFI. “No nos dejarán hasta que tengan todas nuestras posesiones. Por eso mataron a nuestro padre: para quedarse con su propiedad. Porque mi padre es el único hombre de negocios en nuestro país que nunca quiso venderles sus empresas. Tienes dos opciones en este país: o huyes para salvar tu vida y dejarles tus pertenencias, lo que la mayoría de la gente hace, o te quedas y ellos lo controlan todo, cosa que mi padre nunca quiso [3]”.

 

11-13 de septiembre de 2015: destrucción de un hotel de la familia

El 11 de septiembre de 2015, mientras el caso aún se encuentra en los tribunales, las excavadoras comenzaron la espectacular destrucción de este hotel propiedad de la familia Rwigara, por un valor estimado de treinta millones de dólares.

 

15 de septiembre de 2015: Diane Rwigara se confía a la prensa ruandesa

En los días siguientes, Diane Rwigara organizó varias ruedas de prensa en las que expresó su incomprensión respecto a la persecución del Estado a su familia, “cuando hay suficientes enemigos del país fuera o incluso dentro del país”. “Yo defendí este país”, dice la joven, “incluso en Facebook pasaba mi tiempo discutiendo con la gente bajo pseudónimo para defender a este país y, (…) al igual que nosotros, nuestro padre amaba este país. Antes de 1994 teníamos una buena situación, pero él decidió huir para ayudar a regresar a los que estaban afuera, era miembro del FPR y nunca se asoció con los que luchaban contra el Estado, solo se ocupaba de sus negocios”.

“Lo mataron psicológicamente antes de matarlo físicamente”, agrega la joven sobre el asesinato de su padre, “y hoy el Estado nos ataca porque no quiere que hablemos de la injusticia a la que nos enfrentamos, no quiere que nuestra verdad salga a la luz”.

Luego sollozó y dijo que no se arrepentía de la decisión de su familia de hablar a pesar de las represalias que sufrían: “Pase lo que pase, al menos habremos hablado por él porque, si nos hubiera pasado a nosotros, él habría hecho lo mismo”.

 

2016: nacimiento de un icono

A lo largo de 2016, poca información sobre la familia Rwigara se hizo pública. Entre bastidores, sin embargo, las cosas se mueven. La persecución de la familia Rwigara abre los ojos de Diane a la naturaleza del régimen que una vez defendió y a los problemas y persecuciones a los que se enfrentan sus conciudadanos.

Recorre el país de este a oeste, de norte a sur, para encontrarse con la población y, en particular, con los jóvenes con el objetivo de ser la voz de quienes no pueden expresarse bajo esta dictadura que obliga a la población a vivir con un miedo constante en sus estómagos.

Junto con otros jóvenes, decidió crear un movimiento para concienciar a los ruandeses sobre sus derechos y alentarlos a pedir cuentas al Gobierno. Las elecciones presidenciales previstas para el año siguiente parecen ser la forma más directa de conducir sus reivindicaciones y toma la decisión de presentarse como candidata.

La joven pasa entonces sus días discutiendo el proyecto con otros jóvenes que quieren un cambio pacífico y las noches las pasa en su teclado poniéndolo por escrito.

Durante aquel año, se produjo un incidente grave en Addis Abeba: Diane Rwigara, en tránsito en el aeropuerto de la capital etíope con el fin de viajar a Estados Unidos para una corta estancia, estaba a punto de recuperar su maleta cuando la compañía le informó de que la maleta nunca había salido de Kigali.

Ella entiende que su maleta fue probablemente interceptada por los poderosos servicios de inteligencia ruandeses. En este país donde la crítica al gobierno puede costar la pena de muerte, hay pánico. A pesar de los riesgos para su vida, decidió regresar a Ruanda para continuar la lucha y no abandonar a sus compañeros.

 

26 de diciembre de 2016: desaparición de Thadeyo Muyenzi

La represión no tardó en llegar y el 26 de diciembre de 2016 Thadeyo Muyenzi, el director de su futura campaña presidencial y una de las principales figuras del movimiento emergente, desapareció en Kigali. Esta será la primera de una larga serie de desapariciones entre los miembros del movimiento en creación.

 

23 de febrero de 2017: rueda de prensa en Kigali

El 23 de febrero de 2017, Diane Rwigara organizó una clamorosa rueda de prensa en Kigali. Mientras que en Ruanda se escuchan pocas voces críticas y que, incluso en el exilio, muchos ruandeses se quedan paralizados ante la idea de hablar de los problemas de su país, la joven habla alto y claro sobre la mayoría de los problemas a los que se enfrentan los ruandeses, desde la pobreza hasta la injusticia y la inseguridad, y sobre el problema de la falta de libertad de expresión.

 

14 de marzo de 2017: “¿Cuánto tiempo durará el silencio?”

El 14 de marzo de 2017, la joven difundió un vídeo en Youtube en el que repasaba su rueda de prensa, explicando que no había hablado en nombre de su familia ni de ninguna organización: “Hay injusticia en muchas áreas, hay inseguridad para muchos ruandeses, la gente desaparece, las personas mueren o son asesinadas y los autores de estos crímenes nunca son arrestados o castigados”, dice la joven antes de destacar el contraste entre la situación experimentada por los ruandeses y la experimentada por los turistas que llegan a Ruanda y se sienten seguros, mientras que muchos ruandeses no se sienten seguros en su propio país.

“¿Cómo seremos capaces de encontrar soluciones a problemas que no se nos permite abordar?”, pregunta Diane Rwigara. “La gente sabe lo que está pasando, pero prefiere el silencio porque tiene miedo, la gente prefiere no decir nada porque tiene miedo de las consecuencias, la gente prefiere no decir lo que siente porque tiene miedo de perder su trabajo si tiene trabajo, tiene miedo de ir a la cárcel, teme por su vida o la de sus seres queridos y prefiere seguir sufriendo en silencio en lugar de atreverse a expresarse y arriesgarse a perderlo todo”.

 

3 de mayo de 2017: Diane Rwigara anuncia su candidatura a las elecciones presidenciales

El 3 de mayo de 2017, Diane Rwigara anunció su candidatura a la presidencia de Ruanda en una conferencia de prensa sorpresa en Kigali. Dijo que quería “luchar contra la pobreza y la injusticia” y deploró la falta de libertad de expresión en Ruanda: “Las únicas personas que se oyen son las que alaban al régimen. No hay nada malo en cumplimentar al gobierno, pero hay una categoría de ruandeses cuyas opiniones deben ser escuchadas [4]”.

A estas palabras, añade: “Lo que el FPR no ha sido capaz de lograr durante estos 23 años en el poder, nunca lo logrará en el futuro”.

 

5 de mayo de 2017: campaña de difamación

Solo dos días después del anuncio de su candidatura, unas fotos de Diane Rwigara desnuda comienzan a circular en las redes sociales. Sobre estas fotos, declara a la CNN: “Son fotos falsas de mí desnuda, modificadas con Photoshop, es una de las muchas tácticas utilizadas para hacerme callar”.

Ni el partido gobernante ni el gobierno ruandés condenan esta campaña de difamación contra Diane Rwigara.

 

7 de julio de 2017: rechazo de la candidatura de Diane Rwigara

A pesar de un difícil comienzo de campaña, sus partidarios fueron acosados o arrestados y ella misma se enfrentó a una violenta campaña de difamación por Internet. Diane Rwigara, acompañada por su madre, presentó su candidatura a la comisión electoral el 20 de junio de 2017.

Menos de un mes después, el 7 de julio de 2017, la comisión electoral anunció el rechazo de la candidatura de Rwigara por “falsificación de firmas”. Habría conspirado con Joseph Uwingabire, un voluntario de la comisión electoral, para falsificar las firmas de 26 votantes. La comisión electoral también afirma que en la lista de signatarios que apoyaron la candidatura de la joven se incluirían a varias personas fallecidas.

 

14 de julio de 2017: Diane Rwigara lanza su movimiento Itabaza [5]

El 14 de julio de 2017, una semana después del rechazo de su candidatura a las elecciones, Diane Rwigara lanzó el Movimiento para la Salvación del Pueblo – Itabaza, junto con otros jóvenes, a pesar del clima de miedo en Ruanda. “Una plataforma que quiere educar a los ruandeses en la defensa de sus derechos, en el despertar de sus derechos civiles, en la lucha contra el miedo, contra la opresión y para animar a los ruandeses a que exijan responsabilidades al gobierno”.

 

4 de agosto de 2017: Paul Kagame reelegido con casi el 99% de los votos [6]

El 4 de agosto de 2017, Paul Kagame, librado de su principal rival, fue reelegido para un tercer mandato con casi el 99% de los votos y una tasa de participación del 97%.

 

29 de agosto de 2017: los jóvenes que apoyaban a Diane Rwigara son perseguidos

El 29 de agosto de 2017, Diane Rwigara anunció a través de su cuenta de Twitter que muchos de sus partidarios habían sido torturados, encarcelados y desaparecido. Muchas familias no se atreven a comunicar públicamente el destino de sus seres queridos por temor a represalias.

Diane Rwigara comparte un vídeo del testimonio de la hermana de una de las víctimas, que “testificó valientemente sobre la desaparición de su hermano”.

 

30 de agosto de 2017: Paul Kagame advierte a Diane Rwigara

El 30 de agosto de 2017, durante la ceremonia de toma de posesión del nuevo gobierno, Paul Kagame advirtió a Diane Rwigara: “La gente que piensa que el país tiene más obligaciones hacia ellos que las que ellos tienen hacia el país, la gente que abusa de los bienes del pueblo y se jacta de ello por detrás, incluso si han querido postularse para las presidenciales y han fracasado, eso no les da derecho a la impunidad”.

 

30 de agosto de 2017: “secuestro” de la familia Rwigara

El mismo día del discurso de Paul Kagame, el público se enteró a través de la BBC de que la familia Rwigara había estado inaccesible desde el día anterior, el 29 de agosto de 2017. El tío de Diane Rwigara, Siméon Ndwaniye, dijo a la BBC: “Fueron atacados por el CID [Departamento de Investigación Criminal], registraron su casa, confiscaron teléfonos, ordenadores, dinero… La oficina de Diane Rwigara también fue registrada, confiscaron todos los documentos y otras propiedades, y luego la familia [Diane, su madre y sus hermanos] fue llevada a un lugar desconocido.”

La policía desmiente haber retenido a la familia Rwigara, pero anuncia que han abierto una investigación sobre Diane por el uso de firmas falsas en su expediente de solicitud, pero también sobre su familia por fraude fiscal. Las negativas de la policía, aunque no hay noticias de la familia, llevan a muchos observadores a hablar de “secuestro”.

 

1 de septiembre de 2017: la guardia presidencial expulsa a unos periodistas del domicilio de los Rwigara

Al día siguiente de este anuncio, periodistas de varios medios de comunicación, incluyendo a Voice of America, fueron a la casa de la familia Rwigara para desentrañar la verdad entre las diferentes versiones contradictorias. En la casa, un trabajador doméstico les informa de que no ha visto a la familia desde el día anterior, pero que podrían estar presentes porque no ha estado en las habitaciones. Los periodistas observan que alrededor de la casa de los Rwigara están deambulando miembros de la guardia presidencial vestidos de civil, así como coches y motocicletas que custodian la residencia. También se dan cuenta de que se les sigue cuando están fuera para almorzar. A su regreso, fueron expulsados por un hombre vestido de civil que les enseñó su carnet de miembro de la guardia presidencial. El audio del incidente es difundido.

Esa misma noche, el portavoz de la policía negó la información de que los servicios de seguridad habían impedido a los periodistas hacer su trabajo. Habla de un “malentendido” y reitera que la familia Rwigara no fue detenida por la policía y que todos, incluido su abogado, eran libres de visitarlos.

Varios observadores preguntaron entonces por qué la guardia presidencial tendría que vigilar la residencia de un sospechoso en una investigación sobre el uso de firmas falsificadas.

 

4 de septiembre de 2017: detención oficial de la familia

El lunes 4 de septiembre de 2017, varios periodistas fueron invitados por la policía a asistir a la detención de la familia y a observar que, durante todo el período en el que se anunció su desaparición, la familia se encontraba “escondida en su cocina”, según informó el New Times, el principal diario progubernamental ruandés.

En un vídeo de la detención, Diane Rwigara da, con rabia, su versión de los últimos acontecimientos: “Nos encerrasteis aquí, os llevasteis todo nuestro dinero, os llevasteis todos nuestros teléfonos, ¿cómo queríais que fuéramos a la comisaría si no nos dejasteis nada? ¡Sois unos mentirosos y unos ladrones! Si es a mí a quien queréis, arrestadme, arrestadme, llevadme, todos sabemos de qué me culpáis, de que fui candidata a las elecciones, pero ¿qué tiene que ver mi familia con esto? ¿Por qué culpáis a mi madre? ¿Por qué culpáis a mis hermanos y hermanas?”.

En otro audio del arresto, oímos a su madre decir: “Hace una semana que mis hijos y yo estábamos en esta casa, esposados y bajo la supervisión de la guardia presidencial, nos saquearon, destruyeron nuestra casa, el techo fue destruido, todo está en el suelo, todas las puertas fueron derribadas, se llevaron todo nuestro dinero!”. Y después de que un ruido la interrumpiera, la oímos declarar con pánico: “Cuidado, vas a matar a mi hijo, está matando a mi hijo, quieren matar a mi hijo, quieren matar a mi hijo, quieren matar a mi hijo, quieren matar a mi hijo, eso es a lo que están acostumbrados (…) desde 1995, un Estado de asesinos, ¡sois unos interahamwes de otro tipo!”.

Diane, su madre y sus hermanos son llevados a la comisaría de policía.

 

5-19 de septiembre de 2017: interrogatorios interminables

El 19 de septiembre de 2017, Diane rompió el silencio y se comunicó por primera vez desde su detención al conceder entrevistas sucesivas a France 24 y a la BBC. Cuenta la vida cotidiana de su familia durante las últimas semanas y dice que está agotada: “Hemos pasado casi tres semanas allí, pasando nuestros días y nuestras noches en condiciones que no son nada fáciles. Los primeros días estuvimos esposados todo el día, no teníamos nada para comer y hasta ahora no se nos permite tener un abogado”.

A la BBC les explica que toda la familia es sometida a interrogatorios que a veces terminan a la una de la madrugada, a veces a las dos de la madrugada en el CID. Los interrogatorios duran a veces quince horas y, durante los primeros días, fueron interrogadas, esposadas y tendidas en el suelo.

Dijo que la policía destruyó las puertas y armarios de su residencia y confiscó sus documentos, teléfonos, permisos de conducir y todo el dinero que tenían en casa. También describe las acusaciones contra ella y su familia como vagas y cambiantes: “Se inventan acusaciones que cambian constantemente”.

De hecho, fue acusada inicialmente de falsificar firmas para presentarse a las elecciones y, desde entonces, han surgido otras acusaciones: se la acusa de las declaraciones que hizo en sus ruedas de prensa y de fundar su movimiento, “que parece la creación ilegal de un partido político”.

Afirma que su familia no es la única afectada por la persecución y que los miembros de su movimiento Itabaza también se ven afectados.

 

23 de septiembre de 2017: encarcelamiento de los Rwigara

En la noche del 23 de septiembre de 2017, después de tres semanas de interrogatorios diarios, Diane, su hermana pequeña Anne y su madre Adeline Rwigara fueron oficialmente arrestadas y encarceladas.

 

Acusaciones

Según el portavoz de la policía Theos Badege, Diane Rwigara está acusada de “decir falsedades en política” e “intentar desestabilizar la seguridad pública”.

Anne Rwigara y su madre, por su parte, “como administradora de la empresa familiar de fabricación de cigarrillos BTC”, son perseguidas por no haber presentado la declaración de impuestos, un delito civil que no puede justificar legalmente la detención, y aún menos una detención preventiva.

Visiblemente conscientes de estas vaguedades jurídicas, el portavoz de la policía afirmó que las tres mujeres “podrían haber continuado siendo libres, pero no quisieron cooperar con la policía de investigación criminal”.

 

25 de septiembre de 2017: emisión de audios privados de WhatsApp

El 25 de septiembre de 2017, solo dos días después de la detención de las tres mujeres, se filtraron en Internet grabaciones de audio de conversaciones privadas por WhatsApp entre Adeline Rwigara y su hermana pequeña, Tabitha Gwiza, que vive en Canadá, a través de un periódico cercano al régimen.

Estas grabaciones de audio se encontraron en el teléfono de Adeline Rwigara, que fue incautado en el momento de su detención. En los últimos, escuchamos a la madre confiando su dolor a Tabitha Gwiza, su hermana pequeña que vive en Canadá, con palabras muy duras hacia los amos de Kigali a quienes ella llama “demonios”. Con una voz baja que desvela el clima de miedo que reina en Ruanda, cuenta a su hermana pequeña la desgracia que le sucedió a su hija en el aeropuerto de Addis Abeba y teme que los servicios de inteligencia puedan haber interceptado su maleta, que contenía todo su proyecto político, en un país donde la ambición política puede equivaler a una sentencia de muerte. “Solo Dios sabe lo que vendrá después”, confiesa la madre de la familia.

Con esta noticia, su hermana pequeña, Tabitha, siente pánico por su familia y le aconseja que huya de Ruanda por temor a que las consecuencias afecten a toda la familia. “Estáis muertos, se acabó, (…) deberíais organizaros e iros, (…) son asesinos y demonios”.

La policía nunca se ha pronunciado sobre la publicación no oficial de pruebas de audio de WhatsApp que pudieran servir como prueba en un juicio penal inminente.

 

6 de octubre de 2017: primera comparecencia ante el tribunal

El 6 de octubre de 2017, las tres mujeres comparecieron por primera vez ante un juez. Diane y su madre informan que la policía les impidió reunirse con su abogado. Anne, por su parte, dice que no tiene abogado. Se retiran los cargos de evasión fiscal que inicialmente justificaban su detención y se presentan nuevos cargos.

 

Acusaciones

Entre las acusaciones que surgieron repentinamente en el momento del juicio figuraba la de “incitación al levantamiento de la población”, sancionada con una pena de diez a quince años de prisión en virtud del Código Penal ruandés y que es común a las tres mujeres.

La acusación de “sectarismo”, castigada con cinco a siete años de prisión, también parece incitar al levantamiento. Diane Rwigara sigue acusada de falsificación de documentos, sin que quede claro si el delito en cuestión es el uso de documentos falsos punible con una pena de cinco a siete años de prisión en el Código Penal ruandés o el uso de documentos falsos en asuntos electorales y solo punible con una pena de un mes a un año de prisión.

 

11 de octubre de 2017: “Inocentes”

El 11 de octubre de 2017, pocos días después de la primera comparecencia, las tres mujeres se encontraron de nuevo frente a los jueces. La afluencia es excepcional y se refuerzan las medidas de seguridad, cada persona que entra en la sala es registrada minuciosamente.

Adeline Rwigara anuncia que quiere contratar a otro abogado porque, dado el volumen de su caso, seiscientas páginas, considera preferible tener su propio abogado y no un abogado común con sus hijas. Como todo su dinero ha sido confiscado por la policía, pide que se ordene a la policía que les devuelva parte de él para pagar los honorarios de los abogados. Se les niega la petición “hasta que termine el juicio”. Los cargos permanecen sin cambios.

 

16 de octubre de 2017: Anne Rwigara se desmorona en lágrimas en medio de la audiencia, hay nuevas acusaciones contra Adeline Rwigara

El 16 de octubre de 2017, cuando regresaron a los tribunales, las tres mujeres fueron finalmente informadas de las pruebas materiales en las que se basaron las acusaciones de incitación al levantamiento popular (comunes a las tres mujeres) y al sectarismo (relativo a la madre) contra ellas.

En cuanto a Anne Rwigara, la acusación que podría dar lugar a su condena de diez a quince años de prisión se basa en el hecho de que aconsejó a su hermana, a través de WhatsApp, que huyera de Ruanda diciéndole que no tenía ninguna esperanza para el futuro del país, gobernado por una “mafia” y una “banda de criminales”, y en el hecho de que habría escrito en la revista Jeune Afrique que su padre había sido asesinado por las autoridades del lugar.

La joven niega haber escrito una carta así y afirma en la audiencia sobre su padre: “Lo metieron en una bolsa, lo apuñalaron en la cabeza y yo misma le sostuve la cabeza, y mis manos se llenaron de su sangre, no veo que sea culpable por escribir al presidente Paul Kagame para pedir una investigación. Incluso hoy, cuando duermo, vuelvo a ver mis manos ensangrentadas”, antes de hundirse en lágrimas y ser consolada por su madre y su hermana.

En cuanto a sus comentarios privados sobre los amos de Kigali [que serían una mafia], explicó que se debía al hecho de que, tras la muerte de su padre, el gobierno confiscó sus propiedades y destruyó uno de sus hoteles por valor de treinta millones de dólares antes de venir a entregarles la factura de demolición de ciento cincuenta millones de francos ruandeses.

En cuanto a Adeline Rwigara, siguen apareciendo nuevas acusaciones, a saber, la acusación de minimizar el genocidio y la de difundir acusaciones falsas contra el Estado.

La minimización del genocidio, que se castiga con penas de cinco a nueve años de prisión, se basa en la acusación de “interahamwe de otro tipo” que ella lanzó a la policía durante su detención. En particular, pregunta cómo puede minimizar un genocidio del que ella misma ha sido víctima.

Los otros elementos en los que se basa la fiscalía para apoyar los cargos contra la madre son toda la serie de conversaciones privadas que tuvo por WhatsApp con su hermana menor. En la carpeta se incluyen un total de veinte grabaciones de audio de WhatsApp. Doce son escuchadas en la audiencia y los demás se pide que sean escuchadas a puerta cerrada “por razones de seguridad”.

En cuanto a la acusación de “difundir información falsa para provocar la hostilidad pública contra el Estado ruandés”, insiste y firma en la audiencia: “Repito ante ustedes: mi marido fue asesinado, mis hijos y yo fuimos testigos de ello”.

Por lo demás, no ve ningún daño en “confiar su dolor a su hermana pequeña en conversaciones privadas por WhatsApp”.

 

23 de octubre de 2017: Anne Rwigara, liberada

El 23 de octubre de 2017, el tribunal pidió que Anne Rwigara, una ciudadana estadounidense, cuya diplomacia había sido activada entre bastidores para seguir el caso, fuera puesta en libertad mientras esperaba el juicio.

El juez ordenó que Adeline Rwigara, de nacionalidad belga, y Diane Rwigara permanecieran en prisión preventiva durante un período de treinte días.

 

29 de octubre de 2017: Diane Rwigara descrita como una “bruja” por Louise Mushikiwabo

En una entrevista a TV5Monde, Louise Mushikiwabo, ministra de Asuntos Exteriores de Ruanda, recientemente elegida secretaria general de la Francofonía, describió a Diane Rwigara como una “bruja”. Explica que esta “jovencita” está en los tribunales porque hizo trampas “a varios niveles en su camino hacia las elecciones presidenciales”.

 

14 de diciembre de 2017: Paul Kagame se burla de nuevo de Diane Rwigara

Ante los líderes de una comunidad de oración durante un desayuno en Kigali, Paul Kagame se burla una vez más de Diane Rwigara, “una joven que quería ser presidenta”, en un tono irónico que hace reír al público, “y ha sido hostigada y ahora incluso encarcelada, esto es lo que le permiten decir para dañar la imagen de Ruanda. Pero se encuentran frente al FPR-Inkotanyi que no teme este tipo de cosas. Cuando vienen a interrogarnos, les decimos lo que merecen escuchar, les mostramos los problemas que causan o los problemas que tienen en casa y fingen que ya no conocen a esa persona, que termina cargando cartones [7] o calentándose en la cárcel”.

 

28 de marzo de 2018: subasta de alta seguridad

El 28 de marzo de 2018, mientras Diane y Adeline Rwigara se encontraban todavía en prisión preventiva, se subastaron propiedades comerciales pertenecientes a la familia por “falta de pago de impuestos”.

Anne Rwigara va al lugar, a pesar de las dificultades de acceso al almacén donde tiene lugar la subasta. Habla delante de la prensa: “Que Dios os perdone, no sabéis lo que hacéis, trabajáis para los asesinos que mataron a nuestro padre y al día siguiente le quitan su propiedad, ¡lo que hacéis es saquear en nombre de la ley!”, reprochando a la autoridad fiscal por proceder con la venta mientras la acción legal está pendiente y por vender la propiedad por un precio muy por debajo de su valor.

A estas palabras añade: “Os digo que estamos en un país que no respeta la ley, lo que está pasando aquí es triste. Rwigara Assinapol ha trabajado y construido este negocio toda su vida, esta fábrica que estáis vendiendo en subasta ha financiado la lucha del FPR para tomar el poder y fue el FPR quien asesinó y saqueó a Rwigara. Sois lamentables y trabajáis para los asesinos. Sois agentes de Satanás. Satanás ha invadido este país”.

 

22 de mayo de 2018: Tabitha Gwiza, tía de Diane Rwigara, es procesada

El 22 de mayo de 2018, en una enésima audiencia, el juicio se volvió a aplazar. El fiscal considera que los delitos denunciados contra Adeline Rwigara se cometieron en las conversaciones de Whatsapp que mantuvo con otros miembros de su familia y amigos cercanos que vivían en el extranjero, que también deberían ser enjuiciados.

El fiscal anuncia que necesita dos meses para citarlos a juicio. Se mencionaron cuatro personas, entre ellas Tabitha Gwiza, la hermana menor de Adeline Rwigara, que vive en Canadá. Se les acusa de haber propagado “información falsa para provocar la hostilidad de la población contra el Estado ruandés”.

 

24 de julio de 2018: los cargos finalmente se precisan

El 24 de julio de 2018, después de casi un año de prisión preventiva, y mientras que el artículo 38 del Código de Instrucción Criminal de Ruanda establece que “toda persona bajo custodia policial tiene derecho a ser informada del motivo de su detención y de sus derechos, en particular el de informar a su abogado o a cualquier otra persona de su elección”, los cargos son finalmente precisados y las dos mujeres saben exactamente de qué se las acusa.

Se presentan dos cargos contra Adeline Rwigara:

  • Divisionismo: sobre la base de que en las conversaciones de WhatsApp incautadas se la oye decir que el Estado ruandés utilizaba a “ruandeses venidos de Burundi y abagogwes (un clan de etnia tutsi que vive en el norte de Ruanda)” para cometer sus crímenes.
  • También se le acusa de incitar a la insurrección. La Fiscalía anuncia que los “cómplices” de Adeline Rwigara, que son, según la fiscalía, las personas a las que se dirigió en sus conversaciones per WhatsApp, serán juzgados in absentia. Son Tabitha Gwiza, Mukangarambe Saverina, Mushayija Edmond y Jean Paul Ndayishimiye, que viven en Norteamérica.

Por lo tanto, estos dos cargos, basados en hechos descubiertos después del arresto, no pueden en modo alguno justificar su arresto y menos aún un año de prisión preventiva.

Los dos cargos de falsificación de documentos e incitación a la insurrección siguen pendientes contra Diane Rwigara. La Fiscalía acusa a Diane de haber pedido a la población que se movilice para luchar contra el Estado sobre la base de que este exterminaría a los civiles.

 

23 de agosto de 2018: lanzamiento de la campaña #FreeDianeRwigara

El 22 de agosto, tras la detención del cantante ugandés Bobi Wine, jóvenes ugandeses a los que se unieron kenianos, lanzaron una importante campaña en línea bajo el lema #FreeBoboWine.

Veinticuatro horas más tarde, bajo el impulso del famoso bloguero keniano Abraham Mutai, un influyente activista panafricano, convencido de que las detenciones políticas en África Oriental deben cesar y que los jóvenes deben poder ejercer libremente sus derechos políticos, el hashtag #FreeDianeRwigara alcanza nuevas cotas. Uno de los tuits más notables de Mutai es su llamamiento a los ruandeses: “Querida Ruanda, te ofrecemos nuestro apoyo para crear un entorno político libre y propicio reprendiendo al presidente Paul Kagame por la detención de Diane y otros. ¿Podría tener mil retuits para #FreeDianeRwigara? ¡Hagámoslo!”.

La campaña para pedir la liberación de todos los presos políticos ruandeses gana impulso rápidamente en la red social Twitter, alcanzando el séptimo lugar entre los hashtags más populares del 24 de agosto de 2018 en Kenia, por ejemplo.

 

9 de septiembre de 2018: SOS de Anne Rwigara

El 9 de septiembre de 2018, Anne Rwigara lanzó un SOS en una emisora de radio sudafricana para concienciar sobre el destino de su familia y de los ciudadanos ruandeses en general. “Esta entrevista probablemente me pone en peligro, pero hemos visto tantas cosas como familia, tantas cosas como ruandeses, que llega un momento en que ya no podemos permanecer pasivos. Me encarcelaron por un mensaje de texto. Si ya ni siquiera se nos permite enviar mensajes de texto a los miembros de la familia, ¿qué podemos hacer?”.

Mi hermana fue encarcelada porque quería presentarse a las elecciones presidenciales de 2017. Mi madre Adeline fue encarcelada porque había intercambiado audios de WhatsApp con su hermana, que vive en Canadá, en los que le confió su dolor por el asesinato de mi padre. Yo misma fui encarcelada por las mismas razones que mi madre, debido a un mensaje que envié a mis hermanos y hermanas en el que expresaba mi frustración con el Gobierno, que yo comparaba a un sistema mafioso. Y, cuando se llevaron mi teléfono, encontraron este mensaje y fue suficiente para meterme en la cárcel”.

La joven comentó sobre la situación en el país: “Los edificios y las calles limpias no son para mí factores para medir el progreso, primero respetemos las vidas humanas, primero respetemos a las personas con opiniones diferentes e intercambiemos, primero seamos capaces de sentarnos alrededor de una mesa y tener puntos de vista diferentes, solo entonces podremos hablar de progreso”.

Sobre las razones por las que los ruandeses son perseguidos, Anne Rwigara afirma: “¿De qué tiene miedo Kagame si todo va tan bien? Mi suposición es que, cuando aquello en lo que te basas es ilegítimo, cuando se vende una mentira al mundo exterior, se vive con el temor constante de perder ese espejismo que has vendido al mundo porque uno mismo sabe que no es la realidad, por lo que se vive con un temor permanente”.

Concluyó pidiendo un cambio pacífico de la situación en Ruanda, considerando que se necesita una acción urgente: “Hay muchas oportunidades, muchas soluciones pacíficas para cambiar el curso de lo que está ocurriendo hoy en nuestro país y, si no se hace nada hoy, ¿cuándo actuaremos?, ¿cuando todo el mundo haya sido asesinado? Porque hasta ahora todo el mundo ha sido silenciado, la gente ha sido acosada, la gente ha sido torturada, algunos han desaparecido. Puedes matar a un hombre, pero no puedes matar una idea”.

 

3 de octubre de 2018: nueva subasta, a hurtadillas

El 3 de octubre de 2018, se llevó a cabo una nueva subasta de la propiedad comercial de la familia. Esta vez, se celebra a hurtadillas, sin el conocimiento de Anne Rwigara, la primera persona afectada. La Autoridad de Ingresos de Ruanda está subastando la parte restante de la fábrica familiar Premier Tobacco Company. El oficial, vestido con uniforme de policía, dijo posteriormente a Voice of America que la subasta se había llevado a cabo con éxito, pero se negó a comentar el valor de los bienes vendidos o el nombre del comprador.

 

5 de octubre de 2018: libertad condicional de las dos mujeres

El 5 de octubre de 2018, más de un año después de su detención y solo unas semanas después de la liberación por sorpresa de otros dos famosos presos políticos, Kizito Mihigo y Victoire Ingabire, el sistema judicial ruandés ordenó la liberación bajo fianza de Diane y Adeline Rwigara.

 

10 de octubre de 2018: “La cárcel ha reforzado mi determinación”

El 10 de octubre de 2018, solo cinco días después de su puesta en libertad, a la espera de juicio tras un año de prisión preventiva, la oponente ruandesa hizo sus primeras declaraciones públicas a la BBC y en el marco de una entrevista a la CNN.

A pesar de lo que acaba de soportar, la joven muestra su determinación de continuar su lucha política: “No quiero volver a la cárcel, pero, si tengo que volver, volveré y veremos qué pasa”, antes de lamentar que el Estado también haya atacado a los que la rodean. “Una cosa es castigarme por mis convicciones, pero otra es castigar a todos los que me rodean”.

 

7 de noviembre de 2018: la Fiscalía exige 22 años de prisión contra las dos mujeres

El 7 de noviembre de 2018, tras un juicio que duró sólo cinco horas a pesar de los graves cargos contra los acusados, el fiscal solicitó una pena de quince años de prisión para las dos mujeres y de quince años de prisión para los demás acusados.

Adeline Rwigara dijo a la audiencia que es su familia la que normalmente debería estar demandando al Estado por lo que están sufriendo, pero que, en este país donde los ciudadanos no tienen derechos, es su familia la que está siendo demandada.

 

27 de noviembre – 4 de diciembre de 2018: movilización estadounidense en favor de la familia Rwigara

Del 27 de noviembre al 4 de diciembre de 2018, varios miembros del Congreso de Estados Unidos se movilizan y hacen un llamamiento al gobierno ruandés para que retire los cargos contra Diane Rwigara y su madre. El 4 de diciembre, solo dos días antes del veredicto de este juicio, la Comisión de Derechos Humanos Tom Lantos, un comité bipartidista de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, organiza una conferencia en la que se pone de relieve el caso de la familia Rwigara y la cuestión de las violaciones de los derechos humanos y los presos políticos en Rwanda.

 

6 de diciembre de 2018: Diane y Adeline Rwigara, absueltas

El 6 de diciembre de 2018, al final de esta larga serie de persecuciones políticas y judiciales, las dos mujeres son absueltas de todos los cargos en su contra.

  • En cuanto a la principal acusación de incitación a la insurrección contra Adeline Rwigara, el juez reconoce que es infundada, ya que la acusación se basa en conversaciones privadas de WhatsApp.
  • En cuanto a la acusación contra Diane Rwigara basada en su rueda de prensa, el juez reconoció que Diane Rwigara simplemente estaba ejerciendo su libertad de expresión consagrada en la Constitución de Ruanda.
  • En cuanto a la falsificación de firmas, el juez considera que no se ha demostrado que Diane Rwigara supiera que las firmas eran falsas.

Al final de la audiencia, la joven dijo que estaba decidida a continuar su lucha: “Continuaré la acción política porque los problemas que venimos señalando desde el principio aún no se han resuelto”.

 

Notas:

[1] “Mort d’un ancien financier du FPR, la famille dénonce un assassinat”, RFI del 14 de març de 2015.

[2] Ibid.

[3] “Rwanda: la famille Rwigara dénonce l’acharnement des autorités”, RFI del 7 d’agost de 2015.

[4] “Rwanda : Diane Rwigara quatrième candidate déclarée à l’élection présidentielle” RFI del 3 de maig de 2017.

[5] https://www.theeastafrican.co.ke/news/Diane-Rwigara-now-launches-rights-movement/2558-4015118-akt57wz/index.html

[6] https://www.lemonde.fr/afrique/article/2017/08/05/rwanda-paul-kagame-est-elu-avec-98-des-voix-sans-surprise_5168945_3212.html 

[7] En el lenguaje de Paul Kagame, “llevar cartones” significa ir al exilio. Es un término usado con desprecio por el presidente de Ruanda para designar a los refugiados ruandeses, que a menudo describe en estos discursos como personas sin ocupaciones, vagabundos o “portadores de cartón”.

 

Fuente: Mbonyumutwa, R. y Uzabakiliho, A. A. 
(6 de diciembre de 2018), en Jambonews.

Traducido por Manel Goramiz.
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