Carta abierta a Martin Fayulu Madidi, por Patrick Mbeko

Martin Fayulu Madidi. Foto: Zenga-Mambu.

Martin Fayulu Madidi. Foto: Zenga-Mambu.

Querido Martin Fayulu Madidi:

Nunca he sido un defensor de  elecciones en un país ocupado y  bajo tutela. Nunca he creído en la necesidad de elecciones en un Estado fallido. Usted sabe tan bien como yo que la República Democrática del Congo (RDC) no reúne las condiciones requeridas para poder organizar elecciones creíbles y transparentes. Usted sabe tan bien como yo y tantos otros compatriotas que las elecciones en las que acaba de participar son una trampa. Sin embargo, le avisamos, pero no quiso escucharnos. Se negó a escuchar la razón a pesar de las experiencias pasadas de 2006 y 2011.

Creía que podría terminar con la “Kabilie” jugando las reglas de la “Kabilie” en un sistema totalmente controlado por Kabila. Pensó erróneamente que podía repetir los mismos errores del pasado llegando a resultados diferentes. Eso es lo que Albert Einstein llamó “locura”. Usted jugó y perdió. Pero afortunadamente para usted, el pueblo congoleño, que creía en usted, se negó a admitir la derrota. Fue a su encuentro durante la campaña electoral; usted, se dijo entonces, no tenía ninguna “base”; el pueblo congoleño gritó su nombre a todo pulmón cuando usted, antes del inicio de la campaña electoral, era poco conocido en la escena política nacional; rechazó a los oponentes de la corrupción y de la traición y al final le eligió a usted.

Sí, todos sabemos que usted era el favorito de las madres de Lubumbashi, los padres del Ecuador, los jóvenes de Central Kongo, etc. Usted es el elegido por los congoleños. La elección de estos millones de hombres, mujeres y jóvenes que desafiaron la lluvia, esperaron horas a la puerta de los colegios electorales para ver salir de una máquina de no se sabe dónde, un folleto con su cara. No lo olvide. Incluso cuando no voté como el resto de la diáspora, y aunque no siempre esté de acuerdo con usted en un cierto número de temas, sepa que ahora es nuestro presidente. A menos que decida aceptar lo inaceptable. Lo que no parece ser su opción.

Como ve, señor presidente, su jefe, el pueblo congoleño, espera de usted una acción firme para devolverle esa dignidad que le fue quitada y confiscada por quien usted conoce. El pueblo congoleño ahora le está mirando. Le presentó un programa político durante la campaña electoral. Hoy, le pide que lance una consigna. Para decir solo una, dos o tres palabras… Palabras que saldrán, por supuesto, de una boca humana, pero que resonarán en las colinas del norte y sur de Kivu, que han visto dolor, horror y muerte , con tal poder que, creo, devolverán la sonrisa y la alegría a millones de congoleños, después de haber barrido, por supuesto, las fuerzas del status quo y sus aliados escondidos durante mucho tiempo en la oposición.

Soy consciente de que la tarea que tiene por delante es enorme. Se enfrenta a una tiranía monstruosa, inigualable en los oscuros y  tristes anales del crimen. Pero  sepa que no está solo. Los congoleños están y estarán a su lado. Parafraseando una célebre cita del ex primer ministro británico Winston Churchill, usted no tiene nada más que ofrecer sangre, dolor, lágrimas y sudor. Solo tiene una opción: comprometerse en luchar a todos los niveles contra las fuerzas del mal que han tomado como rehenes al pueblo congoleño durante veinte años y que se están preparando para prolongar su sufrimiento debido a  algunos de nuestros compatriotas hambrientos de poder. Es una prueba que sin duda será dolorosa, pero los congoleños bajo su liderazgo saldrán victoriosos. “El pueblo siempre gana”, dijo Rossy Mukendi. El pueblo. Ese mismo, repito, que os ha elegido a pesar de las maquinaciones de la CENI para llevarlo a la victoria.

“La victoria a toda costa”, dijo Churchill cuando los vehículos de combate alemanes comenzaron a invadir Bélgica y Francia. “Victoria a pesar del terror, la victoria tan larga y dura como el camino que nos llevará allí; porque sin victoria, no hay supervivencia”.

Que el Dios a quien  reza le proteja y que los ancestros vigilen esta tierra que el Altísimo les dio y que nos han legado…

 

Patrick Mbeko, periodista, investigador y autor.

Un amante del Congo y sus gentes.

 

Fuente: Mbeko, P. (13 de enero de 2019). 
"Lettre ouverte à Martin Fayulu Madidi", 
en The Rwandan.

Traducido por Charo Moreno, miembro del 
Comité de Madrid, para Umoya.
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