Dos héroes africanos salen de prisión en Ruanda

Victoire Ingaribe, a su salida de prisión. Fuente: BBC

Victoire Ingaribe, a su salida de prisión. Fuente: BBC

El pasado 15 de septiembre de 2018, los presos políticos Victoire Ingaribe y Kizito Mihigo salieron de la prisión de Nyarugenge, situada en la capital de Ruanda, junto a otros dos mil presos a los que el presidente Paul Kagame había indultado por medio de la “clemencia presidencial”. A su salida, fueron recibidos por las cámaras de la prensa local e internacional.

Victoire Ingaribe es política y pertenece a la etnia de los hutus, mayoritaria en Ruanda. Fue sentenciada a quince años de prisión, acusada de terrorismo y de haber negado el genocidio de Ruanda tras su intento de concurrir a las elecciones contra el presidente Paul Kagame en 2010. Pasó ocho años en prisión, cinco de ellos en régimen de aislamiento, antes de ser liberada.

Kizito Mihigo es un cantante de góspel perteneciente a la minoría étnica de los tutsi. Fue a prisión en 2015 acusado de terrorismo, de conspirar para asesinar al presidente Kagame y de negar el genocidio. Acababa de grabar un vídeo musical en el que hablaba de cómo tanto los hutus como los tutsi habían perdido a seres queridos durante las masacres de 1994, conocidas como el genocidio de Ruanda, y de cómo ambas partes debían reconocer el sufrimiento de los otros para poder reconciliarse. 

Victoire, como se la conoce comúnmente, ha afirmado lo mismo que Mihigo en muchas ocasiones; así lo hizo en este comunicado, que se difundió junto a Song for Madame Victoire Ingaribe, [Canción para la señora Victoire Ingaribe], grabada para celebrar su heroísmo mientras se encontraba en prisión.

Déjenme decirles a todos los ruandeses que lo que más deseamos es poder trabajar todos juntos para asegurarnos de que nunca más se vuelve a repetir una tragedia de tales magnitudes. Esta es una de las razones por las que el partido político Fuerzas Democráticas Unificadas (FDU) tomó la decisión de volver al país pacíficamente, sin recurrir a la violencia, ya que muchos consideran que la solución para los problemas de Ruanda pasa por la lucha armada. No creemos que derramar sangre vaya a resolver nuestros problemas. Cuando uno recurre a la sangre, esta siempre acaba por volverse en su contra”.

Acusar a estos dos líderes ruandeses de terrorismo es una ridiculez, por no decir más. 

 

Avanzando

Victoire salió de prisión con un vestido rojo chillón y una chaqueta color lima, los colores de la FDU, su partido político, al que no permiten darse de alta y, por lo tanto, no pudo presentarla como candidata contra el presidente Paul Kagame en 2010. A los presos de Ruanda se les rapa la cabeza, pero parecía que a Victoire le habían permitido dejar que su cabello creciese de forma natural durante una o dos semanas.

Kizito, como se lo conoce comúnmente, salió de prisión con una gorra naranja y una camisa blanca y naranja, ambas con el logo de Kizito Mihigo pour la Paix (“Kizito Mihigo por la paz”), la fundación que creó para promover la paz.

 

Kizito Mihigo. Fuente: KT Press

Kizito Mihigo. Fuente: KT Press

El presidente Paul Kagame le concedió a Victoire “clemencia presidencial”, lo que quiere decir que ya no podrá presentarse a unas elecciones. Para ello, Kagame tendría que convertir su indulto en una liberación sin condiciones. Tanto Victoire como Kizito están en libertad condicional, por lo que tendrán que presentarse ante las autoridades al menos una vez al mes. Victoire no puede dejar el país para conocer a sus dos nietos, que nacieron en los Países Bajos mientras ella estaba en prisión.

Según Marcelline Nduwamungu, una de las fundadoras de la Red Internacional de Mujeres por la Democracia y la Paz, Victoire ha regresado a una casa en Kigali en la que vivían algunos de sus defensores, quienes se encargaban de prepararle comida y de llevársela a prisión. No obstante, ahora todos ellos están en la cárcel, por lo que, cuando regresó, la casa estaba vacía. Aún no se han instalado las conexiones de teléfono e Internet, pero la radio pública alemana Deutsche Welle consiguió realizar una entrevista; en ella, Victoire dijo que continuaría intentando crear espacio político, así como liberar a todos los presos políticos, y que no le daba miedo volver a la cárcel. También dijo: “Nunca, nunca, nunca, nunca confesé haber cometido ningún delito en Ruanda. No lo hice y nunca pedí perdón por un delito que no cometí”.

 

¿Por qué ahora?

Muchos se han preguntado por qué Kagame decidió liberar a Vitoire, Kizito y otros dos mil presos más justo ahora. Victoire afirmó lo siguiente para la Deutsche Welle: “No sé si hay otra táctica [detrás de mi liberación]. Sigo pensando que lo ha hecho porque cree que ha llegado la hora de crear espacio político en Ruanda; es la única forma de garantizar la seguridad y el desarrollo sostenible de nuestro país. Y es la mejor solución para preparar mejor a las generaciones futuras”.

Nadie fuera del entorno de Kagame sabe cuáles son sus razones, pero este es el contexto en el que ha liberado a Victoire, Kizito y otros dos mil presos:

1) La Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (ACHPR) dictaminó, en diciembre de 2017, que Ruanda había violado los derechos civiles de Victoire de acuerdo con la Constitución ruandesa y que debían liberarla e indemnizarla. Esta corte constituye el tribunal de mayor instancia de la Unión Africana, presidida en la actualidad por Kagame, ya que se trata de un puesto que rota entre las cinco regiones del continente. Muchos, incluida la Asociación Africana de Abogados, habían señalado que el presidente de la Unión Africana debía respetar los tribunales regionales y continentales.

2) Victoire y Kizito Mihigo son presos conocidos fuera de las fronteras de Ruanda. En 2016, un diputado español del Parlamento Europeo presentó una resolución pidiendo la libertad de Victoire y consiguió que fuera aprobada.

3) Los principales poderes y políticos occidentales consideran a Kagame un héroe, han protegido las mentiras amparadas por la ley que ha dicho sobre el genocidio de 1994 y han aplaudido su ascenso a la presidencia de la Unión Africana, por lo que es posible que le hayan pedido un lavado de imagen. El poderoso centro de investigación Brookings Institution, con sede en Washington, lo invitó a dar una conferencia sobre reformas neoliberales tan pronto como anunció que iba a ser el próximo presidente de la Unión Africana.

4) El presidente Kagame mantiene una disputa con su homólogo ugandés, Yoweri Museveni, cuya reputación internacional se hundió después de que sus hombres armados le dieran una paliza a la estrella del Afropop Bobi Wine. El artista tuvo que abandonar el país en silla de ruedas, y solo gracias a que una serie de músicos y otras figuras con renombre mundial pidieron su salida de prisión. Wine, que sigue necesitando un bastón para caminar, ha salido en el programa Straight Talk Africa de la emisora estadounidense Voice of America y ha testificado en el Congreso, lo que podría suponer el principio del final para Museveni. Tanto Kagame como Museveni son antiguos aliados de Estados Unidos, y “socios militares” en África, y a Kagame le vendría bien parecer el más respetable de los dos.

 

Por Ann Garrison

*Ann Garrison es una periodista independiente afincada en el área de la Bahía de San Francisco, en Estados Unidos. En 2014, recibió el Premio Victoire Ingaribe Umuhoza por la Democracia y la Paz por su trabajo informando sobre el conflicto de la Región de los Grandes Lagos, en África.

 

Fuente: Ann Garrison, Two African heroes leave 
prison in Rwanda, publicado el 28 de septiembre 
de 2018.

Traducido por María Valdunciel Blanco
(Universidad de Salamanca) para Umoya.
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