Diane Rwigara: “La cárcel ha acentuado mi determinación”

Diane Rwigara. fuente: www.jambonews.net

Diane Rwigara. fuente: www.jambonews.net

El miércoles 10 de octubre de 2018, apenas cinco días después de su salida de prisión, a la espera de su procesamiento tras un año de prisión preventiva, la opositora ruandesa ha hecho sus primeras declaraciones públicas en la BBC y en una entrevista para la CNN. Hay dos cosas que destacan en las entrevistas: la cárcel no ha aplacado a la joven y su determinación por continuar con su lucha política se ha reforzado.

En la entrevista para la BBC, Diane Rwigara habló de sus condiciones carcelarias, que no fueron terribles, pero a las que “tuvo que hacer frente”. Dijo sentirse contenta de haber recuperado la libertad, puesto que “la cárcel no es un lugar agradable para vivir”.

Expresó su determinación por continuar con su lucha política, ya que se considera incapaz de soportar el clima de miedo generalizado que reina en Ruanda. Un país, como dice Diane, dirigido por un régimen que está “más interesado en impresionar a Occidente que a su propia población”. Para la joven, una vida gobernada por el miedo, como la que conocen los ruandeses hoy en día, no es una vida. “Me gustaría que las cosas cambiaran, me gustaría que viviéramos en un país en el que no se nos persiguiese por tener una opinión diferente a la del gobierno”.

Explicó, plenamente consciente de los riesgos que toma al seguir esta lucha política con uno de los regímenes más represivos del mundo, que está lista para afrontar las consecuencias de su compromiso. “No quiero volver a prisión, pero si debo volver, lo haré y ya se verá lo que ocurre”.

En la entrevista de la CNN, lamentó que la represión ejercida por el gobierno a causa de su deseo de presentarse a las elecciones presidenciales de 2017 cayera sobre sus allegados. “Es una manera de castigarme por mis convicciones, pero también es una forma de castigar a todos los que me rodean”. Hizo alusión a que tanto su madre como su hermana pequeña fueron encarceladas y a que los bienes de la familia se embargaron y vendieron en subasta.

Por otro lado, muchos jóvenes que la apoyaron durante la campaña fueron detenidos, encarcelados y torturados y otros, como Jean d’Amour Ngirinshuti y Kazungu D’Amour, incluso desaparecieron. Sus familias temen que hayan sido asesinados por las autoridades ruandesas.

La hermana de Jean d’Amour Ngirinshuti ha roto el silencio recientemente para mostrar el calvario vivido por numerosos seguidores de Diane Rwigara y sus familias tras las elecciones presidenciales de 2017, ganadas por Paul Kagame con el 99% de los votos. Cuenta en detalle lo que vivieron su hermano y su familia desde hace más de un año, y explica que lo que más la entristece es el no haber podido enterrar a su hermano. “Lo normal cuando pierdes a un ser querido es terminar encontrando su cuerpo y poder enterrarlo. No hemos vuelto a ver a mi hermano desde agosto del 2017 hasta ahora (agosto del 2018). Creo que ha sido asesinado, porque si siguiera vivo, [las autoridades] nos habrían mostrado al menos un signo de vida”.

 

¿Quién es Diane Rwigara? Su lucha política

Diane Rwigara es una mujer de 36 años que pasó una parte de su adolescencia en Bélgica, en la provincia de Namur, donde cursó la secundaria en el instituto Notre-Dame de la Paix hasta trasladarse a California para seguir sus estudios.

Vivió entre California y Ruanda, país al que llegó pensando que sería “el país milagroso del que todo el mundo hablaba”, hasta que se dio cuenta de que la realidad era completamente diferente.

En febrero del 2015, su padre, quien había ayudado económicamente al Frente Patriótico Ruandés (FPR) a tomar el poder en 1994, fue asesinado en Ruanda, prácticamente ante los ojos de su madre y de su hermana pequeña. En una conmovedora entrevista realizada el 7 de septiembre de 2018, Anne Rwigara explicó las razones del asesinato de su padre: “Tras la toma de poder por el FPR en 1994, mi padre fue perseguido constantemente. El FPR había marcado a hombres de negocios que vivían en Ruanda desde hacía mucho tiempo y consiguieron convertir a la mayoría en sus esclavos. Quienes no quisieron acatar las normas bien tuvieron que huir del país o bien fueron asesinados, como lo fue mi padre el 4 de febrero de 2015”.

El asesinato de su padre supuso un catalizador para Diane Rwigara, algo que le hizo abrir definitivamente los ojos y darse cuenta de la magnitud de la represión ruandesa. Fue entonces cuando se dio cuenta de que tenía una oportunidad que la mayoría de los 68,5 millones de refugiados que huyen de las guerras, la violencia o persecuciones que se ejercen en sus países de origen soñaría con tener y aprovechar: empezar una nueva vida en Bélgica, país del que tenía la nacionalidad, o Estados Unidos, donde había vivido mucho tiempo. Con 33 años de edad y con la formación de los sistemas educativos de los dos países mencionados, aún podían llegar a cumplirse sus aspiraciones y sueños personales.

Pero en lugar de eso, optó por instalarse de manera definitiva en Ruanda y recorrer el país de norte a sur y de este a oeste para poder conocer a sus habitantes. En especial a aquellos jóvenes en los que buscar un voto de confianza y así armarse de valor para ser la portavoz de todos aquellos que no pudiesen expresar sus ideas bajo esa dictadura que les constreñía hasta las entrañas a vivir en el miedo.

Con este fin creó el Movimiento para la Salud del Pueblo (Intabaza) con los siguientes objetivos: “Educar a los ruandeses para armarse de valor y levantarse a luchar por sus derechos, tomar conciencia de sus derechos como ciudadanos, combatir el miedo y la opresión y hacer que el gobierno tenga que rendir cuentas”.

Tan solo unas semanas después de haber lanzado su movimiento, se le prohibió presentarse a las elecciones presidenciales, la acusaron de fraude y fue encarcelada por un año junto a su madre. Paul Kagame, el todopoderoso gobernante ruandés, ganará finalmente las elecciones con casi el 99% de los votos.

 

Situación todavía tensa para la oposición ruandesa

Diane y Adeline Rwigara. Fuente: http://www.jambonews.net

Diane y Adeline Rwigara. Fuente: http://www.jambonews.net

Las dos entrevistas realizadas por la CNN y la BBC el pasado 10 de octubre de 2018 estuvieron marcadas por un clima de tensión para la oposición ruandesa, a pesar de las espectaculares liberaciones que han tenido lugar en el transcurso de las últimas semanas, que podrían haber indicado un retorno a la normalidad en cuanto a las relaciones políticas.

De hecho, Boniface Twagirimana, vicepresidente de las FDU-Inkingi y encarcelado desde hace ya un año, se encuentra desparecido desde el domingo 7 de octubre. Según las autoridades ruandesas, puede haberse fugado de la prisión de alta seguridad a la que se le había trasferido apenas cinco días antes. Su partido no se cree esta hipótesis, más bien sospecha una puesta en escena orquestada por las autoridades ruandesas y teme por la vida de esta figura de la oposición, tal y como informan las fuentes de la CNN.

Victoire Ingabire, presidenta de las FDU-Inkingi, el principal partido de la oposición, liberada a finales del mes de septiembre de 2018 tras ocho años de detención, compareció el 9 de octubre ante el organismo de investigación ruandés (Rwanda Investigation Bureau – RIB), el equivalente a la policía judicial ruandesa.

Esta autoridad expresó que algunas de sus declaraciones, como el hecho de definirse o definir a otros como Diane Rwigara como “presos políticos”, “podrían constituir una violación del código penal ruandés”. Se dio a entender que podría volver a la cárcel en el caso en que insistiese en sus declaraciones. Este órgano judicial se hace eco de las propuestas de Paul Kagame, quien apenas cuatro días después de la puesta en libertad de la opositora, había amenazado con volver a encarcelarla de nuevo si esta no daba muestras de redimirse.

Según Human Rights Watch, las últimas puestas en libertad no representan aún una señal de apertura en el espacio político ruandés. La organización considera que se necesita mucho más que un simple gesto plausible para poder llegar a convencer a la gente del inicio de un proceso de cambio sistemático y real.

Para la ONG que vela por los derechos humanos, si las autoridades ruandesas quieren demostrar una intención real de dejar atrás un capítulo de represión política, serían necesarias dos cosas. La primera de ellas, “abandonar las acusaciones políticas contra Diane y Adeline Rwigara, además de dejar en libertad a los otros presos políticos que aún se encuentran detenidos”. Y la segunda, “terminar con las amenazas a expresidiarios y con la idea de que la libertad está sujeta a decisiones arbitrarias como la de Paul Kagame, el cual había dado a entender en el último mes que Victoire Ingabire volvería a prisión si no mostraba humildad”.

La organización humanitaria cree igualmente necesario el fin de “las ejecuciones extrajudiciales, las desapariciones forzosas, los arrestos y detenciones ilegales y los actos de tortura, que suceden con demasiada frecuencia en Ruanda. Si quieren demostrar que tales crímenes no se volverán a tolerar, las autoridades deberán comprometerse a que los responsables de dichos abusos rindan cuentas a través de procedimientos justos y creíbles”.

 

Fuente: Ruhumuza Mbonyumutwa, Rwanda – Diane 
Rwigara: «La prison a renforcé ma détermination», 
publicado el 12 de octubre de 2018.

Traducido por Ainhoa Condominas García y 
Elena López Gálvez (Universidad de Salamanca) 
para Umoya.
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