Bajo la mirada silenciosa de António Agostinho Neto – II

Segundo compás de cuatro pequeños compases de descifrado histórico 

Conferencia histórica alusiva a los 55 años del MPLA el 6 de diciembre de 2011. Fuente: Martinho Júnior, http://paginaglobal.blogspot.com

Conferencia histórica alusiva a los 55 años del MPLA el 6 de diciembre de 2011. Fuente: Martinho Júnior, paginaglobal.blogspot.com

La independencia de Angola, resultado de una forja de luchas desde Argelia hasta Cabo de Buena Esperanza, siendo reciente, también es partícipe de una génesis crucial: ¡la del movimiento de liberación en África!

El 30 de noviembre de 2016, recuerdo a propósito que inicié así uno de los mensajes del libro de condolencias, abierto en la residencia de su excelencia Gisela Garcia Rivera, dignísima embajadora de Cuba en Angola, por el fallecimiento del comandante Fidel:

 “De Argel a Cabo… ¡Cabalgando con Fidel!

Llevando el ardor progresista contra el baluarte del colonialismo francés en el norte de África…

Hasta contra el bastión más retrógrado y fascista que existía en la faz de la tierra después de la Segunda Guerra Mundial, en su perverso dominio en toda África Austral…

Precisamente en el sentido inverso al proyectado por el imperio anglosajón bajo la inspiración de Cecil John Rhodes… del Cabo al Cairo”.

El movimiento de liberación en África integró escenarios y actores fluidos, que son inspiradores en términos de maniobras contemporáneas que continúan obligando a cultivar la conciencia crítica cuando el subdesarrollo está lejos de ser vencido y cuando hay tanto que rescatar con el fin de volver más feliz, soberano y libre del oscurantismo al pueblo angoleño y a los pueblos africanos.

En América la liberación del colonialismo fue hace poco más de 200 años y los pueblos, para hoy llevar adelante sus ideales y las banderas de esa liberación, para alcanzar un nivel justo de felicidad y de bienestar y para asumir sus procesos tan legítimos de lucha, tienen en Simón Bolívar y en José Martí, entre otros clarividentes luchadores de esa época revolucionaria, dos de los más inspiradores combatientes que dejaron un enorme y visionario legado que hay que seguir para enfrentar los desafíos y los riesgos que hoy afectan a la humanidad y al propio planeta.

La primera gran forja de esa liberación fue decidida y vivida por los esclavos africanos y afrodescendientes en Haití, algo en general desconocido en África, deliberadamente por las corrientes elitistas que provienen del dominio del imperio británico.

Los comandantes Fidel Castro y Hugo Chávez fueron profundamente conocedores de ese inmenso legado, que es patrimonio universal, fieles y clarividentes intérpretes de ese legado, abrieron camino a otros fieles compañeros que les siguen generación tras generación en esa lucha secular que ya nadie en conciencia puede dejar de conocer y reconocer.

Recuérdese Las venas abiertas de América Latina de Eduardo Galeano, que es también una memoria de lucha y hechos de libertad, de autodeterminación e independencia de los pueblos latinoamericanos, vilipendiada, subvertida o borrada por el poder dominante del imperio de la Doctrina Monroe.

Conferencia histórica alusiva a los 55 años del MPLA el 7 de diciembre de 2011. Intervención del camarada Jorge Risquet (ya fallecido) compañero de la Segunda columna del Ché en el Congo y uno de los artífices de la línea del frente progresista informal contra el baluarte de la internacional fascista y colonialista en África Austral (Ejercicio Alcora). Fuente: Martinho Junior, http://paginaglobal.blogspot.com

Conferencia histórica alusiva a los 55 años del MPLA el 7 de diciembre de 2011. Intervención del camarada Jorge Risquet (ya fallecido), compañero de la Segunda columna del Ché en el Congo y uno de los artífices de la línea del frente progresista informal contra el baluarte de la internacional fascista y colonialista en África Austral (Ejercicio Alcora). Fuente: Martinho Junior, paginaglobal.blogspot.com

En África, la liberación del colonialismo como sinónimo de lucha perseverante y consecuente, liberación obligada por el proceso histórico a seguir la vía armada, tiene en luchadores y combatientes como Amílcar Cabral, Agostinho Neto y Samora Machel, marcados dirigentes y comandantes revolucionarios que escrutaron el futuro y dejaron inequívocos rumbos que son legados palpables en los datos de su propia biografía, en su vibrante palabra, en sus escritos y en el rigor de sus propias obras vocacionales para la liberación con el socialismo y desde luego por la vía del socialismo.

Los fenómenos de lucha contra el colonialismo en África son aún más recientes que los de América. Ocurrieron en la segunda mitad del siglo XX, mientras en el otro lado del Atlántico se desarrollaron a lo largo del siglo XIX, por lo que los síntomas africanos son todavía actuales, siendo imposible borrarlos con el “fin de la historia”, según el servil y contingente Fukuyama: las generaciones que vivieron la época de liberación, que de esa época bebieron la universidad de su propia identidad, cultura y motivación, que por vía de un juramento irreversible le son fieles, aún no desparecieron totalmente.

Muchos de los que quedan de esas generaciones, aunque en el anonimato, exilio o marginalidad impuestos, continúan con su conciencia motivada en transmitir a las generaciones venideras la responsabilidad de los términos de las victorias tan duramente alcanzadas, frente a algunos cuya mentalidad formateada y ávida de lucro, en vez de ávida de humanidad y de vida, de forma tan oportunista, tan corruptible, tan despreciable, tan “maleable”, de forma a veces tan liviana, quieren hacer borrar, subvertir, desvirtuar o deliberadamente desperdiciar tanta riqueza libertaria y socialista, tanta clarividencia.

Lo hacen esos pocos pero estoicos patriotas que, para llevar adelante esa liberación de los pueblos del oscurantismo, del subdesarrollo y de la opresión, beben de la misma inspiración que guió en su época y en su vida a héroes como Amílcar Cabral, Agostinho Neto, Samora Machel, Fidel Castro o el Ché y tantos de sus compañeros.

Esos raros “dromedarios”, expertos en atravesar desiertos, respiraron y respiran con la misma ambición el mismo aire que ellos, que por efecto del abrasador desierto del capitalismo neoliberal y sus avasalladas socialdemocracias que los quisieran borrar de la historia, aplicando incondicionalmente la letra del diktat de los apuntes de su “maestro” Fukuyama.

Lo hacen porque en ese rumbo es posible el desarrollo sostenible, la identidad nacional, la resistencia que puede conducir la democracia a los vínculos populares, los únicos que pueden dar sustantivo contenido a su esencia, que la pueden rescatar de la abstracción alienante de la representatividad que ahora se extiende a las autarquías, que la pueden motivar para el patriotismo y al mismo tiempo para la educación en pro de la justicia social, que la pueden dinamizar en función de una mejor utilización de las nuevas tecnologías abiertas y susceptibles de masificación.

Al no honrar el pasado y nuestra historia, al no evocar la memoria y las enseñanzas de António Agostinho Neto, al perderse la clarividencia socialista para implantar la hipocresía y el cinismo socialdemócrata o una metamorfosis elitista de última generación, Angola y África ¿han perdido su identidad, dignidad y coherencia histórica y antropológica, así como han perdido la fuerza anímica capaz de ampliar la movilización para llevar por delante la larga lucha contra el subdesarrollo?

Fuente: Martinho Júnior, “Sob o olhar silencioso de António Agostinho Neto – II”, publicado el 10 de agosto de 2018.

Traducido por Esther Martín Pariente para Umoya.

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