El kiswahili: Un orgullo africano bajo asedio

Mweha Msemo; 13 abr. 2018
Tanzania es el único país de África Subsahariana que tiene una sola lengua africana bastante aceptada y usada que conecta a toda su población. El kiswahili, lengua de la que se estima que hay al menos 100 millones de hablantes por todo el continente, se habla allí. También es la única lengua oficial internacional de África que de verdad es indígena para el continente. Tanzania presume de tener el mayor conocimiento en lengua, aunque hay una moda en la población del país que amenaza con eliminar ese orgullo.

Se ha hablado kiswahili en Tanzania durante siglos. Se debe al hecho de que ha habido una pacífica coexistencia entre los más de 100 grupos étnicos. El presidente del país lo hizo posible al utilizar la lengua para unir a todo el país a pesar de su diversidad tradicional y cultural.

En los últimos años, el kiswahili se ha incrementado en y fuera del continente por lo cual se le ha denominado como lengua oficial o nacional del Estado en muchos países de África Oriental. Al contrario que otras famosas lenguas habladas, nativas de África, el kiswahili es una lengua oficial en muchos países de África Oriental y Central y muy utilizada en colegio. El kiswahili es la única lengua africana incluida entre las lenguas oficiales de la Unión Africana y su estatus como lingua franca en las regiones de África Oriental y Central la convierte en una lengua de extrema importancia. Se enseña en más de 50 universidades en los Estados Unidos y en varias universidades de Europa y Asia.

Ahora, a pesar de su enorme éxito, el kiswahili está pasando por malos momentos en su propia casa. Kenya presume de tener la segunda población con más hablantes del mundo detrás de Tanzania. El kiswahili es también una lengua de trabajo oficial junto al inglés. Hay más hablantes de kiswahili que de inglés en el país, aunque es conocido por todos que el kiswahilisanifu (swahili estándar) existe sobre todo en las regiones costeras, pero, en las grandes ciudades como Nairobi y Kisumu, el “sheng” está a la cabeza. El sheng es una mezcla del kiswahili, inglés y algunas de las lenguas locales usadas en su mayoría por los jóvenes keniatas, aunque ya se ha extendido hacia zonas rurales y ha influenciado a otras personas más allá de las fronteras. Casi nadie se preocupa de aprender el kiswahilisanifu, ya que la lengua se habla mayoritariamente en contexto informal. Todos los asuntos oficiales desde las enseñanzas académicas hasta las sesiones judiciales y parlamentarias se desarrollan en inglés.

En Tanzania, donde se cree que el kiswahili tiene una gran presencia y se usa correctamente, se están aflojando las riendas sobre la lengua que define el país y su pueblo. Como en Kenya con su “sheng”, Tanzania ha adaptado una mezcla denominada por muchos como “swanglish”, que está poniéndose de moda para muchas personas. Las palabras en “swanglish” a veces son versiones acortadas, invertidas o tergiversadas de las originales, pero a menudo es una mezcla de ambos: inglés y kiswahili.

El “swanglish” fue considerada una vez una lengua de los cultos y las élites, ya que eran los únicos con una jerga elitista (adquirida en la escolarización en el extranjero) para usarlo en una conversación, pero hoy es habitual encontrar individuos humildes y formados que prefieren utilizar palabras en inglés (lo que a menudo resulta en equivalentes equivocados) en conversaciones en kiswahili. Además, para empeorar todo, algunos se atreven a modificar su acento a la americana (a veces, también a la inglesa) y crean así un argot incluso más desagradable. A veces, ellos (también llamados hablantes nativos) van más allá y preguntan “¿Cómo se dice esto en swahili?” mientras otros se refieren a cada término en inglés que usan como “técnico”. Por ejemplo, alguien diría lo siguiente: Hiki kinatumika kuongozea gari katika ulekeo autakao dereva; kiataalam tunakiita “steering wheel”, esto se traduce como “esto se usa para controlar el coche en cualquier dirección que el conductor quiera; se le llama técnicamente “steering wheel” (“volante” en español).

Se ha extendido la creencia de que el uso del “swanglish” presenta a las personas más inteligentes y cultas, pero son las mismas que lo usan y no pueden comunicarse de manera fluida en ninguna de las dos lenguas. El hecho de que el inglés es un enorme problema en Tanzania es ampliamente comprendido dentro y fuera de las fronteras. Ahora, en el país, la pérdida del kiswahili se está acelerando. Esto hace plantearse qué pasará después cuando el dominio del kiswahili entre los tanzanos desaparezca por completo. ¿Quiénes serán las personas orgullosas del swahili en las próximas generaciones?

En conversaciones diarias en kiswahili, no nos sorprendería oír estas palabras en inglés: “actually” (en realidad), “in fact” (de hecho), “because” (porque), “notreally” (no realmente), “although” (aunque), “ofcourse” (por supuesto), “exactly” (exactamente), “after all” (después de todo), “salary slip” (sueldo), “bankstatement” (extracto bancario), “system” (sistema), “shopping” (compras), “birthday” (cumpleaños), “breakfast” (desayuno), “lunch” (comida), “beach” (playa), “as a matteroffact” (en realidad), “air conditioner” (aire acondicionado), etc.

Lo que molesta mucho es el hecho de que la mayoría de los hablantes de esta mezcla no dominan ni el inglés ni el kiswahili.

En Tanzania, el kiswahili está sufriendo un abandono desde que sus hablantes no se esfuerzan en potenciarlo. Mucho del esfuerzo se ha desviado al inglés a través de las escuelas privadas en lengua inglesa, donde cualquier padre quiere llevar a sus hijos. Sin embargo, este cambio tiene mi apoyo, ya que la posición de la lengua en las interacciones globales es muy crucial e ineludible, pero el kiswahili es incluso más importante porque representa y cuenta muchas historias no solo sobre Tanzania, sino sobre toda África Oriental y más allá.

Recuerdo haber oído un anciano decir una vez: “Hoy en día la mayoría de los tanzanos solo están cómodos hablando kiswahili, ya no se siente emocionados con él”. Debo admitir que yo estoy de acuerdo con esa afirmación, ya que es cierto que nuestras lenguas quizás se hayan usado para el idioma y nos han dado facilidad y comodidad con el habla, pero ese hecho no necesariamente convierte a alguien en experto.

Hoy en día, casi ningún joven puede crear dos o tres frases sin “barnizar” con unas palabras en inglés y kiswahili cha mtaani (lenguaje coloquial). Esto produce nuevas palabras a diario que se confunden con los términos originales y son adoptados por los niños más jóvenes que crecen sin saber cuál es la palabra correcta. El kiswahili cha mtaani es una lengua dinámica con un vocabulario en constante cambio y desarrollo. Los jóvenes siguen inventándose nuevas palabras y expresiones, ideando y tomando prestado, como siempre han hecho, de numerosas lenguas.

Algunas de las palabras coloquiales más usadas en Tanzania son las siguientes: jero (quinientos chelines), buku (mil chelines), moko (uno), bese/be (dos), mshkaji/mwana/msela (amigo), demu/mtoto (chica), wakishua (de orígenes adinerados), (ma) njota (agua), mshiko/chapaa (dinero), danta (abajo), noma/kwere (problema/caos), boya (estúpido), mazagazaga/zaga (chismes/cosas), parangana (trabajo duro), skonga (escuela), kitaa (barrio/calle),sauna (decir/informar), etc.

Algunas personas están tan acostumbradas a estas palabras hasta el punto de que no pueden recordar la última vez que utilizaron la versión original.

Los medios de comunicación (en su mayoría, electrónicos) están probablemente favoreciendo la situación, ya que muchas personalidades de la televisión y de la radio usan el “swanglish” en gran variedad de programas (desde los de entretenimiento, donde figuran sobre todo huéspedes e invitados jóvenes, hasta los programas serios, que reciben oficiales gubernamentales, eruditos y personas de negocio, entre otros). La gente ve y escucha esas entrevistas y diálogos y cogen lo que les llega, especialmente cuando lo oyen de las personas más influyentes tales como periodistas y políticas. Los medios, que tienen un gran poder para influir a las personas, pueden ser un arma perfecta para asesinar a una lengua y un gran conservador de la misma.

Aparte de los medios y las celebridades, muchas razones presuntamente alimentan la tendencia: personas de la academia también son culpadas a veces de contribuir al actual estado delkiswahili. En los colegios, desde la primaria hasta otros niveles más altos de la educación, el “swanglish” está ganando impulso en el proceso de aprendizaje. Esto se debe al otro hecho desafortunado de que el inglés se enseña parcialmente como una asignatura en todas las escuelas públicas del país por profesores que no pueden hablarlo. Se convierte en la lengua de instrucción en la educación secundaria y superior donde el material de enseñanza está en inglés, así como el plan de estudios, pero algunos académicos optan por el swanglish, lo que hace que la situación vaya a peor. En consecuencia, esta horrible mezcla afecta a todo el mundo, desde los preescolares hasta los catedráticos de universidad.

Ajidhaniye amesimama, aangalie asianguke! (El que cree permanecer firme, debe tener cuidado con no caerse)

Fuente:
https://www.pambazuka.org/arts-books/kiswahili-african-pride-under-siege

Traducción: Begoña Carrasco González

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