Amnistía Internacional: proclamando la guerra… Otra vez

Fotografía de backpacker01 | CC BY 2.0

23 de marzo de 2018; Escrito por Paul de Rooij

Uno debería asombrarse al leer los primeros párrafos del reciente comunicado de prensa que realizó la Amnistía Internacional (AI):

«El catastrófico fracaso por parte de la comunidad internacional de llevar a cabo acciones concretas para proteger al pueblo de Siria ha facilitado que las partes enel conflicto, especialmente el Gobierno sirio, cometan crímenes de guerra y contra la humanidad con total impunidad, a menudo con la ayuda de potencias extranjeras, en particular de Rusia. Cada año creemos que las partes en el conflicto no pueden causar más sufrimiento a los civiles y, sin embargo, cada año demuestran que estamos equivocados…

En este momento, en el Guta del Este hay 400.000 hombres, mujeres y niños, que han estado viviendo bajo un asedio ilegal del gobierno durante seis años, muriendo por inanición y siendo bombardeados indiscriminadamente por el Gobierno sirio respaldado por Rusia. […] La comunidad internacional había dicho “nunca más” después de que el gobierno arruinase el sector oriental de Alepo con tácticas ilegales similares, pero aquí estamos de nuevo. Los grupos armados de la oposición han respondido bombardeando indiscriminadamente dos aldeas en Idlib, las cuales también habían estado asediando desde 2014». [1]

Esto es un llamamiento evidente y una justificación para la guerra; parece que la AI está convocando una campaña de bombardeo de la OTAN similar a la que se libró en Libia en 2011. Tampoco hay confusión sobre a quién considera culpable la AI y sobre quién debería ser el receptor de una campaña de «bombardeo humanitario». Antes de avivar una nueva guerra entre Estados Unidos y la OTAN, es útil analizar el historial de la Amnistía Internacional para ayudar a las campañas propagandísticas en vísperas de guerra. Asimismo, merece la pena revisar los informes de la AI sobre Siria, y cómo se compara con los otros países de la zona.

Unos antecedentes lamentables

No es la primera vez que la Amnistía Internacional desempeña un papel en una campaña propagandística en el período previo a una guerra. Aquí van algunos ejemplos:

Antes de la invasión de los EE. UU. para expulsar a los iraquíes del Estado de Kuwait, el presidente George Bush apareció en televisión con un informe de la Amnistía Internacional en el que afirmaba que los soldados iraquíes habían sacado a los bebés de sus incubadoras. Esa fue la difusión del bulo sobre la participación voluntaria de la Amnistía Internacional: un bulo fabricado por una gran empresa de relaciones públicas de los Estados Unidos.

En los meses previos al ataque de EE. UU. y la OTAN contra Serbia, la Amnistía Internacional de EE. UU. envió a dos mujeres croatas a hacer un tour por diez ciudades para proyectar su versión de lo que era un «calvario»: en realidad, una de ellas era una de las mejores propagandistas croatas, una consejera cercana al presidente Tudjman, quien también era conocido por sus habilidades interpretativas. [2] Una vez más, este bulo fue impulsado por una gran empresa de relaciones públicas de los Estados Unidos.

La cobertura y la no cobertura de la AI sobre los crímenes masivos israelíes también merecen ser analizada. [3] En este caso, la Amnistía desempeña un papel importante en la adulteración y reducción de las críticas después de las guerras o en las desgracias causadas por su ocupación continua y el abuso que ejercieron sobre los palestinos, lo cual se analiza más adelante. La Amnistía Internacional de Israel sirvió como un frente de propaganda que manipulaba informes sobre los «derechos humanos» para satisfacer los intereses de Israel. [4] La AI de Londres no ha comentado nada respecto a la manipulación llevada a cabo por sus hermanos israelíes.

En 2012, la Amnistía colocó carteles publicitarios en los EE. UU. alabando las acciones de la OTAN en Afganistán: «Mantener el progreso en acción», supuestamente haciendo algo por los derechos de las mujeres. Esto fue algo meramente vulgar a favor de la propaganda intervencionista de la OTAN. [5]

La Amnistía Internacional de Francia jugó un papel decisivo en la difusión de la propaganda contra Libia antes del bombardeo de la OTAN al país en 2011. [6]

Por desgracia, esta trayectoria tan lamentable de la Amnistía es mucho más larga de lo que muestran estos ejemplos.

No en contra de la guerra

Uno esperaría que una organización sobre los derechos humanos se opusiera rotundamente a la guerra, pero la AI es una animadora de la llamada intervención humanitaria, e incluso del «bombardeo humanitario». [7] En el pasado, cuando se le preguntó acerca de sus afirmaciones equívocas y poco convincentes sobre las guerras, un funcionario de la AI declaró que “la Amnistía Internacional no está en contra de la guerra”. Incluso con esta predisposición, la AI fue honrada con el Premio Nobel de la Paz, otro ganador no merecedor de un premio destinado solo a aquellos que se oponen activamente a las guerras. En el caso de Siria, la AI se niega a ser tachada de «no estar en contra de la guerra» por una persona que aboga activamente por ella. Hay que tener en cuenta que utilizan un argumento bastante dudoso sobre su «nunca más» acerca de la posibilidad de permanecer al margen de crímenes masivos; en realidad, este es un llamamiento a memes sobre el holocausto destinados a favorecer esta guerra.

El hoy de Siria…

El Gobierno sirio está haciendo retroceder a los yihadistas que lograron establecerse en una zona próxima a Damasco. Ningún gobierno toleraría tener una sección de su ciudad capitalina bajo el control yihadista, un área desde donde el resto de la ciudad se cubre de mortero y también una zona vital para controlar el suministro de agua de la ciudad. ¿Qué pasaría si los yihadistas se hicieran con Arlington, Virginia, y lo usasen para bombardear el centro de Washington DC? La respuesta sería más que evidente. Por alguna razón, la AI no concede el derecho de autodefensa al Gobierno sirio, sino que alude a un «asedio ilegal del gobierno (de Guta) durante seis años». Esto es ridículo.

Cabe señalarquela AI no habla de la naturaleza de los grupos armados que luchan en Siria en ninguno de los últimos comunicados de prensa o informes. Incluso los que Washington llama «moderados» son un grupo más bien indeseable. La mayoría son yihadistas extranjeros y una buena parte de ellos pertenecen al pueblo saudí. (N.B.: los saudíes ofrecieron una salida de la cárcel a los presos políticos y criminales bajo la condición de ir a luchar a Siria). Y están armados, entrenados, financiados por Estados Unidos, Reino Unido, Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Turquía, Qatar… hasta llegar a una suma de al menos 12 mil millones de dólares. El anterior embajador de los Estados Unidos en Siria declaró que la contribución de los EE. UU. fue de al menos 12 mil millones de dólares [8]; esta cifra excluye los fondos provistos por los saudíes y otros regímenes en el área. Gareth Porter informa que las cantidades de armas suministradas a los yihadistas fueron suficientes para equipar a todo un ejército. [9] Sin embargo, esta banda armada de yihadistas apenas se menciona en la evaluación de la Amnistía sobre la situación en Siria. En Guta, los yihadistas pertenecen a la organización terrorista Jabhat al-Nusra (o una de sus versiones renombradas), es decir, un grupo con una ideología extrema que está asociado a Al-Qaeda. El comunicado de prensa de la AI no menciona este hecho tan destacado.

La Amnistía describe al Gobierno sirio como un estado de guerra contra su propio pueblo, y Alepo, Guta, etc., bajo asedio y sin permitir que la población escape. Aunque la AI condenó de una manera similar la liberación de Alepo, no entrevistó a estas víctimas después de lo ocurrido. Si la AI entrevista a alguien, sistemáticamente anónimo, despertaría el miedo en el gobierno. A pesar de todos sus fallos, el gobierno tiene el respaldo popular y se interpone en el camino de un proyecto yihadista que pretende dividir Siria y eliminar a otras etnias.

Y existe un doble criterio

Cuando se trata de crímenes masivos israelíes, la AI es bastante cautelosa con el lenguaje que utiliza y con sus propuestas o sugerencias. Se muestra tímida al mencionar palabras como «crímenes de guerra» o «crímenes contra la humanidad», y la referencia a esta última es prácticamente inexistente o se expresa con un lenguaje exculpatorio (las palabras de amortiguación favoritas son «presunto» y «podría interpretarse como»). Si bien utiliza escasamente estas acusaciones contra Israel, nivela las mismas acusaciones contra los palestinos: se menciona que hay crímenes «a manos de ambas partes». La advertencia más dura de la Amnistía Internacional es que las acciones israelíes no son «proporcionadas». No hay un llamamiento a la «comunidad internacional» para que «nunca más» apoye la causa… Uno se pregunta qué tiene que decir la Amnistía sobre el asedio israelí de Gaza, donde la población se puso «a dieta» forzosa, causando una situación desesperada para 1,8 millones de personas. En este caso, no hay informes ni llamamientos a la «comunidad internacional» para que reaccione, ni acusaciones a «crímenes contra humanidad»… La AI usa otro alfabeto completamente diferente.

En el comunicado de prensa actual, la AI declara inequívocamente que, tanto Siria como Rusia, están cometiendo crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad y que, si este es el caso, existe la obligación por parte de otros estados de intervenir y actuar. La AI no está solicitando que se investigue sobre la causa, sino que está instando a la intervención.

Mientras que la AI afirma que los crímenes se cometen por ambas partes en el caso de Israel, cuando se trata de Siria, solo el Gobierno sirio es considerado como culpable. Es difícil eliminar a los yihadistas, bien armados y atrincherados, que usan a los residentes como escudos humanos. Los yihadistas atacan hospitales, escuelas y sus alrededores [10], y cuando se toman medidas contra ellos en esas zonas, la Amnistía Internacional «hace clic».

En su última declaración, la AI declara que «se debe enviar también un mensaje firme y rotundo para que los responsables de los crímenes de guerra y de los crímenes contra humanidad sean considerados y juzgados como tal, remitiendo la situación a la Fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI)». Me parece justo. En 2002, Donatella Rovera, una investigadora de la AI en Oriente Medio, fue consultada sobre por qué la AI no emitió una demanda similar para responsabilizar a Israel ante la CPI o la CIJ, y ella declaró que la AI no llevó a cabo tales demandas. [11] Al parecer se aplican otros criterios.

Un problema de fuentes…

La Amnistía informa sobre varias declaraciones emitidas por los residentes de Guta en las que se cuentan unos relatos desgarradores sobre las condiciones del terreno, pero todas ellas culpan al gobierno por esta difícil situación. «Como otros muchos sirios, el trabajador humanitario muestra una profunda desconfianza hacia el gobierno»; o «nosotros escuchamos rumores de reconciliación pero eso nunca pasará. El gobierno nos odia…», y tantas otras declaraciones no verificables. ¿Y quién es exactamente el que está informando sobre esto? ¿Tiene la AI un contacto directo con los «Cascos Blancos»? Todo lo que tiene que hacer la Amnistía es comparar las declaraciones que se realizaron antes de la liberación de Alepo con la opinión actual de los residentes. Si los residentes están satisfechos con su situación sin los yihadistas alrededor, entonces esto debería ser suficiente para responder a las declaraciones dudosas que fueron originadas hoy en Guta por fuentes anónimas.

Otros ejemplos

La Amnistía Internacional no quiere que se respete al Gobierno sirio. Analizando sus comunicados de prensa sobre Siria, todo está de un mismo lado: los yihadistas parece que casi no merecen una dura reprimenda. Con todo, ningún informe estaba tan distorsionado como el correspondiente a su presentación multimedia sobre los presuntos abusos en la prisión de Saydnaya, donde la metodología de la Amnistía quedó expuesta: aceptar los rumores, magnificarlos de forma dramática, extrapolarlos y exagerarlos [12]. Esto no constituye un reportaje sobre los derechos humanos, sino una burda propaganda. La fecha de todos los llamados informes también plantea dudas. En vísperas de las principales charlas de reconciliación o negociaciones, la Amnistía publica un informe describiendo al Gobierno sirio como algo inaceptable. ¿Alguien querría negociar con un partido político como ese? La fecha de otros muchos informes de la AI coincide con los intentos de resolver el conflicto mediante negociaciones. La fecha de su último comunicado de prensa coincide con la principal ofensiva del Gobierno sirio en Guta, caracterizándolo como un organismo de índole delictiva.

Los derechos humanos no son neutrales

Harvey Weinstein, el depredador sexual, hizo posible la Amnistía Internacional de Estados Unidos ya que proporcionó los fondos necesarios para crear la organización. [13] Weinstein no puso los fondos simplemente por el hecho de que le gustasen los encantadores investigadores de la AI; la gente financia este tipo de organizaciones para modificar el modo en el que se comunican los abusos y los crímenes que han tenido lugar. En el caso de Weinstein, la ardiente devoción que sentía por Israel, podría explicar su contribución financiera a la Amnistía Internacional de Estados Unidos. La Amnistía también es un canal que sirve para que las personas que fomentan tales organizaciones puedan promocionar la propaganda que ellas deseen. La propia naturaleza de los «derechos humanos», esa naturaleza suya tan flexible, los presta a ser objeto de una gran manipulación.

Un vendedor de muebles sirio afincando en Coventry, una pequeña ciudad en Gran Bretaña, dirige el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH). Sentado en su salón, redacta informes sobre las últimas atrocidades sucedidas, sobre los ataques químicos, y sobre cualquier otro sórdido detalle con el fin de manchar la imagen del Gobierno sirio. Obtiene sus misteriosas fuentes a través del teléfono, y éstas siempre se corresponden con individuos hostiles al Gobierno sirio. La producción de este «hombre orquesta» la utilizan luego medios como la BBC, la CNN, The Independent, The Wall Street Journal… así como los principales medios de comunicación que informan sobre la situación en Siria, ya que a ellos les resulta muy caro tener corresponsales en este lugar y además se encontrarían en una situación de riesgo. Teniendo esto en cuenta, ¿qué hay mejor que poder obtener informes sobre los «derechos humanos» de manera gratuita? ¿Y cuenta la Amnistía Internacional con el OSDH? Al menos deberían incluir notas al pie de página en sus informes.

El principal manual de estrategias

Los Estados Unidos y algunos de sus secuaces han estado involucrados durante décadas en un cambio de régimen en Oriente Medio, en Europa del Este, en Latinoamérica… El método habitual para esto es crear organizaciones cívicas, como por ejemplo, sindicatos de periodistas, gremios de abogados y juristas, sindicatos de trabajadores selectos… así como organizaciones de los derechos humanos. Luego, se entrena a esta gente para que puedan ejercer el poder político de manera efectiva llevando a cabo manifestaciones masivas, manipulando a los medios de comunicación, propagando los rumores, y alterando el gobierno. Todo este camino lleva directamente a la toma de mandos en los parlamentos. Estas son las llamadas «revoluciones de colores» que intentaron llevar a cabo en Siria, pero al final optaron sobre todo por armar y preparar a los yihadistas. Los yihadistas se ven respaldados por una maquinaría propagandística y los Estados Unidos están llevando a cabo la mayor campaña propagandística de desinformación que hay hoy en día en Siria [14]. El objetivo de la campaña es manchar la imagen del Gobierno sirio, despojándolo de su legitimidad internacional y apoyo. El reportaje sobre los derechos humanos es esencial para esta campaña. Analizando el reportaje de la Amnistía Internacional, es evidente que esto forma parte de la campaña y que se han militarizado los derechos humanos.

Actualmente, hay una gran acumulación de buques de guerra estadounidenses en el Mediterráneo. El oficial ruso de Estado Mayor teme que Siria sea el objetivo de un ataque mayor producido con un misil de crucero [15], y muy posiblemente, las fuerzas rusas también podrían ser un objetivo. Si a esto añadimos la campaña sin precedentes sobre la propaganda negra contra Rusia en los Estados Unidos y en Gran Bretaña, parece muy probable que se esté preparando una gran guerra abierta. Dado que la AI se ha prestado a previas campañas propagandísticas en vísperas de guerra, uno se da cuenta de que el último informe de la Amnistía Internacional es simplemente un importante indicador de una guerra. La Amnistía Internacional forma parte de una campaña propagandística, y será la animadora con los pompones azules y blancos cuando caigan las bombas humanitarias.

Paul de Rooijes un escritor que vive en Londres.

Referencias
[1] AI, «Siria: Siete años de catastrófico fracaso en la comunidad internacional», 15 marzo de 2018.

[2] Diana Johnstone, FoolsCrusade, 20 de septiembre de 2002. Johnstone documenta el curioso caso de JadrankaCijel. N.B.: La Amnistía Internacional fue alertada sobre el hecho de que los testimonios de las dos mujeres eran cuestionables. A pesar de ello, se prosiguió con el tour de todas formas.

[3] He escrito bastantes artículos sobre la Amnistía para CounterPunch. Lo último: Amnesty International: Whitewashing Another Massacre, CounterPunch, 8 de mayo de 2015.

[4] Uri Blau, Documents reveal how Israel made Amnesty’s local branch a front for the Foreign Ministry in the 70s, Haaretz, 18 de marzode 2017. Neve Gordon, Nicola Perugini, Israel’s human rights spies: Manipulating the discourse, Al-Jazeera Online, 22 de marzo de 2017.

[5] Ann Wright and Coleen Rowley, Amnesty’s Shilling for US Wars, ConsortiumNews, 18 de juniode 2012.

[6] https://www.youtube.com/watch?v=6RnxJ6TvFZ0&feature=youtu.be También:Tim Anderson, The Dirty War on Syria, Global Research, 2016.

[7] Alexander Cockburn informa de que la Amnistía estuvo presente durante una sesión informativa del Departamento del Estado Norteamericano en la que se trataba de justificar el «bombardeo humanitario». How the US State Dept. Recruited Human Rights Groups to Cheer On the Bombing Raids: Those Incubator Babies, Once More? CounterPunch, abrilde 1999.

[8] Ben Norton , US Ambassador Confirms Billions Spent On Regime Change in Syria, Debunking ‘Obama Did Nothing’ Myth, RealNews.com, 9 de febrero de2018.

[9] Gareth Porter, How America Armed Terrorists in Syria, The American Conservative, 22 de junio de 2017.

[10] Robert Fisk ha informado sobre este asunto en varios de sus artículos: In “theSyrian hospital siegethat turnedinto a massacre”, TheIndependent, 5 de junio de 2015 se hace referencia a los túneles debajo de un hospital. En otro artículo, la misma situación, pero en un colegio.

[11] Israel no se ha unido a la Corte Penal Internacional, y por este motivo, la CPI no puede interponer ningún recurso contra Israel. La CPI es solo para hostigar a los dictadores africanos de poca monta.

[12] John Wight, The Problems With the Amnesty International Report, Sputnik News, 15 febrero 2017. Important discussion with Peter Ford, the former British ambassador to Syria. También, Tony Cartalucci, Amnesty International admits Syria’s ‘torture prison’ report fabricated entirely in UK, Sign of the Times, 9 de febrero de 2017. Y, Rick Sterling, Amnesty International Stokes Syrian War, ConsortiumNews, 11 de febrerode 2017.

[13] Thomas Frank, Hypocrite at the good cause parties, Le Monde Diplomatique, febrero de 2018

[14] Tim Anderson, The Dirty War on Syria, Global Research, 2016.

[15] US preparing strikes on Syria, carrier strike groups set up in Mediterranean, TASS, 17 de marzo de 2018.

Fuente: https://www.counterpunch.org/2018/03/23/100699

Traducido por: Paula Calvo Miranda y María García López (Universidad de Salamanca)

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