Alternativas de los activistas oponentes a la presa Gran Inga

Límites e inconvenientes de las microcentrales para la República Democrática del Congo

(Versión revisada y completada en marzo de 2018)

«No importa qué soluciones se tomen,
sino proteger en la medida de lo posible
la totalidad de las reservas energéticas
del territorio Inga para no hipotecar el futuro».
Profesor F. Campus (1958)

Introducción

En publicaciones anteriores, que pueden encontrar en la web www.desc-wondo.org, analizamos y refutamos los seis primeros argumentos de los activistas que se oponen a la construcción de la presa Gran Inga. A continuación, presentamos el estudio y las objeciones del séptimo argumento: las soluciones alternativas a la presa Gran Inga propuestas por el conjunto de activistas oponentes. Asimismo, esperamos dar respuesta a las preguntas de algunos congoleños, perdidos, que apoyan ciegamente (o animados por algunos sobres con billetes) los proyectos de desarrollo del país elaborados en oficinas extranjeras. Ingenuamente, nos planteamos las siguientes cuestiones: ¿habrá algún congoleño que, desde su ciudad natal, pueda vender un proyecto de desarrollo a un país occidental?, ¿algún grupo de congoleños podría oponerse tajantemente a cualquier proyecto en Occidente? Sin embargo, esto es lo que ocurre en la República Democrática del Congo (RDC): miembros de ONG extranjeras hacen campañas contra un importante proyecto de desarrollo en el país, sin preocuparse nunca ni por los servicios de inteligencia, ni por la policía nacional y, mucho menos, por el ejército. Por el contrario, estos servicios ejercen una violencia extrema contra sus compatriotas como ya se ha visto durante las marchas pacíficas de cristianos organizadas a principios de año en todo el país para pedir el cumplimiento de la Constitución.

En análisis anteriores, ya denunciamos estas campañas y demostramos que los argumentos contra la central Gran Inga no tienen rigor científico. De hecho, propagan una ideología oscura: mantener a los congoleños y a todos los pueblos del África negra a la sombra. Solo desde esta perspectiva podríamos entender el empeño de los activistas oponentes, así como los medios que están desplegando para impulsar alternativas a la presa. ¿Qué proponen? ¿Son realistas estas soluciones para la RDC? ¿Cuáles son sus límites e inconvenientes? ¿Pueden sustituir de manera eficaz la presa o deberían complementarla? Vamos a intentar dar respuesta a estas cuestiones para aclarar así la opinión, teniendo siempre en cuenta los intereses de la RDC.

1.     Soluciones alternativas a la presa Gran Inga

1.1. El acceso a la energía eléctrica según la ley

El artículo 48 de la Constitución garantiza el ejercicio de derecho de acceso a la energía eléctrica [1]. En la exposición de motivos de la Ley nº 14/011 de 17 de junio de 2014, relativa al sector de la electricidad, está estipulado que «la electricidad es uno de los factores más importantes e irreversibles que condicionan el desarrollo económico, social, tecnológico y cultural de todas las naciones, pueblos, comunidades e individuos». Entre los cinco objetivos principales enunciados en la exposición de motivos, nos hemos quedado con el que obliga al Estado congoleño a «hacer de la República Democrática del Congo una potencia energética». Para conseguir estos objetivos, la ley promulga principios o reglas, entre los cuales encontramos los siguientes:

– la construcción de presas hidroeléctricas o centrales geotérmicas en lugares de utilidad pública inalienable;

– la obligación de proteger el medioambiente para todos los proyectos de desarrollo del sector;

– la obligación prescrita al Estado de promover la electrificación del medio rural y periurbano para incrementar la tasa de cobertura eléctrica en el conjunto del territorio nacional; la garantía de protección tanto del operador como del consumidor [2].

El Título II de esta ley habla del servicio público de electricidad y de medidas de seguridad; los artículos 4 y 5 del Capítulo 1 (donde se recogen los principios, obligaciones y el acceso a las redes) son bastante significativos:

Artículo 4:
El objetivo principal del servicio público de electricidad es el aprovisionamiento eléctrico del conjunto del territorio nacional, respetando el interés general.

Contribuye a la independencia y seguridad de aprovisionamiento; al desarrollo de los recursos nacionales y a su gestión óptima, al control de la demanda de energía y de las elecciones tecnológicas futuras, así como a la competitividad de la actividad económica.

Artículo 5:
El servicio público de electricidad materializa el derecho del acceso de todos a la electricidad, producto de primera necesidad. Contribuye a la unidad social, a la seguridad pública, a la lucha contra la exclusión, al desarrollo equilibrado del territorio nacional, a la investigación y al progreso tecnológico respetuoso con el medio ambiente.

Esta ley en ningún momento recoge que el Estado congoleño deba ceder ante las presiones de los activistas oponentes extranjeros y nacionales ni avalar incondicionalmente sus proyectos para la explotación del entorno de Inga. Más bien, debería fundamentalmente responder a sus obligaciones según la Constitución (Artículo 18) y la Ley nº 14/011 de 17 de junio de 2014 relativa al sector de la electricidad. Por ello, cualquier campaña de medios extranjeros que se oponga al desarrollo del territorio solamente acentúa la injerencia y el ataque a la soberanía del Estado congoleño de organizar su espacio interior según su visión, por el interés y el bien de la población. El Estado no puede incumplir la obligación de «hacer de la RDC una potencia energética». Algo que solo puede hacerse a través de la explotación total del «Triángulo de la Potencia Energética de la RDC», es decir, todo el territorio Inga.

1.2. Alternativas a la presa Gran Inga

Dadas las preocupaciones medioambientales a nivel nacional e internacional, especialmente la lucha contra el cambio climático, solo hablaremos de las fuentes de energía renovables, las únicas que han citado los activistas oponentes al proyecto de la presa. Se trata de:

1. La energía hidroeléctrica; 2. La energía solar; 3. La energía eólica; 4. La energía geotérmica; 5. La energía nuclear; 6. La energía de la biomasa.

Estos seis tipos de energía son los que figuran en los proyectos de desarrollo del sector energético de la RDC [3]. Presentan estas características comunes: cuidan el medioambiente; mejoran la salud humana y animal, así como la educación y el desarrollo de la economía; no contaminan y son el medio perfecto para luchar contra el cambio climático. Por desgracia, en el terreno solo tienen en común una única desventaja: la grave carencia de datos científicos recientes y variados que puedan ayudar a analizarlos mejor y evaluarlos para realizar una explotación eficiente. Los activistas occidentales que se oponen hoy en día al proyecto de la presa Gran Inga se encuentran con que la principal ventaja de las energías renovables está en que pueden:

estar localizadas en un punto concreto en la red o fuera de ella;

generar un impacto tangible e inmediato como el desarrollo de la agricultura y de pequeñas y medianas empresas (peluquerías, carpinterías, etc.);

contribuir directamente al desarrollo económico local a través de la creación de empleos;

ejercer una influencia positiva en la mejora de los servicios de base de las necesidades comunitarias como la higiene, la salud, la educación, los servicios de telecomunicaciones y el alumbrado [4].

– Argumentos contra esta principal ventaja de las energías renovables:

Visto el enorme potencial energético y la gran cantidad de fuentes naturales de nuestro país, no compartimos esta visión minimalista para su desarrollo a paso de tortuga. ¿Por qué?

En primer lugar, esta visión minimalista, arcaica, recuerda a la del antiguo colonizador que, en lugar de construir grandes villas y largas avenidas, prefería ciudades con casas y calles estrechas como si faltase espacio en el país. Solo hay que observar las antiguas ciudades indígenas y los barrios de blancos en nuestras diferentes capitales de provincia. Actualmente, las poblaciones prácticamente se asfixian en ellas porque están superpobladas, con todo su cortejo de problemas de contaminación de cualquier tipo, de promiscuidad, de sanidad pública y de seguridad.

En segundo lugar, en 35 años, la RDC contará aproximadamente con entre 150 y 190 millones de habitantes [5], es decir, un enorme mercado económico interno en el que será necesario asegurar una gran cantidad de energía, una amplia movilidad gracias a las infraestructuras de carreteras y medios de transporte modernos (incluso ultramodernos), a los servicios de telecomunicación de gran eficacia (ver Fig.1), al agua potable, a las infraestructuras de sanidad y de educación de alto nivel, etc. El hecho de pretender que la RDC no merezca estas infraestructuras ultramodernas por ser muy costosas parece también responder a un objetivo sombrío: asentar una ideología de carácter racista para mantener a la RDC como proveedora de materias primas. Los microproyectos locales aislados en el tiempo y en el espacio no son los que asegurarán el desarrollo de la RDC y la convertirán en un motor económico para todo África tal como enuncia el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA, 2010) que subrayaba como conclusión de sus trabajos de evaluación medioambiental la importancia mundial y el extraordinario potencial de las fuentes naturales y mineras de la RDC. [6].

En tercer lugar, según nuestra visión, estas microcentrales hidroeléctricas no serían de interés salvo como complemento al proyecto Gran Inga. Las comparaciones son odiosas, pero permiten inspirarse en casos observados en otros sitios que han tenido éxito. Por ejemplo, la provincia de Quebec tiene una amplia reputación por su gran experiencia en el campo de la hidroelectricidad. Su industria energética se basa principalmente en las grandes centrales hidroeléctricas del norte de la provincia. El resto de las fuentes de energía renovable desarrolladas o en desarrollo a lo largo de la provincia (hidráulica mediante microcentrales, solar, eólica, de la biomasa, geotermia, etc.) no son más que estructuras de apoyo interconectadas a la red principal formada por las grandes centrales hidroeléctricas [7].

Fig.1 Proyectos prioritarios, futuros consumidores de la electricidad que producirá el Gran Inga.

El ejemplo de China es incluso más ilustrativo. Frente a la explosión de su economía y a una fuerte demanda de energía, el Gobierno chino habría tomado en 1992 una decisión proactiva para la construcción de la presa de Tres Gargantas de Sandouping sobre el Yangzi Jiang (río Yangtsé) en la provincia de Hubei pese a las oposiciones al proyecto y a un número récord de abstenciones tras su Asamblea Popular. Además de producir una gran cantidad de energía eléctrica (22 500 MW), esta obra maestra tecnológica permitió a China ganar una gran experiencia en este campo, facilitó y aumentó el número de meses de navegación (pasando de seis a nueve) por un ascensor de barcos y un sistema de esclusas en escalera. Por último, la presa de Tres Gargantas, actualmente la primera del mundo, es a día de hoy un orgullo para todos los chinos y un famoso enclave turístico en la provincia de Hubei.

1.2.1.     Energía hidroeléctrica

A pesar del enorme potencial del territorio de Inga [9], los activistas que se oponen al proyecto de presas Gran Inga (de la fase 3 a la 8) promueven la no valorización de este enclave que hemos justamente bautizado como “Triángulo de la Potencia Energética de la RDC” (Fig.2). En todas las tribunas, se obstinan en aconsejar al Gobierno congoleño y a las instituciones financieras que inviertan más bien en microcentrales hidroeléctricas. La mayor parte de los organismos que se oponen al proyecto de presas Gran Inga promueven esta idea. El más virulento es International Rivers, una ONG estadounidense (véanse nuestros análisis precedentes). Además de una elevada deuda (80.000 millones de dólares) que conllevaría la construcción de las fases de la 3 a la 8, hacen referencia también, sin vergüenza alguna, a los costes suplementarios para la interconexión del país entero debido a las grandes distancias entre Inga y las provincias consumidoras de dicha energía, así como a la ausencia de infraestructuras de base tales como carreteras, apenas existentes [10]. Este discurso sobre las microcentrales parece haber seducido a algunos congoleños. De hecho, en una rueda de prensa del jueves 6 de julio de 2017, Émmanuel Musuyu [11], Blandine Bonianga [12] y Édith Neema quienes representan a la sociedad civil congoleña en lo que concierne al proyecto de presas Inga III, se han referido lamentablemente a las publicaciones de International Rivers para calificarlocomo «un proyecto financieramente de alto riesgo para el contribuyente congoleño».

Desde hace varios años, International Rivers no ha dejado de multiplicar misiones en el Bajo Congo y de producir gran cantidad de textos virulentos contra la financiación de este increíble proyecto [14]. Este organismo apoyó el viaje de M. Muanda, representante de una ONG del Bajo Congo, a la sede central del Banco Mundial en Washington para presentar una petición de las poblaciones derechohabientes de la región de Inga. Esta petición contribuyó en aquel momento a que la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) tomara la decisión de suspender la financiación del Inga III. Más recientemente, del 5 al 7 de diciembre de 2017 [15].

International Rivers en colaboración con Womin, una ONG sudafricana igualmente anti-Inga III, financiaron un seminario nacional sobre este tema llamado “Asesoramiento de las mujeres sobre las energías renovables y justicia climática para el Oeste de la República Democrática del Congo”. Este seminario se ha organizado gracias a FESO: Synergie des Femmes Solidaires y de otras mujeres congoleñas de todo el país en representación de las siguientes ONG: CORAP, FCE, FFGRN, SOFLECOADEV, AFEKIDEV, CONGO INNOVATION, MSN, CECDC, MERU, etc. La organización de este seminario en Matadi, la ciudad del territorio de Inga, no es ni más ni menos una vergonzosa manipulación que roza la corrupción, la instrumentalización y la incitación a una rebelión de las ONG congoleñas hacia un importante proyecto de desarrollo por encima de todos los demás en la República Democrática del Congo. Violando así las leyes del país, tanto International Rivers como Womin y las ONG de las mujeres congoleñas se comportan como si fueran las dueñas de estos lugares.

Fig.2. – Desarrollo del sitio Inga por fases sucesivas (proyecto Gran Inga) [16]

A. ¿Por qué las microcentrales como alternativa a Inga III no interesan a la RDC?

La RDC cuenta con 44 centrales hidroeléctricas que solo producen aproximadamente el 3 % del potencial hidroeléctrico del país. A estas hay que añadirles hoy las centrales hidroeléctricas de Kakobola en el río Kwilu, en la provincia de Bandundu (9,3 MW); la de Zongo II en el río Inkisi, en la provincia de Bajo Congo (150 MW); y la de Katende en el río Lulua, en la provincia de Kasai Central (64 MW). Constatamos que la microcentral hidroeléctrica de Katende es la más pequeña de las tres. Su construcción llevó casi 53 años (¡y aún no está terminada!) y su coste estimado es de 280 millones de USD. Tomémosla como modelo para nuestra demostración. Si para proporcionar energía eléctrica a toda la población, el país se lanza a la construcción de las 300 microcentrales hidroeléctricas recogidas en la CNE[17] (ver Fig.3) y suponiendo que estas son del tamaño de la de Katende, podríamos estimar su coste en 84.000 millones de USD (280 millones cada una) para obtener una potencia total de 19 200 MW. Estos costes son superiores a los de la central Gran Inga (80.000 millones de USD), cuya potencia sería de 46.000 MW; es decir, más del doble de energía. A estos gastos hay que añadirles unos costes ambientales exorbitados, un posible desplazamiento de la población superior que en el proyecto de la central Gran Inga, una dispersión de los dictámenes periciales que saldrá cara a largo plazo y unos costes ligados al transporte de máquinas y materiales de construcción a cada emplazamiento. También hay que contar con el tiempo que llevará la construcción de cada central y con que el desarrollo será local, aislado y sin posibilidad de crear un verdadero mercado interior. Al cabo de 25 años, estas microcentrales quedarán abandonadas debido a los elevados costes de mantenimiento, como ha ocurrido con la mayoría de las microcentrales del país que ahora están paradas. Por todo esto, la RDC no tiene ningún interés (ni financiero, ni económico, ni aún menos medioambiental) en invertir en microcentrales hidroeléctricas, a pesar de lo que opinan los activistas que se oponen al proyecto Gran Inga y los tres miembros de la sociedad civil citados en la introducción. Tenemos que ser ambiciosos e invertir en Gran Inga por las razones evocadas en nuestros análisis precedentes.

Fig.3. Centrales hidroeléctricas en la República Democrática del Congo. Fuente: Ministerio de Energía. Documento de política del sector eléctrico. Mayo de 2009

B. ¿Hay que preocuparse por la deuda que generará la central Gran Inga?

Los activistas que se oponen a la central Gran Inga amedrentan a los congoleños con la deuda de 80.000 millones de USD que supondría dicho proyecto. Sin embargo, como acabamos de ver, las microcentrales hidroeléctricas no son más económicas que la Gran Inga. La RDC es un país atípico y los congoleños ya deberían saberlo. Además, ¿qué es para la RDC una deuda de 80.000 millones de USD? Es un país con poca deuda pública (como muestra la siguiente tabla) y con un enorme potencial, estimado en 24 billones de USD. De ahí que los buitres de cualquier índole hayan provocado la continua inestabilidad del país. Así pues, ¿cómo explotar este enorme potencial en recursos naturales sin una fuente de energía permanente, estable, ecológica y con un coste mínimo? ¿Cómo crear miles de puestos de trabajo sin energía con el fin de reducir el desperdicio de recursos humanos que se ha asentado en este país? ¿Cómo se puede crear un gran mercado interior o medios de comunicación ultramodernos (Fig.1) sin toda la energía que solo la Gran Inga podría proporcionar?

Todos los países están endeudados, la economía mundial actual funciona con deudas (ver la siguiente tabla):

Tabla: Deuda pública de algunos países en 2016, en miles de millones de USD.
Fuente: Internet, consultada por última vez el 9 de julio de 2017

Observamos en esta tabla una situación paradójica: la RDC, un país grande con un rico potencial minero y energético, tiene una deuda pública insignificante, mucho menor que la de otros países occidentales y africanos que no tienen el mismo potencial y, sin embargo, las mismas capacidades de reembolso. Tenemos que denunciar esta situación.
Por ello, pedimos a nuestros compatriotas, en especial a Émmanuel Musuyu [18], Blandine Boniaga [19] y Édith Neema [20] que dejen de intentar destruir los intereses de la RDC y de actuar como agentes promotores de campañas ridículas que menosprecian los grandes proyectos de desarrollo de nuestro país. De hecho, durante una rueda de prensa el jueves 6 de julio de 2017 en Kinshasa/Nagliema [21], desgraciadamente estos hicieron referencia a las publicaciones de la ONG estadounidense International Rivers para apoyar su posición contra la construcción de Inga  III con el pretexto de que esta generará una gran deuda para los contribuyentes congoleños. Sin embargo, se sabe que International Rivers [22], [23] invierte muchos medios y utiliza información falsa en sus virulentas campañas contra la financiación de este proyecto, que es imprescindible para la provincia de Congo Central y para la RDC entera, para África central y para toda África e incluso para Europa y Oriente Medio.

CONCLUSIÓN

Existen muchas fuentes de energía renovables en la RDC (hidráulica, solar, eólica, geotérmica, nuclear y de la biomasa). Hemos presentado sus principales características comunes y su mayor ventaja. En lo que respecta a las microcentrales hidroeléctricas, hemos demostrado que solo interesan como infraestructuras de apoyo, complementarias a la amplia red hidroeléctrica de Gran Inga. Cualquier otra visión de desarrollo distinta a este proyecto sería un grave error; no presenta ningún interés inmediato para cualquier congoleño visionario. Con una buena gestión, la RDC es absolutamente capaz de pagar esta deuda, invertir en infraestructuras de desarrollo y ofrecer una vida mejor a sus habitantes. En este sentido, sin hacer caso a la contaminación que supone la energía fósil, el presidente estadounidense Donald Trump ha decidido, con miras a un interés general, relanzar la explotación de yacimientos de carbón que llevaban mucho tiempo inutilizados, solo para responder a su eslogan «America first» («Estados Unidos primero»).

Pueblo congoleño, transformemos nuestro país como queramos, para esta y futuras generaciones. Aprovechemos la oportunidad de recordarles a todos que hemos perdido la revolución del marfil y del caucho, hemos perdido la revolución del cuero, del uranio, del oro y del diamante, hemos perdido la revolución del petróleo. Si no prestamos atención, perderemos también la revolución del coltán y del cobalto. De hecho, el mundo acaba de entrar en la era de los coches eléctricos, que consumen mucho coltán y cobalto, para las telecomunicaciones y las baterías eléctricas, respectivamente. Las grandes potencias actuales (China, EE.UU., UE, Canadá, India, etc.) prevén que dentro de 25 años estos coches reemplazarán por completo a los coches de gasolina. Además, en 25 años, la RDC podrá finalizar las seis fases restantes de construcción de la central Gran Inga y proporcionar así electricidad suficiente a sus compañías mineras para la extracción y la transformación de sus minerales. Del mismo modo, podrá imponer su estatus en el mercado mundial de coltán y cobalto, podrá entrever con seguridad su emergencia socioeconómica y podrá convertirse en un motor económico para África. A pesar de las dificultades actuales, el resto de países africanos nos observan y cuentan con nosotros para el desarrollo económico de todo nuestro continente.

Sinaseli TSHIBWABWA

Experto en biodiversidad de peces de agua dulce de África y en tecnología ambiental de aguas continentales.

Referencias
[1] http://www.leganet.cd/Legislation/Droit%20economique/Energie/Loi.14.011.17.06.2014.htm#TI
[2] http://www.leganet.cd/Legislation/Droit%20economique/Energie/Loi.14.011.17.06.2014.htm#TI
[3] Henri Esseqqat, noviembre 2011. Les énergies renouvelables en RDC. Document d’information (non officiel) du PNUE préparé en interne en complément de l’Évaluation environnementale post conflit. p.102 http://www.unep.org/drcongo
[4] Idem
[5] En el siguiente enlace:     http://www.rfi.fr/afrique/20150820-afrique-connaitre-forte-croissance-demographique-2050. Consultado el 3 de agosto de 2017.
[6] Tshibwabwa, Sinaseli, 2016. Barrage Grand Inga : son avenir est-il compromis? Partie 2: Inventaire, Analyse et Réfutation des Arguments de ses Opposants. (Presa Gran Inga: ¿su futuro se verá comprometido? Parte 2: inventario, análisis y refutación de los argumentos de los oponentes). En el siguiente enlace: http://www.desc-wondo.org
[7] Tshibwabwa, Sinaseli, 2016. Barrage Grand Inga : son avenir est-il compromis ? Partie 3 : Inventaire, Analyse et Réfutation des Arguments de ses Opposants (Suite). (Presa Gran Inga: ¿su futuro se verá comprometido? Parte 3: inventario, análisis y refutación de los argumentos de los oponentes(continuación)). En el siguiente enlace: http://www.desc-wondo.org
[8] Idem
[9] TSHIBWABWA, Sinaseli, 2016. Barrage Grand Inga : Son avenir est-il compromis ? Partie 2 : Inventaire, Analyse et réfutation des Arguments de ses opposants. (Presa Gran Inga: ¿su futuro se verá comprometido? Parte 2: inventario, análisis y refutación de los argumentos de los oponentes). En el siguiente enlace: http://www.desc-wondo.org
[10] (Cfr 10 et 11)
[11] ONG CORAP: Coalition des Organisations de la Société Civile pour le Suivi des Réformes et de l’Action Publique. (Coalición de las Organizaciones de la Sociedad Civil para el Seguimiento de las Reformas y de la Acción Pública).
[12] FESO: Synergie des Femmes Solidaires (Asociación de mujeres solidarias de Grand’Anse).
[13] MEROU-Développement : Mission Environnement en Milieu Rural Ouvert aux Urgences et Développement. (Misión Medio Ambiente en el Medio Rural Abierto a las Urgencias y el Desarrollo).
[14] Asanzi, A., 2014. What Future for Inga III-Affected Communities? (¿Cuál es el futuro de las comunidades afectadas por el Inga III?) 31 de julio de 2014. http://www.internationalrivers.org/fr/blogs/337. Ange Asanzi es Asistente del Programa África del organismo International Rivers. Congoleña de nacimiento, se encarga de llevar a cabo una campaña en nombre de este organismo contra el proyecto Inga en el territorio de Kinshasa y en el Bajo Congo.
[15] Periódico diario LePhare de Kinshasa del 6 de diciembre de 2017.
[16] Kapandji Kalala, B., 2014.- Inga III au service de l’Afrique : Défis et Perspectives. (Inga III al servicio de África: Desafíos y Perspectivas). Presentación de la 2ª edición de la Conferencia minera de la RDC en Goma. 21 dispositivas.
[17] CNE: Comisión Nacional de Energía
[18] Émmanuel Musuyu, secretario técnico de CORAP (Coalición de Organizaciones de la Sociedad Civil para el Seguimiento de las Reformas y de la Acción Pública)
[19] Blandine Bonianga, directora ejecutiva de FESO (Sinergia de Mujeres Solidarias)
[20] Édith Neema, secretaria permanente de MEROU-Développement (Misión Medioambiental en Medios Rurales Abiertos a Urgencias y Desarrollo)
[21] Nsomue, Dorcas. Inga III : risque d’endettement de 22 à 70 milliards USD pour la RDC. (Inga III: riesgo de endeudamiento de 22.000 a 70.000 millones de USD para la RDC). En Le Phare el 10 de julio de 2017
[22] Tshibwabwa, Sinaseli, 2016. Barrage Grand Inga: son avenir est-il compromis ? Partie 2 : Inventaire, Analyse et Réfutation des Arguments de ses Opposants. (Central Gran Inga: ¿está su futuro comprometido? Segunda parte: Inventario, Análisis y Rechazo de los Argumentos de la Oposición). En http://www.desc-wondo.org
[23] Tshibwabwa, Sinaseli, 2016. Barrage Grand Inga: son avenir est-il compromis ? Partie 3 : Inventaire, Analyse et Réfutation des Arguments de ses Opposants (Suite). (Central Gran Inga: ¿está su futuro comprometido? Tercera parte: Inventario, Análisis y Rechazo de los Argumentos de la Oposición (continuación)). En http://www.desc-wondo.org

Por Sinaseli Tshibwabwa

Fuente: DESC-WONDO, Solutions alternatives des activistes-opposants à Grand Inga : Limites et Inconvénients des microcentrales pour la RDC, publicado el 7 de marzo de 2018.

Traducido para UMOYA por Paula Calvo Avedillo, Leticia Herrero Vicente y Marta Martínez Grández (USAL).

Esta entrada fue publicada en Actualidad, Articulos de opinión, Grandes Lagos, Noticias. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.