El mundo al borde de la destrucción

RICK STERLING: 11 de abril de 2018

Los neoconservadores y los halcones occidentales conducen la situación internacional hacia un peligro y tensión crecientes. No contentos con haber destruido Irak y Libia basándose en falsas afirmaciones, ahora exigen un ataque norteamericano directo contra Siria.

Como peligrosa antesala, aviones israelíes que sobrevolaban el espacio aéreo libanés lanzaron misiles contra la base aérea T4, también conocida como Tiyas, al oeste de Palmira.

Predicciones previas

Según informó la agencia de noticias rusa Tass, el Jefe de Estado Mayor de Rusia, Valery Gerasimov, predijo hace casi un mes los acontecimientos actuales. El artículo del 13 de marzo recoge que Rusia organiza prácticas para prepararse con miras a que las fuerzas gubernamentales empleen armas químicas contra civiles. Tras dicha provocación, Estados Unidos querría acusar al país de utilizar armas químicas (…) proporcionando las supuestas «pruebas» (…) y Washington pretendería lanzar un ataque con misiles y bombas contra los distritos del Gobierno de Damasco.
Guerasimov ha observado que los consejeros militares rusos se encuentran en las instalaciones del Ministerio de Defensa sirio ubicado en Damasco y afirma que «en caso de amenazar la vida de nuestros soldados, las fuerzas armadas rusas tomarán represalias para orientar tanto los misiles como sus vehículos de lanzamiento».
La situación es claramente peligrosa y conlleva el riesgo de terminar en un conflicto internacional, e incluso, en una Tercera Guerra Mundial. Si esto sucede, supondría el fin de la civilización. Todo ello, para que Occidente pueda continuar apoyando a los grupos sectarios armados que pretenden derrocar al Gobierno de Bashar al-Asad violando el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
Actualmente, un magnate del sector inmobiliario hotelero y de entretenimiento, sin experiencia política alguna, dirige el país más poderoso del mundo. Entre bastidores, existe un poderoso entorno político exterior decidido a mantener y recuperar el liderazgo unilateral estadounidense sobre el mundo. No quiere que Estados Unidos pierda influencia, prestigio y poder a nivel mundial. Israel y Arabia Saudí están especialmente disgustados con el fracaso de sus planes de dominación regional.

Guta Oriental, Damasco

Guta Oriental es un distrito de explotaciones agrícolas y poblados situado en la periferia noreste de Damasco. Durante los últimos seis años, varias facciones armadas han controlado la zona. Casi todos los días, lanzaban ataques con morteros y disparaban misiles contra Damasco, matando a miles de personas. El autor de este artículo fue testigo en primera persona de dos de estos ataques en abril de 2014.
A finales de marzo, el Gobierno tomó la mayor parte de Guta Oriental. Tras la evacuación pacífica de militantes armados, los civiles acudieron en masa a los corredores humanitarios del Gobierno y luego a los campamentos de desplazados internos. La ofensiva avanzó rápidamente con un mínimo de muertos, los agentes rusos para la reconciliación negociaron acuerdos que permitían a los militantes conservar su armamento ligero y ser transferidos a Idlib, en el norte del país. La periodista británica Vanessa Beeley documentó la situación, incluyendo la felicidad y el alivio de muchos civiles cuando finalmente lograron ponerse a salvo. Uno de ellos describió lo que sentía como «renacer». También el periodista británico Robert Fisk se encontraba allí e informó sobre lo que vio en primera persona en los artículos titulados Watching on as Islamist fighters are evacuated from war-torn Eastern Ghouta y Western howls of outrage over the Ghouta siege ring hollow.
Tal como ha informado a finales de marzo el Centro ruso para la Reconciliación, 105 857 civiles visitaron áreas controladas por el Gobierno, mientras que se trasladaron al norte 13 793 activistas y 23 433 familiares.
Aquellos que querían quedarse, incluidos los veteranos de guerra, fueron acogidos y pudieron unirse a la sociedad siria con los mismos derechos y obligaciones que el resto de compatriotas.
La última fortaleza de la oposición ha sido la ciudad de Duma, controlada por el grupo rebelde del Ejército del Islam, también conocido como Yeish al-Islam, y financiado por los saudíes. Las negociaciones se han prolongado porque el Ejército del Islam no quería ir a Idlib, una ciudad dominada por otro grupo opositor, Jabhat al-Nusra, también conocido como Jabhat Fateh as-Sham.

El incidente químico

El sábado 7 de abril se publicó un vídeo y varios artículos sobre un ataque químico en Duma. El vídeo mostraba docenas de niños muertos. El domingo 8, la historia apareció en los titulares de los principales medios de comunicación occidentales. El presidente Trump concluyó rápidamente: «El presidente Putin, Rusia e Irán son responsables de apoyar al animal de al-Asad. Un alto precio que tienen que pagar».
No se ha realizado una investigación objetiva. Las declaraciones de los medios de comunicación se han basado en declaraciones y vídeos de miembros de la Sociedad Médica Sirio-Americana (SAMS) y Cascos Blancos. Ambas organizaciones reciben importantes fondos del Gobierno estadounidense y piden la intervención occidental en Siria.
El uso de armas químicas ha justificado de forma rápida y sencilla dicha agresión. Hace un año, en abril de 2017, sucedió el incidente en Jan Sheijun, lo cual desembocó en un ataque estadounidense unos días después. La posterior investigación descubrió que docenas de víctimas habían llegado a hospitales en varios lugares encontrándose hasta a 100 km de la escena del crimen ANTES de que ocurriera tal suceso.
Extrañamente, lo que muestra la parcialidad del equipo de investigación, esa bandera roja que indicaba el fraude no fue investigada más a fondo. Si sólo hubiera habido unas pocas víctimas o un solo lugar, podría haberse tratado de un error en el mantenimiento de los registros del horario. Sin embargo, en este caso, hubo docenas de errores en múltiples lugares, lo que claramente aumenta la posibilidad de fraude.
Ahora tenemos el incidente en Duma, una ciudad situada en la periferia de Damasco. La oposición armada inicia la retirada. Sus miembros han tratado de presionar desde 2012, para que Estados Unidos y la Organización de Tratado del Atlántico Norte (OTAN) intervengan directamente. Tienen acceso a armas químicas en Guta Oriental y un móvil por el que atacar. También tienen docenas de prisioneros. Este grupo encierra a cientos de prisioneros, especialmente mujeres y niños, en jaulas en las calles de Duma.

Los beneficiados

Los incidentes con armas químicas merecen una mención especial. Como se recoge en este enlace, hace un año, el 30 de marzo de 2017, la embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Nikki Haley, declaró que la política de su país dejaría de centrarse en la destrucción de al-Asad Cinco días más tarde, se producía el incidente químico en Jan Sheijun, seguido rápidamente de la acusación del Gobierno sirio, del ataque estadounidense y del restablecimiento de la exigencia que pide la dimisión de al-Asad. Este 29 de marzo, Trump afirmaba que las fuerzas estadounidenses se retirarían «muy pronto» de Siria. Esta declaración provocó protestas de los medios de comunicación y los sectores políticos. Ahora, tras el incidente con armas químicas del 7 de abril, Estados Unidos amenaza, de nuevo, con una intervención directa. Este tipo de incidentes con armas químicas siempre ha provocado la anulación de una propuesta de cambio en la hostilidad contra Siria.
Los neoconservadores y los partidarios del «cambio de régimen» en materia de política extranjera tienen diferentes teorías sobre las razones por las que el Gobierno de al-Asad perpetraría ataques químicos. El senador estadounidense John McCain afirmó que la declaración precedente de Trump «enardeció» al presidente sirio.
Juan Cole, universitario partidario de los ataques contra Libia en 2011, tiene una teoría distinta. Asegura que «los regímenes desesperados son los que usan las armas químicas, bien porque el enemigo los supera en número, o bien porque son reacios a aceptar pérdidas en las filas de su ejército. Por esta razón, el lanzamiento de un barril bomba con un agente químico sobre la ciudad de Duma parece haber sido una táctica atractiva para el régimen. Tuvo el potencial de atemorizar a la población de Duma con el objetivo de que el Ejército del Islam abandonara la zona». En contra de lo que sostiene esta teoría, Estados Unidos ha usado profusamente las armas químicas en Vietnam e Irak a pesar de no estar en una situación desesperada. Como ha testimoniado el flujo de civiles en las zonas controladas por el Gobierno, la mayoría de la población civil está feliz por liberarse del Ejército del Islam, sectario y violento. Parece que Cole basa sus teorías en una cobertura mediática occidental inexacta, como había hecho con Libia, donde las afirmaciones sensacionalistas sobre una masacre inminente en Benghazi resultaron ser fraudulentas posteriormente.
Está claro quiénes se benefician de esta cobertura mediática sensacionalista sobre un incidente con armas químicas: aquellos que buscan demonizar al Gobierno sirio y a su presidente y que quieren que el Gobierno estadounidense intervenga militarmente. Cada vez que hay un incidente, los Gobiernos y organizaciones que han buscado «un cambio de régimen» en Siria desde hace muchos años lo aceptan y se aprovechan rápidamente.

Manipulación de la opinión pública

No son teorías: ya se ha demostrado la manipulación de la opinión pública occidental sobre el conflicto sirio a través de sucesos falsos. Un buen ejemplo sería el secuestro fingido del reportero de la cadena estadounidense NBC, Richard Engel, en diciembre de 2012. Supuestamente, Engel y su equipo habían sido secuestrados y amenazados de muerte por partidarios del grupo paramilitar «Shabiha», leal al presidente sirio. Tras días de cautiverio, el equipo estadounidense habría sido rescatado por «rebeldes» del Ejército Libre de Siria (ELS) tras un tiroteo. En 2015, se confirmó que había sido un bulo divulgado por el ELS y sus partidarios. Los «rebeldes» habían preparado toda la simulación. El objetivo era demonizar al Gobierno de al- Asad y a sus partidarios, así como alardear y aumentar el apoyo a la oposición armada. Ni Engel ni la NBC reconocieron la realidad hasta que salió a la luz años más tarde, poniendo en evidencia su duplicidad y conspiración del engaño.
Hace cuatro años y medio, el 21 de agosto de 2013, ocurrió el incidente más famoso con armas químicas. Se acusó rápidamente al Gobierno sirio de haber lanzado un ataque con gas sarín que mató a cientos de niños y civiles. Durante los seis meses siguientes, se llevaron a cabo diferentes investigaciones. Seymour Hersh, Robert Parry y la página de investigación whoghouta.com concluyeron que el Gobierno NO había provocado el ataque, sino una de las facciones «rebeldes», con el apoyo de los servicios de inteligencia turcos. Dos parlamentarios turcos comparecieron en rueda de prensa y mostraron públicamente algunas pruebas. Por tanto, la intención era, al igual que hoy en día, justificar e incitar una intervención directa de Estados Unidos y de la OTAN.

Conclusión

Actualmente, un ataque grave es posible, basado en las acusaciones de una fuente claramente parcial.
¿Dónde quedan el derecho internacional y el cumplimiento de la ley? ¿Por qué se amenaza con recurrir a la violencia antes de realizar una investigación objetiva y seria sobre el incidente químico? Si las acusaciones contra Siria son ciertas, ¿por qué no se lleva a cabo una investigación seria, especialmente ahora que la zona se liberó el 9 de abril y a la que el acceso seguro está garantizado?
Los tambores de guerra ya se oyen. Tras más de un año de desprestigio y manipulación mediática incesantes sobre Rusia, ¿están los países de Occidente preparados para entrar en guerra con Rusia a cuenta de Siria? Los halcones neoconservadores y sus aliados israelíes y saudíes parecen desearlo. Sus planes y previsiones para Irak, Libia y Yemen eran fantasías ilusorias, pagadas en sangre por los pueblos de estos países, y en riquezas por los estadounidenses. Desgraciadamente, los medios de comunicación y los políticos que promovieron y lanzaron estas guerras no han tenido que rendir cuentas. Hoy en día, quieren intensificar la agresión atacando Siria, derramando más sangre y corriendo el riesgo enfrentarse a un país capaz de responder.

Rick Sterling, periodista residente en la región de la Bahía de San Francisco. Dirección de contacto:
rsterling1@gmail.com

https://www.investigaction.net/fr/emmener-le-monde-au-bord-de-laneantissement/

Traducido del francés para UMOYA por: Paula Calvo y Leticia Herrero (Universidad de Salamanca)

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