Ruanda: «Nosotros, supervivientes, tenemos un litigio con el FPR ».

A unos días del inicio oficial de la conmemoración nº 24 del genocidio de los tutsi, cada vez hay más voces entre los supervivientes que expresan la desolación en la que los ruandeses viven bajo el FPR. En efecto, unas horas después de que Tabitha Gwiza lanzara un llamamiento a los ruandeses y en especial a los supervivientes, la tía de Diane Rwigara pedía en radio “Itahuka” que se dejara de apoyar e impulsar al FPR en estos términos: “Desde el fin del genocidio, ¿cuántos tutsi siguen muriendo, cuántos supervivientes del genocidio siguen siendo matados uno tras otro? Y los ruandeses, los supervivientes, se quedan sentados, miran y dejan que eso se haga aplaudiendo a los asesinos”. Ha sido Calixte Nsabimana, conocido por su apodo Sankara, él también superviviente del genocidio, quien ha expresado su desolación ante la situación en Ruanda.

En una entrevista acordada a la radio “Ubumwe”, cuyo objetivo es, como su nombre en kinyarwanda lo indica, favorecer la unidad entre ruandeses, el presidente del Movimiento revolucionario ruandés (MRR) ha hecho un llamamiento a la juventud ruandesa a que se rebele y diga alto y fuerte: “El FPR debe respetar nuestros derechos o nosotros moriremos para que eso se produzca”.

“Es preferible ser asesinado después de haberse expresado que serlo sin haberse expresado”

Reclamado para que comentara las palabras de Anne Rwigara, hermana pequeña de Diane Rwigara, quien el 28 de marzo de 2018 había declarado a los acomodadores del juzgado, con ocasión de la subasta de los bienes de su familia: “Que Dios os perdone; no sabéis lo que hacéis; trabajáis para los asesinos de nuestro padre al que luego vienen a saquear con el mismo sistema”, Sankara saludó la valentía de la joven, considerando que “era preferible ser matado después de haberse expresado que serlo sin haberse expresado”.
Para él, lo que el FPR hace padecer a la familia Rwigara (asesinato de su padre en 2015, encarcelamiento de la madre y de la hija mayor desde 2017, venta de los bienes de la familia en 2018) no es nada nuevo ni sorprendente por parte del FPR. “Matar a alguien que les ha ayudado, encarcelar a su viuda y a su hija y luego vender los bienes de la familia”, es lo habitual; aunque está convencido de que esta situación no va a durar mucho tiempo, ya que “los ruandeses no pueden seguir mucho tiempo tolerando este tipo de cosas”.
Este joven artista, rebelde ante la injusticia que se comete en Ruanda bajo el reino del FPR, estima que el cambio llegaría rápidamente “si todas las víctimas del FPR tuvieran el coraje de Anne y de su familia, pero mucha gente opta por callarse y acepta morir de pié”.

Llamado luego por el periodista a pronunciarse sobre la conmemoración a punto de llegar, Sankara considera que los supervivientes son rehenes del FPR, el cual ha infiltrado y controla las asociaciones de supervivientes tales como Avega, Ibuka, AERG, GAERG, con el objetivo de utilizar el genocidio para fines políticos y asentar su poder. “En cuanto surge cualquier problema, en cuanto Ruanda tiene tal problema con tal país, los supervivientes son llamados a bajar a las calles para apoyar al régimen”, pone de relieve, considerando que los supervivientes no tienen otra opción más que la de obedecer ya que “ante el más mínimo signo de divergencia con relación al orden establecido, te asesinan”. “Cuando yo estaba en Ruanda, recuerda, se nos decía: cuando los hutu son matados, los suyos gritan, la comunidad internacional grita, pero vosotros, los tutsi, nadie está ahí para hablar por vosotros”.
Según él, el FPR ha encontrado la fórmula para obligar a la población ruandesa al silencio. “Han colocado el genocidio sobre las espaldas de los hutu y en cuanto un hutu se expresa, se le acusa de genocida, se le acusa de ser un interahamwe, y en cuanto un tutsi se expresa, ya no hay lugar para encerrarle, la única solución es matarlo”. Recuerda Sankara que cuando era universitario en Ruanda y se planteaban problemas, “los hutu tenían miedo de expresar sus reivindicaciones por temor de ser inmediatamente acusados de genocidas y de ser tratados de interahamew. La única solución para que cambien las cosas era que los estudiantes hutu y tutsi se pusieran juntos y que nosotros los tutsi nos colocáramos delante. Era la única manera para que las cosas se movieran”.
En este periodo de conmemoración, hace un llamamiento a los supervivientes para que “eviten lanzar falsas acusaciones contra la gente; eviten cuanto pueda producirles angustia; eviten dejarse arrastrar por las fechorías del FPR, ya que lo que el FPR hace, exponer los huesos de los nuestros, de nuestras familias, mientras los padres de Paul Kagame han sido enterrados dignamente, es un negocio montado a costa de nuestras familias que le permite asentar el poder; ¿hay alguien hoy que no vea eso?”

”La gente está harta de esta canción del FPR que consiste en calificar de interahmwe a todos los que huyeron en 1994; el FPR debería cambiar de estribillo”

Invitado posteriormente a pronunciarse sobre los lazos de unión entre su movimiento con el CNRD (Consejo Nacional para el Cambio y la Democracia), nacido de una escisión de las FDLR e implantado en RDC (República Democrática del Congo), Sankara afirma no tener ningún problema en trabajar con este movimiento y dice estar preparado para recibir eventuales acusaciones por parte del FPR de “colaborar con interahamwe”. “Esta canción del FPR de tomar a todas las personas que huyeron en 1994, a todos los que fueron perseguidos en las selvas del Congo, masacrándolos y matando a más de un millón de ruandeses y congoleños (…) y que consiste en calificarlos de interahamwe, es una canción de la que la gante ya está harta; el FPR debería cambiar de estribillo”.
Sankara considera que Kagame no tiene la legitimidad de determinar quién es interahamwe y quién no; “la época en que Kagame y Mushikiwabo distribuían las cartas que calificaban quién era interahamwe y quién no ya ha pasado”, y sigue Sankara afirmando: “capturan a Rwarakabije, que era un dirigente de las FDLR, y por el hecho de que se sometiera al FPR repentinamente ya no se le considera interahamwe y genocida, y son los valientes Wilson Irategeka y Hamada (presidente y vicepresidente del CNRD), que se negaron a someterse al FPR y que permanecieron al lado de los refugiados para protegerlos, los calificados de genocidas”. El comprometido artista, refugiado actualmente en Sudáfrica se pregunta luego: ¿“incluso ponen el nombre de Wilson Irategeka en sus listas de fugitivos del genocidio, en las que ponen a todos los opositores”?.
“No tengo reticencia alguna a trabajar con ellos”, repite convencido y explica que la mayoría de los miembros del CNRD son jóvenes de 18 y 19 años que apenas hablan kinyarwanda y son “víctimas que han sufrido y que están hartos de sufrir y solo piden regresar al país dignamente y que sus derechos sean reconocidos”.

“El FPR no debería tener derecho a instrumentalizar el genocidio para asentar su poder”

Callixte Sankara

Al expresarse luego sobre la instrumentalización del genocidio por parte del FPR, Sankara declara: “Nosotros, los tutsi, que vivíamos en el país, tenemos un litigio con Kagame y su cuadrilla. En 1990 atacaron; nosotros les mandamos nuestros hijos y el resultado es que los mataron con agafuni (pequeña azada o método de ejecución reputada como frecuente en el FPR); derribaron a Habyarimana cuando regresaba de firmar unos acuerdos de paz, cuando acababa de aceptar compartir el poder con ellos; cuando conocían (el FPR) perfectamente las consecuencias que ello iba a producir en nosotros que vivíamos en el país; esto es, que íbamos a ser asesinados. Todavía recordamos las palabras de Tito Rutaremara y otras de Muligande cuando decían que no se puede hacer tortillas sin cascar los huevos; y luego, cuando el genocidio comenzó, Kagame envió a soldados para que se infiltraran entre los interahamwe en las barreras, para encender los ánimos y ayudarles a matar a nuestros parientes y mostrarlo al mundo. Nunca nos han mostrado el más mínimo amor, no han expresado la más mínima compasión hacia nosotros”. Por eso, Sankara considera que el FPR no tiene derecho alguno a utilizar el genocidio para asentar su `poder. “Han alcanzado su objetivo, pero tarde o temprano eso se volverá contra ellos”.
Volviendo sobre la guerra que ha asolado el conjunto de las familias ruandesas desde el 1 de octubre de 1990, Calixte Sankara recuerda el periodo anterior a la guerra: “Sabéis cómo vivíamos antes de la guerra; no teníamos problemas, vivíamos con los hutu; comíamos con ellos; ellos comían en nuestras casas y esa gente vino a atizar el odio étnico”. Para Sankara, “más del 50% del odio que ha llevado al genocidio ha sido causado por el FPR”. “Comenzaron matando a los hutu en Byumba, destruyendo sus casas llevándolos a Nyacyonga (campo de desplazados internos en el norte del país que llegó a albergar en vísperas del genocidio a 1 millón de personas de una población estimada entre 6 y 7 millones), persiguiéndolos, masacrándolos y asesinando a su presidente, suscitando la cólera en el seno de la población (…) Ello no justifica, evidentemente, que ellos (los hutu) cogieran al pequeño de mi madre, de apenas dos años de edad, y lo cortaran en trozos con el machete por el hecho de que Habyarimana había sido asesinado, pero el FPR tuvo una responsabilidad por el hecho de que hizo de nosotros un objetivo de los extremistas hutu, de los interahamwe, y luego el FPR regresó y asesinó a hutu. Si al menos ellos hubieran matado a los interahmwe, yo lo habría entendido, pero los interahamwe habían huido y quienes optaron por no huir ante la llegada del FPR son los que decían “yo no he matado a nadie, ¿por qué huir?; y el FPR llegó y mató a toda esa gente y hoy, bajo la cobertura de la instrumentalización del genocidio por parte del FPR, el más de 1 millón de hutu asesinados por el FPR no tienen derecho al mínimo reconocimiento”.

El periodista le pregunta luego si para él hay alguna diferencia entre los interahamwe y los inkotanyi. Sankara responde: “Para mí no hay diferencias; todos son criminales que deberían ser llevados ante la justicia; el asunto es que muchos interahmwe han sido perseguidos judicialmente y lo que queda por hacer es que también hay que llevar ante los jueces a los inkotanyi, algo que solo será posible después del fin del reino del FPR”. Precisa, no obstante, que hay una diferencia: “los interahamwe asesinaban a la luz del día, a la vista de todo el mundo, mientras que los inkotanyi hacían fosas discretamente, pero sus fechorías están apareciendo y saliendo a pleno sol”.

Con relación al futuro, Calixte Sankara explica que para él la plataforma del MRCD (Movimiento Ruandés para el Cambio Democrático), a la que su movimiento se ha adherido, es una alternativa al FPR y que lo único que le importa en adelante, lo único que le queda y por lo que sueña es construir un Ruanda en el que los hijos hutu y tutsi que nazcan se reconozcan entre ellos y vean sus derechos respetados, ya que hoy, considera él, “un hutu que ha visto que los suyos han sido masacrados ni siquiera tiene derecho a recordarlos o conmemorarlos”. Este sueño, añade, “lo comparto con mis camaradas del MRR y el precio a pagar por realizarlo es el sacrificio de nuestras vidas; estamos preparados”.

Ruhumuza Mbonyumutwa
Jambonews.net
Traducción del francés: Ramón Arozarena

Fuente: http://www.jambonews.net/actualites/20180404-rwanda-nous-rescapes-avons-un-litige-avec-le-fpr/

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