¿Por qué las tropas ugandesas se posicionan otra vez en la frontera de la República Democrática del Congo?

Foto de Army Recognition

Ann Garrison y Helen Epstein ; 1 de febrero de 2018

El intento de hacer creer al público que las Fuerzas Democráticas Aliadas, una pequeña y amenazada milicia islamista ugandesa, atacaron una Misión de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo el 7 de diciembre de 2017 en la que murieron 15 cascos azules tanzanos que estaban bien armados y altamente entrenados y otros 55 resultaron heridos, genera más preguntas que respuestas.

Otra gran cantidad de titulares orwellianos ha aparecido recientemente en la prensa, junto con los cánticos bélicos habituales de que la guerra es paz, la libertad es esclavitud y la seguridad de la élite es la seguridad nacional. A quienes hemos prestado atención al corazón de África ahora nos piden que creamos que las Fuerzas Democráticas Aliadas (FDA), una pequeña y amenazada milicia islamista ugandesa, han atacado una Misión de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo (RDC) el 7 de diciembre de 2017, matando a 15 cascos azules tanzanos bien armados y altamente entrenados y dejando heridos a otros 55. El presidente congoleño Joseph Kabila y el presidente ugandés Yoweri Museveni están movilizando un despliegue conjunto de sus respectivas tropas para perseguir a estos “fantasmas islamistas”, o eso se nos ha dicho. Comenté algunas de las lagunas en esta historia con la profesora Helen Epstein de la Universidad de Bard, autora del libro Another Fine Mess: America, Uganda, and the War on Terror [Otro buen estropicio: América, Uganda y la guerra contra el terrorismo].

Ann Garrison: Helen Epstein, el gobierno congoleño anunció hace varios días que había invitado a las tropas ugandesas a posicionarse en la frontera con Uganda y la RDC para, o al menos eso dicen, ayudar al ejército congoleño a perseguir a la llamada milicia islamista FDA, que supuestamente atacó a las Fuerzas de Paz tanzanas de las Naciones Unidas en la RDC. ¿Cómo de convincente resulta esto?

Helen Epstein: Se han celebrado reuniones de alto nivel entre los ejércitos de la RDC y Uganda, por lo que parece creíble que los ugandeses puedan regresar a la RDC. De qué se trata todo esto y las razones por las que se lleva a cabo son extremadamente turbias. Hubo un ataque el 7 de diciembre de 2017 en el que murieron 15 cascos azules de las NN. UU., y se dice que este fue llevado a cabo por un grupo islamista ugandés conocido como las FDA. Los gobiernos ugandeses y congoleños quieren que creamos que las FDA están vinculadas a terroristas islámicos como Al-Qaeda y Al-Shabaab, pero hay muchas dudas sobre esta afirmación.

AG: En efecto. Entrevisté a nuestro amigo en común Musavuli Boniface, autor de Les Massacres de Beni [Las masacres de Beni] y Les Génocides des Congolais, de Léopold II à Paul Kagame [Los genocidios de los congoleños, desde Leopoldo II a Paul Kagame] sobre esta milicia de las FDA en varias ocasiones.

HE: Esta zona del Congo, rica en minerales y madera, no está realmente controlada por los congoleños. Durante décadas ha sido saqueada por los ejércitos de Uganda y Ruanda, que invadieron la RDC en 1996 y otra vez en 1998, y más tarde por milicias respaldadas por Uganda y Ruanda tras firmar el acuerdo de paz de 2003.

Ahora parece haber una falsa narrativa sobre lo que está ocurriendo entre los habituales círculos fiables. Según el ejército ugandés, e incluso según el respetado Consejo del Atlántico Norte y la MONUSCO (Misión de las Naciones Unidas para el Mantenimiento de la Paz en la RDC), esta milicia islamista ugandesa ha estado matando a civiles y cascos azules en la RDC durante más de tres años y ahora amenaza con invadir Uganda. Por esta razón, Uganda afirma que está desplegando su ejército en la frontera y preparándose para perseguir a las FDA dentro del territorio del Congo.

Pero esta historia está llena de lagunas.

AG: Bueno, hay una larga lista de investigaciones de las NN. UU. que documentan las masivas atrocidades del ejército ugandés y el saqueo de recursos en la República Democrática del Congo. Y en 2005, el Tribunal Internacional de Justicia de las Naciones Unidas dictaminó que Uganda debía a la República Democrática del Congo 10 mil millones de dólares por crímenes contra los derechos humanos y por el saqueo de recursos en la RDC. Entonces, ¿no deberían saber estas fuentes normalmente fiables que traer tropas ugandesas a Beni es como poner al lobo a cuidar de las ovejas?

HE: Eso es lo que uno pensaría. Ha habido incluso informes más recientes de expertos de las NN. UU. que indican que el oro, la madera e incluso el marfil se introducen de contrabando a través de la frontera congoleña en Uganda y luego se exportan a los mercados internacionales.

Existen dudas de que el ataque fuera llevado a cabo por esta milicia islamista ugandesa sin recibir ayuda. Las llamadas FDA, que han estado languideciendo en la RDC durante 20 años, constituyen realmente una operación muy pequeña. El ejército congoleño borró del mapa a la mayoría de ellos en 2014. Es muy difícil creer que podrían haber llevado a cabo un ataque tan masivo que llegó a durar horas, hirió a más de 50 soldados y mató a 15 de ellos.

AG: Las tropas tanzanas forman parte de la Brigada Especial de Intervención Rápida de las NN. UU. que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) creó y otorgó un mandato ofensivo en la RDC en 2013. Esto significa que la Brigada no solo puede defenderse a sí misma y a los civiles asignados bajo su protección, sino que realmente puede perseguir agresores, y el CSNU ha renovado ese mandato ofensivo cada año desde entonces. Son los mejor armados y mejor entrenados en la República Democrática del Congo, por lo que es extremadamente poco probable que una milicia clandestina y apenas existente pueda arrastrarles a una dura batalla de cuatro horas.

La Brigada, cuyas tropas eran tanzanas en su mayoría, ayudó a la milicia M23 a cruzar la frontera congoleña de regreso a Ruanda y Uganda en 2014, y algunos congoleños sugieren que en este acto había algo de venganza para los ruandeses y los ugandeses entre los atacantes.

Los oficiales de la MONUSCO la definieron como “una operación compleja y bien coordinada que fue iniciada al anochecer por atacantes armados con morteros y granadas propulsadas por cohetes” e informaron de que habían extraído dos vehículos blindados de transporte de tropas, una ambulancia y un camión antes de retirarse.

HE: Es tan improbable que las FDA hubiesen podido organizar tal ataque que hace que nos cuestionemos si culparles podría ser solamente un pretexto para el reingreso de las tropas ugandesas al país. Y si esto es cierto, se plantea la cuestión de quién atacó realmente a las Fuerzas de Paz y por qué.

AG: Los investigadores de las NN. UU. han acusado a las tropas congoleñas de atacar al pueblo congoleño en el territorio de Beni, Kivu del Norte y en Kasai por este asunto. Musavuli Boniface dice que algunos soldados y comandantes congoleños forman parte de las redes de tráfico de recursos que incluyen a ruandeses y ugandeses, y todos ellos quieren que los congoleños indígenas no se metan en su camino. Así, algunas personas concluyen que las tropas congoleñas estuvieron involucradas en el ataque del 7 de diciembre del 2017. El Grupo de Investigación del Congo informó de que los atacantes vestían uniformes congoleños y entre ellos se encontraban oficiales congoleños, quienes fueron reconocidos por las Fuerzas de Paz.

HE: Es muy, muy enigmático. Una de las razones por las que este lío ha sido tan difícil de desenredar es que la larga serie de brutales ataques en esta región desde 2013 parece ser responsabilidad de una amalgama de diferentes grupos. Algunos de ellos podrían ser miembros en formación clandestina para las FDA, pero también se incluyen entre ellos comandantes del ejército congoleño y ex miembros de grupos rebeldes respaldados por Ruanda, como el Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP) y el M23. ¿Cuál es el propósito de todo esto? Nadie lo sabe realmente, pero parece que no se trata de fomentar los objetivos profesados por las FDA, los cuales son para desestabilizar o incluso derrocar al gobierno ugandés.

AG: Si estudias el mapa elaborado por el Grupo de Investigación del Congo sobre las masacres cometidas en el territorio de Beni entre diciembre de 2013 y enero de 2016, es más que evidente que los perpetradores se movían hacia el oeste desde la frontera de Uganda, adentrándose en la RDC, y no se dirigían al este hacia la frontera de Uganda y hacia el gobierno que las FDA pudieron haber querido derrocar en algún momento del pasado.

HE: Parece mucho más probable que esté relacionado con las ambiciones territoriales dentro de la RDC, y con alguna estrategia para tomar el control de esta parte del país, pero nadie sabe exactamente quién lo está haciendo.

AG: Bien, teniendo en cuenta que no existe ningún grupo con un objetivo político definido, parece lógico concluir que los objetivos reales son el control del territorio y la extracción ilegal de recursos junto con el contrabando en esta zona de la RDC.

HE: Si, parece que ese es el juego en esta región, hay una enorme competición por los recursos que allí existen. Y esta zona de Beni, en particular, es una especie de cruce de caminos ya que prácticamente todo el comercio de la región tiene que pasar por ahí.

AG: El Grupo de Investigación del Congo declara que el ataque a los cascos azules de Tanzania formó parte de una batalla por el control de la ruta Mbau-Kamango que atraviesa el Parque Nacional Virunga, cruza el río Semliki y conduce a la frontera con Uganda en Nobili. Suena como una ruta clave para el contrabando.

HE: Así es, pero parece que esto no es todo. Otro factor es que existen numerosos informes, incluyendo informes procedentes del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, sobre el traslado a gran escala de los campesinos ruandeses a Beni, en concreto a zonas donde se han producido ataques recientemente. Nadie sabe muy bien el porqué. Parece ser que miles de ellos simplemente aparecieron de la noche a la mañana, y otros muchos afirman ser refugiados que han regresado a sus tierras natales; pero ninguno de ellos parece saber dónde se encuentra y ni siquiera conocen el suajili o no lo hablan muy bien, a pesar de ser lingua franca en esa zona. Por el contrario, parecen ser hablantes nativos de kinyarwanda, que es la lengua procedente de Ruanda. Nadie sabe por qué están invadiendo este territorio y en muchos casos ocupan precisamente las zonas de las que han huido los pueblos nativos del Congo.

AG: El deseo de Paul Kagame, presidente de Ruanda, de anexionar las Provincias de Kivu, o al menos Kivu del Norte, ha estado patente durante años. Los políticos estadounidenses y los expertos han recomendado la creación de una zona de libre comercio que permitiría la legalización del comercio transfronterizo en la región.

Entre los principales defensores de este plan se encuentran dos ex secretarios de Estado estadounidenses adjuntos para asuntos africanos: Herman Cohen y Johnnie Carson. Asimismo, también aboga por este plan el militarista humanitario John Prendergast, fundador del proyecto ENOUGH para detener el genocidio y los crímenes contra la humanidad. Según ellos, esto podría legalizar el comercio ilícito que está ahora en marcha, y así reducir el conflicto e incrementar las oportunidades para los ruandeses, los ugandeses, los tanzanos… Pero mientras que occidente mira para otro lado, Kagame parece que está continuando con su propia agenda al expulsar a los habitantes locales y al poblar sus tierras con recién llegados. Se teme que la anexión de facto se pueda convertir en algo oficial a través de alguna clase de referéndum en el cual los recién llegados tengan el derecho al voto.

HE: Sin ninguna duda, esta es una explicación plausible para la llegada de muchos de los ruandeses.
En toda la región siguen existiendo actividades misteriosas y violentas, y todo el pueblo está devanándose los sesos para saber de qué va todo esto. Lo cierto es que no estamos recibiendo ninguna respuesta por parte de Las Fuerzas de Paz de las Naciones Unidas (MONUSCO), las cuales están situadas en la Provincia de Kivu, y esto es una gran decepción. Y tampoco estamos recibiendo señales claras por parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Así que una vez más, podríamos esperar más claridad en esto ya que si Uganda realmente se involucra, esto se va a poner feo porque a donde quiera que vaya el ejército ugandés, irá acompañado.

También existen rumores de que el presidente de Uganda, Yoweri Museveni, y el presidente de Ruanda, Paul Kagame, se contradicen de nuevo, como sucedió sin parar durante décadas de mutua colaboración y rivalidad en la República Democrática del Congo.

AG: Incluso ha habido rumores de que Kagame ha estado conspirando para asesinar a Museveni. El periódico ugandés «The Red Pepper» fue clausurado y sus editores detenidos por haber publicado esta información. Yo no tengo constancia de pruebas contundentes que involucren a Kagame en el asesinato de otros muchos oponentes políticos en el extranjero.

Y si Museveni o Kagame fuesen asesinados, uno o el otro sería el quinto presidente asesinado en los Grandes Lagos de África en los últimos 25 años. Las pruebas apuntan a la complicidad de Kagame en al menos tres de los otros cuatro: los asesinatos del presidente de Ruanda, Juvenal Habyarimana y del presidente de Burundi Cyprien Ntaryamira en 1994; así como el asesinato del presidente congoleño Laurent Desiré Kabila en el año 2001. Kagame substituyó al mismo Habyarimana y el presidente congoleño Joseph Kabila substituyó a su padre Laurent Desiré Kabila. El joven Kabila no tardó en afirmar que estaba más dispuesto que su padre a satisfacer los intereses de Estados Unidos, de Uganda y de Ruanda.

HE: Al igual que ahora, hubo otros factores, influencias e intereses presentes en este asunto por aquel entonces.

AG: A pesar de la larga historia de los crímenes de ambos ejércitos contra su población indígena, la MONUSCO y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no han puesto ninguna objeción a la operación conjunta de la República Democrática del Congo y de Uganda en el territorio de Beni.

HE: Bien, ahora tendremos que esperar y ver lo que el ejército de Uganda hace en la RDC. El pueblo de esta región ya ha sufrido mucho y es realmente aterrador pensar en lo que podría pasar.

AG: Recientemente, Radio Okapi (medio de noticias de la MONUSCO) informó del rechazo por parte del gobierno congoleño del despliegue de la unión conjunta de la RDC y de Uganda: «En los comunicados que dio Kasindi-Lubiriha en el mitin, se alzaron numerosas voces para oponerse a una posible operación militar conjunta por parte de los ejércitos ugandeses y congoleños contra los rebeldes ugandeses de las Fuerzas Democráticas Aliadas. Por ejemplo, la sociedad civil de Beni teme que el ejército ugandés se traslade a la región con la excusa de dar caza a estos rebeldes».

HE: Si, lo acabo de leer. Dice que los dos ejércitos se han puesto de acuerdo para establecer una red de intercambio de información sobre la milicia de las FDA pero permaneciendo, por el momento, en sus respectivos lados de la frontera. De todos modos, no descartan una operación conjunta en el futuro.

AG: El gobierno congoleño pedía al pueblo de Beni que no se alarmase al ver las tropas ugandesas posicionadas en la frontera ya que éstas no cruzarían.
HE: Bueno, estoy segura de que, desde luego, es alarmante. Puede que haya fuerzas apoyadas por Uganda en Beni incluso si no visten uniformes ugandeses, pero quizás el propio ejército no entre de momento.

*Ann Garrison es una periodista independiente con sede en el Área de la Bahía de San Francisco. En 2014, recibió el premio Victoire Ingabire Umuhoza por la Democracia y la Paz por su cobertura del conflicto en los Grandes Lagos de África. Contacte con ella a través de @AnnGarrison o ¡Error! Referencia de hipervínculo no válida..
*Helen Epstein es profesora en la Universidad de Bard y autora del libro “Another Fine Mess: America, Uganda, and the War on Terror” [Otro buen estropicio: América, Uganda y la guerra contra el terrorismo]. Ha dedicado décadas a investigar sobre la higiene pública de los Grandes Lagos de África. Contacte con ella a través de ¡Error! Referencia de hipervínculo no válida..

Fuente: https://www.pambazuka.org/human-security/why-are-ugandan-troops-amassed-congo-border-again

Traducido para Umoya por Paula Calvo Miranda y María García López (Universidad de Salamanca)

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