Crear un mercado para el glifosato gracias a las políticas de desarrollo

Gino Brunswijck; 7 diciembre de 2017

Uno de los debates más mediatizados de este otoño en los círculos europeos ha sido el relativo a los pesticidas a base de glifosato. La Comisión Europea (CE) ha encontrado una fuerte oposición por parte del Parlamento europeo (PE) cuando propuso renovar la licencia para los herbicidas a base de glifosato para 10 años (incluso 15 años inicialmente). El PE propone eliminar progresivamente su utilización a causa de las graves preocupaciones (de su uso) para la salud pública y para el medioambiente. El PE reclama a la CE que se respete el principio de precaución, invocando la divergencia de puntos de vista entre el Centro internacional de investigación sobre el cáncer y la Autoridad europea de seguridad de los alimentos con relación al riesgo cancerígeno causado sobre los humanos por estos herbicidas. (1)

Por otra parte, los Estados miembros no estaban plenamente de acuerdo, el Consejo estaba dividido; en una primera votación sobre la renovación de la licencia no salió adelante ya que 10 Estados miembros votaron en contra (2). Sin embargo, dos semanas antes de la fecha límite, 15 de diciembre, fecha de la expiración de la licencia actual, el Consejo llegó a un acuerdo como consecuencia de las discusiones en el seno del comité de apelación. (3) Una estrecha mayoría (10 a favor y 9 en contra y 1 abstención) votó la renovación del permiso para 5 años, en lugar de 10, del uso del herbicida a base de glifosato. (4)

Como no existe consenso científico sobre los efectos del fertilizante sobre la salud pública, existe la posibilidad de aplicar el principio de precaución. Por consiguiente, mejor prevenir que curar, pero este tipo de planteamiento jamás se ha puesto sobre la mesa cuando estos productos se han promovido en el marco de las políticas de desarrollo agrícola.

Promover los herbicidas en las políticas de desarrollo
La UE está cada vez más orientada hacia el sector privado para colmar el déficit de la financiación del desarrollo; atraer la financiación privada y la promoción del partenariado público-privado (PPP) gana cada vez más terreno en política de desarrollo. Por ejemplo, en las políticas de desarrollo agrícola, la UE y varios de sus Estados miembros son socios clave de la Nueva Alianza por la seguridad alimentaria y la nutrición (NASAN) del G8. Un modelo, el PPP, para la agricultura africana. Esta plataforma ha invitado a grandes empresas internacionales que tienen una influencia en la elaboración de las políticas. Estas empresas impulsan activamente la utilización de los herbicidas a base de glifosato en sus operaciones y programas. (5)

Examinemos el programa de Malaui del que la UE es el “socio principal para el desarrollo”. Uno de los compromisos políticos clave del gobierno de Malaui en el marco de la Nueva Alianza es el de revisar su política relacionada con las semillas. Además, en el narco de cooperación 2013-2022 del país, se puede constatar hacia qué tipo de política de semillas se dirige el país. La expansión de semillas híbridas de maíz y de algodón es impulsada activamente; es evidente que para ello son indispensables los fertilizantes que deben ser proveídos por el socio privado Monsanto (6).

Es evidente que estos marcos globales, como NASAN, tienen una influencia sobre las políticas nacionales del país. Malaui está a punto de concluir una reforma de su ley sobre semillas y se evidencia una neta preferencia por las semillas comerciales. En efecto, la definición de las semillas quedaría limitada a las semillas comerciales certificadas (7). Una disposición que claramente agradaría a Monsanto Malaui, que produce y distribuye en Malaui una variedad de semillas de maíz híbrido y el fertilizante asociado Round-Up a base de glifosato(8). En primer lugar, la política promovida está desconectada de la realidad local, ya que tradicionalmente la mayoría de las cosechas producidas en Malaui (80%) (9), provienen de la conservación e intercambio de semillas entre los agricultores locales, que, ciertamente, innovan y mejoran sus variedades. Por ejemplo, los agricultores de Malaui han creado una variedad indígena de maíz naranja, rico en vitamina A que asegura rendimientos elevados sin aplicación de fertilizantes. Además, se conserva bien y los granos no deberían comprarse cada año, contrariamente a las semillas híbridas de las compañías (10). Sin embargo, el gobierno de Malaui, con el apoyo de la NASAN, impulsa este último modelo.

Los compromisos políticos de Malaui en el marco de NASAN se articulan en torno a un enfoque comercial de la agricultura: mejora de su posición en la clasificación ‘Doing Business’, revisión del “régimen fiscal para promover las inversiones”, creación de un banco de tierras para una agricultura comercial, promoción de la agricultura orientada al mercado (11) y la producción de productos agrícola de gran valor para la exportación (12). No obstante, insistir en criterios puramente comerciales y en el crecimiento económico para reforzar la seguridad alimentaria ni tiene en cuenta una parte importante de la ecuación, ya que la distribución a la vez de alimentación y de riqueza en los medios rurales es un factor crucial para reducir la pobreza rural y la inseguridad alimentaria. El gobierno, más que apoyar las prácticas agrícolas locales, lo que hace es impulsar la utilización de fertilizantes, de productos químicos y de semillas híbridas. Por otra parte, modelos similares se han puesto en práctica en oros países a través de la NASAN. Por ejemplo, el programa para Tanzania incluye semillas internacionales, empresas agro-alimentarias de fertilizantes que buscan la mejora del crecimiento agrícola por medio de un partenariado público-privado (PPP) (13). Sin embargo, la iniciativa ha sido criticada porque no respeta los derechos de las comunidades locales y destruye los medios de subsistencia de esas comunidades (14).

Conclusión

Mientras las preocupaciones por la salud pública ocupan un lugar central en el debate público europeo sobre su utilización en los campos europeos, la Unión Europea no tiene problema alguno en promover la utilización de esos productos en los programas de desarrollo en los que participa. Lo que es considerado como potencialmente peligroso para la salud de los consumidores y para el medioambiente europeo no debería ser promovido para otros. Señalemos sin embargo que si un día el glifosato fuera prohibido para la CE, pero impulsado en algunos programas agrícolas con fines comerciales orientados a la exportación, podría entrar de nuevo a Europa por la puerta de atrás.

[1]Parlement européen, 2017, «European Parliament resolution of 24 October 2017 on the draft Commission implementing regulation renewing the approval of the active substance glyphosate in accordance with Regulation (EC) No 1107/2009 of the European Parliament and of the Council concerning the placing of plant protection products on the market, and amending the Annex to Implementing Regulation (EU) No 540/2011 (D053565-01 – 2017/2904(RSP)) », à consulter: http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?pubRef=-//EP//TEXT+TA+P8-TA-2017-0395+0+DOC+XML+V0//EN&language=EN; Parlement européen, 2017, « Communiqué de Presse : Les députés demandent de supprimer progressivement le glyphosate; interdiction complète d’ici à fin 2022 », à consulter : http://www.europarl.europa.eu/news/fr/press-room/20171020IPR86572/supprimer-progressivement-le-glyphosate-interdiction-complete-d-ici-a-fin-2022

[2] Politico, 2017, « EU vote to renew Glyphosate for 10 years fails »,à consulter https://www.politico.eu/article/eu-vote-to-renew-glyphosate-for-10-years-fails/

[3] Le comité d’appel est composé d’experts de la Commission européenne et des états membres.

[4] Euractiv, 27 novembre 2017, « Germany swings the Balance as EU renews glyphosate for five years », à consulter : https://www.euractiv.com/section/agriculture-food/news/germany-swings-the-balance-as-eu-renews-glyphosate-for-five-years/

[5] G8 Nouvelle Alliance pour la sécurité alimentaire et la nutrition, « Summary, New Alliance Letters of Intent », à consulter : https://new-alliance.org/resource/summary-new-alliance-letters-intent-2012-2013

[6] G8 Nouvelle Alliance pour la sécurité alimentaire et la nutrition, « Malawi : Country Cooperation Framework », à consulter : https://docs.google.com/viewerng/viewer?url=https://new-alliance.org/sites/default/files/resources/Malawi%2520Country%2520Cooperation%2520Framework%25202015_0.pdf

[7] T. Wise, 2017, « Did Monsanto write Malawi’s Seed Policy ? », à consulter: https://foodtank.com/news/2017/08/monsanto-malawis-seed-policy/

[8] Malawi News Agency, « 3100 Farmers encouraged to plant hybrid maize seeds », à consulter : http://www.manaonline.gov.mw/index.php/national/agriculture/item/3100-farmers-encouraged-to-plant-hybrid-maize-seeds

[9] T. Wise, Ibid.
[10] T. Wise, Ibid.
[11] G8 Nouvelle Alliance, « Malawi : Country Cooperation Framework », loc. cit.
[12] Gouvernement de Malawi, « Malawi Agricultural Sector Wide Approach », à consulter : http://extwprlegs1.fao.org/docs/pdf/mlw163901.pdf
[13] G8 Nouvelle Alliance pour la sécurité alimentaire et la nutrition, « G8 Country Cooperation Framework to support the New Alliance for Food Security and Nutrition in Tanzania », à consulter : https://new-alliance.org/sites/default/files/resources/Tanzania_web.pdf
[14] Greenpeace, 2015, “Irresponsible Investment: Agricas broken Model in Tanzania”, à consulter: http://www.greenpeace.org/africa/en/Press-Centre-Hub/Irresponsible-Investment–Agricas-Broken-Development-Model-in-Tanzania/

AEFJN, 2016, « Video: The Impacts of Large Scale Farming in Tanzania”, à consulter: http://aefjn.org/en/video-the-impacts-of-large-scale-farming-in-tanzania/
Traducido de AEFJN (Africa Europe Fait and Justice Network) ECHOS 42, Diciembre de 2017. por Ramón Arozarena

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