La verdad dicha por un occidental o un congoleño ¿es la misma?

De la CNN, he aquí la vuelta de Riccardo Petrella: ¡“Topanza”!

Cuando la CNN transmite las imágenes de venta de esclavos en Libia, las redes sociales africanas se inflaman. Todo el mundo rivaliza en entusiasmo para decir todo lo malo que puede respecto a esta práctica. Y los compatriotas africanos que no quieren participar en esta reacción pasajera son calificados con toda clase de insultos. Algunos días y algunos meses después, la emoción ha decaído. Se acabó. Nadie (o casi) habla ya de nuestros hermanos y hermanas esclavizados en Libia. Tras CNN y Libia, he aquí la vuelta de Riccardo Petrella. Ha grabado un vídeo de tres minutos.

En este vídeo, desarrolla ciertas tesis que expone en varios de sus libros. Mufoncol Tshiyoyo las retoma: “¿Qué se está haciendo con las guerras que se están desarrollando? ¿Por qué nos han atacado? ¿Quién? Cuando Sarkozy bombardeó Libia, ninguno libio había atacado Francia.

[…] Cuando los Americanos bombardearon Iraq, porque era el enemigo del mal. […] La guerra ya no se hace porque se mata al enemigo. La guerra es la actividad económica más rentable. Se hace la guerra porque es rentable”.

Fweley Diangitukwa repite íntegramente las palabras de Riccardo Petrella: he aquí el texto íntegro:

“Nosotros (Occidentales), somos ricos porque estamos empobreciendo de nuevo África, América Latina y Asia. Somos responsables de estos millones de muertos […] ¿Qué se está haciendo con las Guerras que se están desarrollando? ¿No es porque nos atacaron? ¿Quién? Cuando Sarkozy bombardeó Libia, ningún libio había atacado Francia.
Cuando los estadounidenses bombardearon Bagdad o Iraq, porque era el enemigo del mal. ¡Y todos estos millones que han muerto y todos estos millones de refugiados sirios, iraquíes, etc.! ¿Acaso ellos lo han querido? Y nosotros (europeos), tenemos el coraje de decir: “quiero ayudarte a quedarte en tu casa” mientras que se han creado condiciones para que huyan (de su país) y nosotros vamos a decir: yo doy seis mil millones a Turquía, dos mil millones a los libios para poder retener a la gente que viene de África dónde se está alimentando las guerras. Pero hay que dejar de contar tonterías aquí. Hay que parar. Y estamos creando la guerra […] La guerra ya no se hace porque se mata al enemigo. La guerra se ha transformado, gracias a la tecnología -también estaba antes- se ha vuelto la actividad económica más rentable después de la industria farmacéutica y la industria informática. Se hace la guerra porque es rentable. Y si no cambiamos nuestros dirigentes […] haremos la guerra […] De aquí a algunos años, si se elimina la guerra, el PIB mundial fracasará, según el sistema dominante. No fracasará si se está en otro sistema. Al contrario, la desaparición de la guerra será una fuente de riqueza. Es por esto que los dirigentes, en la actualidad, no quieren reducir los armamentos y las ocasiones de guerra porque […] imaginar Francia sin la guerra, qué sería de la economía de este país, imaginar los Estados Unidos sin la guerra, sería un país pobre.Pues, hoy, estamos en una fase donde se hace la guerra, porque es rentable y no habría ningún dirigente actual del mundo que pare la guerra porque será crucificado, Porque será lapidado por el hecho de que va contra la lógica [general]. La guerra hace aumentar el PIB mundial, la guerra permite el crecimiento económico (de los países ricos). Y suponemos que si hacemos la guerra (en los países pobres), aumentamos la creación de puestos de trabajo en los nuestros (en Occidente).”

¿La verdad es diferente cuando se dice por un congoleño o por un occidental?

El vídeo de Riccardo Petrella está cuidadosamente compartido por los compatriotas congoleños. Se acompaña por esta invitación: “Topanza”. Me ha llegado repetidas veces. También lo he obtenido de un mayor que había tenido una gran discusión conmigo cuando yo decía lo mismo que Riccardo Petrella en un artículo, hace algunos días o meses. Y me planteo esta cuestión: “¿cómo este mayor que, queriendo cuestionar lo que yo decía en cuestión hablaba de la “realpolitik” se ha vuelto, de golpe, un difusor del vídeo que dice la misma cosa que yo? ¿Esto por qué? ¿La verdad es diferente cuando la dice un congoleño o un occidental?”.

Y a menudo, cuando escribo citando a los mismos occidentales en el curso de los esfuerzos desplegados para estudiar y conocer al otro y su modo operatorio, algunos compatriotas me lo desaconsejan cuando no me tratan simplemente de loco. Desplegando estos esfuerzos, había descubierto, leyendo a Michel Collon que cita a Balzac que «detrás de cada gran fortuna se esconde un crimen».

Mucho antes del vídeo de Riccardo Petrella, en 2005, publicando su libro titulado “Bush, el ciclón”, he aquí lo que decía Michel Collon respondiendo a esta cuestión: “¿Por qué el Sur es tan pobre y el Norte tan rico?: “Si España y Europa comenzaron a volverse ricas en el siglo 17, es porque robaron el oro y la plata de América latina. Masacrando a los indios y sin pagar nada. Si Francia, Inglaterra y los Estados Unidos se volvieron tan ricas, es gracias a la esclavitud, es robando seres humanos en África. Sin pagar nada. Si los mismos y Bélgica y Holanda se volvieron tan ricos a partir del siglo 19, es robando las materias primas de África y Asia. Sin pagar nada”. Y añade: “desde hace cinco siglos, nuestras grandes sociedades occidentales han saqueado las riquezas del tercer mundo, sin pagarlas. Podríamos hacer un cuadro de cada país rico y mostrar el origen vergonzoso de cada una de sus grandes fortunas (…). En fin, nosotros -o más bien: algunos de nosotros- somos ladrones y por eso somos ricos: he aquí lo que de ninguna manera se puede decir en los medios de comunicación. Balzac tenía razón.”

Siguiendo con la lectura de este pequeño libro magnífico, Michel Collon subraya el papel de las élites compradoras en este robo y en “estos crímenes organizados”.

Pero para que este robo y “estos crímenes organizados” sean escondidos a costa del tercer mundo, “les ha acompañado un robo de la historia”. (Leer J. GOODY, El robo de la historia. Cómo Europa ha impuesto el relato de su pasado al resto del mundo, París, Gallimard, 2006).

En el imaginario de algunos de nosotros, la hegemonía cultural occidental ha ganado

Pero todo lo que precede escrito por Tshiyoyo, Fweley o Mbelu no tiene “el mismo gusto” que cuando se dice por una televisión americana o por un occidental del renombre de Riccardo Petrella. Si Fweley se hubiera atrevido, publicando las palabras de Riccardo Petrella, a quitar su nombre y a poner el de Mbelu por ejemplo, ya habría tenido algunos insultos.

He pedido a uno de mis profesores del Seminario y a un investigador experto en África, Sylvain Kalamba Nsapu, que me expliquen este fenómeno. Me ha dicho: “en el imaginario de algunos de nosotros, la hegemonía cultural occidental ha ganado”. Creo que tiene razón. La reconversión de un imaginario no se hace en un abrir y cerrar de ojos, “las minorías organizadas y coestructurantes” deberían armarse de mucho coraje y audacia para luchar contra viento y marea.

Fweley y Tshiyoyo no van, en mucho tiempo, a olvidar las palabras de Riccardo Petrella. No estoy seguro de que sea el caso de algunos compatriotas que difunden el vídeo. La amnesia les va a re-atrapar y van a volver los insultos cuando esto se les recuerde dentro de diez años. “Un Pueblo sin memoria no puede ser un pueblo libre”, decía Danielle Mitterrand.

Los raros curiosos que no querrían olvidar todavía pueden conseguir los susodichos libros o su resumen presentado en “A quand le Congo. Réflexions & propositions pour une renaissance africaine” (Para cuando el Congo. Reflexiones y propuestas para un renacimiento africano), París, el Congo Lobi Lelo, 2016 o en “Ingeta. Dictionnaire pour une insurrection des consciences” (Ingeta. Diccionario para una insurrección de las conciencias), París, Congo Lobi Lelo, 2017.

La escritura y el archivo son buenos antídotos contra el olvido.

Por Jean-Pierre Mbelu Babanya Kabudi
Generación Lumumba 1961

Fuente: Ingeta, Après CNN, voici le tour de Riccardo Petrella : « Topanza » !, publicado el 14 de diciembre de 2017.

Traducido para Umoya por Mª Isabel Celada Quintana.

ComparteShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Esta entrada fue publicada en Actualidad, Articulos de opinión, Grandes Lagos. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *