Paul Kagame, los emigrantes subsaharianos de Libia y África

1. ¿Compartes tu marca registrada de genocidio? 2. De acuerdo. Nosotros ocupamos Palestina y tú la República Democrática del Congo.

Las imágenes de emigrantes subsaharianos vendidos como esclavos en Libia han suscitado la indignación en el continente africano. Algunos días después de la difusión de estas imágenes de horror, Ruanda ha anunciado querer acoger a cerca de 30.000 emigrantes en su territorio. Si bien ciertos observadores han celebrado la iniciativa, otros se han mostrado más prudentes y se han preguntado sobre el sentido de este anuncio. Ruanda es un pequeño país que sufre una fuerte presión demográfica, y desde hace cerca de 20 años hasta ahora, decenas de miles de refugiados ruandeses, la inmensa mayoría hutus, deambulan por los países de la región sin que esto conmueva demasiado al régimen de Kigali. ¿Cómo interpretar el anuncio que concierne a los emigrantes africanos? ¿Que esconde? ¿Se trata de una simple operación de comunicación, como nos tiene acostumbrados el régimen?

En todo caso, estamos en nuestro derecho a preguntarnos sobre la sinceridad de la generosidad manifestada por el régimen cuando Ruanda está señalado en la ONU por su recurso sistemático a la tortura.

Recordemos que Paul Kagame, el autócrata que dirige Ruanda mediante la violencia, es el único dirigente africano que abiertamente apoyó el bombardeo de Libia por parte de la OTAN. Recordemos también que niega a decenas de miles de ruandeses, la inmensa mayoría hutus, el derecho a regresar a su casa, en Ruanda.

Cuando los africanos se indignaban y manifestaban para denunciar el tratamiento reservado a sus hermanos y hermanas en Libia, la prensa israelí revelaba la existencia de un acuerdo secreto concluido entre el Estado hebreo y Ruanda sobre la devolución hacia Kigali de emigrantes africanos bloqueados en Israel, a los que el país niega sistemáticamente el estatuto de refugiados políticos. Son cerca de 40.000 “infiltrados”, según la expresión habitual en Israel, originarios principalmente de Eritrea y de Sudán del Sur. Representan una mano de obra barata pero casi sin derechos. El Estado hebreo ha decidido reenviar a toda esta gente a Ruanda mediante pago de la suma de 3.500 dólares por cabeza y 5.000 dólares para el propio Paul Kagame. Para el número uno ruandés, todos los medios, pues, son buenos para llenarse los bolsillos: el saqueo de los recursos naturales de la RDC y ahora el tráfico de los emigrantes africanos – alucinante para un dirigente que se considera panafricano…

Una vez devueltos al país de las mil colinas, estos pobres emigrantes son acogidos por un representante local del Estado hebreo que confisca sus documentos de viaje, antes de instalarles en un hotel durante algunos días. Peor, las autoridades ruandesas los empujan a dejar el país ya que están en situación irregular. Todo esto pasa lejos de las miradas indiscretas y de las cámaras.

¿Qué hay de los emigrantes a los que Ruanda pretende querer acoger?

El anuncio del gobierno ruandés puede ser interpretado de dos maneras: o bien el régimen, temiendo ser criticado después de las revelaciones del acuerdo secreto con Israel, ha decidido lanzar una operación de comunicación (haciendo el anuncio) para atraerse las simpatías de las poblaciones africanas; o bien el régimen espera utilizar a estos emigrantes para alcanzar fines inconfesables en esta región herida de África central. En todos los casos, con la Ruanda de Paul Kagame, debe ser de rigor la desconfianza.

Desde su llegada a la cabeza de Ruanda gracias a un genocidio que él había orquestado hábilmente con el apoyo de sus padrinos anglo-americanos e israelíes, Paul Kagame desempeña el papel de subcontratista que sus padrinos esperan de él. “Gracias” a él, el eje anglo-americano ha ocupado el África central y el Estado racista de Israel consolida su penetración en el continente africano. “El presidente Kagame es uno de los arquitectos de la estrategia que permite a Israel renovar sus relaciones con los Estados africanos. Es gracias a él que varios países africanos votan ahora en favor de Israel y se nos acercan” ha declarado Emmanuel Nahshon, el portavoz del ministerio israelí de Asuntos Exteriores. El anuncio de su llegada a la cabeza de la Unión Africana ha sido muy bien acogido por el Estado hebreo. Vamos a comprender por qué…

Los que, en África, todavía no han comprendido por qué los medios de comunicación occidentales adulan a este hombre, deben abrir los ojos y hacer el esfuerzo por comprender la película realizada por los productores anglo-americanos e israelíes que han hecho de Paul Kagame el actor principal de sus estrategias en el continente africano…

Patrick Mbeko

* Patrcik Mbeko es un aclamado escritor investigador congoleño, autor de varios libros sobre  geopolítica en África. Sus principales obras son “Objectif Kadhafi: 42 Ans de Guerres Secrtes Contre le Guide de la Jamahiriya Arabe Libyenne”; “Le Canada et le Pouvoir Tutsi du Rwanda: Deux décennies de complicité criminelle en Afrique centrale” y “Le Canada et le Pouvoir Tutsi du Rwanda: Deux décennies de complicité criminelle en Afrique centrale”.

Comentario de Patrick Mbeko en Facebook, el día 8 de diciembre: Paul Kagame, les migrants subsahariens de Libye et l’Afrique.

Traducido para Umoya por Mª Isabel Celada Quintana.

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