La impunidad de las multinacionales: las víctimas de ProSavana en Mozambique representadas en la ONU

ProSavana se ha presentado ante los jueces del Tribunal Permanente de los Pueblos en agosto de 2017 en Sudáfrica

En Mozambique, las empresas del sector agrario, implicadas en el proyecto ProSavana, pusieron sus intereses por delante de los de las comunidades. Erika Mendes, abogada de Justiça Ambiental (organización que colabora con CCFD-Terre Solidaire), estará presente en Ginebra del 23 al 27 de octubre de 2017 para defender un tratado de la ONU contra la impunidad de las multinacionales. Ella nos brinda su testimonio sobre el proyecto.

El proyecto ProSavana fue lanzado en 2009 por los gobiernos de Mozambique, Brasil y Japón. Se lo presentó como un medio para la modernización de la agricultura de Mozambique. Sin embargo, tras varios años, son cuantiosas las violaciones de los derechos humanos.

Expropiaciones y polución

Con la financiación de Brasil y Japón, el proyecto debe desarrollarse a lo largo del «Corredor de Nacala», en el centro y el norte del país. En esta región habitan numerosas comunidades de campesinos, alrededor de 4 millones de familias que practican la agricultura familiar. La llegada de inversores con ganas de desarrollar la agricultura industrial suscita muchas inquietudes. Los campesinos tienen miedo de que sus tierras les sean expropiadas por los beneficios que generaría la creación de monocultivos. Para la mayor parte, la expropiación los privaría de su medio de subsistencia.

El proceso ya ha comenzado en la provincia de Nampula. El uso intensivo de los pesticidas y los fertilizantes químicos ha causado la polución de las fuentes de agua, acompañada de la degradación del suelo.

Opacidad y ausencia de diálogo

Al afrontar este problema nos enfrentamos con un secreto. Los gobiernos, con el ministerio de Agricultura de Mozambique a la cabeza, no dan información alguna sobre el porvenir de estas comunidades ni sobre la manera en la que se organizará la producción.
Tampoco ha habido ningún diálogo con los campesinos y las empresas no dudan en desacreditar a las ONGs ante ellos.

En agosto del año pasado nos hicimos cargo, por tanto, del caso del proyecto ProSavana ante el Tribunal Permanente de los Pueblos, que tiene su sede en Sudáfrica.

El objetivo era:

  • hacer evidentes las violaciones de los derechos humanos.
  • atraer la atención sobre el comportamiento de las empresas del sector agrario implicadas en ProSavana, que ponen sus intereses por delante de aquellos de las comunidades.

Sensibilizar a los medios y llevar a cabo acciones consensuadas

El Tribunal no tiene la posibilidad de condenar a las empresas culpables. Esta presentación nos ha permitido en gran medida sensibilizar a los medios y estudiar con otras organizaciones la manera de continuar nuestra acción.

Dado que en el curso de estos últimos años nos hemos acercado a las organizaciones de las sociedades civiles japonesas y brasileñas, juntos intercambiamos información y estudiamos cómo construir las alternativas.

Por ejemplo, hemos animado a los campesinos a presentar una denuncia ante un comité independiente encargado de evaluar las demandas de la agencia japonesa de cooperación. Tras las acciones consensuadas con las organizaciones cooperadoras, el procurador general de Brasil ha abierto una investigación que apunta a las violaciones de los derechos de las comunidades por las entidades nacionales operantes fuera de las fronteras que no respetan el convenio de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), firmado por el país.

¿Por qué un tratado internacional contra las actuaciones de las multinacionales?

Un tratado internacional vinculante permitirá:

  • la condena de las empresas
  • y el reconocimiento de los derechos de las víctimas.

Esto supondría, al fin, ver la luz al final del túnel con la posibilidad de perseguir a los autores de estas violaciones apoyándonos en la ley.

Además, sería un modo de mostrar a las multinacionales que no pueden estar por encima de la ley. También nosotros estamos satisfechos, ya que en el proyecto de texto presentado en Ginebra los redactores han remarcado la responsabilidad de las sociedades matriz en cuanto a las acciones de sus filiales o las de sus subcontratas.

Estaré en Ginebra del 24 al 27 de octubre de 2017, tal y como estuve el año pasado. Espero volver a casa con avances y poder ver que se concretan medidas. ¡Es el momento de que las multinacionales rindan cuentas!

Declaraciones recogidas por Laurence Estival.

Fuente: CCFD Terre Solidaire, Impunité des multinationales : les victimes de ProSavana au Mozambique représentées à l’Onu, publicado el 20 de octubre de 2017.

Traducido para Umoya por Óscar Pérez Clemente.

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