Angola: cuando los conflictos de intereses quedan impunes

¿Por qué el Ministro de Estado del Presidente de Angola y encargado del Centro Nacional de Inteligencia tiene un trabajo aparte como director ejecutivo en Macao (China), lo cual contraviene directamente la Constitución angoleña, que prohíbe de manera específica tales conflictos de intereses?

El presidente de Angola Jose Eduardo Dos Santos y el general Manuel Hélder Vieira Dias Júnior, “Kopelipa” Foto © GIANLUIGI GUERCIA/AFP/Getty Images

Las pruebas documentales que se enviaron a Maka Angola muestran que el General Manuel Hélder Vieira Dias Júnior, conocido como “Kopelipa”, y su mujer, Luísa de Fátima Geovetty, crearon una empresa privada el 26 de enero de este año, bajo el nombre de Baía Consulting Limited. Se situó en la séptima planta del edificio Lun Pong, en el número 763 de la Avenida da Praia Grande, en Macao.

Ambos están registrados como socios igualitarios y directores del negocio.

En el mismo día en el que se registró la empresa, el general y su mujer expidieron un poder notarial a un abogado de Macao, Barry Shu Mun Cheong, quien además es propietario de una oficina en el mismo edificio que la empresa Baía. Este poder notarial ya había sido sellado por Ana Paula Gomes Germano en la Cuarta Notaría Pública de Luanda tres semanas antes.

Durante muchos años, el General Kopelipa ha disfrutado de una relación cercana y privilegiada con el gobierno de China, así como con empresarios privados del país, gracias a su trabajo en la Oficina de Reconstrucción Nacional de Angola. Desde su cargo, controlaba tanto los créditos de China para la reconstrucción de las infraestructuras del país que habían sido dañadas por la guerra, como su participación en la misma.

Fue una época en la que los ingresos de la empresa Sonangol, así como las existencias de petróleo, estaban disponibles de manera gratuita para el triunvirato presidencial, que en ese momento incluía a Manuel Vicente (Presidente de Sonangol por aquel entonces) y al General Leopoldino Fragoso do Nascimento, conocido como “Dino” (encargado de gestionar los negocios privados del Presidente José Eduardo dos Santos). El triunvirato ha acumulado fortunas colosales, supuestamente guardadas en cuentas secretas en paraísos fiscales internacionales lejos de Angola.

Sin embargo, el hecho de incrementar la presión sobre los paraísos fiscales caribeños para revelar sus secretos está empujando a muchos a trasladar sus ganancias adquiridas de forma ilícita al Extremo Oriente. ¿Podría tener esto algo que ver con la nueva empresa del Ministro?

No es que el el General Kopelipa desconozca sus obligaciones bajo la Constitución. La Oficina del Fiscal General lo investigó en 2013 (Investigación Preliminar nº 06 – A/2012) en relación con un informe de Maka Angola sobre la oscura implicación del triunvirato presidencial en una empresa llamada Biocom.

El Fiscal General, amigo íntimo de todos los implicados, pudo no haber captado el cuadro completo en su resumen del caso, ya que consideró que no había nada que vinculara al General Kopelipa, al General Dino o a Manuel Vicente con ninguna de las acciones de Biocom. Unos meses más tarde, el General Dino admitió públicamente que era un socio.

De manera similar, el Fiscal General afirmó que, si bien era cierto que el General Kopelipa formó parte del consejo de administración de la empresa portuguesa World Wide Capital SGPS, S.A. hasta 2010, no hubo conflicto de intereses porque “la función del General era meramente consultiva… nunca desempeñó ninguna función ejecutiva”.

El informe oficial, redactado por el Fiscal General Adjunto, Domingos Salvador André Baxe, fue más allá, declarando que: “El General Manuel Hélder Vieira Dias Júnior, de todos los acusados, fue el único que ocupó un puesto en el consejo de administración de la WWC, S.A., pero no desempeñó ninguna función ejecutiva y ya no está en el consejo, ya que renunció a su cargo cuando entró en vigor la Constitución de la República de Angola.”

Señaló que el General dimitió de su cargo de consejero para cumplir con lo dispuesto en el artículo 138, apartado 2 (a) y (b) de la Constitución angoleña, que dispone:

“2. Los cargos de Ministro de Estado, Ministro, Secretario de Estado y Viceministro serán además incompatibles con una de las siguientes actividades:

a) Empleos remunerados en cualquier institución pública o privada, excepto las de docencia o investigación científica;

b) El ejercicio de funciones de administración, gerencia o de cualquier cargo social en sociedades mercantiles y otras instituciones que prosigan fines de naturaleza económica;”

Este argumento sirvió para librar al General Kopelipa de cualquier cargo de conflicto de intereses antes de que la actual Constitución entrase en vigor en 2010. De modo que no puede alegar ignorancia. ¿Cómo puede entonces el General Kopelipa violar a propósito la Constitución de nuevo en 2016 mediante la creación de una empresa privada en la que figura como director? Por supuesto, como todos los hombres de confianza del Presidente, cree que puede operar con impunidad.

Cuando incluso el Fiscal General, el General João Maria de Sousa, ha sido acusado por corrupción y actos inconstitucionales, todas las pruebas sugieren que la corrupción está tan institucionalizada en Angola que es poco probable que alguien investigue la nueva empresa del General Kopelipa, un frente perfecto para el blanqueo de capitales, según fuentes de Macao.

Por Rafael Marques de Morais

Fuente: Maka Angola, “When Conflicts of Interest Go Unpunished”. Publicado el 16 de noviembre de 2016.

Traducido del inglés por Estíbaliz del Cura Gómez (Universidad de Salamanca).

Esta entrada fue publicada en Información, Todas las noticias. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.