El dictador respaldado por los Estados Unidos se expone a otro estallido de violencia

Paul Kagame, el dictador respaldado por Estados Unidos, se expone a otro estallido de violencia al reforzar el control sobre Ruanda

“Kagame afirma ser un firme defensor de la igualdad de género, pero las únicas dos mujeres que han intentado enfrentarse a él de manera electoral están entre rejas”

Desde que se hizo con el poder en Ruanda en 1994, el dictador y aliado militar de los Estados Unidos Paul Kagame ha gobernado esta pequeña nación del este africano con mano dura mediante una compleja red de espionaje y de vigilancia a nivel nacional. Al mismo tiempo, ha cultivado el mito sobre que las tensiones étnicas en Ruanda son cosas del pasado y que los dos grandes grupos étnicos, los hutus y los tutsis, se han reconciliado, aunque nada podría estar más lejos de la realidad. De hecho, Kagame ha llevado a cabo un apartheid económico en el que la élite tutsi gana poder, oprime a la mayoría hutu y constantemente culpa y castiga a los hutus por las masacres de 1994. Hasta se ha impuesto y constitucionalizado la descripción de las masacres como “genocidio tutsi”.

Victoire Ingabire Umuhoza, líder de las FDU-Inkingi, lleva en prisión desde 2010, cuando intentó presentarse como candidata a la presidencia contra Kagame. Este es su séptimo año de sus quince años de sentencia. Se espera que la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos dictamine pronto la apelación de Ingabire por su condena por cargos absurdos, conspiración con un grupo terrorista, incitación a los ruandeses a la revuelta contra sus dirigentes y el discurso del odio al estar en desacuerdo con la descripción oficial de las masacres de 1994.  De hecho, dijo que las víctimas hutu, “antes, durante y después del genocidio” también debían ser recordadas, sin embargo, eso se considera un crimen, absurdo. Ahora otra mujer, Diane Rwigara, quien trató de presentarse a las elecciones de este año contra Kagame, ha sido arrestada. Kagame afirma ser un firme defensor de la igualdad de género, pero las únicas dos mujeres que han intentado enfrentarse a él de manera electoral están entre rejas.

Ahora otros líderes del partido de Victoire Ingabire FDU-Inkingi han sido arrestados. Entrevisté a Joseph Bukeye, líder de las FDU exiliado, quien imparte clases de economía en Bruselas, Bélgica.

Ann Garrison: ¿Qué sabe sobre la situación de sus compañeros de partido arrestados?

Joseph Bukeye: Todos ellos siete y un miembro del partido PDP-Imanzi, están recluidos, hacinados en la misma pequeña celda, maniatados las 24 horas pese al mandato de la corte de quitarles las esposas por la noche. No se les permite ver a sus familias. Incluso no pueden tener un contacto habitual con sus abogados.

La comida que les sirven la policía ruandesa es desastrosa.

Teophile Ntirutwa, quien lleva desaparecido desde su arresto hace 19 días, ha aparecido en la comisaría de Remera, donde niegan haberlo retenido.

AG: ¿Y cómo está afectando todo esto a Victoire Ingabire?

JB: Cuatro de los arrestados eran los que se encargaban de llevarle comida a la prisión cada día. Después de que los arrestaran, tardamos una semana en encontrar a alguien que le llevara comida a la prisión. Finalmente los liberaron y pudieron volver a llevarle comida, pero la situación está lejos de ser estable. Actualmente, solo una persona tiene permiso para verla. ¿Qué pasaría si no pudiera ir?

“Actualmente, solo una persona tiene permiso para verla.”

AG: ¿Cree que tiene algo que ver con que la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos dictaminará pronto la apelación de Victoire a su condena de quince años?

JB: Puede que sea parte de la explicación, pero va más allá de los procedimientos judiciales de la Corte Africana. El régimen quiere erradicar toda voz disidente, venga de donde venga. Las FDU están en el punto de mira porque son la principal fuerza de la oposición presente en Ruanda. Pero mediante las FDU, Kagame y su partido, el Frente Patriótico Ruandés (FPR) están apuntando a la plataforma de la coalición que los cinco partidos en la oposición comparten. Al mismo tiempo, la familia de Diane Rwigara, otra oponente política, ha sido arrestada, no solo les imputaron delitos de fraude fiscal y evasión de impuestos, como se declaró primeramente, sino que también se les ha acusado de intento de desestabilizar al gobierno FPR, un delito sistemáticamente imputado a aquel que se oponga políticamente al gobierno.

AG: Estados Unidos es el primer país donante, el segundo es el Reino Unido. ¿Alguna vez le han concedido una audiencia con alguno de esos gobiernos para dialogar sobre la situación de sus compañeros de partido? Sé que un subcomité de nuestro Comité de Asuntos Exteriores celebrará próximamente otra audiencia sobre Ruanda y que David Himbara, uno de los ganadores del Premio Victoire Ingabire Umuhoza por la Democracia y la Paz de este año, dará testimonio.

JB: Hemos advertido a ambos países, pero no tenemos todavía una respuesta concreta. También hemos informado a los Países Bajos y Bélgica, pero tampoco tenemos respuesta. También apelaremos a la Unión Europea. Sin embargo, por experiencia, no esperamos acción alguna más allá de suaves gestos diplomáticos de los que el FPR se burla. Lo único que al FPR le importa es el dinero. Si en las donaciones no se pone como condición que se respeten las normas de los derechos humanos, el FPR seguirá reprimiendo a sus anchas. Por lo que a la audiencia en el Congreso de los Estados Unidos respecta, es un movimiento positivo, pero debe ir acompañado de otras acciones.

«Lo único que al FPR le importa es el dinero.»

AG: ¿Hay algo que quiera hacer saber a los lectores?

JB: Esta acción de Kagame y el FPR de reforzar el control sobre la oposición democrática mandará el mensaje equivocado de que la única oportunidad que queda para cambiar el gobierno es mediante la violencia. Siguen existiendo tensiones étnicas en Ruanda, por contra de la propaganda de Kagame y también han aflorado amargas discrepancias dentro del partido al mando; muchos de sus miembros más prominentes e influyentes han ido al exilio. Los gobiernos de los Estados Unidos y el Reino Unido deberían tener en cuenta que tales divisiones injustas y amargas podrían resultar en otro estallido de violencia. Si se produce otra tragedia ruandesa, la comunidad internacional sabrá que son responsables ya que son los principales donantes a la dictadura ruandesa y sus falsas emergencias humanitarias para la guerra para detener la próxima Ruanda, estallarán también.

Ann Garrison, colaboradora de BAR

Ann Garrison es una periodista independiente asentada en el Área de la Bahía de San Francisco. En 2014 recibió el Premio Victoire Ingabire Umuhoza por la Democracia y la Paz por sus reportajes sobre el conflicto en la región de los Grandes Lagos de África. Contacto ann@kpfa.org .

Fuente: Black Agenda Report, US-backed Dictator Paul Kagame Risks Another Violent Implosion by Tightening his Grip on Rwanda, publicado el 27 de septiembre de 2017.

Traducido para Umoya por Oriol Pellejero.

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