El Franco CFA o el símbolo de una colonización cínica: crónica de una vieja estafa

Los hechos a los que hace referencia esta reflexión tuvieron lugar el pasado 19 de agosto, cuando el activista senegalés de origen beninés, Kemi Seba, en un acto de protesta contra la moneda colonial quemó un billete de 500 francos CFA en la plaza del obelisco de Dakar. Fue detenido por quemar un billete de curso legal y por alterar el orden público. Estuvo 4 días detenido, ha sido juzgado y finalmente se ha decretado su expulsión de Senegal hacia Francia, según las últimas noticias.

“Dadme el control sobre la moneda de una nación, y no tendré que preocuparme de los que hacen sus leyes”. Mayer Amshel Rothschild (1743-1812)

De Thomás Sankara a Sylvanus Olympio, pasando por Modibo Keita, las figuras emblemáticas de África libre que se han batido en duelo, sin éxito, con el Franco CFA están en boga. Estos últimos que se habrían negado a agachar la cabeza ante esta forma de humillación que nada justifica, han trazado la voz de la lucha contra la sumisión y la dominación. Han trabajado por un África en pie con peligro para su vida, porque habrían comprendido el sentido de la dignidad y de la libertad en el devenir de una nación.

El 25 de diciembre de 1945, Francia creó el franco CFA, el día en que ratificó los acuerdos de Bretton Woods. Esta moneda es utilizada, hoy, por 15 Estados, entre ellos ocho en África del oeste (Benin, Burkina Faso, Costa de Marfil, Guinea-Bissau, Mali, Níger, Senegal y Togo), seis en África central (Camerún, la República Centroafricana, la República del Congo, Gabón, Guinea Ecuatorial y Chad) y la Unión de las Comoras que utiliza el franco Comorano. Estos países forman la zona PAZF (Países Africanos de la Zona Franco).

Tras siglos de dominación, mientras que cada nación del mundo prevalece ahora con orgullo, con una dignidad igual a la de sus pares, África todavía continúa, con una pusilanimidad desconcertante, aceptando estar bajo tutela francesa, sin ningún miramiento.

¿En nombre de qué, desde lo alto de su arrogancia, Francia continúa controlando la moneda de 15 países africanos, es decir de 100 millones de habitantes?

Sí, atrevámonos a decirlo sin ambages: el Franco CFA es una moneda a la vez degradante y condescendiente, el símbolo más radiante del África sometida, de la perennización de la colonización bajo su peor forma. Esta moneda colonial, más allá de las consideraciones económicas, es un insulto al África independiente, una infracción a la soberanía y a la dignidad de los Estados africanos.

Significando originalmente, “Franco de las Colonias Francesas de África”, después del favor de las independencias, Franco de la Comunidad Francesa de África, el cambio de denominación no resta en nada las propensiones colonialistas y dominadoras de esta moneda.

Hoy, se encarcela a Kemi Seba que ha cometido una infracción contra la ley penal, pero  ¿qué hacemos con Francia que comete y continúa cometiendo todavía una infracción contra nuestra soberanía, contra nuestra dignidad? El combate de Kemi y su indignación son justos. El proceso intentado contra él no será el suyo, sino el del franco CFA, el de una gran máquina de estafa cínica.

No conmoverse, ni indignarse por el control de nuestra moneda por parte de Francia, no es sólo garantizar una estafa a gran escala, sino doblegarse ante una prevaricación inédita. Esta moneda que se nos ha atribuido por la fuerza, ni siquiera se produce en África, sino en Francia con una tasa ampliamente inferior al euro (1 franco -> 0.0015€). Francia misma es consciente de burlarse de nuestra soberanía monetaria, porque había sufrido la misma suerte por parte de la Alemania de Hitler durante la ocupación alemana. El ocupante nazi, cuyo objetivo era subordinar los recursos franceses a la máquina de guerra alemana había puesto en marcha una moneda de ocupación a la que obligaba a los franceses a someterse. Estos últimos, que hicieron de todo para desembarazarse de ella, quieren imponernos hoy el mismo sistema que nosotros aceptamos sin mover un dedo.

No hay que ser un economista brillante para sentir el olor a timo a que apesta el franco CFA.¿ Cómo podemos hablar de emergencia y de soberanía mientras que Francia controle tres bancos centrales africanos (BEAC: Banco de los Estados de África Central, BCEAO: Banco central de los Estados de África del oeste, BCC: El banco central de las Comoras), dónde cada uno de sus representantes en el seno de estos bancos dispone de un derecho de veto que le permite oponerse a toda decisión que atenta contra sus intereses?

¿Cómo podemos hablar de independencia mientras que los Estados miembro de la zona del franco depositen en las cuentas del Tesoro francés la mitad de sus reservas de divisas? Con claridad, el 50 % de las reservas del Franco CFA deben ser depositados en cuentas del tesoro público francés (en 2005 esto representaba alrededor de 76.000.000.000 euros de beneficios para Francia).

Sin duda es una quimera soñar con resurgimiento en tanto que África no tenga ningún control efectivo sobre su propia moneda, mientras que África no parará de contentarse con una dependencia formal que nos esclaviza y nos ridiculiza en el concierto de las naciones.
La moneda es un instrumento de poder, es decir una herramienta de gobierno y de construcción de una legitimidad… Como institución social fundamental, ésta pone en juego mucho más que simples intercambios comerciales sostenía, Jérôme Blanc, Profesor de ciencias económicas en el Instituto de Estudios Políticos de Lyon. Por tanto huelga decir que liberar África del franco CFA, ya no es hoy una opción, sino un imperativo, previo a todo plan de resurgimiento.

Abdoulaye FALL

Fuente: Dakar Actu, Le Franc CFA ou le symbole d`une colonisation cynique : Chronique d`une veille arnaque …, publicado el 29 de agosto de 2017.

Traducido para Umoya por Mª Isabel Celada Quintana.

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