Un informe demuestra que las empresas y los gobiernos occidentales siguen aprovechándose y saqueando África

Un informe publicado por una unión de organizaciones africanas y británicas que trabajan por la justicia social sacó a la luz la realidad: las empresas extranjeras y los gobiernos ricos siguen aprovechándose y saquean el continente más empobrecido del planeta.

En 2015, año del que se poseen los datos más recientes, los países africanos recibieron 162 mil millones de dólares por medio de ayudas, préstamos y otro tipo de pagos. Sin embargo, al mismo tiempo, se les arrebataron 203 mil millones de dólares mediante extracciones de recursos, pago de deudas y explotaciones forestales y pesqueras ilegales.
“Comprobamos que los países africanos son en conjunto acreedores netos frente al resto del mundo, con unos 41.300 millones de dólares en 2015”, explicaron los autores del informe titulado How the World Profits from Africa’s Wealth (Cómo el mundo se aprovecha de la riqueza de África).

“En las sociedades occidentales, existe una narrativa poderosa que sostiene que África es pobre y necesita nuestra ayuda” explicó Aisha Dodwell, activista de Global Justice Now, una de las organizaciones autora de este informe.

“Esta investigación demuestra que lo que realmente necesitan los países africanos es que el resto del mundo deje de saquearlos de manera sistemática”, afirmó Dodwell. “Aunque la forma de saqueo colonial ha cambiado con el paso del tiempo, su carácter fundamental sigue siendo el mismo”.

Por ejemplo, más de la mitad de la población africana carece de acceso a asistencia sanitaria suficiente. La media se sitúa en tan solo 14 profesionales sanitarios por cada 100.000 personas.

Sin embargo, la riqueza de África que se encuentra bajo tierra es abundante.  En 2015, los países africanos exportaron al resto del mundo minerales y petróleo por valor de unos 232 mil millones de dólares. Se estima que Sudáfrica posee en torno a 2,5 billones de dólares en riqueza mineral y se calcula que la República Democrática del Congo (RDC) cuenta con 24 billones de dólares de reservas minerales sin explotar.

A pesar de esto, la pobreza en la superficie persiste. En la RDC, el 95% de la población vive con menos de 2$ al día.

El problema está en que las compañías extranjeras se aprovechan al máximo de esta extracción de recursos. “El dinero no se queda en África en parte porque la riqueza en recursos naturales de este continente básicamente la poseen y explotan empresas privadas y extranjeras”, explica el informe. “Tan solo en una minoría de las inversiones extranjeras cuentan los gobiernos africanos con una participación”.

Además, cuando las multinacionales extraen y exportan las materias primas, normalmente pagan pocos impuestos a los gobiernos o usan los paraísos fiscales para evitar pagarlos.
“Muchas políticas fiscales en África son el resultado de antiguas políticas de los gobiernos occidentales que insistían a estos países para que bajaran sus impuestos y atraer así a los inversores”, señala el informe.

Este mismo informe demuestra cómo el modelo actual de desarrollo es inútil si se continúa saqueando así el continente.

“El desarrollo es una casusa perdida en África si exprimimos miles de millones de dólares cada año por medio de las industrias extractoras, los paraísos fiscales occidentales y las explotaciones forestales y pesqueras ilegales”, afirmaba Bernard Adaba, un analista político para Integrated Social Development Center, organización dedicada a la investigación y defensa de los derechos humanos con sede en Ghana.

“Es necesario hacer algunos cambios estructurales para promover políticas económicas que permitan a los países africanos atender mejor las necesidades de su gente en lugar de ser simples vacas lecheras para las empresas y los gobiernos de Occidente” explicó Adaba. “Hay que poner fin al desangramiento de África”.

Como ya escribió en 1972 el estudioso y activista guyanés Walter Rodney en su libro, un clásico, Cómo Europa subdesarrolló a África, la raíz del problema se encuentra en el capitalismo mundial.

Rodney afirmaba que el desarrollo de África solo es posible si este se asienta en la ruptura radical con el sistema capitalista internacional. Este último ha sido el principal agente del subdesarrollo de África durante los últimos cinco siglos.

Por Ben Dangl

* Benjamin Dangl es Doctor en Historia por la Universidad de McGill y es el director de TowardFreedom.com, una perspectiva progresista de los eventos mundiales.

Fuente: Counterpunch, New Report Shows Corporations and Western Governments Continue to Profit from Looting of Africa, publicado el 5 de junio de 2017.

Traducido para Umoya por Edurne Gil.

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