La pugna por el poder desde las ruinas de Libia ¿Está Saif Gadafi en el punto de mira de Occidente?

Es probable que la lucha por el poder desde las ruinas de Libia empeore. Lo que cada vez es más palpable es el papel de otros estados que interfieren y apuestan por una parte u otra en el juego para ganar el premio: Libia.

La última intriga internacional, orquestada por lo que podemos llamar la «nueva alianza colonial», rodea el futuro del hijo más prominente del coronel Muamar Gadafi: Saif Al Islam Gadafi.

Estados Unidos, Reino Unido y la ONU están alentando a los Emiratos Árabes Unidos y sus aliados, incluyendo Francia y Jordania, para terminar el trabajo en Libia seduciendo a Jalifa Haftar, teniente general de las Fuerzas Armadas de Libia, para que se quite de la cabeza permitir que Saif tenga papel alguno en el futuro de Libia. Parece que su creciente popularidad empieza a dar miedo a este nuevo orden colonial.

Estados Unidos y sus aliados en Occidente y en los Emiratos están diseñando el llamado «Proceso de Abu Dabi» para poner fin a la guerra civil de Libia con una serie de reuniones entre el teniente general Haftar y líderes mundiales. Entre otras, se contemplan reuniones con: el jefe del Consejo Presidencial; el primer ministro designado por la ONU, Al Sarraj; el rey de Jordania, Abdalá; y el comandante de AFRICOM. Por último, pero no menos importante, Haftar se ha reunido con el nuevo presidente de Francia la semana pasada. La reunión se acordó durante la visita de Trump a París.

Para Occidente, Saif Al Islam encarna el modelo del antiguo orden. Estados Unidos, Reino Unido y la ONU quieren someter a Saif Al Islam a juicio en la Corte Penal Internacional (CPI) de la Haya para aislarlo y silenciarlo. Simplemente sabe demasiado sobre la antigua duplicidad de Occidente. Si no se consigue, probablemente será asesinado.

Además, Saif al Islam es considerado responsable por las acciones de su padre. Desde el atentado de Lockerbie, con el que irónicamente no tuvo nada que ver, hasta el supuesto complot actual con Catar para asesinar al rey saudí Abdalá.

Occidente ha manipulado tan profundamente el proceso en Libia que recientemente han convencido al teniente general Haftar para que abandone la alianza con Saif Al Islam mediante el dramático golpe de los Emiratos Árabes Unidos en Zitán. Aquí es, por supuesto, donde Saif Al Islam estuvo en prisión hasta hace muy poco.

A Occidente no le gusta Haftar, principalmente por su cercanía a Rusia, pero hacen todo lo que pueden para que colabore en su plan. Haftar es popular en el pueblo libio, pero Saif también lo es.

De acuerdo con fuentes del terreno, irrefutables y fiables, hubo una reunión tribal en Zitán el 14 de julio, en la que «se firmó un acuerdo» para el arresto de Ajmi Al Atiri, comandante de la milicia Al Sidiq (responsable de Saif Gadafi desde que le arrestó en el desierto), y para buscar y volver a arrestar inmediatamente a Saif Al Islam.

El hecho es que ni a los Emiratos Árabes Unidos ni a Estados Unidos les gustan los indicios de un movimiento rural, con apoyo tribal, para hacer de Saif Al Islam una figura reconciliadora, similar a Nelson Mandela.

El terreno de juego es importante pero, para los objetivos inmediatos, Occidente ha dado un golpe de efecto al fijar Libia como lugar para devolver a Saif Al Islam directamente a su celda públicamente en la CPI, a pesar de la falta de pruebas contra él. La CPI es meramente una herramienta de la ONU, dominada por Estádos Unidos. El hijo de Gadafi, su víctima.

¿Ganarán Estados Unidos y sus aliados? ¿Qué ocurrirá entonces?

Richard Galustian
Traducción para Umoya: Lidia Muñoz Solera.

Fuente: Global Research, Struggle for Power from the Ruins of Libya: Is Saif Gaddafi in the West’s Crosshairs?,  publicado el 19 de julio de 2017.

*La fuente original del artículo es el Instituto Ron Paul para la Paz y la Prosperidad

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