SENEGAL: Escándalo de propiedad de tierras, la población se moviliza contra la familia Filfili

SENEGAL – ¡Parece que estamos en plena campaña electoral! Desde luego, el periodo de elecciones aún no ha llegado, pero algunas poblaciones parecen dispuestas a movilizarse. Lo demuestra la jornada de movilizaciones con forma de mitin organizada  el fin de semana del 13 y 14 de mayo por los habitantes de Keur Moussa, Ndoyène 1 y 2, Souloffe, Birdiam y Sébikotane, en colaboración con la ONG Enda Pronat, para denunciar el conflicto de propiedad de tierras con la familia Filfili. Los manifestantes han reivindicado el apoyo del Estado y de la sociedad civil.

“¡Stop Filfili!”, gritaban con fervor los habitantes de seis localidades implicadas en un litigio relativo a un supuesto título de propiedad de la familia Filfili. Encolerizados, clamaron su desesperación mediante pancartas en las que podían leerse mensajes como “Váyanse de nuestras tierras”, “Filfili, lárgate”, “Estado, protege nuestras tierras” y “Ya hemos regalado suficientes tierras: Ila Touba, Dangoté…, piensen en las generaciones futuras”. Desde Keur Moussa hasta Ndoyène 1 y 2, pasando por Souloffe, Birdiam et Sébikotane, la vida de más de 40.000 pastores y agricultores parece derrumbarse de repente frente a las graves amenazas a las que se enfrentan sus actividades agrícolas y pastoriles como consecuencia de este conflicto por la propiedad de las tierras. El portavoz del Colectivo de Defensa de las Tierras de la Población, Thierno Sène, se lamentó ante el ayuntamiento de Keur Moussa, durante esta jornada de movilización junto a la ONG Enda Pronat, de “la reivindicación de la familia Filfili de 380 hectáreas, ocupadas desde hace generaciones por los habitantes de dichas localidades, con el objetivo de extender su agroindustria”.

Batalla judicial

El manifestante, que vuelve a abordar este conflicto de tierras surgido hace más de 50 años entre la familia Filfili y la población de las comunidades de Sébikotane y de Keur Moussa, explica que “la familia se instaló en la zona en 1956, tras comprar varias tierras a un francés. Después, creó la empresa Safina que explota actualmente alrededor de 300 hectáreas de cultivos de frutas y hortalizas en la zona”. Thierno Sène añade que “desde la implantación de la empresa, los Filfili reclaman 680 hectáreas. Esta familia sostiene que posee un título de propiedad de tierras que data de 1956, pero los habitantes niegan su existencia. Desde 1961, se han celebrado varios juicios que enfrentan a la población y a los Filfili, pero nunca  se ha llegado a probar la existencia del presunto título de propiedad. En 1992,  por mediación del califa general de los tidianes de entonces, El Hadji Abdoul Aziz Sy «Dabakh», el Estado asignó 200 hectáreas «libres» a la familia Filfili y permitió a la población que continuara ocupando sus tierras”.

Sin embargo, no fue hasta el año 2004 cuando Thierno Sène indicó que “la familia Filfili exigirá a las comunidades que le vendan sus parcelas”. Se ejerció cierta presión, pero solo una parte de la población aceptó la venta. No se redactó ningún documento de cese de actividades y las superficies vendidas no se registraron. En 2011,  la familia Filfili presentó por tercera vez una denuncia para recuperar las tierras que no había podido comprar, pero la población se negó a contestar a la demanda.

Cuatro años más tarde, se inició un juicio en el que el procurador “decretó” que la familia Filfili poseía un título de propiedad y que los ocupantes debían abandonar las tierras. No obstante, el portavoz del Colectivo de Defensa de la Tierra de la Población explicó que “hasta el momento, nadie ha podido ver este título de propiedad fantasma. Aun así, aunque dicho título existiera, la reclamación de estas superficies por parte de la familia Filfili sería ilegitima, puesto que la población solo dispone de esas tierras y no se las pueden arrebatar con simples fines agroindustriales. Esas tierras suponen su único medio de subsistencia y su razón para vivir. A pesar de todo, los Filfili continúan desocupando campos que, según ellos, les pertenecen, donde se encuentran estas seis poblaciones que corren el riesgo de ser desalojadas”.

Éstas fueron las causas de las últimas manifestaciones que tuvieron lugar en Keur Moussa el pasado mes de enero, en las que 12 jóvenes, entre ellos una mujer, fueron detenidos y encarcelados durante varias semanas. El colectivo se constituyó en respuesta a esta situación que sufre la población desde entonces y a los “múltiples acaparamientos de tierras” en estas zonas. “El Colectivo de Defensa de la Tierra de la Población ha solicitado los servicios de un abogado para defender a las comunidades y permitir que conserven, o incluso que recuperen las tierras en las que sus familias han vivido durante generaciones”, confió Thierno Sène, no sin añadir que “ha organizado una jornada de movilización pública con el objetivo de presionar este proceso judicial y de reivindicar el apoyo del Estado y de la sociedad civil para que defiendan los intereses de la población y puedan conservar sus tierras”. Una causa aún más noble si se tiene en cuenta que Ndiaba Diop, habitante de Sébikotane, asegura que “en esta zona no se realizan otras actividades aparte del trabajo de la tierra y el pastoreo”.

Fuente: Le Quotidien, Senegal: MANIFESTATION – Scandale foncier de Keur Moussa à Sébikotane : Filfili dans le filet des populations, publicado el 17 de mayo de 2017.

Traducido para UMOYA por Lorena Gómez.

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