RDC: El modelo de resistencia de corral

El modelo de resistencia de corral.

  1. Esta imagen que tuvisteis la curiosidad de ver da testimonio del día de gloria que intercambió las relaciones de poder entre el verdugo y la víctima, entre los que se acostumbraron a alimentarse de la sangre de los demás y las víctimas que un buen día decidieron pronunciar unánimemente el veredicto común: “¡BASTA!”
  2. Basta de nacer para sufrir. Basta de vivir para producir huevos en beneficio de la felicidad de los demás y no asegurar nunca la seguridad de las generaciones futuras. Basta de cantar cada amanecer para humanos que no tienen ningún sentimiento de gratitud. Basta de vivir para ser comidos. Basta de ver la vida condicionada por la voluntad de terceros. Basta de estar sometidos y de vivir como esclavos.
  3. Y ese poderosísimo grito revolucionario se extendió por todo el corral levantando un viento de rebelión contra aquel que se presenta cada mañana con un cuchillo para degollar a uno de los suyos para  llenar la mesa de los poderosos.
  4. Contra ese metal asesino, los gallos celebraron una reunión de emergencia para proteger a sus polluelos, a sus esposas gallinas y a sí mismos. Hacía falta encontrar a toda costa vías y medios para luchar con sus propias manos contra el cuchillo asesino.
  5. Y fue así como al final de aquella reunión de crisis se acordó una estrategia muy concreta. Especialmente, el descubrimiento y posterior decisión de utilizar un bate abandonado en el patio. ¿Pero qué hacer con esta arma de madera frente a la gran amenaza del cuchillo de metal?
  6. Habida cuenta del gran tamaño del adversario, era casi imposible hacerle frente. Antes de que el pobre resistente hubiera podido golpearle los pies con el bate al agresor, éste le habría cortado el cuello y se habría vengado de toda la gente volátil.
  7. Y así fue como los gallos encontraron esta ingeniosa táctica de colocarse unos encima de otros para ponerse a la altura del enemigo y desde ahí tener la oportunidad de golpearle en su punto débil, que es la cabeza.
  8. El carnicero, como de costumbre y sin sospechar nada, se acerca canturreando para sustraer de su ganado volátil cinco gallos y cinco gallinas destinados a hacer felices a sus comensales.
  9. Justo en el ángulo que le permite entrar en el gallinero, el gallo que tenía el bate golpeó con todas sus fuerzas la cabeza del carnicero que se desplomó al suelo sin saber lo que pasaba. Y entonces vimos que el corral no se había conformado solo con una estrategia. Tenía un plan B en el que todas las señoras gallinas debían echar guindilla picante en un estanque de agua y luego tirársela a los ojos a Goliath para que no pudiera ver. Con este último desplomado en el suelo, todos los gallos se precipitaron con todas sus fuerzas sobre el verdugo, unos para golpearle la cabeza, otros los pies por lo que perdió la vida en el campo enseguida. Y así es como llegó el ansiado momento de gloria: el gallo jefe recuperó las llaves del gallinero, abrió la puerta de la servidumbre y ofreció la LIBERTAD a todo su pueblo…
  10. El pueblo congoleño tiene mucho que aprovechar de la estrategia y de la valentía de este corral. A finales de marzo de 2017,  a nueve meses del fin del aplazamiento acordado el pasado 31 de diciembre con la clase política para organizar las elecciones presidenciales, estamos todos escandalizados por  los mercadeos  infames y mezquinos de todos aquellos políticos de la Mayoría y de la Asamblea. Mientras el pueblo muere de hambre, de enfermedades y caen como moscas, ellos disfrutan dándose un festín con la miseria del pueblo. Tienen la costumbre de lograr su felicidad sobre la sangre de inocentes a los que se supone que tienen que asegurar la prosperidad.

Después de una larga espera, el pueblo se da cuenta ahora de que ya no puede esperar nada de esta clase política podrida y corrupta… Y es entonces cuando se decide a ir armado con su bate contra un adversario armado con tanques blindados y con misiles. Ya no les da miedo su efectivo poder militar. Al igual que en el corral, este pueblo podría organizarse con sus pocos recursos para golpear al enemigo donde más le duele, concretamente en su cabeza o en su autoridad moral, que noche y día concibe el plan de esclavización de 65 millones de congoleños y de congoleñas.

El bate con el que tendrá que golpear al verdugo, no es más que su vara de mando, la recuperación del símbolo de su soberanía de la cual es el primer y el último detentor. Recuperar los atributos del poder del pueblo por y para el pueblo le devuelve la llave de la liberación de toda esclavización y del control total de su destino.

Pero antes de llegar aquí, fijémonos en el reciente espectáculo macabro de los niños degollados y las mujeres violadas en Beni, en Kananga, en Kimpse y en las mismas calles de la capital del Congo. Sólo una única cuestión lancinante: ¿quedan gallos en este país donde el verdugo se pasea libremente con su cuchillo degollador?

¿Dónde se esconden los hombres congoleños para defender, contra las fuerzas de destrucción y del caos, a mujeres y  a niños mediante su unión sagrada para un plan de liberación de los suyos? ¿Aún queda entre los hombres alguien creíble que haya conservado su honor y su dignidad y la de su grupo? ¿Existe alguien dispuesto a arriesgar su vida para liberar a su pueblo? Decidme…

por Germain Nzinga Makitu.

Fuente: Blog de el autor, Le Modèle de Résistance de la Basse-Cour, publicado el 24 de marzo de 2017.

Traducido para Umoya por Alexandra Ursachi.

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