La condescendencia de Bélgica a través de la UA con Burundi debe cesar

Tras la resolución contra Burundi del Parlamento Europeo en 2014 y conforme a la decisión tomada basándose de manera retorcida en el artículo 96 del Acuerdo de Cotonú, la Unión Europea deja de ser el primer proveedor de fondos de Burundi. La principal razón es que ha decido dejar de intervenir en cualquier acción que pueda ayudar al gobierno electo, puesto que desea su caída.

Sin embargo, a pesar de esta situación, en los medios de comunicación europeos puede leerse a diario que la Unión Europea es el primer proveedor de fondos de Burundi. Por un lado, afirman que el país africano se encuentra bajo sanción y, por el otro, presumen de lo contrario solo como estrategia publicitaria. Según el embajador Wolfram Vetter, la situación de Burundi aún no se ha normalizado tras los sucesos que tuvieron lugar en 2015. Estima que la seguridad que se ha conseguido continúa siendo superficial y frágil. Por tanto, se seguirán aplicando las sanciones, puesto que el objetivo perseguido es, simplemente, un cambio de régimen en Burundi. Las sanciones pueden continuar vigentes especialmente porque la Unión Europea se ha comprometido a un proceso de renovación de los Acuerdos de Cotonú, los cuales pronto llegarán a su fin.

Si la situación es tal y como la describe el embajador de la Unión Europea, ¿cómo puede ser que los miembros del Consejo de Seguridad hayan visitado tranquilamente Burundi? Se han celebrado con total seguridad diversos eventos en los que han participado importantes dirigentes, como jefes de Estado o altos funcionarios de diferentes instituciones, además de varias conferencias internacionales y otros eventos culturales y deportivos; sin olvidar que el propio embajador se encuentra cómodamente instalado en Burundi y que incluso acaba de celebrar en el país el Día de Europa, el pasado 9 de mayo de 2017.

Con motivo de esta celebración, declaró que “para romper el ciclo de la violencia y para construir una paz duradera, es necesario reconocer los propios fallos y responsabilidades, pero también tener la voluntad de reconciliarse”.

Durante el mes de mayo, en Burundi y en otras partes del mundo, muchos ciudadanos burundeses han conmemorado en silencio la dignidad y la tristeza por las víctimas del genocidio de 1972, cometido por la dictadura de la época. Las víctimas de esta matanza esperan por parte de todos los moralistas un poco de compasión y de humanidad. Burundi ha heredado un ciclo de violencia de los 40 años de dictadura que sufrieron ante la total indiferencia de la comunidad internacional y, ahora, que surge la oportunidad de apoyar el proceso de reconciliación, se aprovechan de ello para imponer sanciones injustas. Porque, durante todo este largo periodo de sufrimiento de los burundeses, ¿dónde estaba la Unión Europea? ¿Qué sanciones se adoptaron contra esta dictadura? ¿Se pueden llegar a comprender realmente este tipo de declaraciones pronunciadas con frecuencia?

Es una lástima que el embajador no quisiera decir, por lo menos, unas palabras en memoria de las víctimas de 1972 durante la celebración del Día de Europa, como a muchos les habría gustado.

Mucho antes de las elecciones de 2015, un profesor muy influyente en asuntos africanos había contemplado varios escenarios especulativos que pasaron de deseables a catastróficos. El profesor indicaba que los presentaba como una alerta para demostrar que Burundi puede convertirse, en un futuro no muy lejano, en una peligrosa caja de Pandora para la región de los Grandes Lagos. Hoy, cuando consideramos las sanciones infligidas contra Burundi, podemos decir que sus ideas tenían sentido.

Como dice el refrán burundés “uwuhinyagaye ac’amenya gucumbagira”, al mal tiempo, buena cara. A pesar de todo, el Estado burundés continúa con sus funciones y, si en algún caso el Gobierno hiciera mayor prueba de imaginación, todo apuntaría hacia una verdadera y total independencia, ya que las soluciones puestas en marcha para “dirigir el cotarro” pueden hacer comprender a los burundeses que tienen que vivir por sí mismos: “na kare ngw’ak’imuhana kaz’imvur’ihise”.

Si la Unión Europea sigue siendo realmente el primer proveedor de fondos, que nos lo demuestre con cifras reales y no con eslóganes.

Por Ruvyogo Michel

Fuente: Burundi-Forum, La condescendance de la Belgique à travers l’Union Européenne doit cesser à l’égard du Burundi. Les Burundais savent bien ce qui est bon pour eux, publicado el 11 de mayo de 2017.

Traducido para Umoya por Lorena Gómez Pérez.

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