Crisis de Kasai en la RDC: Infiltraci√≥n en la polic√≠a para proseguir con el exterminio de los congole√Īos

Una vez m√°s, “una mano invisible” nos advierte. Nos dice que hay reclutamiento de polic√≠as en Ruanda para seguir exterminando a los congole√Īos y congole√Īas a partir de Kasa√Į Central. Un hecho es cierto: algunos de entre nosotros van a poner esto en duda argumentando que es “el Santo, alias Joseph Kabila”, “dem√≥crata para los selfies”, quien quiere, con la ayuda de su ministro Ramazani Shadary, exterminar a “los terroristas”, por todos los medios, en Kasa√Į Central. Quiere, √©l, “el hombre del bigote”, instaurar, como bien dice “el Secretario de la mayor√≠a presidencial”, Aubin Minaku, “una democracia de verdad y realidad‚ÄĚ. Si el hombre de Kingakati recorre √Āfrica y no los municipios de Kingasani, de Kimbanseke, de Katoka, de Ndesha; no sabe ir a Tshikapa, a Kamwesha, a Demba, etc., es porque tiene que convencer a sus c√≥mplices africanos y no a “sus compatriotas”, que es “un dem√≥crata verdadero y real‚ÄĚ.

Hace m√°s de dos d√©cadas el ej√©rcito congole√Īo est√° debilitado por los fen√≥menos de mezclas e incorporaciones. Han facilitado su infiltraci√≥n por los asesinos del Tutsi Power con la complicidad de varios compatriotas que hab√≠an hecho del valor de mercado la √ļnica referencia de su vida. Estas fuerzas de ocupaci√≥n y de muerte expulsan a nuestras poblaciones de sus tierras y crean espacio para sus compatriotas.

La infiltración de nuestro ejército por fuerzas exteriores

Ellos rechazan pasar por la integración política y social en el corazón de los Grandes Lagos. Han elegido la vía de la sumisión y de la dominación. Participan en el caos que hace fácil la explotación salvaje de las tierras, de las aguas, de los bosques y de las materias primas estratégicas del Congo-Kinshasa. Este caos vuelve al país ingobernable; en el fondo está abandonado. Las cuestiones ecológicas ligadas a la repoblación forestal del país, a la protección de los suelos (contra la desertificación) y a la fauna casi no son abordadas para soluciones a corto, medio y largo plazo. Cada vez más, el hambre y las enfermedades ganan terreno.

‚ÄúUna mano invisible” acaba, de uno u otro modo, por desnudar a los actores aparentes de este caos mantenido. Y en un principio, algunos de nosotros hacen o√≠dos sordos. Luego, comienzan por transmitir el mensaje de “la mano invisible‚ÄĚ. Por fin, algunos sienten la necesidad de organizar una resistencia ciudadana frente a estas fuerzas de la muerte.

De hecho, a estas fuerzas de la muerte les gusta operar manteni√©ndose en la sombra. Pero, de un momento a otro, sus obras mal√©ficas salen a la luz. Tomemos un ejemplo. Algunos de nosotros, “ex-polis”, estaban al tanto de la infiltraci√≥n del ej√©rcito congole√Īo por varios “generales” venidos de Ruanda. Hablaron de eso hace m√°s de veinte a√Īos. No escucharon. Peor, han sido tratados de mentirosos. Entonces, hace algunas semanas, algunas ONG congole√Īas han constatado lo mismo. Ha hecho falta pues m√°s de veinte a√Īos para que un secreto a voces pueda requerir el aval de varios de nosotros. ¬°Cu√°ntos muertos y da√Īos causados por este tiempo de negativa que debilita nuestra capacidad colectiva de movilizaci√≥n!

En cierto sentido, podremos decir que m√°s vale tarde que nunca. Y poco a poco, la participaci√≥n tard√≠a de esta verdad sobre la infiltraci√≥n de nuestro ej√©rcito por fuerzas exteriores va a acabar por extenderse como una mancha de aceite. Desgraciadamente, los iniciadores del proyecto macabro del exterminio de los congole√Īos no duermen ni descansan. Consideran que pueden, en cualquier momento, pasar a la velocidad superior. De ah√≠ su proyecto de infiltrarse en la polic√≠a. Un proyecto que parece haber transformado “un esp√≠ritu de muerte” en “un esp√≠ritu de vida”.

“Kabila”: verdugo y Kamikaze

El hombre, aun siendo capaz de dejarse manipular a voluntad, puede prohibirse a s√≠ mismo traspasar ciertos l√≠mites. A cualquier precio. Puede escoger la muerte en lugar de dejar hacer a “salvajes de rostro humano”, decididos a exterminar todo un pueblo por la necesidad de imponer su hegemon√≠a cultural y mercantil. Una vez m√°s, “una mano invisible” nos advierte. Nos dice que hay reclutamiento de polic√≠as en Ruanda para seguir exterminando a los congole√Īos partiendo de Kasa√Į Central. Un hecho es cierto: varios de nosotros van a poner esto en duda argumentando que es “el Santo, alias Jos√© Kabila”, “dem√≥crata para los¬† selfies”,¬† que quiere, con la ayuda de su ministro Ramazani Shadary, exterminar a “los terroristas”, por todos los medios, en Kasa√Į Central. Quiere, √©l, “el hombre al bigote”, instaurar, como tan bien dice “el Secretario de la mayor√≠a presidencial”, Aubin Minaku, “una democracia de verdad y realidad‚ÄĚ.

Si el hombre de Kingakati recorre √Āfrica y no los municipios de Kingasani, de Kimbanseke, de Katoka, de Ndesha; no sabe ir a Tshikapa, a Kamwesha, a Demba, etc., es porque tiene que convencer a sus c√≥mplices africanos y no a “sus compatriotas” de que es “un dem√≥crata verdadero y real‚ÄĚ.

Este falso discurso corre peligro de ganar ciertos corazones y algunos esp√≠ritus hasta el punto de sumergirlos en una espera irreal de una democracia fabricada por “el verdugo actual de los Congole√Īos‚ÄĚ. Quiz√° por¬† un tiempo peque√Īo. La mayor√≠a de los congole√Īos ha tenido tiempo de comprender el papel de “JOKA” [Joseph Kabila].

¬ŅVerdugo o “Kamikaze”? Verdugo y Kamikaze. S√≠. Alias Joseph Kabila ya ha metido la mano en el avispero. Se han dispersado a trav√©s del mundo. Van a acabar por probar la inanidad de su proyecto de verdugo y de Kamikaze. Esto llevar√° un tiempo para que agarre. El Tutsi Power lo sabr√° a sus expensas. Creer que una √≠nfima minor√≠a de Tutsi puede, en su locura, negar toda v√≠a de solidaridad y de fraternidad con los Bantous mayoritarios y acabar por dominarlos es un proyecto suicida. Incluso si lo sostienen “los Due√Īos de este mundo‚ÄĚ.

Por otra parte, proseguir la infiltraci√≥n del ej√©rcito y de la polic√≠a es un signo. Significa que la resistencia sobre el terreno es dura. Y ser√° m√°s dura en el futuro. Los congole√Īos y congole√Īas han acabado por aprender a pelear sin guantes. Ellos acabar√°n teniendo √©xito. Ellos ahora saben quien, de entre sus compatriotas, participa en el proyecto de su exterminio.

Por Jean-Pierre Mbelu
Génération Lumumba

Fuente: INGETA, Infiltrer la police et poursuivre l’extermination des Congolais(es), publicado el 25 de abril de 2017.

Traducido para Umoya por Mª Isabel Celada Quintana.

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