La evoluci√≥n de los apagones de Internet en la Rep√ļblica Democr√°tica del Congo

Las estad√≠sticas recientes muestran que solo el 4% de una poblaci√≥n de m√°s de 70 millones de habitantes tiene conexi√≥n a Internet debido a las limitadas infraestructuras y al alto coste que supone el acceso a la red. Algunas acciones del Gobierno, como los apagones y las pr√°cticas de vigilancia y censura, lastran el camino hacia la integraci√≥n de Internet en la sociedad del pa√≠s de √Āfrica central.

En los √ļltimos siete a√Īos, los ciudadanos de la Rep√ļblica Democr√°tica del Congo (RDC) han sufrido una serie de interrupciones deliberadas de las comunicaciones digitales, lo que ha afectado directamente a los derechos a la libertad de expresi√≥n, de informaci√≥n y de acceso a Internet.

El primer apagón registrado en la RDC fue en diciembre de 2011. Afectó a la comunicación por SMS y duró 25 días. Por aquel entonces, solo unos pocos imaginaban la magnitud de esta actuación por parte del estado o sabían cómo responder.

La caída de los servicios de mensajería instantánea ocurrió en el momento justo entre la celebración de las elecciones generales y el anuncio de sus resultados. Una de las razones aportadas por el gobierno para bloquear las comunicaciones fue que pretendían evitar que se difundieran unos resultados falsos a través de Internet antes de que la comisión electoral anunciara los oficiales. El apagón pasó desapercibido para el resto del mundo, que se había sentido cautivado unos meses antes, en enero de 2011, por la caída del Internet en Egipto.

Tres a√Īos m√°s tarde, en enero de 2015, el gobierno congole√Īo volvi√≥ a ordenar a las compa√Ī√≠as de telecomunicaciones que bloquearan el uso tanto de los SMS como de Internet. Este apag√≥n fue el tel√≥n de fondo de las manifestaciones en contra el proyecto de ley electoral propuesto. Mientras que los bancos y las agencias gubernamentales recuperaron el acceso a Internet cuatro d√≠as despu√©s, el resto no lo consigui√≥ hasta pasadas tres semanas.

El apag√≥n m√°s reciente en la RDC ocurri√≥ el 19 de diciembre de 2016, el d√≠a en que el presidente, Joseph Kabila, deb√≠a dimitir de su cargo como jefe de estado. Se hab√≠an planificado muchas manifestaciones a lo largo y ancho del pa√≠s para protestar contra su permanencia al frente del ejecutivo durante m√°s de dos legislaturas. Por esa raz√≥n, el Gobierno orden√≥ a las compa√Ī√≠as que bloquearan las redes sociales en un intento de evitar que los manifestantes se movilizaran.

Las estad√≠sticas recientes muestran que solo el 4% de una poblaci√≥n de m√°s de 70 millones de habitantes tiene conexi√≥n a Internet debido a las limitadas infraestructuras y al alto coste que supone el acceso a la red. Sin embargo, aquellos que tienen acceso utilizan herramientas en l√≠nea para comunicarse, debatir sobre los m√©todos de gobierno y para fomentar el activismo. Seg√ļn el State of Internet Freedom in DRC 2016 Report [Informe sobre el estado del derecho al acceso a Internet en la RDC en 2016], los partidos pol√≠ticos utilizan grupos de WhatsApp para la planificaci√≥n de la estrategia de las campa√Īas electorales. Por otro lado, los activistas y los ciudadanos de a pie utilizan los hashtags [etiquetas] en las redes sociales para crear conciencia p√ļblica sobre temas como arrestos arbitrarios y otros ataques a los derechos humanos.

Algunas acciones del Gobierno, como los apagones y las pr√°cticas de vigilancia y censura recogidas en el informe de 2016, lastran el desarrollo hacia la integraci√≥n del Internet en la sociedad del pa√≠s de √Āfrica central.

Seg√ļn el mismo informe ¬ędeber√≠a haber m√°s esfuerzos para desarrollar las infraestructuras, las legislaciones progresivas, la inversi√≥n del sector privado, el contenido local en sus propios idiomas y m√°s formaci√≥n en derechos digitales y seguridad digital¬Ľ.

A medida que los usuarios de Internet se han vuelto m√°s conscientes de sus derechos en l√≠nea, muchos activistas y usuarios han recurrido al uso de redes privadas virtuales (RPV) para evitar los bloqueos de Internet. Muchos m√°s est√°n interesados ‚Äč‚Äčen formarse en seguridad digital, que explora temas como la encriptaci√≥n, las formas de mitigar la pr√°ctica de vigilancia y las herramientas para una comunicaci√≥n segura en l√≠nea.

¬ęNo sab√≠amos nada sobre las RPV hasta el bloqueo de Internet en la Rep√ļblica Democr√°tica del Congo¬Ľ, afirma un periodista congole√Īo.

A nivel mundial se ha condenado esta tendencia de los gobiernos a iniciar apagones de Internet ya que este hecho no ocurre solamente en la RDC. En muchos casos, estos llamamientos han quedado sin respuesta por parte de los funcionarios gubernamentales y de los reguladores de comunicaci√≥n, lo que lleva a muchos a pensar que es probable que contin√ļe. En el √°nimo de este modelo de m√ļltiples partes interesadas para la gobernanza de Internet, otros actores (no solo gubernamentales) deber√≠an seguir desempe√Īando papeles activos para contrarrestar esta pr√°ctica o apoyar iniciativas destinadas a promover un mayor acceso y viabilidad en los pa√≠ses en desarrollo.

  1. Presión continua sobre los gobiernos: Las partes interesadas deben seguir presionando a los gobiernos que llevan a cabo apagones de Internet. También deben aumentar la conciencia sobre las implicaciones de un apagón, incluyendo las pérdidas económicas sufridas tanto a nivel nacional como a menor escala. Sin embargo, esto debería complementarse con más estudios sobre el impacto económico de los apagones de Internet.
  2. La autonomía de los proveedores de servicios: Las empresas de telecomunicaciones a menudo reciben órdenes de los gobiernos para bloquear el acceso a Internet. Las cláusulas de sus contratos de licencia les obligan a cumplir cuando se emiten dichas órdenes: su incumplimiento podría dar lugar a la rescisión de las licencias. Sin embargo, las empresas de telecomunicaciones y los proveedores de servicios de Internet deberían publicar más activamente detalles de solicitudes de información por parte del gobierno y avisos de cierre y apagado para respaldar la transparencia de los procesos y la rendición de cuentas de los órganos de supervisión.
  3. Las organizaciones de la sociedad civil y la concienciaci√≥n: Las OSC est√°n entre los grupos que m√°s alzan la voz para condenar los apagones de Internet en colaboraci√≥n con usuarios finales, activistas, periodistas e incluso con el sector privado. Tambi√©n deber√≠an aumentar el n√ļmero de programas de formaci√≥n y de capacitaci√≥n sobre seguridad digital e informar a m√°s personas sobre sus derechos digitales para que est√©n en condiciones de exigirlos.
  4. Desarrollo de pol√≠ticas progresistas: En la RDC hay una necesidad urgente de nuevas leyes que cubran el sector de las tecnolog√≠as de la informaci√≥n y la comunicaci√≥n. Aparte de la Constituci√≥n, existen dos legislaciones (la primera sobre telecomunicaciones y que establece el organismo regulador), ambas del 2002. Es necesario actualizar y reformular el marco legislativo y pol√≠tico actual para clarificar el papel que desempe√Īan todos los actores en el √°mbito de las tecnolog√≠as de la informaci√≥n y la comunicaci√≥n en la Rep√ļblica Democr√°tica del Congo y para garantizar la privacidad en l√≠nea y la libertad de expresi√≥n.

Por Arsène Tungali

* Ars√®ne Tungali: profesional de las comunicaciones en la Rep√ļblica Democr√°tica del Congo. Este art√≠culo fue publicado anteriormente en el sitio web de la Collaboration on International ICT Policy in East and Southern Africa [Colaboraci√≥n en la Pol√≠tica Internacional de TIC en √Āfrica Oriental y Meridional] (CIPESA por sus siglas en ingl√©s).

Fuente: Pambazuka News, The evolution of Internet shutdowns in DR Congo, publicado el 13 de abril de 2017.

Traducido para UMOYA por Ion Hang Tang Pat y Diego Gonz√°lez Gonz√°lez. Universidad de Salamanca.

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