Lo nuestro no es más que un granito de arena al camino de la paz en los Grandes Lagos africanos

El pasado 22 de marzo, tuvo lugar la vista del proceso presentado por Victoire Ingabire Umuhoza contra el gobierno de Ruanda ante la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos.

A Victoire Ingabire no se le permitió viajar desde Ruanda a Arusha, Tanzania, donde se encuentra la corte, por estar encarcelada desde 2010 para que no se pueda presentar a las elecciones presidenciales contra el dictador Paul Kagame. Una de los dos abogados de Victoire, la holandesa Caroline Buisman, no ha podido reunirse con su cliente nunca, ni siquiera para preparar este proceso, el gobierno de Ruanda no le permite la entrada y la única vez que logró entrar en el país fue expulsada inmediatamente. El otro abogado, el ruandes Gatera Gashabana, ha preparado el juicio en unas condiciones grotescas de intimidación y entorpecimiento. Por ejemplo, era registrado totalmente, su teléfono, todo, incluso sus papeles eran leidos, cada vez que entraba y salía de visitar a su cliente en la cárcel.

En este ambiente, el proceso siguió su curso y, a pesar de los varios intentos desesperados del gobierno ruandés de anularlo, llegó el día de la vista. El gobierno ruandés envió una carta al tribunal la semana anterior, o al menos los abogados de Ingabire no tuvieron conocimiento de ello antes, diciendo que no asistiría al juicio porque consideraba que este tribunal no iba a ser imparcial, al estar influenciados por ciertas ONG, concretamente menciona a ONG españolas.

Era de esperar, Ruanda no podía presentarse el día 22 ante la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos. Es lógico, ya que ante un tribunal que pueda ser mínimamente profesional e imparcial, el régimen ruandés no tiene ninguna posibilidad de hacer valer sus métodos de control del poder judicial mediante la mentira, la fabricación de pruebas, el miedo, la intimidación y el desprecio por la Justicia, la verdad y los derechos de sus ciudadanos en general. El régimen ruandés, asesorado por las más caras y poderosas empresas de Relaciones Públicas o PR de Gran Bretaña y Estados Unidos, se ve forzada a hacer la guerra en el frente que más experiencia tiene, en el de la manipulación y la difamación, y si esto falla, la violencia directa, pero nunca ante un tribunal.

Momento de la entrega del premio Victoire Ingabire a la libertad de pensamiento a la congoleña BK Kumbi, posando junto a miembros del jurado y la madrina de la ceremonia, Rosa Estarás.

Para esta batalla, que el régimen y sus prestigiosos asesores se empeñan en librar fuera del tribunal africano, al sopesar cuál es la “munición” con que cuentan, han comprobado que cada vez tienen menos armas arrojadizas contra sus críticos, adversarios y meros defensores de la verdad. Se van quedando sin munición…

Solo les quedaba atacar a quienes nos interesamos por la paz y la verdad casi en general, y nos nombra: “algunas ONG españolas”. Acusa de haber querido influir en el tribunal de Arusha y ser los causantes de su retirada a Umoya y a la APDEH, ya que somos algunas de las organizaciones que solicitamos enviar un “amicus curiae” a la corte y nos fue rechazado sin motivo, somos dos de quienes pedimos entonces al tribunal que fuese coherente con los altos valores que representa. No más.

Es un honor que se nos reconozca el trabajo por parte del régimen ruandés, no sabíamos que el efecto de nuestros desvelos tenía tamaño alcance, y nos congratula el descubrimiento. Pero hemos de corregir al gobierno ruandés, no somos solamente tres organizaciones españolas, las comunicaciones formales al tribunal las firmábamos ocho organizaciones. Pero es más, no somos solo 8 ONG españolas, somos millones de personas, a nivel individual o involucradas en organizaciones, somos de todos los países del mundo quienes sentimos dolor por la terrible situación de muerte e indignidad que sufren los pueblos de los Grandes Lagos africanos y no podemos seguir mirando para otro lado. ¡Cada día somos más! Y si tras múltiples y rigurosas investigaciones todos los informes serios les acusan a ustedes como los responsables de tal situación ¿cómo vamos a quedarnos tan tranquilos en casa sin al menos interesarnos por el destino de la mujer que puede constituir hoy en día la única -o al menos la mejor disponible- solución pacífica a la situación de los Grandes Lagos?

Nos están amedrentando para que no sigamos aportando nuestro pequeño granito de arena en el camino a la paz y la restauración de la dignidad de los pueblos de los Grandes Lagos. Preferirían que mirásemos para otro lado, que es lo que lleva haciendo el mundo durante 20 años. Pero respondemos que no podemos hacerlo. Nos hemos unido irremediablemente a los ruandeses, congoleños, burundeses y ugandeses que guían esta lucha pacífica contra ustedes desde el exilio y pueden seguir contando con nosotros.

Sabemos, porque ellos nos lo han explicado bien, que “No habrá un Congo libre sin una Ruanda libre y no habrá una Ruanda libre sin un Congo libre”, como dijo BK Kumbi, al recoger el premio Victoire Ingabire de este año 2017.

Reunid@s en Madrid el 8 de abril de 2017.
Federación de Comités de Solidaridad con África Negra

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