Camerún: Refugiados centroafricanos ¿la crisis olvidada?

“No bajar la guardia”. Así es la llamada que hace Elizabeth Tchoungui. La periodista franco-camerunesa también es la administradora de “Acción contra el hambre” (ACF), una de las ONG internacionales que están actuando en el Este de Camerún con las poblaciones refugiadas centroafricanas. Afrik.com la ha acompañado en los campamentos de Mbilé y Lolo. Decenas de miles de refugiados centroafricanos viven allí sin ninguna perspectiva inmediata de poder regresar, mientras que los financiadores institucionales, principales proveedores de ayuda, se están retirando.

Afrik.com: Elizabeth Tchoungui, del 28 de febrero al 2 de marzo de 2017, se ha desplazado usted a los campamentos de refugiados situados en el Este de Camerún. ¿Cuál es la situación allí?

Elizabeth Tchoungui: Hemos salido de la fase de urgencia nutricional gracias al trabajo de los equipos de ACF y sus asociados. Pero actualmente estamos muy preocupados porque hemos constatado una retirada de los proveedores de fondos institucionales mientras que la crisis perdura. Los interlocutores con los que me he reunido, desde el jefe del poblado de Mbilé que acoge un emplazamiento donde viven más de 11.ooo refugiados, hasta el subprefecto de Kentzou, pasando por el presidente del comité de refugiados, todos me han hecho partícipe de su preocupación. Un único ejemplo, las raciones que reparte el PAM han sido divididas por dos. En estas condiciones, para nosotros, “Acción contra el hambre”, se está haciendo cada vez más difícil perpetuar nuestros programas aunque se inscriban en una perspectiva de desarrollo sostenible: autonomización de la población de refugiados, apoyo a la población huésped, todo ello con una perspectiva de redinamización del entramado económico local.

Afrik.com: ¿Durante cuánto tiempo seguirán funcionando esos campamentos? ¿Pueden los refugiados plantearse un próximo regreso a sus países?

Elizabeth Tchoungui: Actualmente hay 270.000 refugiados centroafricanos instalados en el Este de Camerún. Ayer me han informado de la llegada de nuevos refugiados a los lugares en los que estamos actuando cerca de Garoua Boulaï. Es muy probable que esas mujeres, esos hombres y esos niños no regresen a la República Centroafricana donde la seguridad sigue siendo precaria. Me he reunido con el alcalde de Kentzou (ciudad fronteriza de la RCA), Louis-Aimé Belikou. Su mensaje es claro: necesita apoyo porque es consciente de que los refugiados se van a quedar. El mayor reto para su comuna es poder sedentarizarlos: muchos refugiados eran ganaderos que han perdido sus rebaños. Deben empezar de cero. Es en lo que les estamos ayudando, sobre todo con formación en técnicas agrícolas. Pero nuestros programas están siendo amenazados por la falta de financiación.

Afrik.com: ¿Qué impacto tienen los programas ACF sobre la población huésped?

Elizabeth Tchoungui: Una cifra lo dice todo: la llegada masiva de refugiados centroafricanos en pocos meses ha supuesto un aumento poblacional del 20% en el Este. Imagínese el reto para las poblaciones locales, alguna de las cuales ya viven habitualmente en una situación muy precaria. Desde su llegada en 2014, “Acción contra el Hambre” ha tenido siempre en cuenta a la población huésped. Eso va desde la instalación de pozos en los poblados mediante perforación o captación de fuentes hasta el apoyo a la agricultura hortense.

Afirk.com: ¿Qué impacto tienen los programas ACF sobre los refugiados?

Elizabeth Tchoungui: Para nosotros, no están por un lado los lugareños y por otro los refugiados. La cohesión social es a la vez uno de nuestros objetivos y la condición sine qua non para la eficacia de nuestros programas. En el poblado de Mbilé, donde viven 11.000 refugiados, he podido seguir las diferentes etapas de un programa que apunta a las dos poblaciones.

El objetivo es construir fogones mejorados, que funcionen con briquetas de serrín. Las mujeres refugiadas que fabrican los fogones y las briquetas son retribuidas, las poblaciones locales se beneficiarán de esos fogones, las devastadoras talas de bosques se reducirán, los alimentos se cocinarán más rápido con esos fogones, por lo que sus usuarias ahorrarán mucho tiempo. ¡Todos salen ganando!

Afrik.com: ¿Qué ha sido lo que más le ha marcado?

Elizabeth Tchoungui: La generosidad de la población local que ha acogido a los refugiados aun viviendo ellos con lo justo. Esa cohabitación que de forma global se desarrolla sin encontronazos. Los matrimonios “mixtos” que se celebran con regularidad.

Afirk.com: ¿Qué cree usted que es posible hacer para mejorar las condiciones de vida de los habitantes de esos campamentos?

Elizabeth Tchoungui: Es indispensable que la financiación institucional reinyecte fondos para garantizar la continuidad del apoyo a las poblaciones. El sub-prefecto de Kentzou, Émile Belibi, me ha contado que recientemente el centro de salud ha tenido que hacer frente a la baja de 20 miembros del personal a sueldo de una ONG. Imagínese el impacto sobre el acceso a los cuidados sanitarios para la población.

Afrik.com: Se contabilizan muchos más campamentos en Camerún o en otras partes de África. ¿Hay más desplazados sobre el continente?

Elizabeth Tchoungui: África es el continente que cuenta con más desplazados en el mundo. Tan sólo en la región del lago Chad, son 2,6 millones. Esta región donde “Acción contra el hambre” refuerza sus actuaciones ha sido calificada por la ONU como “la mayor crisis del continente africano”.

Afrik.com: ¿Cómo valora usted el trabajo sobre el terreno de los equipos de ACF?

Elizabeth Tchoungui: ACF es reconocida internacionalmente por la profesionalidad de sus equipos. Dos puntos en concreto me han marcado durante este viaje: la calidad de su relación con las autoridades locales, administrativas o tradicionales. Su capacidad para explicar a la población los proyectos que estamos llevando a cabo. Es indispensable para el éxito de nuestras acciones. En segundo lugar, la motivación intacta, a pesar de las difíciles condiciones logísticas. Nuestra base en Batouri está como poco a 2,5 horas de carretera de nuestras zonas de actuación. ¡Y qué carretera! Y sin embargo nuestros equipos hacen el recorrido todos los días. De verdad, me quito el sombrero.

Afrik.com: ¿Cuál es su impresión personal al término de esta visita?

Elizabeth Tchoungui: Me ha impresionado la resiliencia de la población de refugiados. Oír, en este bosque de chozas de hojas de palmera, de tiendas de lona, cantar a las mujeres mientras trabajan moldeando los fogones mejorados, capaces de semejante energía a pesar de lo que están pasando. En situaciones de crisis, las mujeres son siempre las primeras víctimas. A título personal, me ha chocado el elevado número de madres muy jóvenes, algunas de apenas 13 años…

Afrik.com: ¿Tiene usted pensado regresar sobre el terreno para dar testimonio y a conocer esas situaciones?

Elizabeth Tchoungui: Actualmente estamos presenciando una multiplicación de las urgencias humanitarias a lo largo y ancho del mundo. La respuesta a las urgencias alimentarias y sanitarias es evidentemente la primera etapa y es lo que hemos hecho en primer lugar en el Este de Camerún con los refugiados centroafricanos. Pero esta segunda fase de transición que estamos actualmente realizando, la de autonomización mediante actividades que generen ingresos, es igual de importante. Sin embargo, está siendo amenazada por la drástica reducción de fondos. A día de hoy nos estamos arriesgando a una vuelta atrás. Si nuestra llamada no es escuchada, regresaré sobre el terreno: no quiero que la crisis centroafricana se convierta en una crisis olvidada.

Por Emmanuel Batamag

Fuente: Afrik.com, Cameroun: «réfugiés centrafricains, la crise oubliée?», publicado el 9 de marzo de 2017.

Traducida para UMOYA por Juan Carlos Figueira Iglesias.

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