Congo: el partido de Kabila, títere de su pantomima política

La Mayoría Presidencial (MP): el títere de la pantomima política de Kabila

La reflexi√≥n que se presenta a continuaci√≥n tiene como objetivo hacer entrar en raz√≥n a los miembros de la Mayor√≠a Presidencial que siguen apoyando a Joseph Kabila. Este an√°lisis pretende demostrar con datos objetivos que la MP ya no es el marco pol√≠tico adecuado para permitir que Kabila contin√ļe en el poder tras el cambio pol√≠tico del 19 de diciembre de 2016 ni para consolidar su legitimidad. Adem√°s, este art√≠culo invita a que la MP extraiga conclusiones objetivas de esta realidad y que act√ļe teniendo en consideraci√≥n la futura situaci√≥n post-Kabila. Su futuro pol√≠tico individual y colectivo est√° en juego.

La AMP y la MP: simples plataformas electoralistas en beneficio de Kabila

El diccionario Larousse define ‚Äúelectoralismo‚ÄĚ como un sustantivo peyorativo: ‚Äúactitud de un pol√≠tico o de un partido que determina sus posiciones y su programa en funci√≥n de los beneficios electorales estimados‚ÄĚ.

Cuando lleg√≥ al poder tras el golpe de Estado que sigui√≥ al asesinato de su predecesor, las agrupaciones pol√≠ticas y diplom√°ticas que rodeaban a Joseph Kabila le persuadieron para crear una gran plataforma electoral llamada AMP (Alianza para la Mayor√≠a Presidencial). Se trataba de una agrupaci√≥n pol√≠tica formada con el objetivo de dar la victoria al candidato Joseph Kabila en las elecciones presidenciales y legislativas del 30 de junio de 2006 (la segunda vuelta de las presidenciales tuvo lugar el 29 de octubre) [1]. Varios partidos participaron en su creaci√≥n [2]. Con la victoria electoral obtenida en 2006 gracias al apoyo de la ‚Äúcomunidad internacional‚ÄĚ y de los Estados regionales, Joseph Kabila ten√≠a pr√°cticamente asegurada la presidencia hasta el a√Īo 2016 ante la falta de un adversario pol√≠tico, debido a que su principal rival en aquel momento, Jean-Pierre Bemba Gombo, fue declarado culpable ante la Corte Penal Internacional, y debido a la no alineaci√≥n de Etienne Tshisekedi. Tras estos acontecimientos, la AMP¬† decidi√≥ aumentar su base pol√≠tica con una coalici√≥n de gobierno que incluyera tambi√©n al PALU (Partido Lumumbista Unificado) de Antoine Gizenga y a la UDEMO (Uni√≥n de Dem√≥cratas Mobutistas) de Nzanga Mobutu.

Kabila, Nzanga, Gizenga.

Así pues, 27 partidos políticos, 13 figuras políticas independientes y algunas agrupaciones [3] firmaron el 5 de abril de 2011 en Kinshasa la carta de la Mayoría presidencial (MP) como sucesora de la AMP, cuya misión se limitaba a conseguir la victoria del candidato Kabila en 2006. Una vez cumplida la misión, había que afrontar las elecciones de 2011 y enfrentarse al hombre más popular de la RDC, Etienne Tshisekedi. Un desafío casi imposible que precisaba de una remodelación del panorama político que rodeaba a Joseph Kabila. Por esto, comenzó a urgir la creación de una plataforma electoral mayor que la AMP para unas elecciones presidenciales a una vuelta, sinónimo de doble o nada para Kabila.

Encontramos as√≠ una explicaci√≥n que justifica la creaci√≥n de la Mayor√≠a Presidencial (MP): ‚Äúla m√°quina electoral de Joseph Kabila ya est√° constituida y lista para entrar en campa√Īa en cuanto sea posible. (‚Ķ) Principalmente, est√° formada por grupos pol√≠ticos, figuras pol√≠ticas independientes y agrupaciones asociadas signatarias de la carta de la Alianza para la Mayor√≠a Presidencial‚ÄĚ [4].

En respuesta a la ‚Äúmoci√≥n de confirmaci√≥n de confianza a la autoridad moral‚ÄĚ es decir, a Joseph Kabila, el senador Yerodia Absoulae Ndombasi cit√≥ al presidente y declar√≥ que ‚Äútodos los √©xitos cosechados desde 2006 han sido posibles gracias a los esfuerzos de todos los miembros de la Alianza de la Mayor√≠a Presidencial y de sus aliados‚ÄĚ. Despu√©s de felicitar a toda su familia pol√≠tica por su ‚Äúgran disciplina a pesar de los vientos en contra que casi han hecho tambalear‚ÄĚ su plataforma, Joseph Kabila tambi√©n proclama la ‚Äúexperiencia adquirida desde 2006 gracias a la buena gobernanza, la democracia, el patriotismo y la √©tica republicana‚ÄĚ. ‚ÄúTenemos por delante un nuevo desaf√≠o que nos exige a√ļn m√°s esfuerzos. S√© que, si cuento con ustedes, no me decepcionar√°n‚ÄĚ afirm√≥ el presidente Joseph Kabila [5].

En 2006, tal y como record√≥ el Secretario ejecutivo adjunto Koyagialo Ngbase te Gerengo, la Alianza para la Mayor√≠a presidencial (AMP) actu√≥ para conseguir el poder del Estado. ‚ÄúHemos ganado, contra viento y marea, las elecciones presidenciales y la mayor√≠a parlamentaria‚ÄĚ declaraba feliz por los resultados. ‚ÄúPero hemos podido comprobar que existen lagunas. Hay votantes que han pedido una reestructuraci√≥n de la AMP‚ÄĚ [6]. Lambert Mende Omalanga, el ministro de Comunicaci√≥n y Medios de Comunicaci√≥n, afirm√≥ que uno de los ocho objetivos de la nueva plataforma ser√° ‚Äúconstituir un movimiento fuerte, competitivo y coherente, capaz de afrontar la nueva situaci√≥n pol√≠tica del pa√≠s‚ÄĚ. [7]

A diferencia de las declaraciones de intenciones y palabrer√≠a con las que adornaban sus objetivos, la raz√≥n de la existencia de la AMP y la MP no era otra que asegurar a toda costa [8] la presidencia de Joseph Kabila durante el per√≠odo 2006-2011. Hay que tener en cuenta que Kabila extendi√≥ esta plataforma al √°mbito militar a trav√©s de una alianza con el CNDP (Congreso Nacional de la Defensa del Pueblo), origen del M23. De hecho, seg√ļn un informe de Naciones Unidas publicado a finales de diciembre de 2012, miembros del CDNP, un grupo armado dominado por los tutsis y estrechamente vinculado a Ruanda, se habr√≠an asegurado los puestos m√°s altos de las FARDC (Fuerzas Armadas de la Rep√ļblica Democr√°tica del Congo) a cambio del apoyo a una candidatura victoriosa del presidente en funciones, Joseph Kabila. En cuanto a las elecciones presidenciales y parlamentarias del 28 de noviembre de 2012, esta milicia habr√≠a tomado parte e intentado influir en los resultados [9].

Después de 2016, la MP perderá su utilidad porque, en caso de elecciones, Kabila debería necesariamente dejar de ser candidato.

Como puede observarse, tanto en 2006 como en 2011, el objetivo principal de la creaci√≥n de ambas plataformas fue exclusivamente electoral, personalizado en beneficio de Joseph Kabila. No se trataba en absoluto de una plataforma ideol√≥gica que perdurar√≠a despu√©s de su mandato. El presidente no ten√≠a ning√ļn plan de futuro para el pa√≠s que gobierna ni el m√≠nimo deseo de abandonar el poder y perpetuar su acci√≥n a trav√©s de sus sucesores. Su falta de liderazgo hace que aquellos que le rodean tan solo lo hagan de manera oportunista. Prueba de ello es que, en 2006, Kabila puso fin de manera unilateral a la MP, aunque sigui√≥ con los mismos objetivos de √©sta para crear la AMP en una estrategia autocr√°tica con el fin de conservar el poder. Al igual que Mobutu, Joseph Kabila no contempla el futuro de la RDC sin √©l, al menos mientras siga vivo.

Por tanto, seg√ļn el analista jur√≠dico y crimin√≥logo Jean-Bosco Kongolo, no es de¬† extra√Īar que, ‚Äúal igual que el MPR [Movimiento Popular de la Revoluci√≥n, partido √ļnico de Mobutu], este partido, el PPRD [Partido del Pueblo para la Reconstrucci√≥n y la Democracia, primer partido fundado por Kabila] (MP), sea simplemente una amalgama de personas destacadas con trayectorias tan diferentes como divergentes, sin ideales comunes, con ambiciones a menudo enfrentadas y, sobre todo, sin ning√ļn factor hist√≥rico que pueda relacionarlos objetivamente, salvo la sumisi√≥n a la tutela de Joseph Kabila, que reparte puestos en el gobierno. Sin apenas conocimiento sobre las combinaciones pol√≠ticas del r√©gimen precedente y preocupado √ļnicamente por su supervivencia pol√≠tica y por el aburguesamiento de su familia biol√≥gica, el presidente se ha dejado guiar por sus asesores. Estos le han recomendado multiplicar hasta el infinito el n√ļmero de partidos pol√≠ticos que reagrupar, como en tiempos del difunto Movimiento Presidencial, bajo una gran plataforma llamada AMP en un principio, para luego convertirse en MP. Despu√©s del impulso del PPRD, la Mayor√≠a Presidencial se constituye como algo m√°s aritm√©tico que sociol√≥gico o ideol√≥gico. Basta con echar un vistazo a la lista de formaciones pol√≠ticas que la componen para convencerse de ello. Hay de todo menos unidad de objetivos y de proyectos sociales. [10]‚ÄĚ

Ahora que Kabila ha alcanzado sus l√≠mites constitucionales en las elecciones a trav√©s del art√≠culo 220 de la Constituci√≥n, por el paso de la AMP a la MP, esta √ļltima se ha convertido en algo obsoleto, seg√ļn su parecer y su estrategia pol√≠tica. Necesita una nueva t√°ctica, adaptada al contexto pol√≠tico actual de cambio, que le permita mantenerse en el poder en caso de que no se convoquen elecciones. Esta f√≥rmula se encontr√≥, en un principio, en el Acuerdo de la Ciudad de la OUA [Complejo construido en los a√Īos 80 en Kinshasa por los estados miembros de la OUA, ahora es llamado Cit√© de l’Union Africaine], que cont√≥ con la complicidad de Eden Kodjo y de la camarilla de la oposici√≥n signataria del acuerdo. Adem√°s, las negociaciones sobre el mismo han demostrado la inutilidad de la MP. Ni Aubin Minaku, secretario general y coordinador de la MP, ni Henri Mova Sakanyi, secretario general del PPRD, han desempe√Īado un papel central en dichas negociaciones puesto que no pod√≠an proporcionar ning√ļn beneficio pol√≠tico para favorecer a Kabila en el cambio. Estas pruebas deber√≠an lograr que los miembros de la MP entren en raz√≥n y comprendan que no son necesarios en la estrategia actual de Kabila.

Kabila no puede permanecer más, busca una nueva mayoría popular para alargar su permanencia. Y si eso no funciona, jugará la carta de la familia

La investigaci√≥n llevada a cabo por Bloomberg, que pone de manifiesto el poder de la familia de Joseph Kabila en la econom√≠a congole√Īa, demuestra que ser√° extremadamente dif√≠cil que Kabila considere la posibilidad de renunciar al poder, por temor a acciones judiciales por corrupci√≥n y utilizaci√≥n indebida de bienes sociales y del Estado. A esto habr√≠a que a√Īadir las alegaciones relacionadas con su participaci√≥n en los cr√≠menes de guerra y contra los derechos humanos como consecuencia de su responsabilidad directa e indirecta en ciertas matanzas y masacres, y de sus conspiraciones contra los jefes de Estado de pa√≠ses enemigos del Congo.

Por otra parte, si Joseph Kabila insiste en quedarse en el poder a cualquier precio y en llevar a cabo una l√≥gica kamikaze, tambi√©n se debe a que el desaf√≠o es mucho menor para √©l que para sus patrocinadores regionales, que fueron quienes le colocaron a la cabeza de la RDC. √Čstos son completamente conscientes de que la ca√≠da de Kabila podr√≠a augurar una nueva era de recomposici√≥n del liderazgo regional, que traer√≠a consigo fatales consecuencias para ellos.

Por tanto, todo parece indicar que Kabila optaría más bien por una sucesión familiar. Esta hipótesis puede confirmarse a través de dos hechos.

Jean-Claude Kyungu Kabila, hermano menor de Joseph Kabila, desconocido para el p√ļblico, ha creado un nuevo partido pol√≠tico, UPCE.

En primer lugar, en una entrevista acordada por Zo√© Kabila a Jeune Afrique el 26 de septiembre de 2016, el hermano de Joseph declaraba que ‚Äúlos Kabila no est√°n dispuestos a confiar el poder a cualquiera‚ÄĚ. A continuaci√≥n, precis√≥: ‚ÄúNuestro padre derram√≥ su propia sangre por este pa√≠s. Cuando √©ramos peque√Īos, siempre nos dec√≠a que nosotros ser√≠amos los que reconstruir√≠amos la Rep√ļblica Democr√°tica del Congo‚ÄĚ [11].

Posteriormente, un art√≠culo de Muriel Devey Malu-Mal, tambi√©n revela bastante sobre las intenciones ocultas de la familia Kabila: ‚ÄúLa recomposici√≥n no perdonar√° a toda la clase pol√≠tica en su conjunto. En cuanto a la Mayor√≠a Presidencial, cada vez m√°s contradicciones salen a la luz. El √ļltimo motivo de controversia fue la salida oficial, el pasado 4 de enero, de la Uni√≥n del Pueblo Congole√Īo Comprometido (UPCE), creada por Jean-Claude Kabile Kyungu, hermano menor de Joseph Kabila. Es una noticia que ha hecho rechinar los dientes a ciertos miembros del Partido del Pueblo para la Reconstrucci√≥n y la Democracia (PPRD). En cuanto a esto, surgen inevitablemente ciertos interrogantes: ¬ŅQui√©n ser√° el sucesor de Kabila? ¬ŅSu hermano Zo√©? En ese caso, ¬Ņqu√© hay de las figuras del PPRD que podr√≠an tomar el relevo? ¬ŅNo existe ning√ļn riesgo de movimiento de militantes del PPRD al UPCE ni del acaparamiento de los recursos financieros disponibles por este √ļltimo en detrimento del PPRD? Y el problema constante: ¬ŅPara qu√© ha servido el PPRD, que permiti√≥ la elecci√≥n de Kabila en 2006 y en 2011? Si se confirma el posicionamiento de la familia Kabila como dinast√≠a, no podr√≠a descartarse el surgimiento de una nueva disidencia en el seno de la Mayor√≠a Presidencial. Podr√≠an producirse muchas recomposiciones pol√≠ticas que perjudicar√≠an al proceso democr√°tico‚ÄĚ [12].

Kabila sabe que perderá todo su poder si opta por un escenario Putin-Medvédev

La prensa y los analistas congole√Īos especulan mucho sobre la identidad del posible sucesor de Kabila; entre los nombres m√°s repetidos figuran el de Aubin Minaku Ndjala Ndjoko, presidente de la Asamblea Nacional, y el de Augustin Matata Ponyo, antiguo primer ministro. Joseph Kabila sabe perfectamente que, al apartarse, se arriesga a no volver al poder. En realidad, Rusia no es como el Congo por varias razones ya presentadas en un an√°lisis previo titulado, ‚Äú¬ŅPor qu√© Kabila no elegir√° un sucesor procedente del seno de su Mayor√≠a Presidencial para sucederle en 2016?‚ÄĚ [13]:

1.- Los pol√≠ticos congole√Īos son conocidos por su flagrante falta de lealtad y de constancia pol√≠tica.

La elecci√≥n de Medvedev por parte de Putin est√° justificada debido a la arraigada lealtad que demuestra Medvedev hacia su jefe. Sin embargo, esto no funciona as√≠ en √Āfrica y menos a√ļn en la RDC, donde la lealtad no es m√°s que circunstancial, temporal y, sobre todo, oportunista.

2.- No existe una cultura del respeto hacia el ‚Äúcontrato‚ÄĚ entre los pol√≠ticos congole√Īos.

Otro elemento caracter√≠stico de la solidez de la f√≥rmula original ‚ÄúPutin-Medvedev‚ÄĚ es el sentido del respeto hacia el contrato. Se trata de una pr√°ctica arraigada en las culturas euroasi√°ticas, las cuales se basan en el respeto de las reglas del derecho positivo. Sin embargo, en √Āfrica, y m√°s particularmente en la RDC, los actores pol√≠ticos forman parte de una relaci√≥n contradictoria entre extranjer√≠a cultural y sus propios derechos. Esto se debe a la ausencia, en sus pr√°cticas cotidianas, de la integraci√≥n del derecho positivo heredado de la colonizaci√≥n. Lo que hacen es desarrollar alianzas circunstanciales oportunistas.

3.- La percepci√≥n antropol√≥gica del ‚Äúl√≠der‚ÄĚ y la personificaci√≥n de la autoridad en las sociedades africanas.

Aunque decida elegir un sucesor, Kabila se encuentra una vez m√°s en la mejor posici√≥n tras haber aprendido de su propia experiencia: la de un peque√Īo y joven presidente, surgido de la nada, temeroso, poco seguro de s√≠ mismo y elegido por su falta de carisma y liderazgo, que terminar√° siendo un aut√≥crata arrogante. Pronto comprendi√≥ que en √Āfrica el pueblo no respeta m√°s que al l√≠der oficial. Esto va arraigado a la concepci√≥n que tienen los africanos del l√≠der pol√≠tico, cuya singularidad y posici√≥n en la sociedad est√°n reconocidas, y, por lo tanto, se le considera normalmente un rey sagrado, intocable. Como subraya el profesor Ngoma Binda, el poder del l√≠der africano es, por lo general, divino por decreto (proviene de Dios), un ser sagrado al que no se puede interrogar ni rebatir sin cometer un delito de lesa majestad [14]. El fen√≥meno de sistem√°tica sacralizaci√≥n de la autoridad por parte del pueblo, incentivada por las demostraciones de culto hacia la figura presidencial en √Āfrica, hace que la persona que recibe el nombre de presidente, lo quiera o no, est√© legitimada por la reacci√≥n subconsciente del pueblo al respecto, incluso si el l√≠der carece de cualquier aptitud de liderazgo positivo. As√≠, Joseph Kabila ser√≠a el prototipo de l√≠der creado desde cero que termina convirti√©ndose en el rais, la ‚Äúautoridad moral‚ÄĚ ante la que todos se inclinan, debido a la costumbre m√≠tica presente en las sociedades africanas que sacralizan al l√≠der. La figura del l√≠der en √Āfrica, puesto que es sagrada, no elige a un sucesor. Lo hemos visto con Etienne Tshisekedi a la cabeza del UDPS.

Bas√°ndose en esta experiencia, Kabila no se permitir√≠a jam√°s elegir un sucesor con el que no comparta afinidad biol√≥gica o √©tnica, por las razones mencionadas previamente. Adem√°s, durante una reuni√≥n de la Mayor√≠a Presidencial (MP) en Kingakati, el 22 de marzo de 2015, Kabila se limit√≥ simplemente a injuriar, con arrogancia y desprecio, a los oportunistas de la MP, los que desde 2006 le han servido de trampol√≠n; estas fueron sus palabras: ‚ÄúPrefiero evolucionar con aquellos que me son sinceros que con los que son unos par√°sitos‚ÄĚ. Por tanto, la Mayor√≠a Presidencial no debe hacerse ilusiones acerca del futuro de Joseph Kabila, pues seguramente no tendr√° un papel central en √©l m√°s que el de caja de resonancia.

La caída de Kabila parece inevitable a pesar de las apariencias de poder.

El fracaso del Acuerdo de la [cit√© de l’]OUA es una se√Īal de que el r√©gimen de Kabila sigue agonizando y no aguantar√° mucho tiempo, a pesar de su aparente retirada y la lealtad, parcial y temporal, de una parte del ej√©rcito y de los servicios de seguridad. Se trata de un r√©gimen que tiene los d√≠as contados.

Un diplom√°tico africano que trabaja en la RDC me confesaba, bas√°ndose en fuentes de informaci√≥n congole√Īas, que la ca√≠da del r√©gimen de Kabila es casi inevitable. Solo falta saber cu√°ndo se producir√°. Para otro diplom√°tico occidental, si Kabila ha sobrevivido al 19 de diciembre de 2016, no es porque haya sido m√°s fuerte, sino porque la oposici√≥n se ha mostrado m√°s d√©bil que √©l. ‚ÄúEs la historia de un d√©bil que se ha aprovechado de uno m√°s d√©bil que √©l, todo ello siendo consciente de que es muy vulnerable‚ÄĚ. Para este √ļltimo, son varios los elementos que podr√≠an precipitar la ca√≠da del r√©gimen de Kabila a lo largo de 2017: la intensificaci√≥n de la presi√≥n internacional alrededor de Kabila, sus colaboradores pr√≥ximos y su familia biol√≥gica; la incertidumbre acerca del futuro pol√≠tico de la mayor√≠a de los colaboradores que dudan cada vez m√°s de la voluntad de Kabila para ceder el poder a un sucesor pol√≠tico; la cristalizaci√≥n de la crisis pol√≠tica con la oposici√≥n; la crisis socioecon√≥mica que no dejar√° de aumentar el descontento de la poblaci√≥n, en especial entre las l√≠neas de grupos armados; las divisiones en el seno de su cuerpo de seguridad; y el abandono a Kabila por parte de algunos de los aliados regionales m√°s influyentes.

A diferencia de lo que anticipaban algunos medios kabilistas que celebraron el fallecimiento de Etienne Tshisekedi, su desaparici√≥n podr√≠a constituir m√°s bien un elemento catalizador de la ca√≠da de Kabila. De hecho, Tshisekedi, a pesar de su car√°cter impetuoso, a menudo actu√≥ como mediador tranquilizando a la poblaci√≥n tras las elecciones de 2011 y de diciembre de 2016. El r√©gimen de Kabila se vio totalmente beneficiado porque ve√≠a al pol√≠tico congole√Īo como un toro al que pod√≠a manejar f√°cilmente por los cuernos cada vez que gru√Ī√≠a. Sin embargo, su desaparici√≥n corre el riesgo de ser perjudicial para Kabila, teniendo en cuenta que todo el mundo aguardaba su orden de ir a ‚Äúcazar a Kabila‚ÄĚ. Por este motivo, desempe√Īaba indirectamente un papel importante como autoridad moral a la que todos escuchaban. Ahora bien, el legado de Tshisekedi para los j√≥venes es ‚ÄúTomad las riendas‚ÄĚ. De esta forma, en su ausencia, estos j√≥venes y esta poblaci√≥n en ruptura con el poder y a los que ya nadie puede frenar, est√°n dispuestos, si el bloqueo pol√≠tico contin√ļa, a actuar como sea necesario para hacerse cargo de la situaci√≥n conforme al art√≠culo 64 de la Constituci√≥n. Para esta poblaci√≥n, la mayor√≠a j√≥venes, el hecho de que Kabila contin√ļe en el poder no augura ninguna esperanza para su futuro en cuanto a la mejora de sus condiciones de vida. La oposici√≥n de la poblaci√≥n al r√©gimen de Kabila comienza en el plano socioecon√≥mico.

Por este motivo, no debería desestimarse una conspiración por parte de los militares y los políticos hambrientos por culpa del régimen, aunque desarmados por temor al motín; pero también debería contar sobre todo con los insurrectos y simpatizantes del movimiento político-cultural Bundu dia Kongo, que ya ocupan la capital poblada principalmente por los bakongo. Se trata de una hipótesis verosímil que reduce más el margen de maniobra de Kabila, impopular e ilegítimo, a diferencia de lo que se podría creer.

Conclusión: La Mayoría Presidencial debe pensar ahora en escoger su propio sucesor y decir no a la permanencia de Kabila.

Los ejecutivos de la MP deben posicionarse ahora o nunca. No es necesario ser un analista para afirmar que, en caso de una salida forzada del poder de Kabila, los miembros de la MP corren el riesgo de que se les aplique la jurisprudencia de Burkina Faso, que prohib√≠a a todos los antiguos ‚Äúdignatarios‚ÄĚ del r√©gimen del presidente Blaise Compaor√© participar en las campa√Īas electorales. Tambi√©n se arriesgan a sufrir la misma suerte que los mobutistas durante la toma de poder de Laurent-D√©sir√© Kabila, pero esta vez con mayor severidad. Por estos motivos, deber√≠an pens√°rselo dos veces.

Es evidente que el diálogo inclusivo ya está dividiendo a la MP debido a la disminución de la cuota del presupuesto reservado a ésta para satisfacer el deseo de los kabilistas. Además, con las declaraciones que sacan a la luz el recurso de referéndum, está cada vez más claro que Kabila, apoyado por el servicio de seguridad de Kalev Mutond, apuesta por un tercer mandato mediante la modificación de la Constitución. Se trata de una apuesta arriesgada con la que puede indignar a personas tan próximas como Minaku, presidente de la Asamblea General, y el primer ministro Matata. Pero con esta estrategia de empeoramiento, tal y como se ha demostrado previamente, corre el riesgo de actuar en contra de su mayoría. Esto puede hacer que sufra las consecuencias de una caída brutal y que acabe perdiendo todo.

Recomendamos a los miembros de la MP que cojan el toro por los cuernos, porque seguir apoyando a Kabila inconscientemente no les augura ning√ļn futuro prometedor a medio plazo. Tienen que elegir un buen momento para reaccionar. ¬ŅPor qu√© no intentar buscar un candidato consensual diferente a Kabila, ahora que √©ste ya no tiene v√≠a de escape? Adem√°s, la regi√≥n ya no crece, seg√ļn revel√≥ un embajador occidental; ni Angola ni la Rep√ļblica del Congo ni Uganda. El presidente de Angola, Jos√© Eduardo dos Santos, le habr√≠a pedido firmemente a Kabila que siguiese en el poder un a√Īo m√°s, hasta diciembre de 2017 como m√°ximo. Para este diplom√°tico, estamos siendo testigos de la decadencia en el seno de la MP, donde la atm√≥sfera de miedo predomina con el resurgimiento de la posibilidad de un refer√©ndum. Al mismo tiempo, una corriente mayoritaria est√° a favor de las primarias para designar a un sucesor que podr√≠a relevar leg√≠timamente a Kabila y evitar as√≠ la ley de la sanci√≥n popular, en el caso de que se produjese un giro en los acontecimientos de aqu√≠ a entonces.

En el momento en el que el barco de Kabila comience a zozobrar, los ejecutivos de la Mayor√≠a Presidencial, de cara al destino del Congo, ser√°n capaces de afirmar que la naci√≥n congole√Īa y la preservaci√≥n de sus instituciones son m√°s importantes que la absurda sumisi√≥n a Kabila, quien ya no puede garantizarles su futuro. Estamos convencidos de que, m√°s all√° de temerarios como Kin-Kiey, Mende, She Okitundu, Shadari, Atundu, Boshab y Kikaya, entre otros, en la MP a√ļn quedan patriotas capaces de primar el inter√©s nacional de la RDC e imitar el ejemplo del G7. La principal tarea a la que se enfrenta hoy en d√≠a la MP es la de frenar a Joseph Kabila: le ha llegado su hora. Lo demuestran numerosos movimientos de transferencias il√≠citas de fondos p√ļblicos de la RDC hacia algunos pa√≠ses de Europa y √Āfrica, llevados a cabo por sus allegados tras su blanqueo y confirmados por los servicios occidentales.

‚ÄúEn lo referido a la cuesti√≥n de Joseph Kabila, la MP representa una rana que se queda dormida en un recipiente de agua que est√° comenzando a hervir, sin que √©sta se d√© cuenta‚ÄĚ, me aseguraba un pol√≠tico europeo cercano a la casa presidencial. A buen entendedor‚Ķ

Por Jean-Jacques Wondo Omanyundu

REFERENCIAS

[1] https://fr.wikipedia.org/wiki/Alliance_pour_la_majorit%C3%A9_pr%C3%A9sidentielle.

[2] El Partido de la Alianza Nacional por la Unidad (PANU), el Partido del Pueblo para la Reconstrucci√≥n y la Democracia (PPRD), la Alianza por la Renovaci√≥n del Congo (ARC) de Olivier Kamitatu, la Uni√≥n de los Nacionalistas Federalistas del Congo (UNAFEC) de Gabriel Kyungu Wa Kumwanza, la Convenci√≥n de los Congole√Īos Unidos (CCU) de Lambert Mende Omalanga, el Movimiento Social por la Renovaci√≥n (MSR) de Pierre Lumbi Okongo. Estaba presidida por Joseph Kabila y coordinada por Andr√©-Philippe Futa en el momento de su creaci√≥n.

[3] 27 partidos políticos, 13 figuras políticas y algunas agrupaciones firmaron ayer martes 5 de abril la carta de la Mayoría Presidencial (MP). Los 27 nuevos miembros de la MP son Pprd, Msr, Pdsc, Rcd/Kml, Unafec, Unadef, Panu, Ccu, Codeco, Dcf/Cofedec, Uprdj, Prl, Panadis, Scode, Uldc, Pa, Afdc, Ucn, Ucrj, Peco, Mtd, Crd, Adh, Mdd, Adeco, Udeco y Cdr.

[4] http://www.congoplanete.com/news/3201/joseph-kabila-majorite-presidentielle-alliance-mp-remplace-amp.jsp.

[5] Ibíd.

[6] Ibíd.

[7] Ibíd.

[8] Au moyen des fraudes électorales, révision de la Constitution et corruption à grande échelle [Revisión de la Constitución y de la corrupción a gran escala en medio del fraude electoral].

[9]  https://desc-wondo.org/fr/selon-lonu-les-officiers-du-cndp-ont-soutenu-lelection-de-kabila-en-2011/#sthash.0k5OehX5.dpuf.

[10] https://desc-wondo.org/fr/lopprtunisme-et-le-positionnement-empoisonnent-la-democratie-en-rd-congo-jb-kongolo/.

[11] http://www.jeuneafrique.com/mag/348870/politique/rd-congo-zoe-kabila-de-lombre-a-lumiere/.

[12] http://afrique.lepoint.fr/actualites/rd-congo-2017-a-l-epreuve-des-defis-socio-politiques-17-01-2017-2097817_2365.php.

[13] http://desc-wondo.org/fr/pourquoi-kabila-ne-choisira-t-il-pas-de-dauphin-au-sein-de-sa-majorite-jj-wondo/#sthash.G984O4E9.dpuf.

[14]¬†P. Ngoma Binda, D√©mocratie, Femme et Soci√©t√© civile en Afrique, L‚ÄôHarmattan, Paris, 2012, p.48. [Democracia, mujer y sociedad civil en √Āfrica].

Fuente: DESC-Wondo, La MP : Le dindon de la farce politique de Joseph Kabila ‚Äď JJ Wondo, publicado el 17 de febrero de 2017.

Traducido para Umoya por Laura de la Barrera Díaz, Edurne Gil Garayoa, Lorena Gómez Pérez y Sofía Lacasta Millera, de la Universidad de Salamanca.

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