RDC: matar jóvenes dispuestos al sacrificio supremo en Kananga y otros lugares

Matar en Kananga, en Beni, en Kimpese, en Kinshasa, en Tshimbulu y en otros lugares del Congo-Kinshasa, es para “la red de √©lite transnacional de depredaci√≥n” una manera de asfixiar toda reivindicaci√≥n de justicia social y de respeto de la vida. Suscribirlo es renunciar a los beneficios incre√≠bles que proporciona la guerra racista de depredaci√≥n y de baja intensidad que comenz√≥ en los a√Īos 90.

Es raro que las matanzas de los adeptos del jefe tradicional Kamwina Nsapu empujen a los que los comentan a volver a escuchar el discurso detonante de su lucha. Teniendo un problema permanente de memoria colectiva, algunos de nosotros nos limitamos a lo que vemos, a lo que pasa sobre el terreno actualmente, sin desplegar un esfuerzo para remontarse en el tiempo. Si pueden cuestionarse los m√©todos a los que estos “j√≥venes ni√Īos” recurren con sus armas f√°cticas, su lucha por la supervivencia merece ser cuestionada en profundidad.


Discursos movilizadores y acciones violentas

Al principio de esta lucha, hay un discurso movilizador fundado sobre algunos hechos. ¬ęKatshia bakulela, kuyi biebe mua kudia bimpe, kuyi biebe mua kulala ne kolota bimpe. Bakulela ne ukola, uya kusana mayi muitu; usela uya kusuna mayi muitu; amu nanku. Bubanji bonso bua ditunga mu bianza bia ba Rwandais, ba Ougandais, ne ba Burundais.¬Ľ (Desde que naciste, jam√°s has tenido la posibilidad de comer bien, de dormir bien y de tener bonitos sue√Īos. Desde tu nacimiento hasta la edad adulta, siempre vas a buscar agua lejos de tu casa en el bosque. Toda la riqueza del pa√≠s est√° acaparada por los ruandeses, los ugandeses y los burundeses.)

Comer bien, dormir bien, beber bien, cuidarse bien, enviar a sus ni√Īos a la escuela gracias a una buena justicia social, el respeto de la dignidad humana y de los derechos sociales, pol√≠ticos, econ√≥micos, espirituales y culturales de las ciudadanas y ciudadanos, evitando que “la red de √©lite transnacional de depredaci√≥n” no desv√≠e las tierras y las riquezas del pa√≠s para su solo provecho, tales son las reivindicaciones que varios movimientos patriotas y resistentes congole√Īos llevan a cabo y expresan de cuando en cuando a trav√©s de estrategias y m√©todos criticables.

Varios de estos movimientos llegan a escoger la violencia como modo de acci√≥n tras haber comprobado que “la red de √©lite” en cuesti√≥n s√≥lo comprende el lenguaje de la violencia. Al final, hay que darse cuenta de “la impotencia del poder”. En aquel momento, hay quienes aceptan la reconversi√≥n en partidos pol√≠ticos “mercenarios”, en milicias de la “red” o en simples ciudadanos. Hay otros que aceptan proseguir esta lucha estando dispuestos para el sacrificio supremo.

Asfixiar toda reivindicación de justicia social y de respeto de la vida

Matar en Kananga, en Beni, en Kimpese, en Kinshasa, en Tshimbulu y en otros lugares en el Congo-Kinshasa, es para “la red de √©lite transnacional de depredaci√≥n” un modo de asfixiar toda reivindicaci√≥n de justicia social y de respeto de la vida. Suscribirlo, es renunciar a los maravillosos beneficios que proporciona esta guerra racista de depredaci√≥n y de baja intensidad que comenz√≥ en los a√Īos 90.

Su modo operativo siembra el desconcierto en las cabezas de los y las congole√Īas. Ellos y ellas vienen a identificar a algunos de sus miembros con un gobierno del pa√≠s o con la oposici√≥n pol√≠tica. Esta enga√Īifa afecta al discurso y mantiene una idea falsa seg√ļn la cual el Congo-Kinshasa posee un gobierno y una oposici√≥n que puede ayudarlos a salir del precipicio sin fondo donde se encuentra actualmente. Un ex miliciano de esta “red” da testimonio en una entrevista en la que al final comenta que cree haber hecho la guerra para nada.

He aqu√≠ lo que dice: “Nuestro pa√≠s es complicado y a menudo los grupos rebeldes son pilotados por el gobierno, por los pol√≠ticos o por los pa√≠ses vecinos. Era el caso del movimiento que hab√≠a sido creado para permitir a algunos acceder a altos puestos en el ej√©rcito. Pero esto no me molestaba, porque se combat√≠a a los ruandeses y defend√≠amos nuestras tierras y nuestros pueblos. √Čramos alrededor de 1.400 hombres. Nos peleamos sobre esta colina que ves, all√≠ por encima de nuestro pueblo. Disparaban por todas partes. Viv√≠a en casa y sal√≠a a combatir cada ma√Īana. En los Ma√Į Ma√Į, nos sacrificamos por la naci√≥n. Este grupo ha terminado por ser disuelto y yo no hice nada durante un a√Īo. Encontr√© a la que iba a convertirse en la madre de mis hijos. Hemos podido vivir un poco.”

Implicado en esta guerra, este ex miliciano no parece identificado con todos los que manejan los hilos. Sin embargo, sabe, qui√©n pilota las rebeliones y por qu√© en el interior y en los pa√≠ses vecinos. Y le duele comprender que nombra ‚Äúgobierno” a una parte de la “red de √©lite de depredaci√≥n” que opera en la regi√≥n de los Grandes Lagos africanos tras la guerra del AFDL. Toca la cuesti√≥n de las tierras y de los pueblos que hay que defender. Malvenderlos a bajo precio permite a los miembros de esta “red” enriquecerse, construir casas, infiltrarse en las instituciones congole√Īas para debilitarlas.

Restaurar “la hoguera nocturna” en nuestras ciudades y pueblos

Los j√≥venes que han o√≠do y controlado el discurso movilizador de Kamwina Nsapu, en su propia lengua materna, son muy peligrosos para este r√©gimen. Se vuelven tan peligrosos como los Ma√Į Ma√Į antes de que su grupo pudiera disolverse. Comprenden que la cuesti√≥n del Congo-Kinshasa es (tambi√©n) la del enriquecimiento sin causa de una “red de depredaci√≥n” compuesta por una minor√≠a √≠nfima de compatriotas congole√Īos y africanos, de sus padrinos anglosajones y\o asi√°ticos en detrimento del n√ļmero m√°s grande; el 1% se enriquece il√≠citamente a costa del 90% someti√©ndolos, embruteci√©ndolos y degrad√°ndolos.

Los j√≥venes adeptos de Kamwina Nsapu como los de Beni Lubero o de Kimpese que tienen un buen control de esta cuesti√≥n son peligrosos para “la red transnacional de √©lite de depredaci√≥n”. Son y corren peligro de seguir siendo los narradores de las apuestas de “la guerra por trozos” llevada contra los congole√Īos (√Īas) y varios compatriotas africanos de la regi√≥n de los Grandes Lagos. La escuela y la universidad han sido da√Īadas por esta “guerra por trozos”, estos j√≥venes instruidos por los jefes tradicionales alrededor del fuego corren el peligro de seguir siendo, ma√Īana, “las bibliotecas vivas” indispensables para el mantenimiento de una buena memoria colectiva. “La red” se organiza pues para exterminarlos. Son calificados peyorativamente de “milicias” por “los milicianos de la red transnacional de depredaci√≥n‚ÄĚ.

Estos j√≥venes dispuestos al sacrificio supremo vienen para recordar a nuestras memorias desfallecientes la importancia de restaurar “la hoguera nocturna” en nuestras ciudades y pueblos. “La hoguera nocturna” que sea el lugar donde los intelectuales org√°nicos y estructurantes discuten con las masas populares sobre las cuestiones ligadas a¬† “la guerra por trozos” llevada contra la regi√≥n de los Grandes Lagos y el Congo Kinshasa, sobre la necesidad de una organizaci√≥n b√°sica que toma en consideraci√≥n las necesidades primarias de las masas populares, sobre el perfil de los gobernantes que necesitar√° el Congo de ma√Īana, sobre “la impotencia del poder” y la importancia de la emergencia de una Nueva Conciencia, etc.

Por Jean-Pierre Mbelu

Fuente: INGETA, Tuer des jeunes prêts au sacrifice suprême à Kananga et ailleurs, 13 de febrero de 2017.

Traducido para Umoya por Mª Isabel Celada Quintana.

ComparteShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Esta entrada fue publicada en Actualidad, Articulos de opinión, Grandes Lagos, Noticias. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *