¡Los africanos viven en un continente propiedad de los europeos!

El sueño de los europeos es la transformación del continente en Sudáfrica o Kenia, donde una minoría blanca posee y controla la economía nacional, mientras los africanos desempeñan el papel de consumidores o sirvientes.

El tema resulta incómodo pero es necesario hablar de ello; de lo contrario, nos encontraremos con más líderes como Robert Mugabe, quien está haciendo un trabajo fantástico reescribiendo siglos de dominación y explotación de la población de Zimbabue por parte de la minoría blanca.

Hablemos de Sudáfrica, un país en el que la minoría blanca representa a menos de un 10% de la población pero posee más del 80% de las tierras y la economía sudafricanas, a pesar de no haber comprado dichas tierras.

En Sudáfrica, el 64% de los puestos directivos superiores están ocupados por blancos. El 90% de la directiva del Banco Central está compuesta por esta minoría blanca. El 90% de los medios de comunicación está en las manos de blancos, quienes controlan el contenido, promocionan a los blancos (los anuncios locales de Sudáfrica cuentan con una tasa de representación de los blancos de un 85%) mientras marginan y explotan a los africanos, con la excepción de los anuncios sobre alcohol, los cuales representan a los africanos en un 86%. Además, los no-africanos poseen, producen y dirigen el 97% de las películas de alcance general de Sudáfrica.

Un África sin los africanos es el sueño de la minoría blanca predatoria y supremacista.

Un informe reciente surgió para desafiar a la idea tan extendida de que occidente está donando dinero a África a través de las ayudas sin obtener nada a cambio. Este informe probó que África ha perdido hasta 1,4 billones de dólares en flujos financieros ilícitos a occidente entre 1980 y 2009. Esta cantidad es 233 veces los sesenta mil millones de dólares que supuestamente recibe África cada año de las ayudas extranjeras procedentes de occidente.

Los flujos financieros ilícitos comprenden las transferencias de dinero ganado a través de la corrupción, los sobornos, la evasión de impuestos, las actividades criminales y las transacciones que tienen que ver con el contrabando de bienes. Para terminar, el informe concluye que esos flujos financieros ilícitos crecen con rapidez y exceden por mucho la cantidad de dinero entrante en el continente, debilitando seriamente el desarrollo del mismo.

Seamos claros, estos flujos financieros ilícitos están orquestados por los mismos extranjeros que proclaman que vienen a ayudar a construir África. Estas son las mismas personas a quienes vemos y con las cuales nos reunimos todos los días en África. Puede que sean nuestros jefes, nuestros amigos o nuestros vecinos, pero eso no cambia la naturaleza de lo que son y lo que están haciendo.

Por supuesto, los subalternos ricos locales que ayudan a estos individuos obtuvieron sus mansiones y sus coches, pero África en su conjunto no tiene un futuro sostenible con ese modelo de desarrollo. ¡Esta situación no es diferente de la era colonial! Sin embargo, se dice de manera bonita que «África está en alza».

“Para saber quién manda sobre ti, simplemente averigua a quién no se te permite criticar”

«Las corporaciones multinacionales son los nuevos colonizadores de África» – escribió Lord Aikins Adusei.

60 años después de las ficticias declaraciones de independencia, África sigue bajo el control de los europeos expatriados, las empresas petroleras, las fuerzas militares, los bancos, etc. Algunos africanos, los subalternos ricos, creen que esto es bueno para África. Otros piensan que los africanos deben liberarse del colonialismo europeo y luchar por una titularidad más local.

La mayoría de los negros no están buscando el modo de poner fin a la supremacía blanca, sólo están intentando mejorar su posición dentro de la misma.

Hablemos de Kenia, un país que no estuvo bajo ningún sistema de apartheid como Sudáfrica, pero en el cual la mayoría de las corporaciones tienen directivas compuestas exclusivamente por extranjeros. La mayor parte de los activos económicos del país están en manos de una pequeña minoría blanca, ayudada por una horda de subalternos locales.

Un amigo keniano me contó la historia de fondo: «Tan solo es necesario leer sobre los orígenes y las actividades del London Rhodesia Group (Lonrho, por su acrónimo en inglés), el cual antes estaba dirigido por Tiny Rowland, para poder apreciar la gravedad de la situación en África. Lonrho perfeccionó el arte de adquirir activos valiosos y productivos por todo el continente haciendo regalos a líderes corruptos y engatusando a los ingenuos lugareños con acuerdos confusos y trampas».

«Uno de los mayores beneficiarios de este sistema fue el antiguo presidente Moi, quien entregó muchos de los mejores activos de los sectores agrícola y hospitalario del país a cambio de cuentas en las Islas Caimán y regalos para su séquito de psicópatas. Piensa en las grandes actividades económicas en África: minería, petróleo, agricultura, banca, telecomunicaciones… Y ahora piensa en las compañías que desarrollan dichas actividades: DeBeers, Anglo Ashanti, Shell, BP, Exxon, Barclays, Stanchart, Vodacom, Del Monte… ¿Lo captas?»

“Puede que no les gustes a los blancos, pero seguro que te utilizarán cuando convenga a sus propósitos”

«En el África Subsahariana hay grandes porciones de terreno que son propiedad de empresas agrícolas extranjeras, las cuales pagan impuestos bajos y se llevan los beneficios de vuelta a los países occidentales en forma de dividendos y comisiones por gestión. El único país que está haciendo las cosas de manera algo distinta es Nigeria. Un buen número de empresas nigerianas está compitiendo por la explotación de servicios petroleros en los nuevos campos descubiertos en el este y el centro de África. Además, estoy seguro de que todos conocemos a Aliko Dangote y su conglomerado de empresas, cuyo pilar es su gigante de la producción cementera», concluyó mi amigo.

Otro amigo keniano comentó: «No estoy seguro del motivo. Una pequeña parte de ello puede ser la mentalidad colonial: pensar que los extranjeros son mejores que los kenianos. Por otro lado, también están los intereses de las multinacionales que han invertido en las empresas que los extranjeros representan en estos territorios (es el caso de las subsidiarias de multinacionales como Safaricom, Barclays, Standard Chatered, etc.).»

«Mira a la Kenia moderna de hoy en día: los hijos de los jefes coloniales y sus colaboradores gobiernan ahora y que los millonarios mantengan el statu quo forma parte de su genética. Sus hijos van a las mejores escuelas, bien sea en Kenia o en el extranjero, todas dirigidas por blancos, ¡cómo podemos redimirnos!», agregó un tercer keniano.

Otro amigo trajo a colación el llamado «código blanco» de África, diciendo que «los blancos mantienen el código blanco. Únicamente alaban a los negros o se acercan a ellos cuando sirven a sus intereses». Estos salen en sus medios de comunicación, en sus conferencias, reciben sus premios, como el Nobel. Así es como sabes quiénes están trabajando en contra de los intereses del continente.

Quienes rechazan trabajar para ellos caen bajo la premisa de «o estás con nosotros, o estás contra nosotros».

Otra persona declaró, encolerizada por lo que está ocurriendo, que «estos blancos que emplean a los negros para hacer su trabajo sucio son más racistas que el Ku Klux Klan. Están en África. Saben perfectamente lo que están haciendo y cómo funciona el sistema del racismo».

Cada vez que este tema surge en nuestro debate, la gente me señala que hay muchos blancos que son buenas personas y que de verdad están trabajando para ayudar a África, lo cual es cierto.

Durante una conversación reciente, tuve que escribirle el siguiente mensaje a un amigo italiano que no cree que todos los blancos sean «¡el demonio con ojos azules!»:

«Hablar de ello resulta sin duda un tema incómodo para todas las partes involucradas. Se trata de que, cinco siglos después, si Europa quería de verdad ayudar a África, África debería estar en mejor forma. De manera general, a Europa únicamente le interesa la explotación de África. (Una vez más, esto es una afirmación general, pues hay muchos europeos que están interesados de verdad en construir relaciones sanas con los africanos). El problema reside en que estas personas no importan, lo que quiere decir que no tienen el poder ni el acceso a los recursos para hacer ningún cambio estructural ni sustancial. Tan sólo son individuos con buena fe o buenas intenciones, mientras que las élites occidentales y sus aparatos de poder están en contra de cualquier emancipación real de África».

Prefieren que África no se levante . Les es más fácil aprovecharse así.

«Las mismas naciones a las que estáis pidiendo ayuda no están interesadas en la recuperación de África o su renacimiento. Cuanto más se hunda África, mejor podrán chupar la sangre del continente y su población».

«La cuestión que planteamos es: qué pensarías si en Suiza todas las decisiones las tomaran los chinos y los activos más importantes del país estuvieran en manos de los rusos. Este es el motivo por el cual escribí que los africanos viven en un continente que es propiedad de los europeos. No es dependencia, sino colonización, porque es una situación en la cual los europeos usan la fuerza bruta militar para mantener a los líderes corruptos, aquellos que les ayudarán a explotar el continente. Los africanos son ahora huéspedes en su propia tierra.

De hecho, en este debate hay mucho más que decir de lo que se puede hablar en un correo. En conclusión, los africanos necesitan amigos como cualquier pueblo, pero su confianza tardará en volver tras cinco siglos de maquiavelismo europeo».

No tienes amigos. La ignorancia es tu maldición. ¡Sólo los paranoicos sobreviven!

Cuidado, no todas las personas que quieren ayudarte son tus amigos.

En un comentario de Facebook se podía leer: «Ahora todos los ritmos de tambor son sobre el alzamiento del vuelo de África, ¡crecimiento, crecimiento, crecimiento! África es el futuro. Los gobiernos africanos quieren atraer a los inversores y harán lo que sea necesario para lograrlo».

Sin embargo, un amigo contestó: «El crecimiento no es tan importante. Después de todo, la economía de la América del sur “creció” pero ¿se trató mejor a los esclavos negros como resultado?».

«La viabilidad de las naciones africanas no dependerá de unas grandes cifras de crecimiento (con esto me dirijo a los miembros del MBA de Harvard), sino de su justicia y su inclusión. El elemento moral en la nacionalidad es más importante que el económico. No os dejéis engañar por la narrativa de “Africa Rising” (Crecimiento de África). No es una cuestión de cuántos artículos puede escribir @HarvardBiz sobre “Africa Rising”, sino de si los africanos querrán seguir VIVIENDO en África en el futuro. Nuestra sociedad se encuentra en un declive final, y una sociedad nueva no va a emerger de hacer activismo, sino de aprender de errores pasados. Al renunciar a educar a la próxima generación, estamos entregando Nigeria a los extranjeros y a los hijos de la élite – ellos empuñarán AK 47’s», escribió Okwu Nwachinaemelu.

Al hilo de esto, otro comentario rezaba: «No hay nada de malo en hacer negocios con los europeos o los extranjeros, pero creo que necesitamos más asociaciones y menos monopolios/oligarquías».

Sí, el tema es muy delicado y emotivo, pero las emociones son necesarias para desencadenar las acciones. Mi objetivo es hacer que mis paisanos africanos entiendan que, a día de hoy, son meros huéspedes en su propio continente. Los europeos controlan todos los niveles de poder económico.

Despierta: no pintes las cadenas de oro, quítatelas.

Como resulta difícil quitarse las cadenas, puede que prefieras pintarlas de oro. El dolor no se irá con el nuevo color.

Steve Bantu Biko escribió: «Hombre negro, estás solo».

«En el antiguo imperio de Benín, los portugueses solían cambiar cajas de azúcar, vino blanco y sal por cientos de esclavos. Así sigue siendo en el presente, cuando las cooperativas petroleras multinacionales vienen y excavan con sus torres de perforación y le pagan al gobierno federal grandes sumas de dinero para que calle y mire hacia otro lado, mientras las comunidades locales sufren la polución ambiental causada por los vertidos de petróleo», comentó otro nigeriano.

Como Kwame Nkrumah nos advirtió: «El capitalismo no es sino el método de esclavización de los caballeros».

Por Mawuna Remarque KOUTONIN

Fuente: Blog del autor, Silicon Africa, Africans Live On A Continent Owned by Europeans!, publicado el 18 de septiembre de 2013.

Traducido para Umoya por Óscar Pérez Clemente.

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