Fidel Castro – Thomas Sankara, Cuba – Burkina, lazos todavía desconocidos

La muerte de Fidel Castro ha supuesto una fuerte emoción también en África. Si bien se conoce la decepción del Che que partió para reunir a los maquis en el Congo, y el compromiso de Cuba al lado de los países de la línea del Frente contra Sudáfrica [la del apartheid], los lazos con el revolucionario de Burkina Faso no se han evocado. Bien Merecen por tanto que nos detengamos en ello.

Thomas Sankara y Fidel Castro, relaciones sólidas  

Cuando nos enteramos de la salida del libro entrevista de Fidel Castro por Ignacio Ramonet, en 2007 [1], nos lanzamos sobre él pensando encontrar allí por lo menos una cuestión sobre Thomas Sankara. No es que la política africana de Cuba sea ampliamente abordada. Una búsqueda rápida en internet tras la muerte de Fidel Castro, no revela nada sobre el tema en la prensa francesa.

No disponemos hoy de palabras directas de Fidel Castro. Solo sabemos que apreciaba a Thomas Sankara y que en Cuba, los responsables de las relaciones con África en este país guardaban de él una imagen excelente. No lo dudábamos.

Un amigo, Antonio Mele, envió desde Cuba en 2009 recortes de prensa que nos permiten saber más. Gracias. No perdemos la esperanza de recoger otras informaciones, palabras de Raúl Castro, por ejemplo, que también ha trabajado con Sankara, o notas personales de Fidel. Esperamos que estos documentos sean puestos a disposición de los investigadores y que los archivos de Cuba sean fácilmente accesibles.

Un primer encuentro antes de que Thomas Sankara fuera Presidente.

Es en la 7a cumbre de los países no alineados, del 7 al 12 de marzo de 1983 en Nueva Delhi, cuando Thomas Sankara se encuentra con Fidel Castro por primera vez. Representa a su país como primer ministro, posición adquirida gracias a la relación de fuerzas favorable al campo progresista en el seno del ejército. Será excluido el 17 de mayo de 1983, bajo la presión de Francia, y puesto bajo arresto domiciliario, antes de tomar el poder el 4 de agosto de 1983.

En Delhi, Thomas Sankara hace un discurso destacado, refutando el no alineamiento como una posición equidistante entre el bloque llamado «socialista» alrededor de la Unión Soviética y el bloque de los países occidentales [2]: «contrariamente a la interpretación restrictiva y simplista que el imperialismo quiere imponernos como definición de no-alineamiento, éste no tiene nada que ver con una equidistancia aritmética de los dos bloques que dominan el mundo o un equilibrismo ridículo de los traumatizados entre estos dos bloques (…) el no alineamiento debe ser comprendido primero como nuestra autonomía permanente de decisión y por la no injerencia en los asuntos internos de los Estados, pero (…) no confundamos el no-alineamiento con la complicidad de la pasividad ante los crímenes del imperialismo contra la independencia y la libertad de los pueblos, ni la no-injerencia con la ceguera ante los crímenes de las fuerzas reaccionarias contra la libertad de su pueblo y el respeto de sus derechos».

Aunque multiplica los encuentros con numerosos dirigentes, los periodistas subrayan sobre todo sus encuentros con Fidel Castro, Daniel Ortega, Kérékou, el presidente de Benín que está del lado del marxismo-leninismo, el Primer Ministro de Granada, Maurice Bishop, y el presidente de Ghana el capitán Jerry Rawlings.

Thomas Sankara y Fidel Castro van a pasar una parte de la noche discutiendo juntos. Jean Ziegler aporta este testimonio: «sabré dos años más tarde, en la Habana, qué fuerte fue la impresión producida por Sankara sobre Fidel Castro. Es Carlos Raffael Rodríguez, primer vicepresidente del Consejo de Estado cubano y observador sutil de las fisuras y grietas  del tercer mundo, el que me hizo el relato de esta noche» [3].

A propósito de este encuentro, Thomas Sankara declaró por su parte: «para mí ha sido un encuentro muy importante del que todavía me acuerdo. Recuerdo que estaba muy solicitado, rodeado de mucha gente y como no me conocía pensé que no tendría posibilidad de hablarle. Pero, finalmente, pude reunirme con el. En esta primera conversación, comprendí que Fidel tiene una gran humanidad, una intuición muy aguda, y que era consciente de la importancia de nuestra lucha, de los problemas de mi país. Me acuerdo de todo esto como si fuera ayer. Se lo recuerdo cada vez que le vuelvo a ver. Y nos hicimos grandes amigos, gracias sobre todo a los procesos revolucionarios que se desarrollan en nuestros dos países» [4].

Los dos hombres se asemejan y se comprometen para el futuro.

¿ El discurso contra la deuda de Thomas Sankara inspirado por el de Fidel Castro?

El discurso contra la deuda, (ver: Thomas Sankara – Discours au sommet d’ Addis Abéba le 29 juillet 1987, ‘il faut annuler la dette’. En francés), pronunciado el 29 de julio de 1987 durante una cumbre de la OUA, es sin duda el más conocido de los discursos de Thomas Sankara. Primero porque se ha difundido desde hace mucho tiempo un vídeo de este discurso, pero también porque las diferentes redes internacionales y  particularmente el CADTM (Comité para la anulación de las deudas ilegítimas), lo ha hecho en cierto modo un estandarte y una referencia de su combate. Thomas Sankara llama en efecto a crear un frente unido de los países africanos contra la deuda y afirma que la deuda no debe pagarse. Finalmente habiendo alcanzado el problema de la deuda a varios países europeos, este discurso recobra toda su actualidad.

Fidel Castro pronunció en Nueva Delhi, en la cumbre de los No Alineados, un importante discurso en el que preconiza ya: «luchar por la anulación de la deuda de los numerosos países que no tienen la menor posibilidad real de saldarla y por la reducción draconiana del coste del servicio para los que, en nuevas condiciones, podrían respetar sus compromisos».  Pero va más lejos el 3 de agosto de 1985, y declara en la clausura del encuentro sobre la deuda exterior de los países de América Latina y del Caribe (ver: Fidel Castro: La deuda es impagable), «que en definitiva la consigna de anulación de la deuda era válida para todos los países del Tercer Mundo».

La identidad de la argumentación es flagrante para todos aquellos que se tomen el tiempo para leerlos.

Una primera estancia en Cuba de una importante delegación dirigida por Thomas Sankara en 1984

La primera visita se desarrolla del 25 de septiembre al 1 de octubre de 1984. Precede al famoso discurso de Thomas Sankara en la ONU [5]. Por cierto citará a Fidel Castro en este discurso.

A la cabeza de una importante delegación, Thomas Sankara va a visitar diferentes realizaciones de la Revolución cubana, ocasionando numerosos encuentros.

Va primero a la Isla de la Juventud a encuentros de alumnos de diferentes países, entre ellos numerosos namibios, antes de asistir a una fiesta en la que se presentaran niños de Burkina, probablemente el grupo de los Pequeños Cantantes del Puño Levantado, una orquesta de niños creada por Thomas Sankara, para acompañarlo en sus estancias en el extranjero. Va a Santiago y visita luego emplazamientos históricos, centros de producción, Una escuela donde intercambia impresiones con los profesores.

De vuelta en la capital prosigue las visitas y recibe de la mano de Fidel Castro la medalla de la orden José Martí, la más alta distinción cubana.

Han tenido lugar conversaciones bilaterales al más alto nivel, presididas conjuntamente por Fidel Castro y Thomas Sankara. El comunicado conjunto que saldrá expresa el apoyo de ambos países a Nicaragua, la inquietud frente a la crisis económica mundial y sus efectos sobre los países del Tercer Mundo, y denuncia el imperialismo. Ambos países afirman su apoyo conjunto al pueblo saharaui, su solidaridad revolucionaria con el pueblo de Vietnam, condenan el apartheid y la política de expansión de Israel. Subrayan la importancia de la Organización de la Unidad Africana. Por fin ambas delegaciones se felicitan por el clima de armonía entre ambos países.

Thomas Sankara hará de nuevo escala en Cuba de vuelta de Nueva York donde es recibido de nuevo por Fidel Castro. Encontraremos recortes de prensa cubriendo este viaje en  http://thomassankara.net/?p=821.

Sobre la naturaleza de su relación, Etienne Zongo, el ayudante de campo de Thomas Sankara, recientemente fallecido nos había confiado esta anécdota. Después de haber insistido en la multiplicación de los encuentros cuenta: «fuimos a Cuba en 1984. Con Fidel Castro, ellos se abrazaron. Él es mucho más grande. Con Fidel Castro visitamos un montón de realizaciones. Discutimos mucho. Y luego cuando se ven, después de la acogida hablan un poco y luego les lleva a la residencia. Se pararon sobre un río, sobre un puente. Recuerdo que permanecimos cerca de 40 a 50 minutos durante los cuales Fidel habló del bien que podría aportar el cultivo de la soja en Burkina. Estaba impresionado de ver tal fuerza de convicción. Conocía todo sobre la soja. Y cuando regresó, Thomas Sankara animó a la gente a cultivar la soja».

Una segunda visita de Thomas Sankara a Cuba en noviembre de 1986

Thomas Sankara se detiene de nuevo en Cuba procedente de Nicaragua dónde ha participado en las fiestas del 25 aniversario del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Es él quien ha sido escogido para pronunciar el discurso en nombre de todas las delegaciones extranjeras.

Los sandinistas han tomado el poder como consecuencia de una insurrección victoriosa contra la dictadura de Somoza. Pero Nicaragua sufre sin tregua las agresiones de los «Contras» sostenidos por los Estados Unidos, que desestabilizan el país impidiendo al nuevo poder realizar su programa social. Sankara se ha mostrado uno de los dirigentes más activos de los no alineados en el apoyo a Nicaragua, proponiendo por ejemplo que se celebre una conferencia del movimiento en Managua, la capital de este país.

En Cuba, esta vez es recibido por Raúl Castro, al mismo tiempo que Gerardo Iglesias, entonces secretario general del Partido Comunista Español. Después de tener un encuentro en el Ministerio de las Fuerzas Armadas, Thomas Sankara va a la isla de la juventud donde son formados 600 jóvenes de  Burkina. Los exhorta a ser disciplinados y estudiosos con el fin de volver al país provistos de una formación sólida en dominios técnicos vitales para Burkina.

Cuando sale de nuevo es acompañado por Raúl Castro. En el aeropuerto, Jorge Risquet miembro del Gabinete Político del Partido comunista de Cuba y especialista en cuestiones africanas), rinde homenaje a Thomas Sankara reconociendo en él «un joven infatigable, comprometido con todas sus fuerzas al lado de los pobres para el desarrollo de su país». Encontraremos recortes de la prensa cubana dando cuenta de este viaje en http://thomassankara.net/visita-de-thomas-sankguacamayo-a-cuba-en-noviembre-de-1986/? lang=es.

Una cooperación diferenciada

Gracias a las relaciones de confianza, instaladas desde marzo de 1983, en la conferencia de los no alineados, se firma un acuerdo marco que instituye una comisión mixta de cooperación entre Burkina y Cuba el 21 de diciembre de 1983. Es seguido por un acuerdo de cooperación en julio de 1984, en los campos de la industria azucarera, la sanidad, la agricultura, la educación, los transportes. Prevé que los cubanos participarán en la ampliación del aeropuerto de Bobo-Dioulasso. Se firma un nuevo acuerdo mas en 1987, en los mismos campos, pero extendidos a la solidificación del ferrocarril y la creación de un centro de producción de cerámica.

He aquí lo que dice Thomas Sankara en 1987: «la cooperación entre Cuba y Burkina Faso ha alcanzado un nivel muy elevado y le concedemos una gran importancia porque podemos, por esta vía, estar en contacto con una revolución-hermana. Esto nos da confianza; a nadie le gusta sentirse aislado. Y para nosotros, el hecho de poder contar con Cuba representa una ventaja importante. En cuanto a la cooperación económica, tenemos muchos programas en campos como la caña de azúcar, que es una especialidad de Cuba, la cerámica, etc. Por otra parte, especialistas cubanos han realizado estudios en diferentes sectores: el transporte ferroviario; la producción de travesaños para las líneas de ferrocarril y los elementos prefabricados para la construcción de casas.«

»Está también el sector social: la salud y la educación. Numerosos cooperantes cubanos realizan aquí tareas ligadas a la formación de cuadros. También tenemos muchos estudiantes en Cuba.»

Los cubanos se desentendieron del aeropuerto de Bobo Dioulasso que a día de hoy aún no está construido. No conocemos la razón exacta, pero la hipótesis más probable es el compromiso creciente de Cuba en África Austral particularmente al lado del MPLA (Movimiento Popular de Liberación de Angola) para hacer frente a la guerra que libra Sudáfrica en este país recientemente independizado [6].

Como recuerdo, Burkina había recibido una negativa de los proveedores de fondos tradicionales, FMI y Banco Mundial, a la petición de financiación de la prolongación del ferrocarril hacia el norte del país. Decide entonces lanzarse solo a esta obra gigantesca, haciendo venir especialmente a la población por turno a poner railes. La ayuda de Cuba fue bienvenida.

En el dominio de la seguridad, no se conoce detalladamente el papel jugado efectivamente por Cuba en Burkina. Etienne Zongo, uno de cuyos cometidos era también cuidar de la seguridad del Presidente, nos confió [7] que se reunía muy regularmente con cuatro consejeros cubanos, pero que estos últimos trabajaban sobre todo con Vincent Sigué, un allegado de Thomas Sankara, que fue un tiempo responsable de la seguridad interior. Vincent Sigué se fue entonces a formarse a Cuba hacia el fin de la Revolución. Debía tomar la dirección de la FIMATS (Fuerza de Intervención del Ministerio de la Administración Territorial y de la Seguridad), con el fin de que este ministerio dispusiera de su propia fuerza de intervención, independiente del Ejército, controlado en gran parte por Blaise Compaoré. El mismo ministro Ernesto Nongma Ouedraogo, primo del presidente de Burkina, fue a formarse en 1987, habiendo vuelto algún tiempo antes del asesinato de Thomas Sankara.

600 alumnos acogidos en Cuba [8]

Otro acuerdo se refería al envío de 600 jóvenes de Burkina, entre ellos 135 chicas, para efectuar sus estudios. La formación tenía como objetivo «formar cuadros políticos, ideológica y técnicamente competentes». Fueron escogidos entre los huérfanos y los alumnos más pobres del nivel de CM2 de todo el país, en todas las provincias.

Se quedaron allí 7 años, y adquirieron para los que volvieron los primeros diplomas de técnicos superiores. Los mejores en el plan escolar pudieron proseguir sus estudios más tiempo.

A la muerte de Thomas Sankara, las formaciones militares e ideológicas fueron suprimidas. Los dirigentes del Frente Popular, que tomaron entonces el poder, escogieron las especialidades hacia los cuales orientar a estos jóvenes promocionados a su vuelta al país.

En abril de 2015, los miembros de la Asociación de Solidaridad y de Amistad Burkina Faso – Cuba (ASA-BC) organizaron una conferencia de prensa [9] para testimoniar sus dificultades. Pues hizo falta que Blaise Compaoré fuera echado del poder para que tomaran la palabra. Un comité interministerial había hecho propuestas para su reinserción. Algunos pudieron ser reintegrados, pero numerosos bloqueos impidieron a otros encontrar un empleo. Según el presidente de la Asociación, Stanislas Damiba: «algunos ministros han tenido palabras que quedarán grabadas en nuestras memorias para siempre tales como – si supiera lo que la revolución me hizo, no habrían venido a mi despacho para hablarme de sus problemas de empleo, o mas aun, – en tanto que yo este aquí, ustedes jamás serán rehabilitados».

Por otro lado, el Sr. Damiba realizó este preciso balance: «el balance es triste con 44 muertes entre ellas 5 suicidios, 6 enfermos mentales y 9 promocionados partidos a la aventura. El cálculo total es pues: de los 600 diplomados, 263 tuvieron la posibilidad de ser integrados en sus ministerios de tutela o admitidos en pruebas de reclutamiento y 293 todavía están en el paro». La Asociación había intentado sin éxito reunirse con Blaise Compaoré. Tras numerosos trámites, ¡han oído decir que el problema era puramente político! Parece también que algunos hubieran creado su propia empresa [10].

¿Sankara y el Che, el romanticismo revolucionario?

Hacia 2007, apareció la expresión calificativa de «Che africano» unida al nombre de Thomas Sankara, particularmente cuando salió la película «Thomas Sankara el hombre íntegro» de Robin Shuffield.

Algunos trazos comunes importantes me habían impresionado durante la lectura de la biografía del Che. Recordemos que el Che fue ministro antes de volver a hacer la guerrilla. Los dos eran de una exigencia muy grande con sus colaboradores que maltrataban sin miramientos, imponiéndoles ritmos de trabajo muy duros, plazos casi imposibles de mantener. Sus colaboradores son a sus ojos privilegiados. Si son revolucionarios, tienen suerte de estar en el corazón del cambio en un período histórico y por tanto deben darse por completo. Es urgente aliviar al pueblo de la miseria. El resto pasa después. Y el Che por otra parte parece que era también duro con los guerrilleros que le rodean en Bolivia, exceptuados aquellos muy allegados, venidos con él de Cuba.

Los dos profesaban una confianza ciega en su pueblo. Una confianza que se podría calificar de idealista. Pero en realidad, para ellos, las condiciones de vida y las mentalidades se alimentan de modo dialéctico. Basta con mejorar las condiciones de vida del pueblo para que las mentalidades cambien hacia más solidaridad y humanidad. Y el cambio de mentalidad es por tanto indispensable para ir por delante y llevar al éxito la revolución.

Finalmente los dos se dieron hasta el sacrificio supremo, por la felicidad de su pueblo, por sus ideas.

El 8 de octubre de 1987, Burkina organizaba en Ouagadougou una ceremonia que honraba la vida de Che Guevara asesinado 20 años antes. Una delegación cubana que incluía a Camilo Guevara March, el hijo del Che, asistía. Thomas Sankara pronunció un homenaje a Che Guevara del que he aquí un extracto;

«El Che para nosotros, es primero la fuerza de convicción, la convicción revolucionaria, la fe revolucionaria en lo que haces, la convicción que la victoria nos pertenece, que la lucha es nuestro recurso.

El Che es también el humanismo. El humanismo: esta generosidad que se expresa, este don de sí que hizo del Che no sólo un combatiente argentino, cubano e internacionalista, sino también un hombre, con todo el calor.

El Che es también la exigencia. Exigencia del que ha tenido la suerte de nacer en una familia adinerada… pero que ha sabido decir no a sus tentaciones, que ha sabido dar la espalda a las facilidades, para, al contrario, confirmarse como un hombre que hace causa común con la miseria de los otros. La exigencia del Che: he aquí lo que más debe inspirarnos.

Es por eso que convicción, humanismo, exigencia hacen  de él El Che.» [11]

Otro punto común, ¡sus camisetas se venden bien! Sobre todo en África para ellos con la efigie de Thomas Sankara. Sin embargo en términos de pura imagen, la que se adora del Che en Europa, es un hombre con los cabellos largos, con una barba mal afeitada, un uniforme más bien utilitario que bien planchado, finalmente una gran desenvoltura mientras que es raro ver imágenes de Thomas Sankara de otro modo que en un uniforme impecable.

Los dos tienen también su juventud, la que hace pensar que todo es posible. Y son adoptados por los jóvenes, que los sienten próximos, que los convierten en modelos.

El Che personifica el romanticismo revolucionario, pero el de los grandes espacios, de la lucha armada puesta por las nubes al día siguiente de la entrada al extremo izquierdo de una generación de estudiantes. Quiere llevar la revolución al mundo entero, crear frentes contra el imperialismo en el mundo entero, para debilitarle y batirle definitivamente. Thomas Sankara pronunció también discursos llamando a los pueblos de los países vecinos a la revolución. Pero no faltaron las reacciones que pusieron el país en dificultad y volvió a ser más comedido.

Thomas Sankara personifica también un cierto romanticismo revolucionario pero finalmente de modo muy diferente, más bien en el sueño de un país pobre que encuentra su orgullo y su integridad gracias a sus éxitos debidos al trabajo encarnizado de todos.

Valère Somé, uno de los allegados de Thomas Sankara nos confió un día haber sugerido una vez, mientras que las ideas revolucionarias estaban en repliegue, crear un maquis, lo que Thomas Sankara rehusó. El sueño de Thomas Sankara era sacar a su pueblo de la miseria y para hacerlo, «todo lo que sale de la imaginación del hombre es realizable por el hombre» solía decir. Thomas Sankara había desarrollado una solidaridad fuerte con los pueblos en lucha. Pero su combate y la realización de su sueño podían hacerse sólo a la cabeza de su país.

Jamás se cruzaron. Thomas Sankara murió casi el mismo día 20 años después del Che.

Cuba se defendió con sus armas, fusilando a los que intentaban agredir a su país, a menudo directamente financiados por los Estados Unidos. ¿Había que hacerlo? Nos abstendremos de opiniones definitivas. La muerte de Fidel Castro ha dado la ocasión ampliamente en numerosos medios de comunicación de insistir sobre los derechos humanos. Pero Cuba ha permanecido en pie y orgullosa. Thomas Sankara no quiso eliminar a su amigo que conspiraba contra él con numerosas complicidades [Blaise Compaore, quien acabó asesinándolo]. Murió asesinado. La Revolución de Burkina murió aquel día.

Bruno Jaffré

Fuente: el Blog de Bruno Jaffré

[1] Ignacio Ramonet, Fidel Castro: Biografía a dos voces, febrero de 2007, Fayard, 700 páginas.

[2] Ver el discurso íntegro en http: // thomassankara.net/discours-prononce-au-sommet-des-non-alignes-de-new-delhi-en-mars-1983 /

[3] Jean Ziegler La Victoria de los vencidos, Le Seuil Points Actuels, 01/1988, 351 páginas

[4] Entrevista de Thomas Sankara en Radio Habana por Claude Hackin, corresponsal de Radio Habana en Ouagadougou y publicada el 4 de agosto de 1987 por Granma, el diario del Partido comunista cubano (ver http: // thomassankara.net/nous-pouvons-compter-sobre – Cuba 1987/).

[5] Ver http://thomassankara.net/discours-de-sankara-d evant-lassemblee-generale-de-lonu-le-4-octobre-1984-texte-integral/

[6] La batalla de Cuito Cuanavale, en el sudeste de Angola (enero de 1988), es el punto culminante de trece años de agresiones sudafricanas contra la más rica de las antiguas colonias portuguesas. Consciente de jugar su destino en Angola, Pretoria escoge la escalada. Y Fidel Castro acepta el desafío. De acuerdo con los dirigentes angoleños, decide el envío de tropas suplementarias y convence al dirigente soviético Mikhaïl Gorbatchev que entregue armamentos más sofisticados. En agosto de 1988, África del Sur se retira y acepta el plan de las Naciones Unidas para la independencia de Namibia. Cuba puede entonces repatriar sus tropas. Nelson Mandela considera el fracaso sudafricano como ” la vuelta a la liberación del continente de la plaga del apartheid “. Ver https://www.monde-diplomatique.fr/2014/10/CONCH IGLIA/50867

[7] Entrevista en septiembre de 2000.

[8] encontraremos una entrevista de un clásico de Cuba en http: //-thomassankara.net/les-bourses-cubaines-ont-ete-une-aubaine-pour-le-burkina-faso-la-quatrieme-republique-a-tout-simplement-deshonore-a-son-engagement-a-notre-egard-pour-des-interets-politiques-partisans-interview/

[9] http://thomassankara.net/cadres-burkinabe-formes-a-cuba-des-morts-des-suicides-des-sans-emplois-depuis-1992 /

[10] Ver el testimonio de uno de ellos en http://www.lobservateur.bf/index.php/editorial/item/5810-christophe-ilboudo-ancien-de-l-ile-de-la-jeunesse-au-nom-de-dieu-de-sankara-et-de-castro

[11] http://thomassankara.net/hommage-a-che-guevara-8-octobre-1987 /

Fuente Investig’ Action, Fidel Castro – Thomas Sankara, Cuba – Burkina, des liens encore méconnus, publicado el 15 de diciembre de 2016.

Traducido para Umoya por Mª Isabel Celada Quintana.

ComparteShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Esta entrada fue publicada en Actualidad, Articulos de opinión, Cultura. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *