Los disturbios a causa del hambre en Ruanda: el pan de cada día

inzara1El hambre, que castiga duramente desde hace alg√ļn tiempo varias regiones de Ruanda, no termina con su multitud de adversidades, entre las que destacan las manifestaciones que, en ocasiones, se transforman en disturbios. Estos muestran la inmensa frustraci√≥n que siente la mayor√≠a de la poblaci√≥n, quien, frente a un sector agr√≠cola en crisis y a la subida de los precios de los alimentos en los mercados, se ahoga.

Ruanda, alabada por sus éxitos económicos, afronta, en la actualidad y desde hace varias décadas, una crisis alimentaria sin precedentes que afecta a una parte considerable de la población, aunque las autoridades intenten mal que bien minimizar los hechos hablando de una crisis menor, incluso aislada. Sin embargo, se ha demostrado que la subida de los precios de los alimentos, provocada por la crisis del sector agrícola, pone a los campesinos de numerosas regiones del país en una situación insostenible, hasta el punto de que se ven obligados a salir a las calles para expresar su angustia. En un país dirigido por un régimen represivo e intransigente contra toda forma de protesta, las manifestaciones contra el hambre son el primer ejemplo de ello y ponen de relieve la gravedad de la situación.

De hecho, la primera semana del pasado mes de diciembre, un periódico de la diáspora ruandesa de Bélgica informó de los disturbios registrados en el distrito de Gatsibo, al este de Ruanda, donde la población, movida por el hambre, acudió en masa a la sede de la región para reclamar su derecho a comer. El responsable del distrito, Joseph Munyaburanga, que estaba a las puertas de la sede, se salvó por los pelos, ya que escapó de milagro a los enfrentamientos producidos entre los que se manifestaban contra el hambre y las fuerzas del orden. Estas trataban de impedir que los contestatarios alcanzasen la sede del distrito y se reuniesen allí. Algunos manifestantes caminaron más de 40 km para llegar a este lugar, y muchos de ellos se quedaron allí durante varios días.

Ante la determinaci√≥n de la poblaci√≥n del distrito de Gatsibo, que no quer√≠a regresar a sus hogares con el vientre vac√≠o, las autoridades locales se vieron obligadas, en √ļltima instancia, a distribuir jud√≠as, un acto que las personas all√≠ presentes consideraron insignificante.¬†El sentimiento de frustraci√≥n es todav√≠a m√°s fuerte entre estos campesinos, que responsabilizan al Estado del hambre que azota actualmente al pa√≠s por haber impuesto el monocultivo. De esta forma, rechazan las explicaciones que han dado las autoridades ruandesas para justificar el drama que afecta a la naci√≥n. De hecho, estas hablan simplemente de condiciones clim√°ticas desfavorables para explicar la crisis alimentaria. Sin embargo, ¬ęen el pasado sufrimos episodios de sequ√≠a por la ausencia de precipitaciones, y, aun as√≠, el hambre no nos afect√≥ porque siempre ten√≠amos provisiones de yuca, batata, man√≠ y otros alimentos, lo que nos permit√≠a subsistir. Es la primera vez que nos vemos inmersos en una situaci√≥n de hambruna, hasta el punto de tener que pedir ayuda¬Ľ, explica un campesino del distrito de Gatsibo al diario ruand√©s The Rwandan.

Esta región del país se encuentra entre las más afectadas por el hambre. Al final, a los campesinos no les ha quedado más remedio que arrancar las hojas de los árboles para alimentarse.

Los campesinos de Gatsibo y de otras regiones del país enormemente afectadas por la hambruna, como Kayonza (al este) y Nyagatare (al norte), acusan al gobierno de matarles de hambre deliberadamente mediante su política alimentaria; a saber, la imposición del monocultivo, la confiscación de valles o el cultivo en terrazas.

¬ęSe impone el monocultivo de caf√©, t√© o ma√≠z, cuando lo que justamente necesita el campesino es diversificar sus cultivos para disminuir los riesgos y poder alimentarse¬Ľ, subraya An Ansoms, profesora titular en la Universidad Cat√≥lica de Lovaina (B√©lgica), que llev√≥ a cabo una investigaci√≥n en 2011 en seis ciudades ruandesas. ¬ęRuanda consigue vender al extranjero una imagen y unos logros que seducen a los inversores. (…) Dando prioridad al ‚Äėescaparate‚Äô de Kigali: avenidas anchas y limpias, sem√°foros con contadores de tiempo, edificios de nueva construcci√≥n, anuncios publicitarios gigantes, etc. (…) En cuanto a las zonas rurales, estas se quedan atr√°s.¬†(…) El sentimiento de frustraci√≥n crece en las colinas¬Ľ, declara otro especialista en un art√≠culo titulado ¬ęLe Rwanda, pays du miracle en trompe-l‚ÄôŇďil¬Ľ (en espa√Īol, ¬ęEl trampantojo de Ruanda, pa√≠s de los milagros¬Ľ), publicado en el peri√≥dico suizo Le Temps.

Por lo tanto, los manifestantes contra el hambre del distrito de Gatsibo exigen al Gobierno que reconozca el estado de hambruna general de la regi√≥n. El Estado debe proporcionar ayuda de urgencia a todas las personas, sin distinci√≥n. Porque el hambre afecta al campesino y al ganadero, pero tambi√©n al profesor y al vendedor. Por √ļltimo, la poblaci√≥n denuncia tambi√©n las tasas desorbitadas que pesan cada vez m√°s en los bolsillos. Como destac√≥ el portal de noticias Jambonews en un art√≠culo anterior, publicado en agosto de 2016 y titulado ¬ęRuanda: la hambruna asola varias regiones¬Ľ, este drama afecta a numerosas regiones de Ruanda…, y ya ha provocado una significativa ola de emigraci√≥n, especialmente hacia Uganda.

Jean Mitari

Fuente: Jambo News, Les émeutes de la faim au Rwanda: une réalité quotidienne, publicado el 7 de diciembre de 2016.

Traducido para Umoya por Isabel Fernández Palacio y Rocío Porto Urbano (Universidad de Salamanca).

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