Moratoria en la adquisici贸n de tierras a gran escala

AEFJN hace un llamamiento a todos los gobiernos nacionales – inversores y anfitriones, a las organizaciones internacionales, a la Asamblea General de las Naciones Unidas y a los inversionistas, para adoptar una moratoria de 5 a帽os en la adquisici贸n de tierras a gran escala en el mundo entero, hasta que se instalen salvaguardas que impidan un impacto negativo en las comunidades locales.

A. 驴Porqu茅 una moratoria en las adquisiciones de tierras a gran escala?

Una moratoria de 5 a帽os suspender谩 todas las actividades relativas a las adquisiciones de tierras a gran escala (ATGE) para la agricultura en sus diversas formas, que transfieren los recursos de alimentos y la energ铆a de los pa铆ses en desarrollo a otros pa铆ses, a trav茅s de mecanismos y contratos injustos. Actualmente, muchos ATGE crean un sufrimiento humano, econ贸mico y ambiental y dan lugar a violaciones de los derechos humanos. La ausencia de leyes nacionales e internacionales que rigen la ATGE es la principal raz贸n de sus efectos nocivos sobre la poblaci贸n rural, agricultores familiares, pastores, el medio ambiente y el derecho a la alimentaci贸n. Debe respetarse una moratoria hasta que se tomen medidas apropiadas para proteger a la poblaci贸n afectada y el medio ambiente.

Durante la moratoria de cinco a帽os, todos los pa铆ses anfitriones y los inversores tienen tiempo para establecer y adoptar una legislaci贸n vinculante para inversiones agr铆colas; por ejemplo, podr铆a estar basada en las Directrices voluntarias de la FAO para una gobernanza responsable de sistemas de tenencia aplicables a tierras, pesca y bosques en el contexto de la seguridad alimentaria nacional. Al mismo tiempo, los Estados de acogida podr谩n emprender una reforma agraria simplificada, que garantizar谩 a los agricultores familiares el derecho a poseer la tierra que trabajan y donde viven e implementar la legislaci贸n garantizando a la poblaci贸n los beneficios de la inversi贸n en tierras. Los pa铆ses inversores pueden crear un mecanismo sancionando las violaciones extraterritoriales de los derechos humanos, de las empresas que invierten en el extranjero. Esto har铆a que los inversionistas que violan los derechos humanos en el pa铆s anfitri贸n comparezcan ante un tribunal en el pa铆s donde tienen su sede social.

Las Naciones Unidas (ONU) podr铆an adoptar la moratoria hasta que normas legales obligatorias para la adquisici贸n de grandes extensiones de tierra estuvieran decididas. Dicha resoluci贸n tendr铆a un peso pol铆tico y moral y podr铆a constituir la base de leyes internacionales, que evitar铆an la acumulaci贸n de tierras.1

1. Definimos el acaparamiento de tierras como el alquiler o la compra de grandes extensiones de tierra por los actores nacionales, extranjeros o transnacionales que afectan a los derechos humanos, socio-econ贸mica y ambientales de la poblaci贸n local.

B. Impactos de los ATGE sobre la poblaci贸n, el medio ambiente y la economia

B.1. Poblaci贸n

Grandes plantaciones desplazan a los agricultores familiares y concentran los terrenos disponibles y los recursos h铆dricos adyacentes en las manos de la agroindustria. Estos desplazamientos y estas adquisiciones de la tierra pueden tomar la forma de desalojos y de despojo ilegal, obligando a los agricultores a abandonar sus tierras y su aldea o empuj谩ndolos hacia parcelas m谩s peque帽as. Esto viola los derechos de los agricultores familiares, especialmente su derecho a la alimentaci贸n.

Los contratos para el ATGE a menudo violan los derechos de las personas a un nivel de vida adecuado, que incluye el derecho a una vivienda adecuada y deben garantizar la protecci贸n contra los desalojos forzosos. Muchos acaparamiento de tierras suceden en pa铆ses donde la gobernanza de la tierra es d茅bil y donde los derechos de los usuarios son bajos, lo que lleva a poca seguridad de las tierras para la poblaci贸n, particularmente para los agricultores. Los pa铆ses anfitriones (a menudo apoyados por donantes) reforman las leyes agrarias bas谩ndose en el modelo occidental de t铆tulo comercial, haciendo caso omiso de la costumbre y los derechos de la comunidad. El peligro de esto es que gobiernos e inversionistas pueden f谩cilmente identificar y parcelar la tierra llamada “vacante” o “no utilizada” para vender o alquilar. Los contratos sobre la tierra firmados por los inversionistas y los Estados de acogida desempoderan o expropian a las comunidades locales de su tierra. En realidad esta tierra “inutilizada” es cultivada desde hace siglos por la poblaci贸n local que vive en ella y que tiene un valor cultural importante.

El acaparamiento de tierras impide el ejercicio del derecho a la alimentaci贸n y viola el derecho a la libre determinaci贸n puesto que priva a los agricultores familiares del acceso a la tierra y el agua – recursos b谩sicos para su subsistencia. En la mayor铆a de los pa铆ses en desarrollo, los agricultores familiares juegan un papel esencial para garantizar la seguridad alimentaria y la soberan铆a alimentaria, ya que son los m谩s importantes productores de alimentos. Una parte de sus cosechas se destina al consumo personal y venden el resto para responder a otras necesidades como la salud y la educaci贸n. En este contexto, las empresas extranjeras que acaparan la tierra privan a los agricultores y pastores familiares de sus ingresos y de sus medios de subsistencia. Como resultado, muchas familias de agricultores se ven obligadas a migrar a los barrios urbanos, porque a menudo la p茅rdida de tierras no se compensa con empleos de calidad o pagos adecuados. Adem谩s, los cultivos producidos por empresas extranjeras a menudo se destinan a la exportaci贸n (alimentos, biocombustibles), reduciendo la disponibilidad de alimentos para los mercados locales, incrementando la pobreza y el riesgo de hambruna.

Muchos contratos de tierras son celebrados en secreto, sin consultar y sin el consentimiento libre, previo e informado de la poblaci贸n local. Como resultado, la gente se enfrenta a las consecuencias de los contratos de la tierra cuando lleguen las excavadoras a sus tierras. La naturaleza no transparente de los contratos es una falta de respeto para la poblaci贸n local, a la cual no se le da ninguna explicaci贸n, ya que la gente no puede reclamar sus derechos. El fen贸meno de acaparamiento de tierras puede desestabilizar pa铆ses y puede llevar a conflictos. La escasez de tierra y de agua provoca conflictos entre los inversores y los aldeanos, entre pastores y agricultores (el tema de acceso a pastos y agua), entre las comunidades y a煤n dentro de las comunidades.

B.2. Medio ambiente

Los ATGE est谩n destinados a menudo a la agroindustria que tiene un historial bien establecido de contaminaci贸n de la naturaleza y da帽os a la biodiversidad. La agricultura intensiva utiliza a menudo grandes cantidades de productos qu铆micos, maquinaria grande y organismos gen茅ticamente modificados (OGM). Esto se traduce en impactos nocivos sobre el medio ambiente: la p茅rdida de biodiversidad, erosi贸n del suelo y la contaminaci贸n de los recursos h铆dricos.

Adem谩s, la agroindustria promueve el uso de productos transg茅nicos patentados, que podr铆an conducir a la desaparici贸n de las semillas y las variedades locales de alimentos. El uso de la patente por la agroindustria socava el derecho de los agricultores de conservar, replantar, compartir o difundir libremente sus propias semillas, porque se ver谩n obligados a comprar semillas patentadas caras y los productos qu铆micos correspondientes, lo que podr铆a provocar la quiebra entre los agricultores.

B.3. Economia

Los gobiernos y los inversores presentan sus inversiones como una “situaci贸n de ganador-ganador”, los gobiernos anfitriones esperan que estas inversiones creen puestos de trabajo, generen ingresos, modernicen la agricultura (aumento de la productividad, acceso a nuevos mercados). Adem谩s, los inversores a menudo prometen proveer infraestructuras y servicios (dispensarios, escuelas). Sin embargo, en general, pocas de estas expectativas y estas promesas se materializan. Las inversiones est谩n a menudo orientadas hacia la generaci贸n de ganancias elevadas a corto plazo para los inversionistas, mientras pretenden contribuir al desarrollo sostenible a largo plazo. Sin embargo, dif铆cilmente se encuentra una ATGE que beneficie a la poblaci贸n local, porque ning煤n capital es reinvertido en la econom铆a local, y porque los recursos y las ganancias son exportados. Por lo tanto, para la econom铆a en los pa铆ses en desarrollo, esto conduce a una p茅rdida de recursos naturales y la p茅rdida de la seguridad y la soberan铆a alimentaria a cambio de un 铆nfimo beneficio econ贸mico.

Los gobiernos de los pa铆ses anfitriones esperan mayores ingresos del alquiler o de la venta de tierras del gobierno. Sin embargo, esto no ocurre de manera significativa porque los gobiernos anfitriones venden las tierras a precios bajos o las alquilan a largo plazo a tasas extremadamente bajas. Adem谩s dan a los inversores exenciones de impuestos, derechos de exportaci贸n poco elevados y permisos a las empresas para repatriar beneficios.

Asimismo, los gobiernos esperan la creaci贸n de empleos a partir de estas transacciones. Sin embargo, la inversi贸n en tierras crea pocos puestos de trabajo, porque la mayor parte del trabajo est谩 mecanizado. Adem谩s, la mayor铆a de puestos de trabajo son trabajo estacional con salarios muy bajos y con malas condiciones de trabajo, dejando a las familias en peligro y sin ingresos durante ciertas temporadas.

La modernizaci贸n agr铆cola: En la mayor铆a de los casos, los ATGE se centran en la agricultura industrial orientada a la exportaci贸n. Muchos de los gobiernos anfitriones creen que la producci贸n de cultivos (alimentos y biocombustibles) para la exportaci贸n, mejorar谩 la seguridad alimentaria y la productividad de los agricultores. Sin embargo, a medida que se desv铆an m谩s tierras para el cultivo de productos de exportaci贸n, dejando menos tierras para la agricultura de subsistencia y para los pastores, se va reduciendo su productividad y poniendo en peligro la seguridad alimentaria. Los agricultores que trabajan con cultivos para la exportaci贸n son cada vez m谩s dependientes de los mercados internacionales fluctuantes para su consumo de alimentos. Como resultado, el pa铆s se ve obligado a importar m谩s alimentos, lo cual reduce la soberan铆a alimentaria general. Los gobiernos esperan que las empresas proporcionen capacidad y tecnolog铆a para aumentar la producci贸n. Sin embargo, los derechos de autor elevados impiden la transferencia de tecnolog铆a a los pa铆ses de acogida y las sociedades prefieren recurrir a expertos extranjeros en vez de formar expertos locales. Una alternativa es el apoyo de la agricultura familiar, que ser谩 mucho m谩s eficaz para aumentar la productividad mediante la mejora de los m茅todos tradicionales.

C. Principales actores que promueven los ATGE

La crisis financiera, energ茅tica (combustibles f贸siles) y del medio ambiente, interconectadas entre ellas, han desencadenado una avalancha mundial hacia la tierra. A la vez los pa铆ses industrializados y emergentes y las corporaciones, apoyadas a menudo por sus gobiernos, adquieren grandes extensiones de terreno en los pa铆ses en desarrollo, para satisfacer sus necesidades nacionales de alimentos y de energ铆a. Debido a la crisis financiera, m谩s capital est谩 disponible para los ATGE ya que los inversores retiraron su dinero del mercado inmobiliario que se derrumb贸, para invertir en los mercados de productos b谩sicos. Para compensar la disminuci贸n de los combustibles f贸siles, los inversionistas adquieren tierras en el extranjero para producir los biocombustibles. Algunos gobiernos tambi茅n promocionan los biocombustibles como una soluci贸n sostenible para el cambio clim谩tico. Como resultado, las empresas de los Estados Unidos, de Europa, del Brasil, Asia y de los pa铆ses del Golfo adquieren terreno en 脕frica, en Am茅rica Latina y en Asia. . Adem谩s, las organizaciones internacionales e intergubernamentales tambi茅n facilitan los ATGE mediante la promoci贸n de la inversi贸n en agricultura sin respaldo.

C.1. Pol铆ticas de los pa铆ses industrializados que facilitan los ATGE

En los 煤ltimos a帽os, los pa铆ses industrializados (los pa铆ses europeos, Estados Unidos) han establecido un mercado de biocombustibles ayudado por metas de consumo. En Europa y Estados Unidos, la industria de biocombustibles recibe ayudas p煤blicas y subvenciones con el fin de alcanzar los objetivos definidos por los responsables pol铆ticos. Esto condujo a la compra y arrendamiento de grandes extensiones de terreno en los pa铆ses en desarrollo para establecer grandes plantaciones, que han desplazado a las comunidades locales y han causado la destrucci贸n o degradaci贸n de los recursos naturales locales (agua, bosques, suelos y aguas subterr谩neas). La producci贸n de biocombustibles est谩 en directa competencia con la producci贸n de alimentos esenciales para la vida, y eleva el precio de los productos alimenticios con consecuencias dram谩ticas en las zonas afectadas por el hambre.

A trav茅s del mundo, la agroindustria tambi茅n tiene tratados bilaterales de inversi贸n (TBI) celebrados entre los pa铆ses desarrollados y en v铆as de desarrollo, que aseguran la protecci贸n de las inversiones de los inversionistas y que incluyen a menudo cl谩usulas como las exenciones de impuestos y la repatriaci贸n de ganancias. Los inversionistas pueden presentar demandas a los gobiernos anfitriones en tribunales internacionales de arbitraje en caso de incumplimiento con los TBI. Adem谩s, empresas agroindustriales que invierten en el extranjero disfrutan de cobertura de riesgos o seguro para sus inversiones en el extranjero, v铆a agencias de cr茅dito a la exportaci贸n y de las instituciones financieras de desarrollo (IFD). De hecho, algunos DFI han invertido en un ATGE, directa o indirectamente poniendo el capital a disposici贸n del sector agroindustrial a trav茅s de la inversi贸n para los fondos de la agricultura.

Los Estados Unidos facilitan la inversi贸n en tierras extranjeras y soportan la agroindustria para el ‘Millennium Challenge Account’, que es un programa del gobierno de los Estados Unidos para 脕frica, centrado en la agricultura a gran escala. Los “Destinatarios” (pa铆ses africanos) pueden recibir subsidios siempre y cuando estos pa铆ses acepten las pol铆ticas neoliberales, como la privatizaci贸n de la tierra por la creaci贸n de t铆tulos de propiedad negociables que son atractivos para los inversionistas internacionales.

C.2. Pr谩cticas de organizaciones internacionales e intergubernamentales que facilitan el ATGE

D茅cadas de pol铆ticas neoliberales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y Banco Mundial (BM) sugirieron la inversi贸n directa orientada a la exportaci贸n como motor de desarrollo. El BM facilita la apropiaci贸n de tierras por sus pr谩cticas de pr茅stamos, por ejemplo colocando a sus pr茅stamos en los pa铆ses en desarrollo condiciones tales como la necesidad de crear un “ambiente favorable para la inversi贸n extranjera”. Para adaptarse a los inversionistas extranjeros, la agencia del Banco Mundial, la Corporaci贸n Financiera Internacional, ha ayudado a los pa铆ses en desarrollo mediante la creaci贸n de servicios y agencias, tales como los organismos nacionales para la inversi贸n y exportaci贸n (AIE) y compa帽铆as nacionales de acceso al arrendamiento financiero. Estos servicios y estructuras facilitan la inversi贸n en tierras por los inversionistas extranjeros; Algunos AIE, incluso han establecido un banco de tierra, de tierra ‘vacante’ adecuado para la inversi贸n.

“La nueva alianza para la seguridad alimentaria y nutrici贸n en 脕frica” del G8 es una iniciativa creada por empresas y basada en la colaboraci贸n p煤blico-privada. Sus inversiones agr铆colas aprovechan desproporcionadamente a las grandes compa帽铆as extranjeras de agroindustrias a expensas de los agricultores familiares africanos. Los programas por pa铆s de esta iniciativa incluyen el desarrollo y aplicaci贸n de nuevas leyes de tierras, reformas agrarias, asignaci贸n de la tierra, incluso la creaci贸n de un banco de la tierra de “tierras convenientes” y una ventanilla 煤nica para el servicio de inversi贸n en la tierra o en la agricultura para aumentar la inversi贸n privada (por las empresas transnacionales) en la agricultura.

Conclusion

Una moratoria sobre el ATGE es urgente y necesaria para poner fin a los impactos nocivos sobre la poblaci贸n, el medio ambiente y la econom铆a de los pa铆ses en v铆a de desarrollo. Los agricultores familiares, los principales productores de alimento en los pa铆ses en desarrollo, son despojados de sus tierras, de sus medios de subsistencia y de sus ingresos. Las inversiones en las tierras cultivables est谩n dirigidas a un modelo industrial de agricultura basada en la exportaci贸n, que agota los recursos naturales de los pa铆ses anfitriones. Estos apenas obtienen alg煤n beneficio econ贸mico, mientras que las grandes empresas hacen grandes ganancias por exportaci贸n de alimentos y biocombustibles de los pa铆ses donde hay hambre.

Es absolutamente necesario invertir en la agricultura familiar, porque es m谩s productiva, sostenible y favorable al medio ambiente que la agricultura industrial. Las inversiones en agricultura familiar y desarrollo rural podr铆an mejorar el sustento de la poblaci贸n rural, creando oportunidades para los j贸venes del medio rural y aumentar la seguridad. Una moratoria permitir谩 a los gobiernos nacionales de todo el mundo establecer una legislaci贸n vinculante sobre la inversi贸n agr铆cola con medidas de seguridad protegiendo a las comunidades locales y el medio ambiente. Los pa铆ses de acogida pueden emprender una reforma agraria en beneficio de la propiedad de la tierra para los agricultores familiares, que es una condici贸n esencial para la supervivencia de los agricultores familiares. Durante la moratoria, los pa铆ses inversionistas, las organizaciones intergubernamentales e internacionales tienen la oportunidad de cambiar sus pol铆ticas y sus pr谩cticas de pr茅stamos que facilitan los ATGE nocivos.

Ahora, la gente, el medio ambiente y las generaciones futuras no est谩n protegidas contra el da帽o causado por el acaparamiento de tierras y, si no se interviene, el acaparamiento de tierras provocar谩 cat谩strofes humanas y ambientales irreparables. Es por ello que la aplicaci贸n de una moratoria sobre los ATGE es una necesidad urgente para proteger a la gente, la naturaleza y las generaciones futuras.

ComparteShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Esta entrada fue publicada en AEFJN. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada. Los campos obligatorios est谩n marcados con *