AEFJN: Grupo de trabajo Agrocarburantes – febrero / marzo 2013

Proyecto de texto de la Comisión europea modificando la Directiva sobre las energías renovables. El 12 de octubre, la Comisión europea avanzó una propuesta modificando la Directiva sobre las energías renovables. La propuesta estipula que el 5% de carburantes de transporte de los estados miembros pueden estar compuestos de agrocarburantes de primera generación, es decir, hechos a base de cultivos alimenticios (actualmente este porcentaje se eleva al 10%).

Este 5% es aproximadamente el nivel actual de consumo en Europa. Para alcanzar este nivel, las empresas de la UE, principalmente de origen británico, alemán e italiano, acaparan las tierras en África. En esta óptica, el planteamiento de un umbral del 5% no eliminará las motivaciones, que están en la base del acaparamiento de tierras. Además el 5% no constituye un techo en sentido estricto sino que concierne solamente al recuento de biocarburantes convencionales en los objetivos de la energía renovable para los carburantes de transporte de los estados miembros. En otros términos los estados miembros pueden decidir utilizar y subvencionar estos agrocarburantes no sostenibles (a base de cultivos alimenticios) más allá del objetivo del 5%, lo que aumentará las presiones sobre las tierras arables, en África.

 

A nivel mundial, 78% de las tierras acaparadas están destinadas a la producción agrícola, de las cuales tres cuartas partes están destinadas a la producción de biocarburantes. La perpetración de los niveles de consumo actuales para la afirmación del objetivo del 5% es, de alguna manera, una legitimación para la adquisición de tierras a gran escala en el extranjero, porque actualmente este nivel de consumo se realiza principalmente a través de monocultivos a gran escala de las grandes empresas europeas en estos países del tercer mundo.

La consecuencia de todo esto. En el impacto de la política de la UE sobre los biocarburantes reducido al acceso de los agricultores familiares africanos a la tierra, al agua y a otros recursos. Esta política afecta igualmente a la producción agrícola local que es indispensable para la soberanía alimentaria de los agricultores familiares africanos. Además existen numerosos ejemplos de empresas europeas que acaparan tierras en África y que tienen como resultado la expropiación de la población local y el decadencia de lo bosques válidos.

La producción de agrocarburantes requiere vastas extensiones de tierra arables y grandes cantidades de agua, lo cual desplaza la producción alimentaria local en África. El proyecto de texto aborda de forma insuficiente la relación problemática entre las mercancías alimentarias y los carburantes; el objetivo propuesto del 5% no se aplica mas que para los carburantes a base de cultivos alimentarios, ignorando que los otros agrocarburantes producidos sobre la tierra arable tienen el mismo impacto negativo en el plan socio-económico y en el plan medioambiental en África. Es un paso en la buena dirección que la Comisión Europea ha anunciado: que después de 2020 no convendrá subvencionar los biocarburantes que “se producen a partir de los cultivos utilizados para la alimentación humana y/o animal”; pero esta intención deberá prolongarse para aplicarla sobre todos los agrocarburantes producidos en tierra arable.

Sin embargo, en la última reunión del Consejo de Europa los Ministros del medioambiente europeos han bloqueado recientemente el proyecto de texto de la comisión a pesar de la evidencia científica que prueba que los agrocarburantes de primera generación pueden tener un balance más negativo que los combustibles fósiles en materia de emisiones de carbono. Algunos países de Europa central han argumentado que el cambio indirecto de la afectación de los suelos a causa de la producción de biocarburantes es un problema para los terceros países, pero no para Europa. Desde entonces los Ministros sostienen la tesis que para mantener, simplemente, la producción de Europa, el impacto negativo de los monocultivos en el extranjero habrá disminuido. Por o tanto, existen datos que sugieren que empresas de la UE invierten cada vez más en monocultivos para la producción de agrocarburantes en terceros países provocando el acaparamiento de tierras. Por el contrario, hay también países como Bélgica, Dinamarca, los Países Bajos y el Reino Unido que estar a favor de tener en cuenta los criterios sobre el cambio indirecto en la afectación de los suelos para la producción de agrocarburantes.

A causa del abandono por completo del proyecto de texto de la Comisión europea, los estados miembros ignorarán manifiestamente la relación entre una parte de los objetivos para los biocarburantes y por otra el cambio climático, los acaparamientos de tierras y el hambre. Somos de la opinión que la UE debería tener en cuenta el impacto socio-económico de las inversiones en la producción de los agrocarburantes en África y a partir de ahí pedimos una anulación de los objetivos de consumo de los carburantes. Si la UE opta por una eliminación progresiva de los objetivos de consumo para los agrocarburantes de primera generación, como lo propone la Comisión, deberá extender esta eliminación progresiva a todos los demás agrocarburantes producidos sobre tierra arable. Pedimos igualmente criterios de sostenibilidad social más fuerte para los agrocarburantes; esto permitirá tener en cuenta los impactos socio-económicos y medioambientales negativos de los acaparamientos de tierras en los países en vías de desarrollo, particularmente en África.

 
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